Píldoras de Fe🙏
Ir al canal en Telegram
1 175
Suscriptores
Sin datos24 horas
-67 días
-1330 días
Archivo de publicaciones
1 175
Lunes 3 de agosto - Mateo 14, 22-36 – XVIII Lunes durante el año(A)
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 14, 22-36
Después que se sació la multitud, Jesús obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo.
La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. «Es un fantasma», dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.
Pero Jesús les dijo: «Tranquilícense, soy yo; no teman.»
Entonces Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua.»
«Ven», le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: «Señor, sálvame.» En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios.»
Al llegar a la otra orilla, fueron a Genesaret. Cuando la gente del lugar lo reconoció, difundió la noticia por los alrededores, y le llevaban a todos los enfermos, rogándole que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron curados.
Palabra del Señor
1 175
Repost from Algo del Evangelio
Padre_Rodrigo_Aguilar_–_Mateo_14,_22_36_–_XVIII_Lunes_durante_el.mp33.79 MB
1 175
*OREMOS*
_*SEÑOR JESÚS*_
Al anochecer y recoger mi día, aquí vengo ante Ti como los discípulos tristes que caminaban al atardecer cansados y con los pies llenos de polvo. Hoy, como aquella multitud, he experimentado en mi propia pobreza: momentos en que no supe cómo resolver, relaciones que me costaron, las tareas que no terminé. Pero también he visto con mucho asombro, cómo Tu gracia multiplicó lo poco que ofrecí: una palabra oportuna, un silencio que sanó, un gesto pequeño que llegó lejos. Perdona mis desconfianzas y mis quejas, enséñame a ver, en los "sobrantes" de este día, las doce canastas llenas de tu fidelidad.
Jesús, que te compadeciste de la multitud y no la despachaste vacía, Tú ten compasión también de mi noche. Recoge mis fatigas
y mis fracasos, y conviértelos en descanso y aprendizaje. Y que al dormir confíe en que Tú continuas bendiciendo, lo que pongo en tus manos, aunque no vea resultados inmediatos. Y que mañana, cuando despierte, recuerde que siempre, habrá el pan suficiente cuando Tú presides la mesa de mi vida. Dame la paz de saber que en tus manos, lo que hoy me pareció insuficiente, mañana será abundancia.
_*AMÉN*_
_BUENAS NOCHES_
_*BENDECIDO DESCANSO*_
1 175
San Eusebio de Vercelli: obispo y mártir del sufrimiento
Nació en Cerdeña, Italia, a principio del siglo IV. Al morir su padre, su madre lo llevó a vivir a Roma, el papa Liberio lo tomó bajo su protección, lo educó y lo ordenó sacerdote.
En aquellos tiempos se extendió una herejía llamada Arrianismo, que enseñaba que Cristo no era Dios. A pesar de que el emperador lo amenazó de muerte, él no quiso aceptar la herejía. En una carta suya cuenta los espantosos sufrimientos que tuvo que padecer por permanecer fiel a su santa religión, y expresa su deseo de poder morir sufriendo por el Reino de Dios.
1 175
Domingo 2 de agosto - Mateo 14, 13-21 – XVIII Domingo durante el año(A)
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 14, 13-21
Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos.
Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos.»
Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos.»
Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados.»
«Tráiganmelos aquí», les dijo.
Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.
Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Palabra del Señor.
1 175
Repost from Algo del Evangelio
Padre_Rodrigo_Aguilar_–_Mateo_14,_13_21_–_XVIII_Domingo_durante.mp33.38 MB
