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Biblioteca Eclosión

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Canal dedicado a la difusión de la obra de Marsias Yana

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LA TRAMPA DE LA COBARDÍA "Una vez que las presas han caído en la trampa, hábiles depredadores sabrán acceder a su corazón y devorarlo con alabanzas y humillaciones, con expectativas y temores, con deseos y rechazos… Después podrán destruir el acceso a lo grandioso, a lo sublime, a lo sagrado, a su origen… y arrojarles al pantano del desencanto." "Sólo ignorando su exilio interno puede el depredado integrarse en el paradigma productivo que le ha subyugado. En ese paradigma viven aquellos que (habiendo sido desarraigados) fingen tener aquello de lo que carecen. Allí, el novicio (de esta secta materialista) aprenderá también a utilizar el engaño, para poder depredar a otros y así poder progresar. Un progreso singular, que todos persiguen, envueltos con la más cándida de sus ingenuidades. Una candidez adoptada, que les permite vivir dentro de una inocencia fingida. Una inocencia imposible de impostar sin haberse, antes, victimizado frente a toda tribulación. Esta victimización (generalizada) implica algunas consecuencias; ya que el victimizado necesita encontrar verdugos externos a los que acusar de sus errores e infiernos. De esta forma podrá odiar y agredir a “los responsables de su dolor” (asignados por su imaginación), sin que esto le provoque ningún remordimiento de conciencia." Extraído del libro: La Bifurcación

EL PECADO ORIGINAL La mente diabolizada ve el origen y la eternidad como un caos tenebroso que le aterroriza. Esto le obliga a la persecu­ción constante de un paraíso ilusorio y demente. Desde su tenebrosidad, rechaza la sabiduría y la indagación, sobreponiendo las inercias del deseo y el re­chazo ante todo discernimiento o reflexión. En esta deriva, la mente diabolizada genera el mal, presentándolo a la conciencia como una forma de perfeccio­namiento. Dada su gran capacidad seductora, muchos seres caen cautivados por el engaño, quedando atrapados en los infiernos de la ignorancia, el temor y el deseo. La mente diabolizada, estando dominada por un inmenso orgullo. pretende mejorar a Dios, al considerarlo abismal, vacío y sin progreso posible. Su orgullo le hace incapaz para liberarse de su error, despeñándose en el abismo eterno de su soledad. Este enfrentamiento de la conciencia contra la Verdad, ha sido considerado, por los antiguos cristianos, como el auténtico Pecado Original. Este engaño ensombrece e impide a la conciencia acceder al fruto de la sabiduría eterna del bien y del mal. Esta sabiduría, proscrita, es lo que permitiría a la conciencia separar la verdad de la mentira, antes de que ésta se disfrace de verdad. El miedo a ese abismo infernal (que repre­senta el Origen), exige una actividad evasiva constante, con la que se oculta el profundo sufrimiento que subyace. Para ello crea irrealidades y engaños, sobre los que proyecta su imaginación evasiva. Necesitada de poder para enfrentarse con Dios, la mente diabolizada, se dedica al sometimiento y la enajena­ción de otros seres. A los que depreda, tras ser em­baucados y utilizados como cómplices, en su absurda guerra. Con este fraude o pacto, borra las huellas de su engaño, quedando, el recuerdo de su origen, sumer­gido en la inconsciencia. Se pretende así una legitimidad ilegítima, que se refuerza con la complicidad del entorno y del propio victimismo. Sintiéndose víctima de la eternidad,  la mente diabolizada siente un tipo de resarcimiento al provocar sufri­miento en los demás. Esta crueldad queda justificada, al autopercibirse como un mártir de la crueldad causada por la transitoriedad de todo lo creado por Dios. Extraído del libro “Huyendo del Origen"

Lo latente es potencial, y lo potencial permanece a la espera, hasta que las condiciones le sean propicias. Al igual que la tierra espera durante el invierno, para desplegar su frondosidad, nuestro interior hiberna, en la oscuridad, hasta que el calor del sol de la conciencia pueda ser percibido. El frío del invierno templará el carácter y fortalecerá la voluntad. Sólo entonces se desplegarán las potencialidades. Antes de la eclosión, la semilla debe sentir el calor del sol, que le anuncia el tiempo de su emerger, mientras, yace oculta en el vientre de la Tierra. De igual forma, las conciencias que han de fructificar, deberán antes sentir los rayos de la inspiración. Aquellos que fingís ser sordos Para permanecer con los dormidos, Si anheláis recuperar la esperanza, ¡Despertad vuestros sentidos!”. "Aquellos que sabéis lo qué contienen Estas palabras Que los sordos no pueden oír, ¡Afinad vuestros oídos!”

EL TABÚ Quienes optan por perseguir el Paraíso Pro­metido (por las apariencias) se ven obligados a acep­tar ciertas restricciones indagativas. Unas restricciones que son necesarias para ocultar ese engaño sobre el que se han construido sus expectativas. Aceptar la ceguera, impuesta por este tabú*, supone una licencia para negar esas obviedades que mostrarían las grandes diferencias que separan lo real de lo apa­rente. Quien se ha sometido a este proceso degradativo, percibirá el bien y el mal como algo subjetivo y relativo. Esta negación, automatizada, bloquea la capacidad para discriminar entre la ver­dad y la mentira, la sabiduría y la astucia, la no­bleza y la vileza… Para poder vencer un tabú tal, se requiere de un entrenamiento interno, en donde los artificiosos hábitos, surgidos en el engaño, sean sus­tituidos por comportamientos genuinos e in­herentes a nuestra naturaleza. Es obvio y per­ceptible que (para desplegar su potencial) nuestra natu­raleza requiere de equilibrio, sere­nidad, crea­tividad, afectividad, honestidad, ge­nerosidad, li­bertad interna, armonía con la natu­raleza, conexión con su origen… Pero no deberíamos olvidar que, para acceder a estas cualidades, antes deberemos ser capaces de vencer la densa compulsión emuladora que nos envuelve, y que dificulta nuestro acceso a una genuina sabiduría interna. La pretensión de perseguir un Pa­raíso Ma­terial (sobre la que se ha construido este mundo conceptual) debería ser cues­tionada con un corazón limpio y desde una base lógica sólida. Sólo quienes dispongan del suficiente coraje y sinceridad, podrán aceptar este desafío y superar los obstáculos que este anquilosado mecanismo psicológico impone. (*) Que nos impide percibir la naturaleza del bien y el mal (fruto prohibido por el Demiurgo, en la Torah). Leer más: https://www.bibliotecaeclosion.com/textos/el-tabu/

LA DERIVA El ser humano actual (surgido de la expansión de la cultura mercantil) vive bajo la tutela de una mente conceptual y literalista (cultivada y engordada a través de un adoctrinamiento educativo y mediático). Esto le lleva a centrarse en su emo­cionalidad, que se desarrolla desmesuradamente debido a una constante agitación interna. En este estado mental, el individuo es empujado a perseguir un pervertido concepto de progreso, con el que se pretende construir y actualizar un expectante Paraíso Terrenal. Llevado por el hechizo de este progreso, el individuo (que ha abandonado la ob­servación del juego subyacente de su mente) parece ignorar que es en esa subyacencia en donde realmente se desarrollan sus verdaderas intenciones. Desde ese literalismo (en donde el individuo pretende para sí una pueril inocencia) se persigue, adoctrinadamente, el anhelado Paraíso del Progreso. Bajo la coartada de esta expectativa progresista, son ig­noradas las acti­tudes egoístas que subyacen. De esta forma, el individuo que­da indefenso frente a su propio engaño interno, que permanece impune y escudado, frente a cual­quier mi­rada indagativa. Ahora, debido al proceso de degradación que la mente ha sufrido (como consecuencia de haber abandonado sus funciones naturales y haberse entregado a una continua persecución de la felicidad en lo material), el pensamiento simbólico ha sido ignorado. Esta destrucción del pensamiento mitológico, ha supuesto una implantación social del pensamiento conceptual, muy útil para la manipulación mental. Despojado de liturgias arcanas, el ser humano abraza inconscientemente un cama­leónico materialismo, hábil en sus emulaciones de lo Sa­grado. Pero los métodos y los objetivos no han cambiado. La meta materialista, de aquel paraíso, sigue más viva que nunca, alcanzando su mayor nivel de so­fistica­ción en la emulación de lo Sagrado. El materialismo actual ya no necesita a los dioses. Aunque funcione con las pautas del fanatismo religioso. En este nuevo fanatismo, enfocado en una frenética búsqueda de lo terrenal, se aplican todos los medios necesarios, eli­minando, astuta e impla­ca­blemente, todo aquello que se le opone. Hoy, el individuo parece estar sometido a la gravitación inexorable de las leyes de la inconsciencia, para el beneficio del poder. Leer más: https://www.bibliotecaeclosion.com/deriva/

IGUALITARISMO "En la naturaleza, cualquier grupo está jerar­quizado según el desarrollo de la conciencia, asegurando así su supervi­vencia. A este equilibrio dinámico de la naturaleza, se le llama Jerarquía Natural de la Conciencia. So­bre esta jerarquía, se fundamentaron y desarrollaron las más sóli­das civilizaciones, durante mi­lenios. Posteriormente (empujado por un devenir codicioso y tras haber sido cruelmente destruida la Jerarquía Natural) el individuo se encontró desprotegido y a solas con sus depredadores. Fue entonces cuando surgió el igualitarismo." "Es evidente que aquellos de mayor concien­cia poseen mayor ecuanimidad, afectividad, ge­nerosidad, sabi­duría…, que aquellos otros cuya estrechez de concien­cia está restrin­gida a las necesidades de su cuerpo. Estos últimos, siendo in­capaces de percibir mayores amplitudes, necesitan la protección de aquellos de mayor capacidad, si quieren desarrollarse afectivamente y protegerse de los numerosos depredadores, físicos y mentales, que forman parte de esta existencia. Este sistema de protección es una ley natural que emana, espontáneamente, en los grupos que se mantienen fieles a su naturaleza." "En la sociedad actual, el igualitarismo ha sido incorporado a la dieta psíquica del individuo; quien carece de los recursos internos y la libertad para poder desarrollar un sistema espontáneo de Jerarquía Natural. De esta forma (con la ayuda de una hiper-desarrollada ingeniería social) han sido sustituidos los verdaderos líderes (aquellos que eran reconocidos por su honestidad y coraje) por otros más elaborados. En esta elaboración, se utilizan hábiles escenificaciones mediáti­cas y eslóganes propagandísticos, surgidos de equipos profesionales, dedicados a la creación de opinión." "Este proceso de desnaturalización, al que conduce el igualitarismo, sería seme­jante a lo que sucede en las granjas de animales: Los animales de una granja, cuando ya han sido capturados, domados y sus líderes sometidos, son todos iguales (ante el dueño de la granja, al menos). Ahora ya no tienen que obedecer a los líderes de la manada (como cuando eran libres). Ya sólo obedecen a su dueño, que es quien se ocupa de sus crías, les da la co­mida y las medicinas (y que luego les lle­vará al matadero)." "Al sabio se le iguala con el necio y con el as­tuto, y se le aparta del escenario, manteniéndole en el anonimato (en el mejor de los casos) y pri­vando a la humanidad de su sabiduría." (Leer más) https://www.bibliotecaeclosion.com/textos/igualitarismo/

DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (5/5) Este proceso lleva a la conciencia a unirse a una fuerza ancestralmente opuesta y enfrentada
DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (5/5) Este proceso lleva a la conciencia a unirse a una fuerza ancestralmente opuesta y enfrentada a lo Sagrado. Esta fuerza degradativa ha sido designada, simbólica y tradicionalmente, como el Diablo. Arrastrados por este torbellino y cubiertos de capas de engaño, se perpetua este insondable drama, acrecentándose la incons­ciencia y la irresponsabilidad existencial. Éste es un drama que nos aguardará hasta el día en que caiga el telón de esta interpretación onírica, tras la que el engaño pretende esconderse inútilmente de la Verdad. Ésta sería la génesis y el desarrollo, sinteti­zado, de la degradación de la conciencia hasta des­embocar en el vientre del Demiurgo. Un vientre desde donde es imposible ver el rostro del engullidor. Este proceso ha sido claramente descrito por nuestras an­cestrales raíces culturales. Raíces que han sido negadas y amputadas por las inercias de una codicia que hoy seduce a las conciencias. Marsias Yana Extraído del libro: El Engaño Subyacente🔗

DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (4/5) Mientras este proceso degradativo sucede, los pensamientos se ocupan de construir y engalanar
DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (4/5) Mientras este proceso degradativo sucede, los pensamientos se ocupan de construir y engalanar, (con­ceptualmente) una imagen benevolente y bienintencionada del Sí mismo. De esta forma, surge en la conciencia la autoimagen de una víctima inocente, injus­tamente tratada por el Devenir (por Dios). De esta manera solapada, se oculta la malicia y la astucia con la que se llevan a cabo acciones sibilinamente depredativas. Quedando así justificada y negada, ante sí, cual­quier crueldad que el victimizado agresor realice. Para legitimar esa rabia que le motiva a ejecutar crueldad, la conciencia del victimizado recurre a acomodaticias creencias. Desde esta posición, el ejecutor percibe que el daño que provoca a los demás, es mucho menor que los infiernos que le han provocado las "injusticias" que la Vida (Dios) ejerce sobre él. De esta forma, esta entidad ficticia (que usurpa la verdadera naturalidad del Ser) inicia una metamorfosis degenerativa, de difícil retorno. Marsias Yana🔗

DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (3/5) Atrevámonos a descubrir cómo, cuando el devenir ha sido señalado como responsable del sufrimi
DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (3/5) Atrevámonos a descubrir cómo, cuando el devenir ha sido señalado como responsable del sufrimiento, la victimizada posición que se adquiere, implica un repro­che hacia la vida y hacia los seres. Este reproche (o enfado) legitimará una actitud agresiva hacia el entorno o hacia el propio sujeto, impidiéndole discernir sobre lo que realmente siente. Con esta actitud, la conciencia se ocultará tras una entidad, desde donde negará la hondura de su conflicto. Siendo, la negación de ese conflicto, lo que obligará al sujeto a refugiarse en un marco cómplice, desde donde se protegerá de la verdad temida. Una vez atrincherado en esta entidad, el indi­viduo rechazará subliminalmente la Verdad; semejante a alguien, temeroso de un castigo, que se oculta en la oscuri­dad, viendo a la luz como un peligro. En este proceso, todos los actos dañinos que realice quedarían ocultos y justificados por su victimismo, ante un altar demente, erigido al engaño. Marsias Yana
El Engaño Subyacente🔗

DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (2/3) A partir del desarraigo mencionado anteriormente, la conciencia comenzará a zambullirse, grad
DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (2/3) A partir del desarraigo mencionado anteriormente, la conciencia comenzará a zambullirse, gradual y subyacentemente, en la desesperanza. Una desesperanza que será cubierta y negada con incesantes expectativas y temores. La inconsciencia genera desesperanza y la deses­peranza genera inconsciencia. Desde esta inconsciencia emerge una victimización (con la que se tergiversará todo dolor interno) que acabará editando nuestra conceptualizada percepción de la realidad. Este encubrimiento (que aporta la inconsciencia) oculta una subyacente sensación de humillación, cubierta por disimuladas capas de orgullo. Tras estas capas se proyectarán: el enfado, el temor y los deseos, que ocultarán nuestro verdadero sufrimiento. La dificultad para resolver este sufrimiento irá aumentando, en la misma medida que aumente el engaño y su sugestión. Sólo desde esta sugestión, puede hacerse creíble lo que es objetivamente inverosímil. Marsias Yana Extraído del libro: El Engaño Subyacente

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DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (1/5) La honda naturaleza de nuestro verdadero ser es incomprensible e inabarcable desde una perspe
DEGRADACIÓN DEL INTELECTO (1/5) La honda naturaleza de nuestro verdadero ser es incomprensible e inabarcable desde una perspectiva literalista; permaneciendo oculta tras la artificiosidad concep­tual que cubre nuestra percepción. Al contemplar la cualidad de este artificio, descubrimos que ha sido edificado para eludir y ocultar una deshonrada posición subyacente. Debemos considerar que esta estructura conceptual ha sido construida, en un malabarismo de supervivencia, por nuestra falsa entidad. Una entidad tan artificial como el entorno frente al que se ha concebido y desarrollado. En este escenario, inherentemente fraudulento, comienza a suceder un degradante proceso metamórfico. Un proceso que, finalmente, acabará encegueciendo nuestra consciencia y robándonos la visión mágica que trajimos a este mundo. La perspectiva interior (que nos permitiría desvelar esta ocultación) permanecerá inaccesible, mientras pretenda ser alcanzada desde una concepción egocéntrica. Marsias Yana El Engaño Subyacente🔗

EVOCACIÓN🔗 Mi discernimiento espontáneo me aconseja elegir el placer más hondo, el más imperecedero. ¿Cómo podría desobedecerle? Esta tendencia hacia la Plenitud, actúa de forma tan seductora, que siempre ha encontrado cobijo en mi interior. Aunque recuerdo haber pasado por etapas en donde se me señalaba hacia la evasión (dadas las capas de sufrimiento que obstruyen el acceso a lo interno y el acobardamiento heredado). Por esta razón, siendo consciente de las tendencias de mi naturaleza, debo ocuparme prioritariamente del sufrimiento, y sus causas (al igual que quien tiene una herida da prioridad a su curación). Para indagar en ese sufrimiento, debemos ser capaces de amar, porque amar e indagar son sinónimos. El amor no se achica frente al dolor. Si lo hiciese delataría su falsedad. El amor es compasivo, cuando contempla el dolor, y agradecido, cuando experimenta el placer. Esa gravitación hacia la plenitud, es observada por la sabiduría como una tendencia natural, que se alberga en todos los seres. Una tendencia necesaria para traer a la conciencia de vuelta a su hogar, a su origen, a la Plenitud, al Pleroma. Marsias Yana

INTELECTO (2/2) Las más sabias tradicio­nes, afirman que nacer en un cuerpo humano es un raro pri­vilegio. Pero, ¿qué tiene e
INTELECTO (2/2) Las más sabias tradicio­nes, afirman que nacer en un cuerpo humano es un raro pri­vilegio. Pero, ¿qué tiene el cuerpo humano para que sea ala­bado de esta forma? Se afirma que, gracias a su intelecto o capacidad para leer la esencia de los fenómenos, tiene el poder de liberarse del hechizo de las apariencias. Siendo considerado como un sinónimo de Logos, para los antiguos cristianos, el intelecto fue dignificado e imbricado con lo Sagrado. (Jn.1:1) "En el principio era el Logos  y el Logos estaba con Dios, el Logos era Dios" Las tradiciones, de todas las latitudes, hablan de la importancia de la sabiduría (praña, gnana, sofía, logos o gnosis) para poder libe­rarse del engaño de las apariencias. Sabían que la fijación en las apariencias enceguece la conciencia, tras provocar agarre y miedo. Nuestros sabios supieron que, sin el cultivo del in­telecto, es imposible salir de las trampas que las apariencias provocan en la conciencia. Marsias Yana🔗

INTELECTO (1/2) Sin el cultivo del in­telecto (inte: interior, lecto: lectura) es imposible salir de los impulsos que las apa
INTELECTO (1/2) Sin el cultivo del in­telecto (inte: interior, lecto: lectura) es imposible salir de los impulsos que las apariencias provocan en la conciencia. Cuando el intelecto se degrada y camina sobre unas bases falsas, éste se transfigura en astucia, siendo entonces la conciencia empujada con deseos y rechazos, en una inercia de engaños subya­centes. El abandono del intelecto somete a la persona a sus impulsos emocionales, ciñéndole al reducto superficial de sus deseos y rechazos. Esta errónea relación con la apariencia empuja al ciudadano hacia los precipicios de lo absurdo. Quienes eligen la ruta de las apa­riencias, caen presas del orgullo que provoca su ignorancia. De esta forma, la conciencia cae en un estrecho redil que le impide ser rescatada. Pocos pueden percatarse de cómo, este or­gullo, al desatender la frustra­ción y el miedo, impide el rescate del ser. En esta encrucijada, sólo una actitud valiente y noble del individuo, permitirá el rescate de su conciencia. Marsias Yana 🔗

Literalismo.pdf3.18 KB

INFIERNOS OCULTOS "La concepción del intelecto ha sido tergiversada. Hoy es concebido para labores discusivas y depredativas,
INFIERNOS OCULTOS "La concepción del intelecto ha sido tergiversada. Hoy es concebido para labores discusivas y depredativas, siendo valorado más en su astucia que en su nobleza. El arte (expresión tradicional de la pureza) se ha inflamado de narcisismo, de afectación, de vanidad, de languideces y victimismos, de complicidades y servilismos. La ciencia abandonó su interés por la verdad, al encontrar recursos más apetecibles para la codicia en las arenas del cientifismo. La espiritualidad se desliza hacia la gravitación literalista, pretendiendo encontrar, en la emulación, lo emulado. Quienes han creado a un Dios a su imagen y semejanza, al ser incapaces de renunciar a su codicia espiritual, caen seducidos bajo las leyes del deseo, el miedo, el victimismo y la culpa. Cuando se accede a la espiritualidad sin haber modificado las actitudes literalistas, ésta puede acabar convirtiéndose en un cúmulo de grandiosos deseos, bajo cuya codicia se ocultan grandes infiernos." Marsias Yana

LA HUIDA Tras haber relativizado lo absoluto, haber suplantado el sentir por el desear sentir y como consecuencia del temor p
LA HUIDA Tras haber relativizado lo absoluto, haber suplantado el sentir por el desear sentir y como consecuencia del temor por sus propios orígenes, el ser humano ha elegido el exilio de sí mismo. Es esta huida lo que empuja al individuo hacia el precipicio, en donde es engañado y depredado con astucias. El actual progreso externo está contaminado por esta huida y manchado por un victimismo subyacente. Un victimismo bajo el que se esconde una cobardía disfrazada de inocencia, que engaña al ingenuo. Detener esta huida no es tarea fácil, requiere el desarrollo previo de ciertas actitudes nobles. Sólo entonces lo externo sabrá adaptarse a lo interno. El verdadero reclamo interno llama a la puerta de quienes disfrutan de cierta nobleza. Para atender adecuadamente este reclamo, aquellos que lo oigan, deberán salir del pantano emocional que regenta el victimismo y administra la indignación, en los sótanos de un miedo envolvente. Quienes sean fieles a su esencia no se perderán. Extraído de Evocación

EL PARAÍSO MATERIAL "Es bien sabido que todo lo que surge tiende a desaparecer. Pero ésta es la verdad más temida Este temor,
EL PARAÍSO MATERIAL "Es bien sabido que todo lo que surge tiende a desaparecer. Pero ésta es la verdad más temida Este temor, al ser negado con actitudes evasivas, se hunde en las arenas del incons­ciente sin antes haber sido comprendida su naturaleza. Desde la ocultación que provee el inconsciente, este temor regula, determina y rige la mayoría de reac­ciones y comportamientos. Impulsado por este temor subyacente, el destino del individuo es empujado por una corriente de inercias emocionales, derivadas de una confusa implicación con el de­venir. La imagen subliminal de un caos originario se in­cuba ocultamente en el interior del ser humano, obligando a éste a huir de su origen. Desde esta trágica posición, se inicia la construcción de un plan de evasión, un paraíso ficticio, cons­truido en un futuro imaginario. En esta huida, per­sigue un Paraíso Terrenal que emule el Paraíso Celestial que ha perdido, ignorando la naturaleza en­trópica de todo lo manifiesto y la inutili­dad de esta huida" M. Yana🖇