El Astronauta ✨
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«Diario de un astronauta» Ilustraciones: @artedigitales soyelastronauta.com
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Mientras sepas lo que quieres, lo que vales y quien eres, no tienes que quedarte donde te hacen daño. Esto aplica tanto para relaciones como para trabajos.
Aún recuerdo cuando vivía preso de la ansiedad. Creía todo lo que pensaba y eso me generó inseguridad. Gracias a la terapia psicológica entendí la enorme importancia de conocerse a uno mismo.
El aprendizaje más valioso fue que no eres defectuoso por sentir esas cosas. Eres humano y debes primero aceptar lo que sientes para así poder hacer algo al respecto.
Seguir vivos es un tipo de victoria que nos permite estar con quienes amamos, a tener la oportunidad de dejar huella en el mundo, de conectar emocionalmente con los demás.
La salud es riqueza.
Tu mente creerá como verdad lo que le cuentes todos los días. Si crees que no existe oportunidad de mejorar tu calidad de vida, así será porque así lo cree tu mente.
Que tu diálogo interno sea la mejor de las conversaciones. Aquí nace o muere tu potencial.
La gente evita a toda costa sentirse triste. Se llenan de proyectos, no se toman una pausa, porque si se detienen un momento comenzarán a pensar en eso que les produce tristeza. No deberían huir, sino aceptar esa emoción y sentirla. Y así como vino, se irá.
La vida es corta, vívela.
El amor es raro, aprovéchalo.
La ira es mala, déjala.
El miedo es horrible, afróntalo.
Los recuerdos son dulces, aprécialos.
La ansiedad nunca se irá de tu vida. La ansiedad es una emoción y, por tanto, no puedes controlarlo. No obstante, lo que sí puedes hacer es aminorar su impacto y evitar que controle tu día.
Aprende a identificar lo que sientes, a tomarte una pausa y a respirar.
Esos pequeños minutos que te tomas durante un episodio de ansiedad son de vital importancia. Te ayudan a darte cuenta de que no es el fin del mundo y que es normal sentirse así.
Dilatamos las cosas cuando se ven difíciles, y cuando nos decidimos empezar con lo más pequeño de repente nos damos cuenta de que no era tan complicado como parecía.
Lección: cuando algo te parezca muy difícil, empieza por lo más pequeño. Lo importante es empezar.
En la vida tienes tres opciones. Puedes ver cómo suceden las cosas, hacer que sucedan o preguntarte qué demonios sucedió.
Cuando fuimos pequeños nos prometimos muchas cosas y que al ser adultos nos dimos cuenta de lo difícil que es la vida como para hacer realidad todos nuestros sueños. Llegamos a un punto donde elegimos nuestras prioridades y aceptamos que no podemos tener todo lo que deseamos.
Y eso está bien. Por eso es más importante aprender a sentirnos contentos con la vida que tenemos antes de intentar serlo con otra vida que queremos.
No se trata de cuánto dinero tienes, de cuántas personas te siguen, de dónde vives ni cómo vistes. Se trata de cuan feliz te sientes con tu vida ahora mismo.
Cuando pienso a dónde me gustaría llegar y me pregunto qué me impide hacerlo, la respuesta que siempre hallo es el miedo de fallar y fracasar.
Luego reflexiono y entiendo que el miedo siempre estará presente, aunque tenga la experiencia. Entonces, el miedo no es mi mayor obstáculo, sino mi propia mente.
La felicidad es como una mariposa y esta se posa sobre un espacio agradable, temple y atractivo. Prioriza tu bienestar, tu salud y tus emociones, y sentirás la gracia que posa sobre ti.
