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la Qeva de Merlín

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Vive de manera que nunca te avergüences de que se divulgue por todo el mundo lo que haces o dices... están ahí porque los has convocado cueva empieza por como se llama la letra Q=cu Q es la letra de Cuántico , relacionado con multidimensiones

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En ocasiones la única forma de defender a un país es hacerle frente (May-Day) paradoja: cuando las instituciones o el propio marco estatal traicionan sus principios fundacionales, el verdadero acto de patriotismo deja de ser la obediencia ciega y pasa a ser la resistencia directa.

Uno nunca sabe todo. Incluso las cosas que uno cree saber, posiblemente no sean totalmente verdaderas. Si uno mantiene una mente cerrada, uno se impide a sí mismo aprender nuevas cosas. Si dejas de aprender, dejas de vivir.

Esa sensación de saturación urbana y rechazo generalizado es más común de lo que parece; suele ser una mezcla de fatiga sensorial, desgaste mental o pura sobrecarga de estímulos. Cuando cruzas la puerta y sientes que el entorno te supera, la prioridad es reducir el impacto sensorial y cambiar el foco. 1. Filtra los estímulos sensoriales Aísla el oído: Ponte auriculares (incluso sin música, en modo cancelación de ruido) o escucha un podcast o música que te transmita paz o te mantenga abstraído. Limita el campo visual: Si la multitud o el entorno te abruman, ajusta la mirada. Pon el foco en lo que tienes justo delante, en tus pasos, o mira hacia puntos elevados (la arquitectura, el cielo) para esquivar la masa de gente. 2. Modifica la ruta y los tiempos Busca espacios neutros: Modifica tu trayecto para atravesar parques, calles peatonales secundarias o zonas verdes. La naturaleza y la menor densidad de gente actúan como un amortiguador natural. Hazlo rápido y funcional: Si es un recado imprescindible, entra en "modo misión": traza una ruta directa, cumple el objetivo sin entretenerte y regresa a tu espacio. 3. Cambia la perspectiva mental Pisa tierra: Concéntrate en sensaciones físicas simples (el contacto del pie al caminar, tu respiración) para evitar que la mente entre en bucle de irritación. Desconecta del entorno: Acepta que la calle es un espacio caótico e incontrolable. Tú solo estás de paso; no tienes que procesar ni juzgar todo lo que ocurre a tu alrededor. Si esa sensación persiste cada vez que sales, suele ser una señal clara de que necesitas momentos de desconexión absoluta, bajar el ritmo o descansar de la rutina diaria.

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES ....... pero antes os cabreará

Peter Gabriel - Games Without Frontiers.mp34.05 MB

HUMANOS – Un himno para cambiar el mundo.mp34.05 MB

Cuando la mente deja de etiquetar, el vocablo se queda corto. La palabra, por definición, delimita y fragmenta; la conciencia, en cambio, abarca e integra. Intentar definir lo absoluto con el lenguaje formal es como querer embotellar el viento: solo atrapas un trazo, nunca la totalidad. La parsimonia del sabio: A mayor profundidad de comprensión, menor es la necesidad de argumentar. Las explicaciones largas suelen ser intentos de la mente por convencerse a sí misma o defender una postura. Cuando la certeza es interna, el discurso sobra. El silencio activo: El silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de una atención pura, sin el ruido blanco del juicio. Es el espacio donde el observador y lo observado se reconocen. El amor como presencia: Despojado del condicionamiento verbal y conceptual, lo único que queda operando de forma natural en el espacio consciente es la integración, la empatía y la unión. Eso que llamamos amor no es una emoción pasajera, sino la fuerza relacional de la conciencia manifestada en la realidad física. En última instancia, cuando el observador se disuelve en lo observado, hablar deja de ser una necesidad y pasa a ser apenas un eco.

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No es tu cuerpo el que determina cómo te sientes, sino tu mente la que determina en qué estado se encuentra tu cuerpo. En este momento, cultiva pensamientos positivos de sanación y agradece lo bueno que tienes en tu cuerpo y tu salud. A medida que reconozcas los beneficios que ya posees, recibirás más. Es posible que descubras que los ángeles sanadores también están aquí para ayudarte a sanar a otros, pero para ello debes asegurarte de estar en buen estado de salud. Así que, sana desde dentro y luego comparte lo que has aprendido con el mundo.

He cambiado tanto que ya no conecto con gente que antes adoraba, no los odio, sin embargo ya he dejado de contar con ellos y su vibra ya no combina con la mía.

Si la paciencia no se pone a prueba, no es una virtud.

......como en todos los "argumentos" o guiones, crean un problema y luego se inventan una solución

💉☠🚨El ex vicepresidente de Pfizer, Michael Yeadon, afirma que no hubo pandemia, que las pruebas de PCR eran FALSAS y que mintieron sobre el virus para que Anthony Fauci pudiera inyectar intencionalmente a 5.500 millones de personas una mezcla venenosa.👹 🐸 Suscríbete 👇 @NoticiasPatriotas 🗽🇪🇸🇺🇲

te la han colado, ahora vas y lo cascas y "todos" se creyeron el cuento de que viene el lobo...

uando la vida cotidiana se vuelve mecanizada —marcada por la prisa, la rutina, las exigencias logísticas y la falta de tiempo de calidad— la paciencia y la tolerancia se reducen a mínimos históricos. Esa "mecanización" afecta a la convivencia en varios niveles clave: El modo supervivencia permanente: Cuando las personas viven atrapadas en la inercia diaria (trabajo, obligaciones, prisas), llegan a casa con el sistema nervioso sobrecargado. En ese estado de agotamiento, cualquier pequeño detalle del otro no se procesa como una simple manía, sino como un obstáculo o una agresión. No hay "ancho de banda" emocional para ser empático. El contraste entre la ficción y el asfalto: El mundo moderno nos vende conexiones pulidas, rápidas y funcionales a través de pantallas, donde todo se puede pausar, silenciar o filtrar. La vida real es ruidosa, lenta, imperfecta y física. Cuando tratamos de encajar a los seres humanos en ritmos casi industriales, la fricción es inevitable: las personas no son piezas de reloj que encajen a la perfección según un manual. La falta de espacio para respirar: La mecanización de la vida elimina los tiempos muertos, el descanso genuino y la presencia. Sin esos espacios para que cada uno autoregule sus emociones y recargue su propia batería, la convivencia estrecha se convierte en una olla a presión. Al final, para quererse en la distancia solo hace falta imaginación y tiempo libre para un mensaje; para quererse y aguantarse en la cercanía dentro de un mundo acelerado, hace falta pausa, presencia y una dosis enorme de tolerancia a la imperfección cotidiana.

pregunta del millón, por qué hay gente que se quiere mucho en la distancia y en la cercanía no se aguanta? Es uno de los grandes paradigmas de las relaciones humanas. La respuesta corta es que en la distancia nos relacionamos con la mente y el deseo, mientras que en la cercanía nos relacionamos con la realidad y la convivencia. Cuando hay espacio físico de por medio, la dinámica cambia por completo a nivel psicológico, emocional y neuroquímico: La trampa de la idealización: En la distancia es facilísimo rellenar los huecos vacíos con lo que nosotros queremos ver. Proyectamos nuestros deseos sobre la otra persona y nos enamoramos (o encariñamos) de una versión abstraída y pulida de ella, no de su totalidad. El "efecto escaparate": Las interacciones a distancia suelen ser seleccionadas y de alta calidad: una llamada cuando ambos están libres, un mensaje cariñoso, una foto bonita. Nadie hace una videollamada para compartir el mal humor mañanero, la gestión del estrés tras un día nefasto o las manías domésticas. Muestras solo tu mejor versión. Cero fricción logística: Quererse a la distancia no requiere negociar cosas mundanas. No hay disputas sobre el espacio personal, los tiempos de cada uno, el orden, los hábitos de sueño, la comida o las decisiones del día a día. El sesgo de la escasez: Como el tiempo juntos (virtual o presencial puntual) es limitado, la mente entra en modo "modo fiesta" o "modo aprovechamiento". Se perdonan o ignoran detalles molestos porque "para poco tiempo que tenemos, no vamos a discutir". ¿Qué pasa cuando llega la cercanía? Cuando dos personas pasan a la convivencia o a una presencia continua, la fantasía choca frontalmente con la realidad: El choque de tolerancias: En el día a día no chocan las grandes ideas filosóficas ni el afecto abstractos; chocan los ritmos biológicos, las manías, las formas de gestionar la frustración y los límites del espacio personal. La saturación sensorial y emocional: La presencia constante exige una regulación emocional diaria. A distancia, si estás saturado, apagas el teléfono o respondes más tarde. En persona, la vía de escape inmediata desaparece y la reactividad aumenta. La pérdida del "espacio propio": Hay personas que necesitan mucha autonomía para sentirse bien. En la distancia esa autonomía viene dada por defecto, pero en la cercanía tienen que aprender a negociarla, y si no saben hacerlo, surge el resentimiento o la sensación de asfixia. En resumen: la distancia permite amar la idea que tenemos del otro y la conexión pura de pensamientos y palabras. La cercanía exige aceptar la totalidad del otro, con sus aristas, su desgaste cotidiano y sus miserias. Hay personas que son excelentes compañeras de mente y conversación, pero incompatibles como compañeras de vida y espacio.

Hay que reír, la seriedad es amiga de los desagradables.

—Te estás volviendo viejo —me dijeron—. Has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario. —No —respondí—, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio. He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí mismo. He dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad. No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías. He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas, almas y corazones; no es por amargura, es simplemente por salud. Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de usar maquillaje para ocultar mis heridas, ahora llevo un libro que embellece mi mente. Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla. No, no me estoy poniendo viejo, pues llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre. Llevo en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables para aquellos que solo buscan la frivolidad de lo material. Llevo en mi rostro la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza, llevo en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar. No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo selectivo apostando mi tiempo a lo intangible, reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado. Me estoy volviendo más prudente, he dejado los arrebatos que nada enseñan, estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino. No, no es que me esté volviendo viejo por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario. No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento. No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco. No, no me estoy poniendo viejo, estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.

La persona que insulta no conoce su grandeza. La persona que calumnia no ha encontrado su Verdad. La persona que roba no conoce la abundancia. La persona que envidia desconoce su belleza. La persona que juzga se siente culpable. Sólo puede dar lo que tiene para sí misma -o lo que cree tener-. Cuando eres feliz ofreces alegría. Descubre tu luz y la luz de los otros dejará de insultarte. No se siente amenazada la rosa cuando las margaritas florecen, no lloran las margaritas porque los claveles existen. ¿Acaso no es una fiesta vivir en un jardín? ¿Preferirías ser una flor en el desierto? La belleza de la persona que tienes a tu lado es un regalo que te da la Vida para que recuerdes lo amado, lo amada que eres. Todo lo que das es una extensión de lo que crees ser. El egoísta da poco porque vive en la carencia.¿Cómo juzgar al que se siente carente? ¿Cómo condenar a quién ya se ha condenado? Detrás de un mísero regalo hay alguien que se siente miserable. ¿Si conoces el tesoro que habita en tu corazón por qué ofrecerías una ofensa? Detrás de todo ataque hay alguien que se siente débil. El ataque es en realidad una petición de Amor. Ofrece siempre Amor pues Amor es lo que Eres. Observemos en silencio que hay en realidad en cada uno de nosotros... Esa es la tarea. Parte de la tarea. Por un mundo en Paz y sin violencia!!