No tuve que esperar mucho tiempo, porque, no había terminado de pensarlo cuando mi padre empezó a descargar el contenido de sus enormes testículos en mi boca.
Yo fui tragándome todo lo que podía, pero en esa posición, mucho salía de mi boca y escurrida por la mano con la que se la tenía agarrada.
Cuando terminó de correrse soltó mi cabeza yo seguí chupándosela un poco más, luego lamí mi mano, para limpiar toda la leche que había caído sobre ella, solté su verga y por primera vez fui consciente de que mi padre estaba despierto, mire su cara y vi que me estaba mirando sonriendo.
Yo, sin decir nada, salí rápidamente del dormitorio, apagué la luz del pasillo y me metí en mi cama, donde tuve algo parecido a un orgasmo de lo excitada que estaba.
No me podía creer lo que había pasado,
¡Se la había chupado a mi padre con mi madre durmiendo a un lado!!! Bufff
Y me había gustado mucho, tenía una verga grande y unos testículos enormes.
Con estos pensamientos y lo excitada que estaba, no sabía el tiempo que había pasado desde que me metí en mi cama, hasta que sentí que alguien había ido al baño.
Quien fuera había vuelto a encender la luz del pasillo y cuando miré hacia mi puerta vi la silueta de mi padre desnudo entrando en mi dormitorio.
Yo estaba tumbada con tan solo la tanga puesta, que es como duermo habitualmente en verano, el entró y si decir nada me agarró por los pies y tiró hacia abajo de mí, hasta que mis piernas quedaron colgando de la cama, ahí agarró mi tanga por el elástico, tiró de ellas y me las quitó.
A continuación se agachó, se puso de rodillas, abrió mis piernas, metió su cabeza entre ellas y comenzó a comerme mi coñito.. Uffff... Yo no me lo podía creer.
Metía su lengua, me chupaba, me lamia y con lo excitada que yo ya estaba, al poco tuve un orgasmo y me chorreé en su boca.
El se tragó y chupó todos mis jugos, luego se puso de pie, me empujó un poco hacia arriba, abrió mis piernas, sujetándolas con sus brazos y por un instante pude ver como dirigía su enorme verga totalmente tiesa hacia mi vagina.
Sentí como me metía un trozo y luego dio un empujón y me la metió entera hasta dentro.
Sentí un dolor muy fuerte, grité y le dije que me dolía mucho, a lo que él me dijo:
- Cállate y no grites, putita, que enseguida te dejará de doler.
Ahí empezó a moverse, al principio despacio, metiéndomela y sacándomela casi entera, para volverme a meter de nuevo.
A mi se me fue pasando el dolor y en cuanto vio que me relajé, empezó a cogerme más rápido y yo empecé a sentir un placer que hizo que tuviera un orgasmo.
El siguió dándome ya sin contemplaciones y yo seguía teniendo una especie de orgasmo continuo, hasta que de pronto me la sacó, me soltó y se puso de pie, yo resbalé hasta quedar sentada en el suelo con mi espalda apoyas a en la cama.
Miré hacia él y vi que tenía su verga cogida con una mano meneándosela muy rápidamente, apuntando directamente a mi cara.
En ese mismo momento comenzó a venirse, lanzando su semen contra mi cara y contra mis tetas.
Yo reaccioné abriendo la boca, intentando que me entrará en ella, pero además en un gesto de auténtica locura agarré sus testículos, el soltó su verga, yo se la agarré con mi otra mano y tirando de ambas cosas lo acerqué más a mí, me la metí en la boca y terminé de tragarme sus últimas gotas de leche, luego con una excitación incontrolable, sin soltar su verga, comencé a chuparle sus testículos.
Finalmente, igual que había llegado, mi padre salió de mi dormitorio y yo me quedé allí, sentada en el suelo con parte de su semen escurriendo por mi cara y por mis tetas y todavía muy excitada.
Me levanté cogí unos pañuelos de papel y me limpie la cara y las tetas, después con otro pañuelo me limpie mi coñito.
Recogí también lo que había caído al suelo y vi que por suerte no habíamos manchado la sabana.
Luego me puse la tanga me tumbé en la cama y empecé a repasar lo que había pasado.