Mensajero De Esperanza
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Apocalipsis 22:12 12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
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JOB 35 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
El capítulo 35 de Job es una continuación del diálogo entre Eliú y Job. Eliú sigue defendiendo la justicia de Dios y cuestiona la perspectiva de Job sobre su sufrimiento.
Eliú pregunta a Job si su justicia es mayor que la de Dios: “¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho: Más justo soy yo que Dios? Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacaré de ello?
¿O qué provecho tendré de no haber pecado?”. (Job 35:1-3). Dios está muy por encima de la comprensión y la perspectiva humana, y no se le puede juzgar ni medir según los estándares de los hombres. Su naturaleza es trascendente y no se ve limitada por la forma en que los humanos piensan o entienden las cosas.
La naturaleza y la grandeza de Dios no cambian, independientemente de las acciones de los seres humanos. El pecado o la justicia de los hombres no pueden aumentar o disminuir la majestad de Dios. Sin embargo, las decisiones y acciones de los humanos sí tienen un impacto significativo en su propia vida y relación con Dios: “Yo te responderé razones, Y a tus compañeros contigo. Mira a los cielos, y ve, Y considera que las nubes son más altas que tú. Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él? Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú? Si fueres justo, ¿qué le darás a él? ¿O qué recibirá de tu mano? Al hombre como tú dañará tu impiedad, Y al hijo de hombre aprovechará tu justicia.” (Job 35:4-8).
Muchas personas piden ayuda y solución a sus problemas, pero no están dispuestas a buscar realmente a Dios, quien es el único que puede guiarlas y darles sabiduría en momentos de oscuridad y dificultad: “A causa de la multitud de las violencias claman, Y se lamentan por el poderío de los grandes. Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor, Que da cánticos en la noche, Que nos enseña más que a las bestias de la tierra, Y nos hace sabios más que a las aves del cielo? Allí clamarán, y él no oirá, Por la soberbia de los malos. Ciertamente Dios no oirá la vanidad, Ni la mirará el Omnipotente”. (Job 35:9-13).
Dios no escucha a aquellos que se llenan de orgullo y se enfocan en sí mismos, pero sí presta atención a la causa de aquellos que buscan justicia y humildad: “La causa está delante de él; por tanto, aguárdale.” (Job 35:14). El salmista lo expresó de manera similar: “Espera en Jehová, y guarda su camino.” (Salmo 37:34).
Cuando hablamos sin sabiduría en momentos de dolor o sufrimiento, podemos dar una imagen equivocada de Dios y distorsionar la forma en que los demás lo ven: “Por eso Job abre su boca vanamente, y multiplica palabras sin sabiduría.” (Job 35:16).
Nuestra relación con Dios no se trata de recibir recompensas materiales o bendiciones terrenales, sino de responder al amor y la gracia que Él nos ha mostrado. La vida cristiana no es siempre fácil, hay momentos de alegría y momentos de dificultad, pero lo que debe motivarnos es la satisfacción de amar y servir a Dios porque Él lo merece, no por lo que podemos recibir a cambio.
Dios no necesita nada de nosotros, pero nosotros necesitamos todo de Él. Nuestra existencia tiene un propósito: adorar y servir a Dios porque Él es digno de nuestra adoración. No se trata de lo que podemos obtener, sino de lo que podemos dar en respuesta al amor que Él nos ha mostrado.
Eliú critica a Job por hablar sin sabiduría en medio de su sufrimiento, lo que puede llevar a malinterpretar a Dios. Aunque su juicio puede ser severo, hay una advertencia válida: el dolor puede hacernos decir cosas apresuradas o incorrectas sobre Dios. Es importante expresar nuestros sentimientos a Dios con honestidad, pero también con reverencia y cuidado.
Cuando estemos sufriendo, podemos pedirle a Dios que nos ayude a hablar con sabiduría y a no decir cosas que lamentaremos más tarde. La madurez espiritual se muestra en cómo manejamos nuestro dolor y nuestra comunicación con Dios. Como el salmista podemos expresar: "Pon guarda a mis labios, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios." (Salmo 141:3).
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
“¡Oh, si pudiéramos comprender el amor de Dios y entender, aunque fuera levemente, la compasión que se ha manifestado hacia el hombre caído! ¡Cómo habríamos de mirar y vivir! Al contemplar a Cristo el carácter del hombre es transformado de gloria en gloria. Así se participa en el conflicto entre la luz y las tinieblas.” The Signs of the Times, 20 de noviembre de 1893.
Vivamos confiando en el amor de Dios. Él siempre está atento a sus hijos.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 34 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Eliú dejó de dirigirse a Job, pues no obtuvo ninguna respuesta por parte de él. Ahora se dirige a los amigos de Job, a los cuales había escuchado con atención: “Oíd, sabios, mis palabras; Y vosotros, doctos, estadme atentos. Porque el oído prueba las palabras. Como el paladar gusta lo que uno come. Escojamos para nosotros el juicio, Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno.” (Job 34:1-4).
Eliú está seguro que las palabras pueden ser probadas por el oído, así como el paladar prueba los alimentos: “Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno…” Esto suena interesante aunque en la realidad no lo práctica. Eliú menciona que Job ha dicho que Dios es injusto y defiende la justicia de Dios, afirmando también que la condición en la que se encuentra Job es porque se la merece.
“Porque Job ha dicho: Yo soy justo. Y Dios me ha quitado mi derecho. ¿He de mentir yo contra mi razón? Dolorosa es mi herida sin haber hecho yo transgresión. ¿Qué hombre hay como Job. Que bebe el escarnio como agua. Y va en compañía con los que hacen iniquidad. Y anda con los hombres malos? Porque ha dicho: De nada servirá al hombre El conformar su voluntad a Dios.” (Job 34:5-9).
Job defendía su justicia, manifestando que era tratado injustamente por Dios. Es cierto, en su desesperación e impotencia y al escuchar acusaciones por parte de sus amigos, Job había expresado cosas y exigía respuestas. Pero definitivamente había sido calumniado y tratado injustamente por parte de sus amigos, incluyendo ahora a Eliú.
"Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno..." es un consejo sabio y relevante para nuestra vida diaria. Este versículo nos invita a reflexionar sobre nuestras acciones y decisiones, y a buscar la verdad y la sabiduría en nuestras interacciones con otros. Nos invita a pensar críticamente sobre nuestras acciones y decisiones. Nos anima a hablar y escuchar a otros para entender sus perspectivas.
Nos motiva a buscar la verdad y la sabiduría en nuestras interacciones con otros.
“Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre. Y ve todos sus pasos… No carga, pues, él al hombre más de lo justo. Si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre.” (Job 34:21-29). Estos versículos nos recuerdan que Dios es omnisciente y omnipresente. Sus ojos están sobre todas nuestras acciones, y no hay nada que se le escape.
No hay secretos que Dios no conozca. Aunque no entendamos por qué algunas personas no son castigadas por sus fechorías, o por qué otras son castigadas con dureza, Dios sabe lo que hace. Sabiendo que Dios nos ve, debemos vivir con integridad y pureza de corazón. Vivir con conciencia limpia, sabiendo que Dios nos ve. Confiar en la justicia de Dios, aunque no entendamos sus caminos. Buscar la sabiduría de Dios en nuestras decisiones y acciones. La palabra de Dios dice: “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él…” (2Crónicas 16:9). Dios siempre está al tanto de sus hijos.
Es cierto por un lado la expresión anterior, pero ahora Eliud habla palabras carentes de humanidad: “Que Job no habla con sabiduría, Y que sus palabras no son con entendimiento. Deseo yo que Job sea probado ampliamente, A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos. Porque a su pecado añadió rebeldía; Bate palmas contra nosotros, Y contra Dios multiplica sus palabras”. (Job 34: 35-37).
Esas palabras de Eliú son muy duras y críticas hacia Job. Eliú está acusando a Job de no ser sabio ni entender la situación, y de ser un pecador rebelde que se atreve a cuestionar a Dios. Eliú se cree superior a Job y piensa que sabe más que él.
Por otro lado Job aunque pide respuestas se mantiene en silencio. Escuchemos la voz de nuestro maravilloso Dios y no hagamos caso a las calumnias, acusaciones y a la voz confusa de los hombres. Dios nos ama con “amor eterno”.
JOB 33 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Las buenas intenciones no bastan. Los amigos de Job, intentaron ayudar con sinceridad. Sus palabras contenían verdades, pero también errores. En medio del dolor, todos preguntamos: "¿Por qué yo? ¿Qué sentido tiene esto?". Job lo repitió sin cesar. Sus amigos buscaron respuestas, pero no las encontraron. ¿Por qué? Porque el sufrimiento no tiene una explicación lógica. El mal es absurdo, no tiene razón de ser.
Elena White expresó: “Es imposible explicar el origen del pecado y dar razón de su existencia.El pecado es un intruso, y no hay razón que pueda explicar su presencia. Es algo misterioso e inexplicable; excusarlo equivaldría a defenderlo. Si se pudiera encontrar alguna excusa en su favor o señalar la causa de su existencia, dejaría de ser pecado”. Conflicto de los Siglos, pág., 546.
Algunas de las verdades que Eliú pronuncia en este capítulo son expresadas con cierto aire de autosuficiencia y en realidad llevan una mezcla de razonamientos de lo que había escuchado por Job y sus amigos: “Escucha todas mis palabras”, “Respóndeme, si puedes…”, “¿Por qué contiendes contra él”?
"Por tanto, Job, oye ahora mis razones, escucha todas mis palabras. Yo abriré ahora mi boca y mi lengua hablará en mi garganta. Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, y lo que saben mis labios, lo dirán con sinceridad. El espíritu de Dios me hizo y el soplo del Omnipotente me dio vida. Respóndeme, si puedes; ordena tus palabras, ponte en pie. Heme aquí a mí, en presencia de Dios, lo mismo que tú: del barro fui yo también formado. "¿Por qué contiendes contra él, si él no da cuenta de ninguna de sus razones?". (Job 33:1-13). Eliú dice que Dios no tiene por qué darle cuantas al hombre. Eliú le indica a Job que no peco antes, sino ahora que está pasando por la prueba. Es la diferencia en el discurso de Eliú, los amigos de Job aseguraban que era por pecados cometidos, Eliú le dice que en la prueba es donde está pecando.
“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende…” (Job 33:14). Aquí Eliú le responde a Job, quien ha estado mencionando que Dios no lo escucha. El razonamiento de Eliú es que Dios siempre nos está hablando. Solo que los seres humanos no ponemos atención, no sabemos escuchar la voz de Dios.
“He aquí, todas estas cosas hace Dios. Dos y tres veces con el hombre…” (Job 33:29). Eliú le dice a Job que, a pesar del dolor, Dios está ahí, hablándole y que hay un propósito en en medio de toda la tragedia que está sufriendo. Los razonamientos de Eliú expresan verdades, pero también no ofrecen consuelo. El siguiente consejo es muy certero: “Con suavidad han de mostrar al transgresor sus errores y ayudarlo a corregirse. Todo verdadero maestro debería creer que, si ha de errar, es mejor errar del lado de la misericordia que del de la severidad.” La Educación, pág., 293.
Eliú le está diciendo a Job que quiere hablar con él y que está dispuesto a escuchar su respuesta. También le está ofreciendo enseñarle sabiduría si Job se queda en silencio y escucha. En esencia, Eliú está diciendo: “Préstame atención, Job, escúchame; guarda silencio, que quiero hablar. Si tienes algo que decir, respóndeme; habla, que quisiera darte la razón. De lo contrario, escúchame en silencio y yo te enseñaré sabiduría.” (Job 33:31.33).
Eliú se presenta como alguien que quiere ayudar a Job a entender su situación y encontrar sabiduría, pero también está claro que tiene una actitud muy poco condescendiente y se cree superior a Job.
¿Cómo hablar con compasión?
Piensa antes de hablar: ¿Es necesario decir esto? ¿Ayudará?
Evita la prepotencia: Nadie es mejor que otro.
Ataca el problema, no a la persona: Busca soluciones, no culpables.
No hagas sentir culpable: Sana la herida, no la abras más.
Pide sabiduría a Dios:
Lo que si es cierto es que Dios nos habla de muchas maneras y siempre con el propósito de mostrarnos sus pensamientos: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dijo el SEÑOR, pensamientos de paz, y no de mal…” (Jeremías 29:11).
JOb 32 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Cuando llegaron a visitar a Job sus amigos durante siete días permanecieron en silencio. Después de tres participaciones cada uno con excepción de Zofar que solo tuvo dos. Ante la actitud de Job de no cambiar su postura y no poder demostrar que Job era injusto, tomaron la siguiente decisión: “Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos:” (Job 32:1).
“Cuando no tengas nada que decir, no digas nada; el silencio es menos perjudicial que una mala respuesta.” Sin duda alguna esta fue una muy buena decisión.
Aparece en escena Eliu y en los siguientes cinco capítulos veremos sus razonamientos:
“Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. Asimismo, se condenado a Job.” (Job 32:2-3). Se encendió en ira contra Job y se encendió en ira contra los amigos de Job. Era más joven que Job y que los amigos de Job. Su enojo se debe a que no alcanza a comprender como es posible que Job manifestara que Dios era injusto. Y contra los amigos de Job por condenar a Job sin poder mostrar que era culpable.
Aunque era joven manifestó prudencia en no entrar en la discusión hasta que vio que era el momento propicio. Definitivamente su participación fue muy oportuna previa al momento que Dios responde a Job. La juventud es extraordinaria y debiéramos apreciar y tomar en cuenta a la juventud.
Es sorprendente como este joven aprendió a callar, respetar, y esperar el momento para intervenir: “Os he prestado atención. Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya a Job. Y responda a sus razones. Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría; Lo vence Dios, no el hombre. Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras. Ni yo le responderé con vuestras razones.” (Job 32:12-14).
La voz de los jóvenes importa. Eliú, a pesar de ser joven, tenía algo valioso que decir.
No subestimes a alguien por su edad o experiencia. Hablar con convicción y respeto. Eliú habla con pasión, pero no insulta. Debemos hablar la verdad con gracia (Efesios 4:15).
Es muy interesante la expresión que usa Eliú que sus palabras son motivadas por el Espíritu de Dios: “Porque lleno estoy de palabras. Y me apremia el espíritu dentro de mí.” (Job 32:18). Enfatiza que hablara de forma imparcial y lo hará sin adular a nadie: Porque no sé hablar lisonjas; De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.” (Job 32:22).
Que lecciones tan importantes podemos extraer de este pasaje. No responder nunca sin antes escuchar. Y cuando se responda estar seguros que el espíritu Santo nos dirige: “Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.” (Lucas 12:12). También tener presente que la sabiduría no depende de la edad, sino que depende de cuanto conoces a Dios. Estas palabras expresadas por el amigo más joven son para tenrlas presentes: "Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda." Job 32:6.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 31 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
En Job 31, el patriarca defiende su integridad ante Dios, repitiendo veintiuna veces la frase "Si he hecho esto, entonces que me pase esto otro". Con esta declaración, Job afirma que ha vivido de acuerdo a los mandamientos de Dios, destacando sus virtudes y acciones justas.
Job defiende su integridad diciendo: “Si he hecho esto, entonces que me pase esto otro”
1. “Si anduve con mentira. Y si mi pie se apresuró a engaño. Péseme Dios en balanzas de justicia. Y conocerá mi integridad.” (Job 31:5-6).
2. “Si mis pasos se apartaron del camino,n Si mi corazón se fue tras mis ojos. Y si algo se pegó a mis manos. Siembre yo, y otro coma. Y sea arrancada mi siembra.” (Job 31:7-8).
3. “Si fue mi corazón engañado acerca de mujer, Y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo. Muela para otro mi mujer. Y sobre ella otros se encorvan.” (Job 31:9-10).
Y así sucesivamente, Job defiende su integridad afirmando
• No anduvo en camino de mentiras ni engañó a nadie (Job 31:5-6).
• Compartió alimento y bienes con su prójimo (Job 31:16-20).
• Fue respetuoso y ayudó a los pobres, huérfanos y viudas (Job 31:13-15, 21-22).
• No colocó su confianza en los bienes materiales ni en el dinero (Job 31:24-25).
• Confió siempre en Dios, aunque no comprendiera su plan (Job 31:35)
“He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí. Aunque mi adversario me forme proceso.” (Job 31:35).
Job afirma que ha caminado el camino de Dios obedeciendo sus mandamientos. Y enumeró todas sus virtudes. No para alabar y agradecer a Dios, sino para mostrar cuan bueno era. Y está bien convencido que Dios todo lo sabe: "¿No ve él mis caminos, Y cuenta todos mis pasos?" (Job 31:4).
¿Estás viviendo de acuerdo a los mandamientos de Dios? ¿Hay algún área en tu vida donde necesitas pedir perdón y cambiar? ¿Cómo puedes demostrar tu fe en Dios en tu vida diaria?
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 29 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
“Volvió Job a reanudar su discurso, y dijo: ¡Quién me volviese como en los meses pasados. Como en los días en que Dios me guardaba. Cuando hacía resplandecer sobre mi cabeza su lámpara. A cuya luz yo caminaba en la oscuridad.” (Job 29:1-3). Job se encuentra en un estado emocional tan crítico que añora el pasado. “Dios me guardaba” Añora los días en que Dios lo protegía, lo iluminaba, lo acompañaba. Echa de menos, los días en que Dios era su amigo.
En este pasaje, Job se lamenta de su presente, marcado por la enfermedad, la pobreza y la soledad. Pero, sobre todo, añora aquellos momentos en los que se sentía cerca de Dios y experimentaba su gracia y protección. Parece como si Job estuviera recordando con nostalgia un tiempo en el que su fe era más firme y Dios parecía estar más presente en su vida.
"Recordar es volver a vivir" es una frase que nos recuerda que los recuerdos pueden ser una fuente de vida y motivación. Sin embargo, es importante recordar sin quedarse atrapado en el pasado. ¿Qué pasa cuando nos quedamos atrapados en el pasado? La soledad y la tristeza pueden aumentar. Los recuerdos pueden convertirse en una carga en lugar de una bendición.
“Como fui en los días de mi juventud. Cuando el favor de Dios velaba sobre mi tienda; Cuando aún estaba conmigo el Omnipotente. Y mis hijos alrededor de mí.” (Job 28: 4-5). Echa de menos los días en que Dios le proveía todo lo que necesitaba cuando disfrutaba la presencia y la alegría de estar con sus hijos. Recordaba cuando él impartía justicia, ayudaba y defendía a los más necesitados, recibía reconocimiento y respetos de los más jóvenes y ancianos, transmitía alegría, daba buenos consejos, se sentía como rey: “Y moraba como rey en el ejército. Como el que consuela a los que lloran.” (Job 28:25).
Job exclama que Dios le guardaba, lo iluminaba, lo acompañaba, lo protegía, proveías sus necesidades. Todo en tiempo pasado. Es importante recordar el pasado: “No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido y nos ha enseñado en nuestra historia pasada.” Notas Biográficas de Elena G. de White.
Desafortunadamente, Job no añoraba el pasado con el propósito de tener esperanza en el futuro. Prácticamente, mira el pasado como algo que ya no se volverá a repetir. Job se equivocaba al mirar el pasado, como algo que fue y que no volvería a suceder. Pronto todo lo que añoraba Dios se lo multiplicaría.
A pesar de que todo parecía perdido. La vida de Job quedó escrita y hoy podemos encontrar consuelo, fortaleza en inspiración por medio de su historia. Recordemos el pasado con gratitud, y que la forma como Dios nos ha conducido nos ayude a vivir con seguridad en el presente, vislumbrando un futuro glorioso para siempre con Jesús, nuestro amante padre celestial.
Las palabras del himno: “Hay quien vela mis pisadas en la sombra y en la luz; por las sendas escarpadas me acompañará Jesús. Por los valles, por los montes, do me lleva su bondad, miro yo los horizontes de una nueva claridad”. La lectura de hoy y las palabras de este himno. Trajeron mucho ánimo y fortaleza en la meditación de hoy.
¿Hay algún recuerdo que te esté impidiendo avanzar? ¿Cómo puedes recordar de manera saludable y avanzar?
Es normal sentir nostálgia por momentos pasados en los que nos sentíamos cerca de Dios. La fe puede ser probada en momentos de sufrimiento, pero Dios sigue estando presente podemos acercarnos a Él en cualquier momento, sin importar nuestra situación actual
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 28 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Job reflexiona sobre la sabiduría y la búsqueda de Dios, destacando que la verdadera sabiduría viene de Dios y que el temor del Señor es el principio de la sabiduría y describe la búsqueda de la sabiduría y la riqueza, destacando el esfuerzo y la dedicación que se requiere para encontrar algo valioso.
El ser humano busca los tesoros más valiosos escondidos en las profundidades de la tierra: diamantes, oro, plata, zafiros y para lograrlo es capaz de hacer lo inimaginable en los lugares más difíciles e inhóspitos: "Ciertamente hay mina de plata, y lugar donde el oro se refina. El hierro se saca del polvo, y de la piedra se funde el cobre. El hombre pone fin a la oscuridad, y escudriña hasta lo más profundo, las piedras en la oscuridad y en la sombra de muerte. Abre minas en lugares deshabitados, en lugares olvidados, donde no habita el pie, donde penden, lejos de los hombres, se balancean”. (Job 28:1-4).
“Abren minas lejos de lo habitado. En lugares olvidados, donde el pie no pasa. Son suspendidos y balanceados, lejos de los demás hombres.”. Para encontrar los tesoros enterrados, el ser humano es capaz de arriesgar su propia vida. Job describe cómo los mineros buscan el oro y la plata con gran esfuerzo: "Pero la sabiduría, ¿dónde se hallará? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia? (Job 28:12).
Job sostiene que la sabiduría es mejor que las piedras más preciosas, que, los metales más finos: “No se hará mención de coral ni de perlas; La sabiduría es mejor que las piedras preciosas.” (Job 28:18). Para obtener la sabiduría debiera imitarse el trabajo de los mineros y cavar en las profundidades de la reflexión y decisión de conocer a Dios y mantener una relación plena y profunda con él.
“¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia? Porque encubierta está a los ojos de todo viviente. Y a toda ave del cielo es oculta. El Abadón y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos.” (Job 28:20-22).
“¿De dónde vendrá la sabiduría?” La Palabra de Dios nos dice que Cristo Jesús, nuestro amante salvador, es la verdadera sabiduría: “En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. ” (Colosenses 2:3). Quien tiene a Cristo Jesús en su vida, tiene la sabiduría verdadera que nos libera del pecado para aborrecerlo y abandonarlo: “He aquí que el temor del Señor es la sabiduría. Y el apartarse del mal, la inteligencia.” (Job 28:28).
Lejos de Dios no hay verdadera sabiduría. El temor a Dios significa reconocer su autoridad, por tanto hay que buscarlo y obedecerlo. Apartarse del mal, es obedecer a Dios: “Con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal” (Proverbios 16:6). “Teme a Dios y guarda sus mandamientos porque esto es el todo del hombre.”(Eclesiastes 12:13).
Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia. Proverbios 3:13 (NVI). Elena White expresó:
La verdadera sabiduría está por encima de la comprensión del sabio mundano. La sabiduría oculta, que es Cristo formado en lo íntimo, la esperanza de gloria, es una sabiduría excelsa como el cielo. Los profundos principios de la piedad son sublimes y eternos. Una íntima vida cristiana es lo único que puede ayudarnos a entender este problema y a obtener los tesoros de conocimiento que han estado ocultos en los consejos de Dios, pero que ahora son dados a conocer a todos los que tienen una relación vital con Cristo. The Review and Herald, 18 de julio de 1899.
Job destaca que la verdadera sabiduría viene de Dios. ¿Estás buscando la sabiduría de Dios en tu vida?
¿Estás dispuesto a temer al Señor y a apartarte del mal?
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 27 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
“Continuó Job su discurso y dijo: ¡Vive Dios, que ha quitado mi derecho, el Omnipotente, que ha amargado mi alma, que todo el tiempo que mi alma esté en mí y que haya hálito de Dios en mis narices, mis labios no hablarán iniquidad ni mi lengua pronunciará mentira!" (Job 27:1-4). En medio de tremenda crisis, él seguía determinado en su corazón: "Lejos de mí que os justifique; Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad." (v.5).
Los razonamientos de sus amigos había estimulado en él un espíritu de defensa y justificación personal: “Aferrado estoy a mi justicia, y no cederé; mientras viva, no me reprochará mi corazón.” (Job 27:6).
Job describe el destino de los impíos y como serán castigados: "Esta es la suerte del hombre impío... el lugar del que no conoce a Dios." (job 27:13-23).
No acepta la culpabilidad que sus amigos le señalan: “Sea como el impío mi enemigo. Y como el inicuo mi adversario.” (Job 27:7). Y se compara con el hombre impío para mostrar que confiar en Dios a pesar de la condición en la que se encuentra es tener esperanza, a diferencia del impío que no la tiene: “Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado Cuando Dios le quitare la vida? ¿Oirá Dios su clamor cuando la tribulación viniere sobre él? ¿Se deleitará en el Omnipotente? ¿Invocará a Dios en todo tiempo?” (Job 27:8-10). Su esperanza está en Dios.
Job no se rinde a la presión de sus amigos. ¿Estás dispuesto a mantener tu integridad, aunque otros te critiquen? ¿Hay áreas en tu vida donde necesitas defender tu fe o tus convicciones? ¿Estás viviendo con una conciencia limpia ante Dios?
Qué bendición aceptar la soberanía de Dios en nuestra vida. Depender totalmente de él. Para tener la seguridad que si nos mantenemos fieles a su palabra, haremos todas las cosas para honrarlo.
Elena White expresó.: “Debiéramos preservar la más estricta castidad en pensamiento, palabra y conducta. Recordemos que Dios coloca nuestros pecados secretos a la luz de su rostro. Hay pensamientos y sentimientos sugeridos y despertados por Satanás que molestan aun a los mejores hombres; pero si no son acariciados, si son rechazados como odiosos, el alma no se contamina con la culpa, y ningún otro se mancha por su influencia. ¡Ojalá cada uno de nosotros fuera un sabor de vida para vida de los que nos rodean!” A Fin de conocerle, pág.,142.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 26 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Job responde a Bildad con ironía y sarcasmo, mostrando que los "consejos" de su amigo no han sido de ayuda. Luego, Job exalta el poder y la majestad de Dios. Primero afirma que las palabras de Bildad no le sirvieron de nada: ¿En qué ayudaste?... Al que no tiene fuerza… En qué aconsejaste al que no tiene ciencia… ¿A quién has anunciado palabras. Y de quién es el espíritu que de ti procede?” (Job 26:1-4).
A continuación, Job, en medio de su condición tan terrible, describe la majestad, poder y soberanía de Dios de una forma tan admirable. Pero reconoce que apenas es un intento el tratar de describir y comprender la grandeza de Dios.
Job habla del poder creador de Dios y expresa: “Él extiende el norte sobre vacío. Cuelga la tierra sobre nada. Ata las aguas en sus nubes. Y las nubes no se rompen debajo de ellas.
Él encubre la faz de su trono. Y sobre él extiende su nube. Puso límite a la superficie de las aguas. Hasta el fin de la luz y las tinieblas.” (Job 26:7-10).
Job afirma que tierra es redonda, ya que en la tierra el horizonte divide la luz y obscuridad al mismo tiempo. Nicolás Copérnico (1473-1543) y Cristóbal Colon (1436 -1506). Se dejaron guiar por esta verdad que se encuentra en el libro de Job y también en el libro del profeta Isaías: “Él está sentado sobre el círculo de la tierra…” (Isaías 40:22). La Palabra de Dios es extraordinaria, podemos confiar plenamente en ella.
Job reconoce que el hombre ha visto solo un poco del gran poder de Dios: “He aquí, estas cosas son solo los bordes de sus caminos; ¡y cuán leve es el susurro que hemos oído de Él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?” (Job 26:14). Job, por fe, acepta que nada escapa al control de Dios, ni siquiera el mal. Y percibe que detrás de todo lo que le está aconteciendo hay un propósito.
No todos los "consejos" son buenos. Bildad habló, pero no consoló el corazón de Job. Cuando ayudas a alguien que está pasando por un momento difícil, ¿estás pensando en su bienestar o en ti mismo? ¿Quieres que se sienta mejor o que te vean como una persona buena? ¿Es el amor a Dios o el amor a la aprobación lo que te motiva a servir?
Lo importante aquí es la conclusión de Job, que es realmente bella: todo lo que llegamos a saber de Dios es solo un roce superficial de lo que es y de su obra, nuestro conocimiento es igual a nuestra capacidad pequeña y superficial. "He aquí, estas cosas son parte de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él!" (Job 26:14). El conocimiento pleno de Dios está reservado para el momento cuando le veremos en toda su plenitud.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 25 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Bildad habla por última vez, pero ya no tiene argumentos. Se da cuenta de que el silencio es su mejor opción. A veces, callar es la mejor respuesta.
La cosmovisión que tiene Bildad de Dios es que Dios es grande y Omnipotente: "Respondió Bildad, el suhita, y dijo: El señorío y el temor están con él, que hace la paz en las alturas. ¿No son incontables sus ejércitos? ¿Sobre quién no está su luz?” (Job 25:1-3).
Esto es muy cierto Dios es santo, soberano, pero también es misericordioso. Inmediatamente después de presentar la grandeza de Dios, ahora presenta lo miserable que es el ser humano. Empezando con una pregunta que es clave: "¿Cómo, pues, se justificará el hombre delante de Dios? ¿Cómo será puro el que nace de mujer?" (Job 25:4).
Las mejores obras del ser humano no lo pueden justificar delante de Dios. Por eso Dios proveyó el camino a la justificación mediante nuestro Señor Jesucristo: "Si ni aun la misma luna es resplandeciente, ni las estrellas son puras delante de sus ojos. ¿Cuánto menos el hombre, ese gusano, ese gusano que es el hijo de hombre?" (Job 25:5-6).
Bildad ya no ataca a Job como antes. Ahora simplemente dice: Dios es soberano, gobierna con poder y justicia. ¿Quién puede oponérsele? ¿Cómo puede ser puro el hombre ante Dios? Ni la luna ni las estrellas son puras ante Él, ¿cuánto menos el hombre, que es un gusano, un maggôth (término hebreo que denota algo despreciable, un insecto).
El problema es que Bildad usa esto para acabar con Job, no para acercarlo a Dios. Dice: "Tú no eres nada, no te quejes". Bildad usó la grandeza de Dios para aplastar a Job. Pero Dios no quiere que usemos su grandeza para escondernos. Quiere que corramos a Él.
Es cierto, el hombre es pecador por sí mismo, no se puede justificar delante de Dios. Pero Dios lo ama: “Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria. Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles. Y lo coronaste de gloria y de honra.” (Salmos 8:4). Somos muy amados por Dios, quien siempre piensa en nosotros: “Señor, ¿qué es el hombre, para que pienses en él? ¿Qué es el ser humano, para que tanto lo estimes?” (Salmos 144:3). Dios es Omnipotente, poderoso, santo, pero también es un Dios de amor y misericordia que piensa en nosotros: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 27:29-11).
Contemplemos la grandeza de Dios, pero no para alejarnos, sino para acercarme más a Él. En este día y siempre contemplemos a Dios creyendo en su amor y misericordia. Si estás enfrentando alguna crisis terrible. Es el momento de acercarte a Dios. No solo para que te ayude a enfrentar y solucionar esa crisis. Acércate a Dios para que pueda transformarte y hacerte una nueva persona.
Dios es soberano, poderoso, y puro. No hay nada que se le escape. ¿Cómo responde esto a tus luchas?
Dios odia el pecado, pero ama al pecador: “El pecado no es objeto del amor de Dios, sino de su odio. Pero ama al pecador y se compadece de él. Los descarriados hijos e hijas de Adán son los hijos de la redención de Dios. Mediante la dádiva de su Hijo les ha revelado su infinito amor e infinita misericordia. The Signs of the Times, 21 de mayo de 1902.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
Vivamos cada día confiando plenamente en Dios. Él tiene cuidado de sus hijos.
Te invito a orar: "Señor, tú conoces mi camino y también conoces el camino de los que hacen el mal. Hoy no entiendo tus tiempos, pero confío que nada se te escapa. Guárdame de volverme como ellos y ayúdame a esperar tu justicia, deseo mantenerme integro. Lo pido en el nombre precioso de Cristo Jesús. Amén
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 24 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Job tenía una convicción inquebrantable: Dios lo ve todo, nada está oculto para Él y conoce perfectamente a los suyos. Y de ahí nace su pregunta honesta: Si al Todopoderoso no se le oculta nada, ¿por qué los que le amamos no vemos cuándo va a actuar? ¿Por qué el justo tiene que sufrir tanto?: “No son ocultos los tiempos al Todopoderoso. ¿Por qué los que le conocen no ven sus días?..” (Job 24:1).
Los que no conocen ni andan en los caminos de Dios realizan toda suerte de maldad pensando que Dios no los ve: “Los malvados violan los linderos, roban los ganados y los apacientan. Se llevan el asno de los huérfanos y toman en prenda el buey de la viuda. Hacen apartar del camino a los necesitados y todos los pobres de la tierra tienen que esconderse. En el campo recogen sus espigas, pero los malvados vendimian la viña ajena.” (Job 24:2-4).
¿Por qué permite Dios tanta injusticia?. Los justos “Gimen… claman… Los heridos de muerte… Mas Dios no puso estorbo…” (Job 24:12). Job está desesperado y las palabras de sus amigos han venido a provocar que Job exprese que Dios no hace caso al clamor de los justos. Sin embargo, los impíos al cobijo de las sombras: "Ellos son los que, rebeldes a la luz, no conocen sus caminos, ni permanecen en sus sendas. Al amanecer se levanta el asesino, el que mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón. La noche está aguardando el ojo del adúltero, del que dice: No me verá nadie, y esconde su rostro. En las tinieblas minan las casas que de día para sí señalaron. No conocen la luz. La mañana es para todos ellos como sombra de muerte; pues, si son reconocidos, terrores de sombra de muerte los asaltan". (Job 24:13-17).
“Los que no conocen ni andan en los caminos de Dios…”, Les va bien, prosperan. Job mira su condición y la compara con los impíos. Es cierto, también mueren, pero en esta vida son más privilegiados a pesar de tanta maldad e injusticia que cometen. Y Job desafía a una respuesta: "¿O no es esto así? ¿Quién me desmentirá ahora o reducirá a nada mis palabras?" (Job 24:25).
“¿Por qué me ha está pasando esto a mí?" Esa es la pregunta de Job. Y es la misma que todos nos hemos hecho alguna vez. La pregunta de Job no era "¿Dios existe?" él sabía que sí. Tampoco era "¿Dios me ve?" ya había expresado con convicción: "Él conoce mi camino" y "Él me atendería". Su pregunta ahora es más profunda y más humana: "Si Tú me ves, si Tú me conoces, si nada se te escapa... ¿por qué me está pasando esto a mí?"
No es una pregunta de rebeldía. Es una pregunta de dolor. Job no entiende por qué, si Dios es justo y ve la maldad de otros y no los castiga al instante, a él que ha tratado de ser justo sí le cayó todo de golpe.
Elena White expresó lo siguiente: Job tenía su fe bien puesta en Dios. Sin embargo, le surgen preguntas provocadas por el dolor y la comparación con los impíos. Para Dios no pasa nada desapercibido: “Todos los que tratan de excusar u ocultar sus pecados, dejándolos sin confesar y sin haber sido perdonados en los registros del cielo, serán vencidos por Satanás. Cuanto más exaltada sea su profesión y honroso el puesto que desempeñen, tanto más graves aparecen sus faltas a la vista de Dios, y tanto más seguro es el triunfo de su gran adversario. Los que tardan en prepararse para el día del Señor, no podrán hacerlo en el tiempo de la angustia ni en ningún momento subsiguiente. El caso de los tales es sin esperanza.” Conflicto de los Siglos, pág., 605.
Es válido preguntar. Job no peca por describir la injusticia que ve. Él se lo lleva a Dios. Si tú estás viendo abuso e injusticia, corrupción, o que gente mala que prospera mientras tú intentas ser fiel, puedes decirle a Dios: "Señor, ¿por qué no actúas ya?"
Dios no se ofende por esa pregunta. Job la hace a gritos, llorando, y Dios al final no lo regaña por preguntar, lo restaura por haber sido sincero.
No siempre hay un "por qué" inmediato. Los amigos de Job querían darle una respuesta rápida. Dios no le dio una explicación, le dio su presencia.
JOB 23 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
En Job 23 se destaca la profunda confianza de Job en que Dios está al tanto de todo lo que le pasa está convencido de que si pudiera encontrar a Dios, podría presentar su caso y ser escuchado: Hoy también hablaré con amargura; Porque es más grave mi llaga que mi gemido. ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!Yo iría hasta su silla. Expondría mi causa delante de él. Y llenaría mi boca de argumentos. Yo sabría lo que él me respondiese, Y entendería lo que me dijera. ¿Contendería conmigo con grandeza de fuerza? No; antes él me atendería”. (Job 23:1-6).
“No; antes él me atendería”. La seguridad de Job es impresionante: Es como si Job dijera: "Dios no me ignoraría, no me daría la espalda. Al contrario, me escucharía y me atendería". Esa es la confianza de alguien que conoce a Dios y sabe que Él es un Dios que escucha y responde. No es una confianza ciega, sino una confianza basada en la experiencia y la relación con Dios.
Job sabe que Dios conoce su camino: “Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro”. (Job 23:10). Esta confianza es hermosa, especialmente en medio del sufrimiento y la incertidumbre. Job no duda de la presencia ni de la atención de Dios, solo de su capacidad para entender por qué Dios permite que las cosas sucedan de esta manera.
Vivamos de tal manera que podamos anhelar la venida del que conoce todo lo relativo a nuestro camino. Job deseaba encontrarse con el Señor porque amaba la palabra de Dios más que su comida: “Mis pies han seguido sus pisadas; Guardé su camino, y no me aparté. Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida. Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo”. (Job 23:11-12). El amor a la Palabra de Dios se expresa al obedecerla y guardarla: “Él, pues, acabará lo que ha determinado de mí”. (Job 23:14). Job acepta la voluntad de Dios reconociendo que Dios había determinado un plan para su vida.
¿Te sientes solo o incomprendido en tus luchas? Recuerda que Dios conoce tu camino y está al tanto de todo lo que te pasa. Acércate a Él con confianza, sabiendo que te escucha y te entiende.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
Pero Job había estado haciendo exactamente eso durante toda su prueba y su vida.
Elifaz promete: "Y tendrás más oro que tierra... Orarás á él, y él te oirá... Y Dios salvará al humilde de ojos" (Job 22:24, 27, 29). Todo esto suena bien, pero pierde el punto: Job no necesita más oro, ni necesita que le digan que ore a Dios. Él ya está orando, ya está humillado, ya está confiando en Dios.
En el fondo, el consejo de Elifaz revela más sobre él mismo que sobre Job. Muestra que, a pesar de sus buenas intenciones, Elifaz no entiende la verdadera naturaleza de la fe de Job, ni la profundidad de su comunión con Dios.
El consejo de Elifaz en Job 22:28 es como un diamante: valioso, pero mal colocado. Le dice a Job: "Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz." (Job 22:28)
La ironía es que Job no necesita que le digan que tenga determinación. Él es un ejemplo de perseverancia y fe inquebrantable. Su determinación es como una roca inamovible. Pero para alguien que lucha con la indecisión o la falta de dirección, este consejo es oro puro. La NTV lo dice de esta manera: "Prosperarás en todo lo que decidas hacer y la luz brillará delante de ti en el camino." (Job 22:28, NTV)
Imagina si aplicáramos esto a nuestra vida: Decidimos hacer algo y nos mantenemos firmes. La luz de la sabiduría y la guía brilla en nuestro camino. Prosperamos en todo lo que decidimos hacer. "Es una llamada poderosa de que la determinación y la fe pueden llevarnos a lugares increíbles."
¿Te gustaría aplicar este consejo a un área específica de tu vida?
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
JOB 22 #rpsp #ReavivadosPorSuPalabra
Elifaz cuestiona la actitud de Job, sugiriendo que su deseo de ir a juicio con Dios es inútil (Job 22:3). Cree que Job es orgulloso y no tiene el debido respeto por Dios, por lo que está seguro de que será declarado culpable (Job 22:4). Luego, Elifaz enumera los supuestos pecados de Job y describe el destino de los que se comportan de manera similar (Job 22:9, 16). Sin embargo, también le ofrece una salida: si Job se humilla y se arrepiente, Dios le dará riquezas y él podrá influir en Dios a través de sus oraciones (Job 22:25, 27).
Los amigos de Job cuando se dieron cuenta de que con sus razonamientos no lograron doblegar a Job. Entonces lo atacaron de manera directa de manera cruel y mordaz. Elifaz sostiene que Job está mal por su pecado y lo ataca menospreciándolo y haciéndolo sentir que no es nada delante de Dios como persona: “¿Tiene contentamiento el Omnipotente en que tú seas justificado, O provecho de que tú hagas perfectos tus caminos?” (Job 22:3). Claro que Dios tiene contentamiento con sus hijos, somos muy importantes para él y se goza con su pueblo: “Me regocijaré en ellos haciéndoles bien” (Jeremías 32:41).
Job era un hombre “recto y temeroso de Dios” Satanás deseaba hacerlo sentir culpable y dudar del amor de Dios: “¿Acaso te castiga, O viene a juicio contigo, a causa de tu piedad? Por cierto, tu malicia es grande, Y tus maldades no tienen fin.” (Job 22:4-5).
La mentira y la calumnia es una de las formas que el enemigo utiliza para dañar a los hijos de Dios: “Porque sacaste, prenda a tus hermanos sin causa. Y despojaste de sus ropas a los desnudos. No diste de beber agua al cansado. Y detuviste el pan al hambriento.” (Job 22:6-7). Aquí vemos una gran contradicción en Elifaz quien en su primer discurso mencionó que Job ayudaba a la gente. Ahora, por medio del discurso de Elifaz Satanás ataca a Job, atemorizándolo: “Por tanto, hay lazos alrededor de ti.Y te turba espanto repentino.” (Job 22:10).
Elifaz anima a Job a que se arrepienta de su pecado: “Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien.” (Job 22:21).
Qué hermoso llamado de Elisaf a Job de volver a Dios, su exhortación es buena. “Vuelve ahora en amistad con Dios.” Pero Job nunca perdió la comunión con Dios. La exhortación es extraordinaria para un verdadero pecador, quien al confesar su pecado será restaurado.
Al mismo tiempo, Elifaz insta a Job a guardar la palabra de Dios en su corazón. Otro excelente consejo para una persona que se encuentra alejado de Dios y que no toma en cuenta la palabra de Dios, pero no para Job: “Toma ahora la ley de su boca. Y pon sus palabras en tu corazón. Y tendrás más oro que tierra… Orarás á él, y él te oirá… Y Dios salvará al humilde de ojos… “ (Job 22:22-31).
El discurso de Elifaz cierra con grandes verdades, quien se arrepiente y ora a Dios, él lo perdona. “Y Dios salvará al humilde de ojos…” Definitivamente, nada de estos consejos se aplicaban para Job. Pero si para todo aquel que se encuentre lejos de Dios y reaccione a tiempo buscando el perdón y la bendición del Todopoderoso. Elena G. de White escribe esta preciosa gema: “Cristo únicamente perdona al arrepentido, pero primero hace que se arrepienta aquel a quien perdona. La provisión hecha es completa y la justicia eterna de Cristo es acreditada a cada alma creyente. ” Mensajes selectos, T.1, pág. 461.
El consejo de Elifaz a Job es como un mapa perfecto para un destino equivocado. Sus palabras son hermosas y acertadas... para un pecador que se ha desviado del camino: "Vuelve ahora en amistad con Dios" (Job 22:21) es una exhortación poderosa... para alguien que ha perdido la comunión con Dios. Pero Job no es ese alguien. Él nunca se apartó de Dios, aunque su fe fue probada como el oro en el fuego. Lo irónico es que Elifaz está dando consejos excelentes... a la persona equivocada: "Toma ahora la ley de su boca. Y pon sus palabras en tu corazón" (Job 22:22) es un llamado perfecto para alguien que necesita volver a la Palabra de Dios.
Aferraos a las promesas de vuestro Padre celestial: “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. A Fin de Conocerle, pág., 259.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.
