Semillas de Fe🕯🔥🕊
Open in Telegram
"Pon tu vida en las manos del Senor; confia en el, y el vendra en tu ayuda". Sal 37,5. Esperar no es un problema cuando le crees a Dios, porque sabes que a su tiempo El respondera y su tiempo es perfecto. @semilladefe
Show more935
Subscribers
No data24 hours
-37 days
-930 days
Posts Archive
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, martes 07 de octubre 2025🕊
Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que, quienes hemos conocido, por el anuncio del ángel, la encarnación de Cristo, tu Hijo, lleguemos, por su pasión y su cruz, y la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, a la gloria de la Resurrección. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Padre eterno, tú, que eres el amor y la misericordia, conduce a las almas de los difuntos al cielo, en especial a aquellos que partieron sin conocerte y en momentos de falta de lucidez espiritual.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, Madre de Misericordia, intercede ante Dios Padre por nuestras peticiones. Amén.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Martes 07 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
La dimensión misionera del Santo Rosario
MEMORIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
El Rosario es doblemente misionero, es misión hacia afuera porque es un instrumento precioso de predicación, y es misión hacia dentro porque nos invita a interiorizar el sentido de la Buena Noticia.
"María: Madre y Maestra"| Homilía: Bienaventurada Virgen María Del Rosario (07-10-25)| P. Santiago M
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |07 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Jonás 3, 1-10
Con este pasaje, la Escritura nos muestra, a través de la actitud del rey de Nínive, lo que significa e implica el convertirse de corazón. Al leer el pasaje vemos cómo lo primero que hace el rey es, "levantarse de su trono y sentarse sobre cenizas". Con este signo reconoce que él no es Dios, y que su vida (y en este caso, incluso su reino) debe ser dirigida por el único Rey: Dios mismo. Esta actitud del rey debe servirnos de ejemplo y dejar que Dios se siente en el trono de nuestro corazón. Esto implica reconocer que su Palabra es la única que debe regir nuestra vida, lo cual no podrá ser realidad si no tenemos contacto con la Sagrada Escritura. Esto nos lleva a que un principio de conversión es tomar primero la decisión de seguir la palabra de Dios y tenerla como el valor central de nuestra vida, y enseguida tomar la decisión de leer y meditar todos los días esta Palabra, con el ánimo de obedecerla y hacerla vida. ¿Qué te parecería intentarlo?
Lucas 10, 38-42
Al proponernos la Iglesia este fragmento del Evangelio para la fiesta de hoy, es bonito pararse a pensar cuántos pintores han retratado esta escena, o tantos gestos litúrgicos que rememoran este momento tan importante para nuestra salvación (gestos, pausas, canciones, etc.), o ser conscientes de cuántos cristianos nos paramos a mediodía para rezar el ángelus, y volver a contemplar tantas maravillas como se desprenden del ejemplo de la Virgen.
Y el evangelista, para preparar al lector ante tamaño acontecimiento, nos da algunos datos que nos ayudan a contextualizar, a situar el evento. Nos habla de un ángel que va a visitar auna mujer, virgen, que vive en un pueblo pequeño. Nos introduce en la vida de esta mujer, y da algún dato más para presentarla: está desposada con un varón, que es de la casa de David. Y cierra este preámbulo con una mención al nombre: María (cfr. v. 27)
No es una mención indiferente, como no es indiferente tener nombre. Dios mismo ha querido ponerle un nombre a su Hijo: “y le pondrás por nombre a Jesús” (v. 31). El nombre nos permite personalizar a alguien, hablar sobre él, invocarle, amarle. Y para nosotros esta mención del nombre de la Virgen nos llena de esperanza, nos llena de alegría. “Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María (...). No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si le ruegas, no te perderás si en ella piensas. Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás, si es tu guía; llegarás felizmente a puerto, si ella te ampara. Y así experimentarás en ti mismo con cuánta razón se dijo: y el nombre de la Virgen era María”[1].
En cada avemaría, como ya el propio nombre de la oración lo indica, saludamos a la Virgen, la tratamos. Invocamos a la señora del dulce nombre, como lo hacía san Josemaría[2], como lo hizo el ángel, como lo hace Dios. Y así lo hacemos muchas veces en cada misterio, en cada rosario. Hoy, día de la Virgen del rosario, al inicio del mes de esta oración, gustemos como Dios lo hace, “pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza” [3], llamándole María.
LEER COMPLETO AQUÍ 👉🏻 https://short.do/hqMOng
Memoria de la Bienaventurada Virgen María del Rosario
07 de Octubre 2025
Primera lectura
Jonás 3, 1-10
En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar".
Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida".
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey de Nínive, que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros, mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto: "Que hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno se arrepienta de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos".
Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles.
Salmo Responsorial
Salmo 129, 1-2. 3-4ab. 7-8
R. (3) Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti;
Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos
a mi voz suplicante.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Si conservaras el recuerdo de las culpas
¿quién habría, Señor, que se salvara?
Pero de ti procede el perdón,
por eso con amor te veneramos.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Como aguarda a la aurora el centinela,
aguarda Israel al Señor,
porque del Señor viene la misericordia,
y abundancia de la redención,
y él redimirá a su pueblo
de todas sus iniquidades.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Aclamación antes del Evangelio
Lucas 11, 28
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios
y la ponen en práctica, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 10, 38-42
En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude".
El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará".
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, Lunes 06 de octubre 2025🕊
Amado Jesús, gracias por recordarnos que tu amor es misericordioso, bondadoso y que consiste en atender al hermano necesitado, tal como tú lo hiciste durante tu vida y, especialmente, en la cruz.
Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, concédenos la gracia de reconocer en el prójimo más necesitado a Nuestro Señor Jesucristo y a cumplir el mandamiento del amor con generosidad y misericordia.
Santísima Trinidad, haz que los sacerdotes y consagrados sean buenos samaritanos en la misión de llevar la Palabra y tu misericordia a todo el mundo.
Amado Jesús, acudimos a ti para implorar tu misericordia por todas las almas del purgatorio, especialmente, por aquellas que más la necesitan.
Madre Santísima, Madre del amor bendito, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Lunes 06 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
¿Estamos conmovidos o removidos?
La misericordia te conmueve mientras que la indiferencia te “remueve”: te remueve del dolor y de la necesidad del otro.
"El Idioma del Cielo" | Homilía: Témporas de Acción de Gracias y Petición (06-10-25)| P. Santiago M.
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |06 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Lucas 10,25-37
«Así debemos compadecemos unos de otros, ayudarnos mutuamente… En una palabra, permanezcan unidos los unos a los otros. Ya que cuanto más unido se está al prójimo, más unido se está a Dios» (Doroteo de Gaza).
Hoy meditamos la parábola del buen samaritano. En la cultura judía, para que un amigo sea considerado prójimo, tenía que ser también israelita y no tener signos de impureza; los demás no eran considerados prójimos. Los samaritanos eran considerados impuros por los israelitas, por eso eran rechazados, despreciados y marginados. En medio de esta realidad social y religiosa, para los israelitas el samaritano no observó la Ley y podría ser acusado por infringirla. Sin embargo, de acuerdo con la interpretación de la misma Ley, pero con los ojos del amor divino, el samaritano actuó con amor, misericordia y generosidad.
El sacerdote y el levita no lo entendieron así, actuaron con indiferencia. Ellos solo conocían la Ley, pero no la aplicaron con el corazón tal como lo hizo el samaritano. En este sentido, la parábola subvierte el legalismo porque enseña que el encuentro con Jesús pasa primero por la ayuda al hermano necesitado, antes que por otras prácticas de la Ley.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
El escriba pregunta por la vida eterna y Jesús lo lleva al doble mandamiento (Dt 6,5; Lv 19,18): amar a Dios con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo. Pero la parábola desplaza el eje: el prójimo ya no es un perímetro; es una dirección. La pregunta cambia de caso gramatical: del “objeto” al “sujeto”. No “¿a quién debo amar?”, sino “¿quién seré yo para el que sufre?”.
Entra un samaritano —el improbable— y, «al verlo, se compadeció» (Lc 10,33). Ese verbo es entrañas de Dios (cf. Lc 7,13; 15,20): Cristo deja que el dolor del otro le duela por dentro. Esta compasión va de la mirada a las manos: se acerca, venda, vierte vino y aceite, monta, acompaña, paga, promete volver. El amor cristiano no es sentimiento suspendido: es liturgia después de la liturgia (cf. Sant 2,15-17; 1 Jn 3,16-18). San Pablo condensa: «La plenitud de la Ley es el amor» (Rm 13,10). Y el Señor, en el juicio, se identifica con el herido (Mt 25,35-40).
Otros ecos resuenan: la «medida buena» que desborda (Lc 6,36-38), la cercanía que rompe enemistades (Ef 2,13-14), el “pensar como Cristo” que se abaja (Flp 2,5-7). Benedicto XVI subrayó que el Samaritano universaliza y concreta al prójimo: cualquiera que necesite de mí, aquí y ahora. El misterio se torna mandato: «Anda, y haz tú lo mismo» (Lc 10,37). Convertirse es permitir que el Espíritu dilate nuestras entrañas hasta alojar al extraño; es dejar que el vino y el aceite de los sacramentos nos conviertan en posada para un mundo herido.
¡Jesús, María y José nos aman!
LEER COMPLETO AQUÍ 👉🏻 https://short.do/Kt8Ut7
El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: 'Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso'.
¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?'' El doctor de la ley le respondió: "El que tuvo compasión de él". Entonces Jesús le dijo: "Anda y haz tú lo mismo".
Lunes de la XXVII semana del Tiempo ordinario
06 de Octubre 2025
Primera lectura
Jonás 1, 1–2, 1. 11
El Señor le dirigió la palabra a Jonás, hijo de Amitay, y le dijo: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predica en ella que su maldad ha llegado hasta mí".
Se levantó Jonás para huir a Tarsis, lejos del Señor, y llegó a Jafa, donde encontró un barco que salía para Tarsis; pagó su pasaje y se embarcó para dirigirse a Tarsis, lejos del Señor.
Pero el Señor desencadenó un gran viento sobre el mar y provocó una tormenta tan fuerte, que el barco estaba a punto de naufragar. Los marineros tuvieron miedo y se pusieron a invocar cada uno a su dios. Luego echaron al mar la carga para aligerar la nave.
Mientras tanto, Jonás había bajado al fondo del barco, se había acostado y dormía profundamente. El capitán se le acercó y le dijo: "¿Qué haces aquí dormido? Levántate e invoca a tu Dios, a ver si él se compadece de nosotros y no perecemos".
Luego se dijeron unos a otros: "Echemos suertes para ver quién tiene la culpa de esta desgracia". Echaron suertes y le tocó a Jonás. Entonces le dijeron: "Dinos por qué nos ha sobrevenido esta desgracia, cuál es tu oficio, de dónde vienes, cuál es tu país y de qué pueblo eres".
Él les respondió: "Soy hebreo y adoro al Señor, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra". Entonces aquellos hombres tuvieron mucho miedo y le dijeron: "¿Por qué has hecho esto?" Pues él acababa de decirles que iba huyendo del Señor. Y como el mar seguía encrespándose, le preguntaron: "¿Qué hemos de hacer contigo para que el mar se calme?" El les respondió: "Levántenme y arrójenme al mar, y el mar se calmará, pues sé que por mi culpa les ha sobrevenido esta tormenta tan fuerte".
Los hombres se pusieron a remar para alcanzar la costa, pero no pudieron, porque el mar seguía encrespándose en torno a ellos. Entonces invocaron al Señor, diciendo: "Señor, no nos hagas morir por culpa de este hombre ni nos hagas responsables de la muerte de un inocente, ya que es clara tu voluntad".
Entonces levantaron a Jonás y lo arrojaron al mar y el mar calmó su furia. Y aquellos hombres temieron mucho al Señor; le ofrecieron un sacrificio y le hicieron promesas.
Dispuso el Señor que una ballena se tragara a Jonás, el cual estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches. Entonces el Señor le ordenó a la ballena que vomitara a Jonás en tierra firme.
Salmo Responsorial
Jonás 2, 3. 4. 5. 8
R. (7c) En el peligro grité al Señor y me atendió.
En el peligro gríté al Señor y me atendió.
Desde el vientre del abismo te pedí auxilio
y me escuchaste. R.
R. En el peligro grité al Señor y me atendió.
Me habías arrojado al fondo, en alta mar,
me rodeaba la corriente,
tus torrentes y tus olas me arrollaban.
R. En el peligro grité al Señor y me atendió.
Entonces pensé:
"Me has arrojado de tu presencia;
¿quién pudiera ver otra vez tu santo templo?"
R. En el peligro grité al Señor y me atendió.
Cuando se me acababan las fuerzas,
invoqué al Señor
y llegó hasta ti mi oración, hasta su santo templo.
R. En el peligro grité al Señor y me atendió.
Aclamación antes del Evangelio
Juan 13, 34
R. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor,
que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 10, 25-37
En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: "Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?" Jesús le dijo: "¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?" El doctor de la ley contestó: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo". Jesús le dijo: "Has contestado bien; si haces eso, vivirás".
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, domingo 05 de octubre 2025🕊
Dios todopoderoso y eterno, que desbordas con la abundancia de tu amor los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que perdones lo que pesa en la conciencia y nos concedas aun aquello que la oración no menciona.
Amado Jesús, anímanos y concédenos alegrarnos por todas las obras de amor y misericordia que realizamos, para que podamos contribuir, desde nuestra fe, a un mundo más justo.
Espíritu Santo: amor del Padre y del Hijo, otórganos la sabiduría, el discernimiento y la fe para mantenernos alejados de las tentaciones de vanagloria, orgullo y de hacer las cosas por recibir gratitud.
Amado Jesús, justo juez, por tu infinita misericordia, concede a las almas del purgatorio la dicha de sentarse contigo en el banquete celestial.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
Confíen en el Plan de Dios — Sermón del Domingo del obispo Robert
Amigos, este domingo quiero hablarles una vez más sobre la fe. Como he dicho antes, es la palabra más incomprendida en el vocabulario religioso. Y tanto la primera lectura como el Evangelio de hoy arrojan una luz muy interesante sobre la naturaleza de la fe, que no es una especie de superstición —creer en cualquier tontería—, sino una actitud de humilde confianza en los caminos del Señor.
Qué es el YOM KIPPUR, el día más santo del JUDAÍSMO?
Catequesis sobre el Evangelio del 27o. Domingo del Tiempo Ordinario C
Lucas 17,5-10
(“Señor, auméntanos la fe”)
📖 XXVII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |05 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
«La fe es la única condición que Jesús pone a cada paso para obrar milagros y es también la condición que espera encontrar hoy en nosotros para seguir realizando sus maravillas y llevar adelante la historia de la salvación en nuestro mundo. El texto evangélico quiere fijar nuestra atención en este poder de Dios. El ejemplo de la morera es una forma de ilustrar que Dios es capaz de realizar lo humanamente imposible. Por eso, lo decisivo no son las dificultades y los males que vemos alrededor. Lo decisivo es la fe que espera todo de Dios, que no pone límites al poder de Dios. “Si crees verás la gloria de Dios” (Jn 11,40), es decir, a Dios mismo actuando y transformando la muerte en vida. A nosotros, pobres siervos, nos corresponde avivar el fuego de esta gracia de la fe que nos ha sido dada; esto es lo que “tenemos que hacer”» (Julio Alonso Ampuero).
El pasaje evangélico de hoy se ubica luego de la parábola del rico y Lázaro que meditamos el pasado domingo. Hoy meditaremos la última de las tres instrucciones que Jesús dio a sus discípulos (versículos 5 y 6), y uno de los deberes de un apóstol (entre los versículos 7 y 10).
Las tres instrucciones son las siguientes: la primera, evitar los escándalos haciendo una dura advertencia al que los provoque; la segunda, estar en guardia para perdonar siempre al hermano; y la tercera, ante la propia conciencia de los apóstoles de su débil fe, Jesús hace un llamado al ejercicio activo de la fe. En lo que respecta al deber, Jesús hace un llamado a la fidelidad y responsabilidad del discípulo, sin que exija nada a cambio a Dios.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
«Auméntanos la fe». No pedimos cantidad para exhibir fuerza, sino densidad para obedecer con amor. La fe no es espectacular: es pequeña, ardiente y eficaz (cf. Lc 17,6; Mc 4,31-32). Desarraiga moreras de resentimiento y las arroja al mar de la misericordia (cf. Miq 7,19). Pero apenas ha removido un árbol del alma, el discípulo descubre la segunda palabra: «somos siervos inútiles» (Lc 17,10). No “inútiles” porque Dios no valore, sino porque la gracia precede, acompaña y corona toda obra (cf. 1 Co 15,10; St 1,17). Jesús cura así nuestra vanagloria religiosa: evita que el yo se infle cuando perdona, sirve o predica.
Esta humildad es la que palpita en el Magníficat (Lc 1,46-55) y en el Lavatorio (Jn 13,1-15). Y es también la lógica de la cruz: «Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús» (Flp 2,5-11). Cuando el mundo pide efectos visibles, el Evangelio enseña eficacia escondida: el Reino crece en la obediencia sin aplausos (cf. Mt 6,1-4). La fe que pide aumento se nutre de Palabra (Rm 10,17), se verifica en obras de caridad (St 2,14-18) y se purifica en la noche oscura de la inutilidad aparente (cf. 2 Co 12,9). Así, la Iglesia sirve, no se sirve; administra misterios que no son suyos (1 Co 4,1). Frente al “hacer para ser alguien”, Jesús propone “ser de Alguien para poder hacer”: pertenecer al Señor, rendirle la mesa del corazón y luego, sí, comer de su Pan (Lc 17,7-8; cf. Lc 22,27-30). La conversión hoy es pasar de la autoafirmación a la disponibilidad: un “heme aquí” cotidiano.
¡Jesús, María y José nos aman!
LEER COMPLETO AQUÍ 👉🏻 https://short.do/CteEYK
XXVII Domingo ordinario
05 de octubre 2025
Primera lectura
Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4
¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio,
sin que me escuches,
y denunciaré a gritos la violencia que reina,
sin que vengas a salvarme?
¿Por qué me dejas ver la injusticia
y te quedas mirando la opresión?
Ante mí no hay más que asaltos y violencias,
y surgen rebeliones y desórdenes.
El Señor me respondió y me dijo:
"Escribe la visión que te he manifestado,
ponla clara en tablillas
para que se pueda leer de corrido.
Es todavía una visión de algo lejano,
pero que viene corriendo y no fallará;
si se tarda, espéralo, pues llegará sin falta.
El malvado sucumbirá sin remedio;
el justo, en cambio, vivirá por su fe".
Salmo Responsorial
Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9
R. (8) Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, lancemos vivas al Señor,
aclamemos al Dios que nos salva.
Acerquémonos a él, llenos de júbilo,
y démosle gracias.
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, y puestos de rodillas,
adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo,
pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo;
él es nuestro pastor y nosotros, sus ovejas.
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
"No endurezcan su corazón,
como el día de la rebelión en el desierto,
cuando sus padres dudaron de mí,
aunque habían visto mis obras".
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Segunda lectura
2 Timoteo 1, 6-8. 13-14
Querido hermano: Te recomiendo que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos. Porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación.
No te avergüences, pues, de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí, que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. Conforma tu predicación a la sólida doctrina que recibiste de mí acerca de la fe y el amor que tienen su fundamento en Cristo Jesús. Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo, que habita en nosotros.
Aclamación antes del Evangelio
1 Pedro 1, 25
R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios permanece para siempre.
Y ésa es la palabra que se les ha anunciado.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 17, 5-10
En aquel tiempo, los apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe". El Señor les contestó: "Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decir a ese árbol frondoso: 'Arráncate de raíz y plántate en el mar', y los obedecería.
¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños, le dice cuando éste regresa del campo: 'Entra en seguida y ponte a comer'? ¿No le dirá más bien: 'Prepárame de comer y disponte a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú'? ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste cumplió con su obligación?
Así también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les mandó, digan: 'No somos más que siervos, sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer' ".
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, Sábado 04 de octubre 2025🕊
Dios todopoderoso y eterno, que desbordas con la abundancia de tu amor los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que perdones lo que pesa en la conciencia y nos concedas aun aquello que la oración no menciona.
Amado Jesús, anímanos y concédenos alegrarnos por todas las obras de amor y misericordia que realizamos, para que podamos contribuir, desde nuestra fe, a un mundo más justo.
Espíritu Santo: amor del Padre y del Hijo, otórganos la sabiduría, el discernimiento y la fe para mantenernos alejados de las tentaciones de vanagloria, orgullo y de hacer las cosas por recibir gratitud.
Amado Jesús, justo juez, por tu infinita misericordia, concede a las almas del purgatorio la dicha de sentarse contigo en el banquete celestial.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Sábado 04 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
San Francisco y el descubrimiento del Padre Celestial
MEMORIA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
San Francisco, al contrastar la fragilidad del poder humano con la providencia y ternura de divinas, descubrió a Dios como Padre y desde allí se reconoció hermano de todos.
“El Infierno Existe” | Homilía: Domingo XXVI Del Tiempo Ordinario (28-09-25) | P. Santiago Martín FM
📖 XXVI SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |04 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Lc 10, 17-24
Los discípulos regresan de su misión y se muestran entusiasmados por haber experimentado el poder que el Señor les había concedido de hacer milagros.
Jesús confirma que les ha dado poder sobre el enemigo y se alegra de la derrota del diablo, pero, a la vez, les enseña cuál debe ser el verdadero motivo de su alegría: la esperanza del cielo.
Jesús reorienta nuestra mirada. En esta vida hay muchas cosas agradables, regalos de Dios a sus hijos, pero lo que más nos debe alegrar e ilusionar es la unión de Amor que ya comienza aquí, y que será plena en el cielo.
¿Qué es el cielo? «Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad –nos dice el Catecismo–, esta comunión de vida y de amor con Ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama “el cielo”. El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha» (n. 1024).
Quizá pensamos poco en el cielo. Pensar en el cielo, en la felicidad eterna con Dios, fomenta la esperanza, nos llena de alegría, y hace que nos enfrentemos a las dificultades de esta vida con la serenidad de quién sabe que son camino para llegar al Amor. Y ese pensamiento no nos lleva a desentendernos de nuestros deberes en la tierra. Todo lo contrario. El cielo se lo da Dios a quienes tratan de hacer de esta tierra, con su amor y entrega a los demás, una antesala del cielo.
De pronto, Jesús se llena de gozo en el Espíritu Santo y manifiesta su alegría al ver que los pequeños y humildes reciben la palabra de Dios. Los que renuncian a la soberbia, entienden la Palabra, creen en Jesús. Los sabios y prudentes, es decir, los que se creen sabios con su propia sabiduría y no reconocen con humildad su ignorancia, permanecen ciegos para ver. Sobre todo, para ver en Jesús al Mesías, al enviado por Dios, a Dios mismo.
A continuación, Jesús nos manifiesta de un modo sencillo y sublime que es igual al Padre. No podemos conocer que Jesús es Dios si el Padre no nos da la gracia de la fe. Y no podemos conocer quién es el Padre si Jesús no nos lo revela.
Los discípulos son llamados bienaventurados, felices, por haber visto y oído a Jesús, por haber creído en Él. La fe es un don de Dios, el don más grande, pues sin la fe no hay salvación. Pero es preciso que el hombre se abra a ese don con humildad y responda a él con todo su corazón.
LEER COMPLETO AQUÍ 👉🏻 https://short.do/8936nb
