ar
Feedback
Canal RAFA BUDO

Canal RAFA BUDO

الذهاب إلى القناة على Telegram

No crezcas, es una trampa…

إظهار المزيد
5 203
المشتركون
+324 ساعات
+867 أيام
+8230 أيام
أرشيف المشاركات
TE ENGAÑARON CON EL COVID. AHORA ES EL TURNO DE LA PESTE NEUMÓNICA. 🚨 OPERACIONES PSICOLÓGICAS A GRAN ESCALA. Cuando quienes controlan el tablero empiezan a perder el control en demasiados frentes al mismo tiempo, aparece una herramienta mucho más poderosa que cualquier ejército: EL MIEDO. Atentados, Crisis, Emergencias, Pandemias. Caos, Amenazas… Nada ocurre por casualidad: cada PlanDemia se convierte en una oportunidad para mantener a la población aterrorizada, enfrentada y dispuesta a aceptar medidas que, en circunstancias normales, jamás permitiría. Porque cuando tienes miedo, dejas de preguntar. Aceptas restricciones. Aceptas nuevas leyes. Aceptas vigilancia. Aceptas controles. Aceptas que decidan por ti. Y mientras unos discuten entre ellos sobre quién tiene la culpa y cuál será el nuevo pangolín, otros simplemente mueven las piezas del tablero…♟️

Quiero acabar el libro incluyendo testimonios reales de cómo han influido profesores en vuestra vida. Para bien o para mal. Y
Quiero acabar el libro incluyendo testimonios reales de cómo han influido profesores en vuestra vida. Para bien o para mal. Y me refiero a algo muy concreto, a un comentario, a un gesto, a una mirada, a un día que no me atendió en clase, a cómo me ignoró cuando lo necesité, a cuando me ayudó sin pedírselo… Será anónimo pero verídico. Mandádmelo por email a superatumiedo@gmail.com Muchas gracias 🙏

Os cuento que «A Spreading Plague fue un simulacro internacional celebrado en Múnich el 14 de febrero de 2019»… El escenario
Os cuento que «A Spreading Plague fue un simulacro internacional celebrado en Múnich el 14 de febrero de 2019»… El escenario de esta simulación trataba de un brote de peste aparentemente provocado deliberadamente. Por cierto, entre los participantes está un tal Chris Elias, presidente de Global Development de la Bill & Melinda Gates Foundation…

Feliz de compartir con vosotros las primeras páginas de mi segundo libro. Espero que todos los que día a día estén delante de
+2
Feliz de compartir con vosotros las primeras páginas de mi segundo libro. Espero que todos los que día a día estén delante de personas pequeñitas digieran correctamente mis palabras… 🙏

Mientras la mayoría tiene hoy la esperanza de elegir a un nuevo maltratador. Les recuerdo que si sucede algo “impredecible” y se declara estado de sitio, alarma o excepción, no hay elecciones… Con la Prostitución española en la mano…

Por favor, si alguien conoce a Mari Carmen, pedirle que vaya a echar gasolina… Gracias 🙏

Ceuta formaba parte del guión… Mª Carmen formaba parte del guión… Y todo lo que pase a partir de mañana también formará parte del guión… No nos sorprendamos de nada, porque siempre la historia nos ha demostrado que cada vez que llegamos a un fin de etapa, suceden catástrofes o sucesos inverosímiles… Y todos ellos lo saben porque todos son títeres del mal. Ojos abiertos y cabeza fría. No te dejes llevar ni tomes decisiones por el miedo. 🙏 https://t.me/rafabudo

NOS HEMOS ACOSTUMBRADO A LO INACEPTABLE… Quizá el mayor fracaso de nuestra época no sea todo lo que está ocurriendo. Quizá sea nuestra capacidad para acostumbrarnos a ello. Hemos atravesado pandemias, guerras, violencia, crisis económicas, desplazamientos, hambre, corrupción, deterioro institucional, censura, manipulación, polarización y una pérdida progresiva de confianza en prácticamente todo. Nunca habíamos tenido tanta información. Sabemos lo que ocurre casi mientras está ocurriendo. Y, sin embargo, saberlo todo no está sirviendo para cambiar casi nada. Ahí está la gran paradoja. Nunca estuvimos tan informados y quizá nunca fuimos tan fáciles de paralizar. Porque hemos convertido hasta el horror en contenido. Vemos una tragedia mientras desayunamos. Un escándalo político mientras esperamos el autobús. Una guerra entre dos vídeos de TikTok. Un niño destrozado por acoso escolar antes de mirar qué serie ponen esta noche… Nos indignamos. Compartimos. Ponemos un corazón. Insultamos al bando contrario. Y seguimos deslizando el dedo… Mañana habrá otro escándalo. Tenemos una capacidad extraordinaria para sobrevivir. El ser humano ha sobrevivido a guerras, pestes, dictaduras, hambre, persecuciones y catástrofes. Pero esa capacidad tiene una cara mucho menos heroica: también somos extraordinariamente buenos normalizando aquello que jamás deberíamos aceptar. Primero algo nos escandaliza. Después nos preocupa. Luego simplemente nos molesta. Más tarde hacemos un meme. Finalmente forma parte del paisaje. Y entonces ocurre algo todavía más inquietante: quien continúa diciendo que aquello no es normal empieza a parecer el radical… Nos acostumbramos a que nuestros hijos pasen media vida delante de una pantalla. A que la educación rebaje exigencias mientras presume de modernidad. A que trabajar no garantice una vivienda. A que nuestros mayores envejezcan solos. A que la política se haya convertido en una pelea de hooligans donde lo importante ya no es lo que ocurre, sino quién lo hace. A instituciones más preocupadas por conservarse a sí mismas que por cumplir la función para la que existen. A que una mentira repetida desde el lugar adecuado termine adquiriendo aspecto de verdad. Y seguimos funcionando. Ese es precisamente el problema. Seguimos funcionando. Nos levantamos, trabajamos, pagamos, consumimos, discutimos, votamos o no votamos, vemos Netflix y ponemos el despertador. Por eso un sistema deteriorado puede durar muchísimo tiempo. No necesita que la población esté satisfecha. Ni siquiera necesita que crea en él. Le basta con que esté suficientemente cansada, dividida, entretenida y convencida de que nada puede hacerse. Nos han enseñado además una magnífica forma de canalizar nuestra frustración: pelearnos entre nosotros. Izquierda contra derecha. Hombres contra mujeres. Jóvenes contra mayores. Funcionarios contra autónomos. Pobres contra pobres… No necesitamos otro salvador. Ya hemos probado demasiados. Ni otro partido prometiendo arreglar lo que el anterior prometió arreglar después de que otro prometiera exactamente lo mismo. Necesitamos algo bastante más incómodo: Personas capaces de pensar por sí mismas. Personas que no necesiten pertenecer a un bando para saber que algo está mal. Que puedan criticar una injusticia aunque la cometan “los suyos”. Que sean capaces de cambiar de opinión. Que no confundan obediencia con civismo. Ni comodidad con libertad. Ni adaptación con progreso. Porque el futuro no empezará cuando aparezca alguien dispuesto a salvarnos. Empezará cuando dejemos de esperar que alguien lo haga. Todavía podemos cambiar muchas cosas. Pero primero tendremos que recuperar algo que estamos perdiendo peligrosamente rápido: La capacidad de mirar lo inaceptable y negarnos a llamarlo “normal”. 🙏 https://t.me/rafabudo

“Este seguro que es de VOX…” Pues no. NO SOY DE VOX. NO SOY DEL PP. NO SOY DEL PSOE. NO SOY DE NADIE. Y si tuviese que elegir izquierda o derecha, sería de los de abajo. Y no, tampoco soy «apolítico». Tengo ideas políticas. Lo que no tengo es dueño. Lo aclaro porque parece que en España criticar al Gobierno te convierte automáticamente en votante de ultraderecha. Así funciona el pensamiento tribal: Si criticas a Sánchez, eres de Abascal. Si criticas a Abascal, eres de izquierdas. Si criticas a todos, entonces “no te mojas”… Pues me voy a mojar. NO VOTO A NINGÚN PARTIDO. Y no es por indiferencia. Es precisamente porque me importa demasiado la política como para entregarle mi conciencia a unas siglas corruptas y tiránicas. No participo electoralmente porque considero profundamente deteriorado y corrupto el actual sistema de partidos y no quiero otorgarle con mi voto una legitimidad personal que no le reconozco. Y aquí entra también VOX, Alvise y Iustitia Europa o como se llame… Sí, también VOX. Porque algunos parecen pensar que criticar al PSOE obliga a aplaudir delante de Abascal. Pues va a ser que no. Durante la pandemia vimos hasta dónde podía llegar la mafia política sobre la vida cotidiana. Confinamientos. Restricciones de movilidad. Negocios cerrados. Limitaciones de reunión. Personas que no pudieron acompañar a familiares en circunstancias dramáticas. Una campaña sin precedente de genocidio contra niños y adultos y un Parlamento en el que la primera prórroga del estado de alarma fue aprobada por 321 votos a favor, 0 en contra y 28 abstenciones. CERO votos en contra… Un sistema sin justicia. Donde los que defienden la prostitución del 78 vieron cómo el tribunal prostitucional terminó declarando inconstitucionales las medidas que adoptaron y se limpiaron el culo con la sentencia. Ni olvido, ni perdono. Y después comenzó el maravilloso deporte nacional: Explicarnos que la culpa siempre había sido del otro. Del otro y tuya por no arrodillarte y poner el hombro… Qué país tan extraordinario… Aquí nadie hizo nada, pero todo ocurrió. VOX está en el Parlamento. Cobra del sistema institucional. Participa en gobiernos y acuerdos parlamentarios. Presenta iniciativas, negocia, vota y ocupa cargos como cualquier otro partido. No hay ningún partido político dentro del mismo sistema de partidos que arregle esto. Imposible. Hay algo que me resulta bastante más peligroso que equivocarse políticamente: dejar de pensar para pertenecer. La política española ha conseguido una obra maestra: convertir ciudadanos en hinchas radicales. Personas capaces de justificar aquello que ayer condenaban simplemente porque hoy lo hace “su equipo”. Da asco. Y mientras la gente discute en las redes como ultras de dos gradas enfrentadas, las siglas cambian, los discursos cambian, los gobiernos cambian… y el sistema permanece. Ese es su objetivo. Por eso no busquéis mi camiseta. No tengo. No necesito depositar una papeleta en una urna para tener criterio político ni quiero conceder con mi voto respaldo personal a un sistema que considero dictatorial, inhumano y genocida. Podéis llamarlo como queráis. Yo lo llamo conservar algo que los partidos llevan décadas intentando expropiarnos: EL DERECHO A PENSAR Y VIVIR LIBREMENTE Y LUCHANDO PARA AYUDAR A NIÑOS A QUE DISFRUTEN DE SU INFANCIA. Esa es mi ideología… 🙏

COSAS QUE HEMOS NORMALIZADO Y QUE JAMÁS DEBIERON VOLVERSE NORMALES Nos levantamos con prisa. Comemos con prisa. Trabajamos co
COSAS QUE HEMOS NORMALIZADO Y QUE JAMÁS DEBIERON VOLVERSE NORMALES Nos levantamos con prisa. Comemos con prisa. Trabajamos con prisa. Contestamos con prisa. Y cuando por fin tenemos cinco minutos libres… sacamos el móvil para asegurarnos de no estar cinco minutos con nosotros mismos. Hemos normalizado mirar una pantalla más horas de las que miramos el mundo. Hemos normalizado pasar buena parte de nuestra vida sentados y encerrados, mientras llamamos «vida saludable» a entrenar tres horas a la semana. Hemos convertido el descanso en culpabilidad. Si no produces, avanzas, entrenas, estudias, emprendes o mejoras algo, parece que estás perdiendo el tiempo. Hasta descansar tiene que ser “productivo”. Hemos industrializado tanto la alimentación, que compramos productos con veinte ingredientes para fabricar algo que intenta parecer comida. Hemos normalizado llegar a la edad adulta endeudándonos durante décadas para comprar una casa, un coche o simplemente mantener determinado estilo de vida. Vivimos hoy normalizando que nos roben la mitad del dinero que ganamos, pensando que ese dinero público es de todos, mientras que para quienes lo gestionan es suyo porque no es de nadie… Construimos edificios donde viven cien personas y conseguimos una hazaña sociológica extraordinaria: no conocer prácticamente a ninguna. Tenemos cientos de “seguidores” en redes y cada vez menos personas a las que llamar cuando la vida se pone realmente fea. Y quizá una de las normalizaciones más perversas sea esta: vivir permanentemente preocupados por perderlo todo. El empleo. La casa. Los ingresos. El estatus. El miedo se ha convertido en combustible. Y mientras tanto seguimos corriendo. No sabemos exactamente hacia dónde. Pero corremos. Quizá el verdadero acto de rebeldía de nuestro tiempo no sea hacer más. Quizá sea detenerse, mirar alrededor y preguntarse algo tremendamente incómodo: ¿Cuántas cosas hacemos porque realmente queremos vivir así… y cuántas simplemente porque todo el mundo las considera “normales”?… 🙏

CÓMO SE FABRICA NUESTRA REALIDAD En artes marciales aprendes pronto algo incómodo: ver no significa comprender. Dos personas
CÓMO SE FABRICA NUESTRA REALIDAD En artes marciales aprendes pronto algo incómodo: ver no significa comprender. Dos personas pueden observar exactamente el mismo combate y contar después dos historias completamente distintas. Una dirá que uno atacó. La otra, que simplemente respondió. Una verá agresividad. La otra, miedo. Una verá violencia. La otra, defensa. El combate fue el mismo. Lo que cambió fue quién lo estaba mirando. Fuera del tatami ocurre exactamente igual. Creemos que nuestras opiniones nacen de observar la realidad, analizarla y sacar nuestras propias conclusiones. Pero normalmente hacemos justo lo contrario: Primero construimos una conclusión y después buscamos una realidad que encaje en ella. Si una noticia confirma lo que pensamos, es información. Si lo contradice, es manipulación. Si alguien de nuestro bando comete un error, buscamos el contexto. Si lo comete el contrario, el contexto deja misteriosamente de ser importante. Si una persona que admiramos dice una barbaridad, “hay que entender lo que quiso decir”… Si la misma frase la pronuncia alguien que detestamos, exigimos prácticamente un juicio de Núremberg. En artes marciales existe algo parecido. Cuando estás convencido de que una técnica funciona, empiezas a interpretar cada entrenamiento para demostrarte que funciona. El compañero coopera demasiado. El ataque llega exactamente como esperabas. La resistencia desaparece convenientemente. Y después de repetirlo cien veces terminas convencido de que has demostrado algo. No. Has construido un escenario donde era imposible demostrar lo contrario. Socialmente hacemos exactamente eso. Elegimos medios que piensan como nosotros. Seguimos cuentas que piensan como nosotros. Escuchamos tertulianos que piensan como nosotros. Y bloqueamos a quien nos incomoda… Y después de eliminar cuidadosamente cualquier contradicción de nuestro entorno llegamos a una conclusión fascinante: «La mayoría piensa como yo»… El algoritmo ayuda. No porque tenga ideología. Es bastante más sencillo: Tiene negocio. Ha descubierto que mantenerte enfadado, reafirmado y enfrentado consigue que permanezcas más tiempo mirando la pantalla. Así que mientras nosotros creemos estar formando una opinión… quizá alguien esté aprendiendo a formarla por nosotros. Un buen entrenamiento tiene una regla que también serviría fuera del tatami: si una técnica solo funciona cuando nadie intenta desmontarla, probablemente no funciona… Quizá deberíamos aplicar exactamente el mismo criterio a nuestras ideas. Exponerlas. Contradecirlas. Ponerlas bajo presión. Escuchar precisamente aquello que no queremos escuchar. Porque una convicción que necesita vivir protegida de cualquier argumento contrario no es una convicción. Es simplemente una idea entrenando siempre con un compañero que se deja ganar. 🙏

LOS DÍAS DIFÍCILES NO CAMBIAN A LA GENTE. LA REVELAN. Debemos entender algo que seguimos empeñados en olvidar: no controlamos
LOS DÍAS DIFÍCILES NO CAMBIAN A LA GENTE. LA REVELAN. Debemos entender algo que seguimos empeñados en olvidar: no controlamos quién permanece a nuestro lado, pero sí cuánto poder damos a quien decide marcharse. Mientras todo funciona casi cualquiera puede parecer familia, amigo o compañero de viaje. El interés fabrica lealtades baratas. Las risas, los mensajes y los “cuenta conmigo” cuestan poco cuando no hay nada que sacrificar. Después llega la dificultad. Y entonces ocurre algo extraordinario: la vida hace limpieza sin pedir permiso. El que decía estar siempre, desaparece. El que hablaba poco, se queda. El que prometía ayudarte encuentra excusas. Y quien jamás prometió nada, aparece cuando realmente lo necesitas. Ahí empieza la verdadera lección. No persigas a quien se marcha. No mendigues reciprocidad. No conviertas una decepción en resentimiento. Acepta el mensaje. Dirijamos nuestra energía hacia aquello que depende de nosotros. La conducta de los demás no está en esa lista. La nuestra, sí. Por eso los días difíciles, aunque duelan, tienen una extraña utilidad: eliminan personajes secundarios que nosotros habíamos confundido con protagonistas. No necesitas odiarlos. Simplemente necesitas aprender quién es quién. Y seguir caminando. Porque perder una falsa lealtad no siempre es una pérdida. A veces es claridad y desapego. 🙏

En los comentarios del post anterior se hablaba de esto… Buenos días. LA VERDAD QUE DEFIENDES PUEDE HABER CADUCADO Uno de los
En los comentarios del post anterior se hablaba de esto… Buenos días. LA VERDAD QUE DEFIENDES PUEDE HABER CADUCADO Uno de los mayores obstáculos para aprender no es la ignorancia. Es estar absolutamente convencido de que ya sabemos. Construimos una explicación sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el mundo. Con el tiempo dejamos de verla como una interpretación y empezamos a tratarla como la única realidad. Y ahí aparece el problema. Porque la realidad sigue moviéndose aunque nosotros hayamos dejado de hacerlo. Una experiencia nueva puede contradecir lo que pensábamos. Una persona puede mostrarnos algo que no queríamos ver. Un fracaso puede desmontar una certeza que llevábamos años defendiendo. Nuestra primera reacción suele ser resistirnos. Resistirnos como mecanismo de defensa para proteger nuestras creencias. No necesariamente porque lo nuevo sea falso, sino porque aceptar que quizá estábamos equivocados o admitir que quizás hayamos sido engañados, tiene un precio: nos obliga a reconstruir una parte de nosotros mismos. O muchas partes… Por eso madurar no consiste únicamente en acumular conocimientos. También consiste en desarrollar la capacidad de revisar nuestras “certezas”. Preguntarnos de vez en cuando: ¿Esto que pienso sigue siendo verdad… o simplemente llevo demasiado tiempo pensándolo? En las artes marciales ocurre constantemente. Una técnica que dominas y que funciona deja de hacerlo cuando cambia el adversario, la distancia o el contexto. Y entonces solo existen dos posibilidades: defender nuestra idea de cómo deberían suceder las cosas o prestar atención a lo que realmente está sucediendo y entender la nueva realidad.. Quizá aprender sea precisamente eso: dejar suficiente espacio entre lo que creemos y lo que ocurre, para que todavía podamos borrar, corregir e interiorizar algo nuevo… 🙏 https://t.me/rafabudo

LA MOSCA Y LA POLILLA Un grupo de moscas quería ser como las polillas. —Tenemos alas. Volamos. Recorremos los mismos lugares. ¿Por qué no podemos ser una de vosotras? El rey de las polillas respondió: —Porque las polillas tienen un propósito: buscar la luz. Si queréis ser como ellas, id a buscarla. Las moscas partieron. Recorrieron pueblos y ciudades. Encontraron la luz de las velas, de las lámparas, de las casas, de las calles… Y regresaron orgullosas para contar todo lo que habían descubierto. El rey las escuchó y sentenció: —Entonces ya tengo mi respuesta. —¿Cuál? —Que seguís siendo moscas. Las moscas no entendían. —Habéis encontrado la luz y habéis regresado. Las polillas, cuando encuentran la luz, ya no vuelven a la oscuridad. ⸻ Hay personas que pasan toda su vida buscando respuestas. Leen. Viajan. Aprenden. Escuchan. Preguntan. Incluso llegan a encontrar aquello que buscaban. Pero después regresan exactamente al mismo lugar del que salieron. Porque encontrar la luz no sirve de nada si no estás dispuesto a dejar que cambie tu forma de vivir. El conocimiento que no transforma se convierte simplemente en información. Y quizá esa sea la diferencia entre buscar la luz y encontrarla: quien realmente la encuentra ya no puede volver a mirar la oscuridad de la misma manera. 🙏

¿Sabéis hasta qué fecha se prohíben los desahucios en el decreto que quieren aprobar? Hasta 2030… De modo que, si se aprueba, millones de personas dejan de pagar la renta y no pueden echarles… Los propietarios estarán durante 4 años asfixiados pagando hipoteca, suministros, seguros… y los inquilinos diciéndoles que le pregunten a Pedrito. En el 2030, quien aguante, verá cómo restablecen los desahucios y los propietarios que sobrevivan malvenderán sus viviendas al mejor postor… Resultado: 1. Los que tienen viviendas en alquiler dejan de alquilar por la inseguridad jurídica y aumentan las ocupaciones, antes llamadas robos... 2. Los sin vergüenzas que no pagan, también llamados “vulnerables” e “invasores” según tus gustos, viven gratis en tu casa y viven con una paga suministrada con el dinero de tus impuestos... 3. No necesitan construir casas, tampoco necesitan expropiarte, les basta con dejarlos meterse en tu casa y que no te paguen, ya te encargas tú solito de venderla... Si todavía no has buscado un campo a las afueras donde construirte un refugio para sobrevivir, estás a tiempo... 🙏

Me ha mandado esto una seguidora del canal. Si la gente traga con pagar más de 1000 pesetas por una tostada y 700 pesetas por
Me ha mandado esto una seguidora del canal. Si la gente traga con pagar más de 1000 pesetas por una tostada y 700 pesetas por un zumo, convencedme de que hay esperanza porque yo los doy por perdidos…

La escenografía de la acampada y las protestas no son para defender el derecho a la vivienda, son la excusa perfecta para uno de los objetivos de la agenda 2030: Acabar con la propiedad privada. Que no te engañen. Todos obedecen órdenes, de izquierda a derecha. Todos sin excepción. Y recuerda lo que te repito siempre: no pueden hacer nada sin tu consentimiento. Y la gran mayoría ya está de acuerdo. Maricarmen era el señuelo… Buenos días. https://t.me/rafabudo

A seguir poniendo el hombro…
A seguir poniendo el hombro…

Tarifa… espeluznante y dramático.

LA SOMBRA QUE NO QUEREMOS VER Todos tenemos una parte de nosotros mismos que preferimos ocultar. Nuestros miedos, nuestras co
LA SOMBRA QUE NO QUEREMOS VER Todos tenemos una parte de nosotros mismos que preferimos ocultar. Nuestros miedos, nuestras contradicciones, nuestra envidia, nuestra necesidad de reconocimiento. Es fácil señalar los defectos ajenos. Mucho más difícil es reconocerlos en nosotros mismos. Hay personas que se pasan la vida combatiendo fuera lo que son incapaces de aceptar dentro. Cuanto menos nos conocemos, más necesitamos juzgar a los demás. La madurez no consiste en aparentar que somos buenas personas, sino en tener el valor de enfrentarnos a aquello que también somos. 🙏