Semillas de Fe🕯🔥🕊
Open in Telegram
"Pon tu vida en las manos del Senor; confia en el, y el vendra en tu ayuda". Sal 37,5. Esperar no es un problema cuando le crees a Dios, porque sabes que a su tiempo El respondera y su tiempo es perfecto. @semilladefe
Show more935
Subscribers
No data24 hours
-37 days
-930 days
Posts Archive
✅ (LA GRACIA DE HOY, Sábado 11 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
Ser partícipes de las promesas de Dios.
Por la fe en Jesucristo, nosotros los no judíos encontramos adopción en el pueblo de Dios, y ahora ya no somos más extranjeros sino hijos y miembros del cuerpo de Cristo.
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |11 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
SAN JUAN XXIII, PAPA
«Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen» Lc 11,28.
«A los hombres de nuestro tiempo la Iglesia no les da riquezas perecederas ni les promete una felicidad simplemente terrena. Les reparte, sin embargo, los bienes de la gracia sobrenatural, que, al elevarlos a la dignidad de hijos de Dios, sirven de defensa y ayuda para hacer su vida más humana. Les abre las fuentes de su rica doctrina con la cual los hombres, iluminados con la luz de Cristo, son capaces de comprender a fondo lo que verdaderamente son, su excelsa dignidad y el fin que deben buscar. Finalmente, la Iglesia, por medio de sus hijos, ensancha en todas las partes las dimensiones de la caridad cristiana, que es lo más adecuado para arrancar las semillas de las disensiones y lo más eficaz para impulsar la concordia, la paz justa y la unidad fraterna de todos» (San Juan XXIII).
Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, en Bérgamo, Italia. Fue el cuarto de trece hermanos. Fue bautizado ese mismo día. Recibió la confirmación y la primera comunión en 1889. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904.
Durante la Primera Guerra Mundial fue sargento de sanidad y capellán castrense. Ordenado Obispo en 1925 en Roma, estuvo Bulgaria hasta finales de 1934. Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, estaba en Grecia, que quedó destruida por los combates. Puso a salvo a muchos judíos sirviéndose del “visado de tránsito” de la Delegación Apostólica. En diciembre de 1944 Pío XII lo nombró Nuncio Apostólico en París, donde ayudó a los prisioneros de guerra.
En 1953 fue nombrado cardenal. Tras la muerte de Pío XII, fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958. En sus cinco años como Papa, el mundo entero pudo ver en él una imagen auténtica del Buen Pastor. Humilde y atento, decidido y valiente, sencillo y activo, practicó los gestos cristianos de las obras de misericordia corporales y espirituales, visitando a los encarcelados y a los enfermos, acogiendo a personas de cualquier nación y credo, comportándose con todos con un admirable sentido de paternidad.
Convocó el Concilio Vaticano II. Murió el 3 de junio de 1963, al día siguiente de Pentecostés, en profundo espíritu de abandono a Jesús, deseando su abrazo, rodeado por la oración unánime de todo el mundo, que parecía haberse reunido en torno a él, para respirar con él el amor del Padre. Juan XXIII fue declarado beato por el Papa Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000 y el Papa Francisco lo canonizó el 27 de abril de 2014. (Perfil biográfico de Juan XXII, Web del Vaticano)
El pasaje evangélico de hoy, denominado “Bienaventuranza de la Palabra”, se encuentra luego de la lectura en la que algunas personas acusaron a Jesús de expulsar demonios en el nombre de Belcebú. Precisamente, después de reducir al silencio a sus adversarios y ante la admiración de la gente, Jesús enuncia una breve bienaventuranza que antepone la escucha y el cumplimiento de la Palabra a cualquier otra acción. La Palabra orienta, y si se cumple, se vive en la novedad permanente, aquella inspirada por el Espíritu Santo.
Así mismo, con esta bienaventuranza universal, Jesús hace uno de los mayores elogios a su madre y madre nuestra, la siempre Virgen María, porque ella escuchó y cumplió la Palabra de Dios. Ella nos enseña cómo acoger la Palabra de Dios, cómo encarnarla, vivirla, profundizarla, hacerla nacer y crecer.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
«Predica el evangelio en todo momento, y cuando sea necesario, utiliza las palabras. Tus actos pueden ser el único sermón que algunas personas escuchen hoy día» (San Francisco de Asís).
Sábado de la XXVII semana del Tiempo ordinario
11 de octubre 2025
Primera lectura
Joel 4, 12-21
"Que se levanten las naciones y acudan al valle de Josafat:
allí me sentaré a juzgar a las naciones vecinas.
Empuñen las hoces, porque ya la mies está madura;
vengan a pisar las uvas, porque ya está lleno el lagar,
ya las cubas están rebosantes de sus maldades.
Multitudes y multitudes se reúnen en el valle del juicio,
porque está cerca el día del Señor.
El sol y la luna se oscurecen,
las estrellas retiran su resplandor.
El Señor ruge desde Sión,
desde Jerusalén levanta su voz;
tiemblan los cielos y la tierra.
Pero el Señor protege a su pueblo,
auxilia a los hijos de Israel.
Entonces sabrán que yo soy el Señor, su Dios,
que habito en Sión, mi monte santo.
Jerusalén será santa
y ya no pasarán por ella los extranjeros.
Aquel día los montes destilarán vino
y de las colinas manará leche.
Los ríos de Judá irán llenos de agua
y brotará un manantial del templo del Señor,
que regará el valle de las Acacias.
Egipto se volverá un desierto
y Edom una árida estepa,
porque oprimieron a los hijos de Judá
y derramaron sangre inocente en su país.
En cambio, Judá estará habitada para siempre,
y Jerusalén, por todos los siglos.
Vengaré su sangre, no quedarán impunes los que la derramaron,
y yo, el Señor, habitaré en Sión''.
Salmo Responsorial
Salmo 96, 1-2. 5-6. 11-12
R. (12a) Alegrémonos todos con el Señor.
Reina el Señor, alégrese la tierra,
cante de regocijo el mundo entero.
Tinieblas y nubes rodean el trono del Señor,
que se asienta en la justicia y el derecho.
R. Alegrémonos todos con el Señor.
Los montes se derriten como cera
ante el Señor de toda la tierra.
Los cielos pregonan su justicia,
su inmensa gloria ven todos los pueblos.
R. Alegrémonos todos con el Señor.
Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, con el Señor,
y bendigan su santo nombre.
R. Alegrémonos todos con el Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Lucas 11, 28
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios
y la ponen en práctica, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: "¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!" Pero Jesús le respondió: "Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica".
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, viernes 10 de octubre 2025🕊
Señor, vivimos ya en los tiempos en los que se nos ha quitado al Novio, te han dejado fuera del gobierno, las empresas, las escuelas y los hogares; queremos, con la fuerza de tu Espíritu, hacer de ordinario una vida de penitencia.
Santísima Trinidad, ayúdanos a ver a todos los que nos rodean como hermanos e hijos de un mismo Dios y a buscar en todo momento el entendimiento, sin desvirtuar tu luz y tu verdad.
Amado Jesús, por tu resurrección y acción liberadora, aleja de nosotros el miedo de Satanás, crea libertad en nuestro corazón, danos firmeza en la acción y pon esperanza en nuestras vidas.
Padre eterno, dígnate agregar a los difuntos al número de tus escogidos, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
"Defender La Verdad No Divide" | Homilía: Viernes XXVII Semana del T.O. (10-10-25) | P. Santiago M.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Viernes 10 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
Un corazón firme en Dios.
El corazón que se rebela contra Dios es un corazón aliado del demonio; por ello Jesús nos anima a tener cuidado con la mediocridad, a no pensar que está vencido el pecado; a vivir en humildad, vigilancia y oración constante.
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |10 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Joel 1, 13-15; 2, 1-2
El profeta Joel es testigo de la devastación y la desolación e invita al pueblo a regresar al Señor; a retomar las prácticas penitenciales, que en otro tiempo se consideraron vacías y sin sentido. Todas las calamidades que vive el pueblo de Dios son una invitación constante a llevar una vida religiosa, una vida apegada a la Palabra y con un fuerte aspecto penitencial y disciplinario para no caer en el pecado y apartarse de Dios. Estas prácticas, que incluso hoy en día se tienen muy devaluadas dentro de la praxis de nuestra Iglesia, continúan siendo, como en el tiempo de Joel, las herramientas espirituales que evitan que la desolación y la muerte caigan sobre nosotros. Sin embargo, poco o nulo caso hacemos de ello. El mismo Jesús, la noche que fue traicionado, les decía a sus discípulos: "Velen y oren para que no caigan en la tentación". Es triste ver cómo, tanto la práctica de la oración como la de la penitencia se han ido extinguiendo en la Iglesia. Es raro que la gente de hoy haga penitencia, hasta en los días marcados por la Iglesia no falta quien busca escaparse de ella. Y luego nos preguntamos ¿por qué hay tanta violencia, por qué matan y secuestran a nuestros familiares y amigos, por qué hay tantos problemas sociales en el pueblo de Dios? La respuesta es simple: hemos abandonado al Señor. Por eso las palabras de Joel deben resonar con toda su fuerza hoy en nuestros corazones: "Hagan penitencia y lloren, giman, vengan, acuéstense en el suelo vestidos de sayal".
Lucas 11, 15-26
Uno de los mayores triunfos del enemigo sobre nosotros es convencernos de que no existe. La presencia del demonio hoy en día pasa desapercibida y no porque no esté presente, sino porque nosotros nos hemos alejado de Dios y nos hemos vuelto presa fácil para él.
Basta ver el comportamiento de muchas personas, los actos de corrupción en todos los niveles de nuestra sociedad, la violencia, el contenido de los programas en los medios de comunicación, peleas, conflictos, infidelidades, delincuencia, la ceguera de nuestros políticos y gobernantes en la búsqueda de poder y dinero y la gran exposición y el riesgo que todos tenemos en caer en cualquiera de estos vicios.
Tristemente, vemos cómo mucha gente busca solucionar sus problemas por medios equivocados: esoterismo, limpias, lectura de cartas, tarot, acudir al universo y más cosas como ésas en la búsqueda de respuestas al margen de Dios.
Algunos acusaban a Jesús de actuar en nombre de Satanás. Ya desde entonces, los hombres y mujeres engañados por el demonio no eran capaces de reconocer la presencia de Dios, que venía a librarnos de la esclavitud del pecado. Y la respuesta de Jesús busca abrirles los ojos, diciendo que un reino dividido no puede subsistir. Al hacer esto, Jesús nos enseña que el poder para vencer el mal y develar la acción del demonio, proviene únicamente de Dios.
Debemos entender que no hay otro camino que Cristo. No hay término medio o estamos cien por ciento con Él o estamos contra Él. El primer paso es limpiar la casa, identificando esas cosas que no hemos descubierto y que son acciones que dividen y no nos dejan ver la presencia de Dios.
Deshacernos de esas malas acciones, pero ocuparnos inmediatamente de llenar ese espacio vacío con la gracia de Dios, los Sacramentos, la Oración y la Palabra. Si no lo hacemos, estaremos en riesgo de que nuestro corazón esté vulnerable y el enemigo regrese con mayor fuerza.
Cuando el Señor te da la gracia de limpiar tu corazón, ve un paso adelante y pide al Espíritu Santo que ahora llene ese espacio con amor, verdad y generosidad. Haz de Cristo el Señor de todas las áreas de tu vida, tus relaciones, tus pensamientos, tu trabajo, tus finanzas. La victoria de Jesús sobre el mal en tu vida es una señal de que ya estás viviendo el Reino de Dios. Eso hace tuyo el poder de Cristo. Sé un testigo que muestre cómo Dios está transformando tu vida y la de los que te aman y viven contigo.
Viernes de la XXVII semana del Tiempo ordinario
10 de octubre 2025
Primera Lectura
Joel 1, 13-15; 2, 1-2
Hagan penitencia y lloren, sacerdotes;
giman, ministros del altar;
vengan, acuéstense en el suelo vestidos de sayal,
ministros de mi Dios,
porque el templo del Señor
se ha quedado sin ofrendas y sacrificios.
Promulguen un ayuno,
convoquen la asamblea,
reúnan a los ancianos
y a todos los habitantes del país
en el templo del Señor, nuestro Dios,
y clamen al Señor:
“¡Ay de nosotros en aquel día!”
Porque ya está cerca el día del Señor,
y llegará como el azote del Dios todopoderoso.
Toquen la trompeta en Sión,
den la alarma en mi monte santo;
que tiemblen los habitantes del país,
porque ya viene, ya está cerca el día del Señor.
Es un día de oscuridad y de tinieblas,
día de nubes y de tormenta;
como la aurora se va extendiendo sobre todos los montes,
así se extenderá el poderoso ejército que viene:
nunca hubo uno como él
ni habrá otro igual a él por muchas generaciones.
Salmo Responsorial
Salmo 9, 2-3. 6 y 16. 8-9
R. (9a) El Señor juzga al mundo con justicia.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón
y proclamaré todas tus maravillas;
me alegro y me regocijo contigo
y toco en tu honor, Altísimo.
R. El Señor juzga al mundo con justicia.
Reprendiste a los pueblos, destruiste al malvado
y borraste para siempre su recuerdo.
Los pueblos se han hundido en la tumba que hicieron,
su pie quedó atrapado en la red que escondieron.
R. El Señor juzga al mundo con justicia.
El Señor reina eternamente,
tiene establecido un tribunal para juzgar;
juzga al orbe con justicia
y rige a las naciones con rectitud.
R. El Señor juzga al mundo con justicia.
Aclamación antes del Evangelio
Juan 12, 31-32
R. Aleluya, aleluya.
Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo.
Cuando yo sea levantado de la tierra,
atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 11, 15-26
En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.
Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: ‘’Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, Jueves 09 de octubre 2025🕊
Señor, cuando veo a una persona haciendo el mal, quiero que de inmediato sufra un castigo pero, cuando yo peco, no me atrevo ni siquiera a reconocerlo, ni a confesarlo, y mucho menos estoy dispuesto a hacer penitencia por mi falta. Por ello hoy te pido perdón; sólo tú, Señor Jesús, puedes cambiar mi vida.
Espíritu Santo, amor del Dios Padre y de Dios Hijo, ayúdanos a discernir con profundidad para pedir, a Dios Padre, todo aquello que sea provechoso y nos conduzca al banquete celestial.
Padre eterno, concédenos la gracia de vivir de acuerdo con las enseñanzas de Jesús, tu Hijo, y estar siempre atentos a las necesidades materiales y espirituales de nuestro prójimo.
Espíritu Santo, en medio de las tinieblas del mundo, sé tú el amor que seduzca, la luz que penetre y conduzca a toda la humanidad hacia Dios.
Padre eterno, dígnate agregar a los difuntos al número de tus escogidos, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, Madre de Misericordia, intercede ante Dios Padre por nuestras peticiones. Amén.
"Pide La Santidad Con Insistencia"| Homilía: Jueves XXVII Semana del T.O. (09-10-25)| P. Santiago M.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Jueves 09 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
La obediencia, sacrificio de tu propia voluntad.
MEMORIA DE SAN LUIS BERTRÁN, PRESBITERO
La obediencia hace que cada uno de tus actos tenga valor de ofrenda al unirla a la ofenda que Cristo hizo de su propia existencia.
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |09 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Lucas 11,5-13
«El mismo Señor dice: “Pedid y se os dará, buscad y encontrarán, llamad y se les abrirá”. Esto hizo la cananea: pidió, buscó, llamó y recibió. Ella lo hacía para que su hija fuese liberada del demonio, y lo logró; su hija quedó curada desde aquel punto.
¿Acaso, una vez curada la hija, iba a volver a pedir? Buscaba, pedía, llamaba hasta recibir: recibió, se regocijó y se marchó. Y no sé lo que es, o, mejor dicho, sé que es una gran cosa aquello por lo que es necesario orar siempre sin desfallecer.
Más que la salud de una hija es la inmortalidad de la vida. Esto es lo que conviene pedir siempre hasta el fin, mientras se vive aquí, hasta el momento en que se viva sin fin allí donde ya no hay petición, sino exultación» (San Agustín).
El pasaje evangélico del día de hoy forma parte del texto de la Oración del Señor, del Padrenuestro, con la que Jesús enseña a sus discípulos y a toda la humanidad a dirigirse a Dios Padre, participando activamente de la oración.
Con el texto de hoy, tal como lo afirma Cirilo de Alejandría, Jesús sitúa a sus discípulos y a todos nosotros, dentro de la misma relación que guarda Él con Dios Padre, lo cual constituye un privilegio y una responsabilidad al mismo tiempo. Esta afirmación se hace patente cuando Jesús detalla la atención que Dios Padre nos dedica en cualquier circunstancia, siendo tierno, bueno y generoso en todo momento, otorgándonos lo que necesitamos. Por ello, nuestras verdaderas necesidades debemos encauzarlas a través de la oración y el agradecimiento permanente a la Santísima Trinidad.
Así mismo, nosotros también debemos ser atentos con el prójimo, apoyándolo en sus necesidades materiales y espirituales, sin dejar de orar, comprendiendo que la oración es un momento supremo de comunión con Dios y con la humanidad.
Jesús nos invita a buscarlo con insistencia a través de la oración, no para saciar nuestra propia hambre, sino conmovidos por el hambre del hermano necesitado.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
«Pidan… busquen… llamen…». Tres verbos, un movimiento: del corazón a la puerta de Dios y —misteriosamente— de Dios al corazón. La oración cristiana no es insistencia neurótica, sino confianza perseverante de hijos (Heb 4,16). Jesús corrige dos tentaciones: la autosuficiencia que no pide (cf. Ap 3,17) y la magia que pide para consumir (St 4,3). Orar es permitir que el Espíritu alinee nuestros deseos con el querer del Padre (Rom 8,26-27).
Lucas hilvana esta catequesis con otras páginas: la viuda insistente (Lc 18,1-8) y el fariseo con el publicano (Lc 18,9-14). Perseverar, sí; pero con humildad penitente. La promesa es rotunda: quien llama entra; pero entra convertido, porque la puerta es Cristo (Jn 10,7) y su puerta es estrecha (Lc 13,24). ¿Qué concede el Padre? En primer lugar, no “cosas”, sino el Espíritu (Lc 11,13), la Sabiduría que ordena el caos del corazón (Sab 9,13-18), la Caridad que ensancha la voluntad (Rom 5,5), la Luz que permite leer los acontecimientos con ojos pascuales (Ef 1,17-19).
En la noche del mundo —crisis, cansancio, guerras íntimas— se nos manda “importunar” a Dios. No para torcerle el brazo, sino para dejarnos tomar el pulso. El amigo de medianoche somos nosotros: pobres, desprovistos, con un huésped inesperado —la misión, el dolor de un hermano, una responsabilidad nueva— y sin pan que ofrecer. Entonces, golpeamos. Y el Padre abre, y nos pone en la mano el Pan (Mt 7,9-11): Cristo mismo (Jn 6,35). Aprendemos así el círculo de la caridad: lo que pedimos, recibimos; lo que recibimos, partimos y damos (Mt 10,8). He aquí la “economía” del Reino.
¡Jesús, María y José nos aman!
LEER COMPLETO AQUÍ 👉🏻 https://short.do/nNrSH-
Jueves de la XXVII semana del Tiempo ordinario
09 de Octubre 2025
Primera lectura
Malaquίas 3, 13-20
"Ustedes me han ofendido con sus palabras, dice el Señor, y todavía preguntan: '¿Qué hemos dicho contra ti?' Han dicho esto: 'No vale la pena servir a Dios. ¿Qué hemos ganado con guardar sus mandamientos o con hacer penitencia ante el Señor de los ejércitos? Más bien tenemos que felicitar a los soberbios, pues hacen el mal y prosperan, provocan a Dios y escapan sin castigo' ".
Entonces, los que temen al Señor hablaron unos con otros. Y el Señor puso atención y escuchó lo que decían y se escribió ante él un libro en el que están registradas las obras y los nombres de los que temen al Señor y lo honran.
"El día que yo actúe, dice el Señor de los ejércitos, ellos serán mi propiedad personal y yo seré indulgente con ellos, como un padre es indulgente con el hijo que lo obedece. Entonces verán la diferencia entre los buenos y los malos, entre los que obedecen a Dios y los que no lo obedecen.
Ya viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y malvados serán como la paja. El día que viene los consumirá, dice el Señor de los ejércitos, hasta no dejarles ni raíz ni rama. Pero para ustedes, los que temen al Señor, brillará el sol de justicia, que les traerá la salvación en sus rayos''.
Salmo Responsorial
Salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6
R. (Sal 39, 5a) Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía
Por mundanos criterios,
que no anda en malos pasos
ni se burla del bueno,
que ama la ley de Dios
y se goza en cumplir sus mandamientos.
R. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Es como un árbol plantado junto al río,
que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita.
En todo tendrá éxito.
R. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
En cambio los malvados
serán como la paja barrida por el viento.
Porque el Señor protege el camino del justo
y al malo sus caminos acaban por perderlo.
R. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Cfr Hechos 16, 14
R. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones,
para que comprendamos las palabras de tu Hijo.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 11, 5-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: 'Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle'. Pero él le responde desde dentro: 'No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados'. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.
Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?
Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?''
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, Miércoles 08 de octubre 2025🕊
Santo Dios, Santo Padre del cielo, envía tu Espíritu Santo para fortalecer nuestra fe y poder ser discípulos de Jesús en todas las circunstancias de nuestras vidas.
Padre eterno, dígnate agregar a los difuntos al número de tus escogidos, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, Madre de Misericordia, intercede ante Dios Padre por nuestras peticiones. Amén.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Miércoles 08 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
Jesús, enséñame a orar
El deseo de orar ya es oración y solo como discípulos en camino aprendemos a ser verdaderos orantes. En el Padrenuestro recibimos la vida de Cristo y como un pedazo de Su corazón.
"La Misericordia Está Sin Trabajo"| Homilía: Santa María Faustina Kowalska (08-10-25)| P. Santiago M
Otros textos iluminan este mapa: en Getsemaní, el Hijo ora «Abbá… no se haga mi voluntad sino la tuya» (Lc 22,42), cumplimiento radical del Padrenuestro. En Mt 11,25-27, Jesús bendice al Padre por revelar a los pequeños: la oración es descenso del corazón. Y Rom 8,26-27 nos recuerda que el Espíritu ora «con gemidos inefables»: no oramos solos.
Convertirse hoy a esta oración es pasar del activismo ansioso a la docilidad, del control al abandono confiado. Benedicto XVI enseña que el Padrenuestro es «itinerario de purificación del deseo» hasta querer lo que Dios quiere. San Juan Pablo II lo llama «síntesis del Evangelio» que nos devuelve a la sencillez bautismal. Rezar como Jesús es vivir como Jesús.
¡Jesús, María y José nos aman!
LEER COMPLETO AQUÍ 👉🏻 https://short.do/i-cEIb
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |08 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Jonás 4, 1-11
La Escritura nos ilumina hoy sobre un sentimiento que aun los cristianos estamos tentados de experimentar: el coraje contra un Dios que es INFINITAMENTE BUENO Y MISERICORDIOSO. Nos gustaría (cuando no somos nosotros o algún ser querido los que están involucrados), que todos aquellos que violan, asaltan, que maltratan y ultrajan a los menores; en una palabra, que todos aquellos que hacen el mal, pasaran el resto de su vida en la tierra de la manera más miserable posible y que finalmente fueran expulsados al infierno para que ahí sufrieran por toda la eternidad en pago por lo que hicieron. Y la verdad es que si no se arrepienten, así será su vida y su destino final. Sin embargo, no podemos nosotros tomar la actitud de Jonás, sino que nosotros, los discípulos de Jesús, estamos llamados a orar por todos ellos, para que abran su corazón y se conviertan, para que dejen que el amor de Dios toque su corazón, para que su vida se transforme. Ellos, como nosotros, fueron llamados a la Vida y es difícil juzgar las situaciones de su vida que les ha impedido conocer el amor de Dios, por lo cual, han sido lo que han sido. Jesús nos dijo: "Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso". No dejemos, pues, que los malos sentimientos se apoderen de nuestro corazón, tengamos compasión para todos, como Dios la tiene con nosotros, y en la medida de nuestras posibilidades seamos el medio para que cambien su vida y experimenten el perdón y la vida divina.
Lucas 11, 1-4
«Jamás ceséis de orar: arrodillaos, cuando podáis, y cuando no, invocad a Dios de corazón, por la noche, por la mañana y al mediodía. Si tenéis cuidado de orar antes de poneros al trabajo, y si al levantaros empezáis por ofrecer a Dios vuestra oración, como las primicias de vuestras acciones, estad persuadidos de que el pecado no hallará entrada en vuestra alma» (San Efrén).
Hoy meditamos la oración del Padrenuestro, que también se ubica en Mateo 6,9-15, en el que se identifican siete peticiones. En Lucas, la oración forma parte los hechos que ocurrieron cuando Jesús iba camino a Jerusalén; su texto, es más breve que en el evangelio de San Mateo.
En Lucas, las cuatro peticiones de Jesús sintetizan el proyecto de vida del cristiano: la primera es la invocación y la santificación del Santo Nombre de Dios Padre. La segunda pide la providencia divina para la subsistencia diaria. La tercera expresa el ferviente deseo que su Reino se instaure en nuestros corazones, pidiendo su misericordia y siendo misericordiosos con el prójimo, con quien pueden surgir enfrentamientos y contrariedades, pero a quien debemos estar plenamente dispuestos a perdonar en el nombre de Dios. Y la cuarta se refiere a estar alertas y pedir la ayuda divina de Dios Padre para alcanzar la victoria sobre las tentaciones; en el evangelio de Mateo, también le suplicamos que nos libere del mal y le pedimos la libertad de todas las ataduras del maligno.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
El Evangelio nos muestra a Jesús orante antes de enseñarnos a orar: la oración no es teoría, es contagio. «Padre»: una palabra que nos levanta del polvo de la culpa y nos sienta a la mesa de los hijos (Ga 4,6). Pedimos que su Nombre sea santificado, es decir, que Dios sea Dios en nosotros (Ez 36,23); que su Reino irrumpe y nos convierta en levadura de paz (Lc 17,21). El pan es lo necesario para vivir, pero también el Pan vivo del que habla Jesús (Jn 6,35): pedir pan es aprender sobriedad y Eucaristía. El perdón abre paso al perdón de los hermanos (Mt 6,14-15), y la súplica final — «no nos dejes caer en la tentación» — reconoce la batalla (Ef 6,10-18) y confiesa que solo la gracia nos sostiene (2 Cor 12,9).
Miércoles de la XXVI semana del Tiempo ordinario
08 de Octubre 2025
Primera lectura
Jonás 4, 1-11
Jonás se disgustó mucho de que Dios no hubiera castigado a los habitantes de Nínive, e irritado, oró al Señor en estos términos: "Señor, esto es lo que yo me temía cuando estaba en mi tierra, y por eso me di prisa en huir a Tarsis. Bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo, lleno de paciencia y de misericordia, siempre dispuesto a perdonar. Ahora, Señor, quítame la vida, pues prefiero morir a vivir". Pero el Señor le respondió: "¿Crees que hay motivo para que te enojes?"
Jonás salió de Nínive y acampó al oriente de la ciudad. Allí construyó una enramada y se sentó a su sombra, para ver qué pasaba con Nínive. Entonces, el Señor Dios hizo nacer una hiedra, que creció tan tupida, que le daba sombra y lo resguardaba del ardor del sol. Jonás se puso muy contento por la hiedra.
Pero al día siguiente, al amanecer, el Señor envió un gusano, el cual dañó la hiedra, que se secó. Y cuando el sol ya quemaba, el Señor envió un viento caliente y abrasador; el sol le daba a Jonás en la cabeza y lo hacía desfallecer. Entonces Jonás deseó morir y dijo: "Prefiero morir a vivir".
Entonces el Señor le dijo a Jonás: "¿Crees que hay motivo para que te enojes así por la hiedra?" Contestó él: "Sí, y tanto, que quisiera morirme". Le respondió el Señor: "Tú estás triste por una hiedra que no cultivaste con tu trabajo, que nace una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy a tener lástima de Nínive, la gran ciudad, en donde viven más de ciento veinte mil seres humanos que no son responsables y gran cantidad de ganado?".
Salmo Responsorial
Salmo 85, 3-4. 5-6. 9-10
R. (15b) Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Ten compasión de mí,
pues clamo a ti, Dios mío, todo el día,
y ya que a ti, Señor, levanto el alma,
llena a este siervo tuyo de alegría.
R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Puesto que eres , Señor, bueno y clemente,
y todo amor con quien tu nombre invoca,
escucha mi oración
y a mi súplica da respuesta pronta.
R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Dios entrañablemente compasivo,
todo amor y lealtad, lento a la cólera,
ten compasión de mí,
pues clamo a ti, Señor, a toda hora.
R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Aclamación antes del Evangelio
Romanos 8, 15
R. Aleluya, aleluya.
Hemos recibido un espíritu de hijos,
que nos hace exclamar: ¡Padre!
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 11, 1-4
Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".
Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu nombre,
venga tu Reino,
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas,
puesto que también nosotros perdonamos
a todo aquel que nos ofende,
y no nos dejes caer en tentación".
