Semillas de Fe🕯🔥🕊
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"Pon tu vida en las manos del Senor; confia en el, y el vendra en tu ayuda". Sal 37,5. Esperar no es un problema cuando le crees a Dios, porque sabes que a su tiempo El respondera y su tiempo es perfecto. @semilladefe
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📖El Significado OCULTO de la Viuda del Evangelio
Catequesis sobre el Evangelio del Domingo 29 del Tiempo Ordinario C
Lc. 18, 1-8
En este video exploramos en profundidad el Evangelio de la viuda y el juez injusto, ofreciendo una explicación exegética detallada que te ayudará a comprender mejor la misa dominical. A lo largo del video, profundizamos en las cuatro dimensiones de la Sagrada Escritura, desvelando significados y contextos que quizás no conocías. Esta explicación te permitirá enriquecer tu comprensión de la liturgia dominical y conectar de manera más profunda con el mensaje bíblico.
En esta ocasión lo haremos desde el mismísimo Huerto de los Olivos.
Si te interesa descubrir los misterios ocultos de la Escritura y cómo estos se aplican a la vida cotidiana y a la celebración eucarística, ¡este video es para ti! No olvides suscribirte, activar la campanita y dejar tus comentarios para seguir profundizando juntos.
Música : P. Fernando Morales LC
📖 XXIX SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |19 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
«La confianza en un “dios que hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche” es lo que debe animarnos en estos tiempos duros y difíciles, para creer en ciertos valores que, aunque no dan resultados inmediatos porque se apoyan en el amor y en el respeto a los demás, y no en la fuerza o en métodos coercitivos, han de crear a la larga un estilo de vida que sólo nosotros podemos vislumbrar, pero que ciertamente otras generaciones han de gozar. Fue esa confianza lo que mantuvo firmes a los primeros cristianos, aun cuando muchos frutos del Evangelio se recogerían siglos después» (Santos Benetti).
Hoy meditamos la parábola del juez injusto y la viuda. En este pasaje evangélico los temas fundamentales son la oración, la fe y la justicia como rostros de la misericordia y del amor de Dios. En cuanto a la oración, Jesús desea que comprendamos que todos podemos alcanzar la justicia divina clamando a Dios Padre con fe y confianza filial.
La viuda representa a todas las personas que, viviendo en la pobreza, son golpeadas por la injusticia de una sociedad indolente y utilitarismo. La viuda alcanza justicia gracias a su insistencia y fe. El juez, preocupado por su prestigio, mostró misericordia, aunque no temía a Dios ni respetaba a los hombres. De esta manera y desde una perspectiva superior, Jesús quiere que todos comprendamos cuánto más podemos esperar de la misericordia y del amor de Dios. Porque la perseverancia orante no es accesorio devocional: es el pulso de una Iglesia en camino, bajo prueba, que mantiene encendida la esperanza.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
La viuda no tiene influencia, pero tiene perseverancia; no tiene padrinos, pero posee un corazón indiviso. Jesús, «para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola» (Lc 18,1). No se trata de multiplicar palabras (cf. Mt 6,7), sino de volver una y otra vez al Único necesario, con la terquedad humilde del amor. El juez injusto concede por cansancio; el Padre concede porque ama (cf. Mt 7,7-11; Lc 11,5-13). La comparación es de “menor a mayor”: si la insistencia vence la indiferencia humana, ¡cuánto más conmueve la misericordia divina!
Esta fe obstinada atraviesa el Evangelio: la cananea que no suelta el borde de la promesa (Mt 15,21-28), el amigo inoportuno a medianoche (Lc 11,5-8), la hemorroísa que toca el manto (Mc 5,25-34), el ciego de Jericó que grita más fuerte (Lc 18,35-43). En todos late el mismo secreto: la oración que persevera purifica el deseo, educa la esperanza, ensancha el corazón. San Pablo manda «orar sin cesar» (1 Tes 5,17) y «perseverar en la oración, velando en ella con acción de gracias» (Col 4,2).
La pregunta final de Jesús nos despierta: ¿perseveramos o desertamos? Fe que reza sólo cuando urge no es fe adulta; es timbre de emergencia. La Iglesia aprende de su Señor en Getsemaní: «Velen y oren» (Mt 26,41). Benedicto XVI recordaba que la oración «no nos sustrae de la historia, sino que nos implica en ella» (cf. Spe Salvi 34): la perseverancia orante no huye; sostiene, discierne, transforma. Hoy, en medio de ritmos frenéticos, Jesús nos regala una brújula: orar siempre, con el aliento corto del pobre que confía.
¡Jesús, María y José nos aman!
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XXIX Domingo ordinario
19 de octubre 2025
Primera lectura
Éxodo 17, 8-13
Cuando el pueblo de Israel caminaba a través del desierto, llegaron los amalecitas y lo atacaron en Refidim. Moisés dijo entonces a Josué: "Elige algunos hombres y sal a combatir a los amalecitas. Mañana, yo me colocaré en lo alto del monte con la vara de Dios en mi mano".
Josué cumplió las órdenes de Moisés y salió a pelear contra los amalecitas. Moisés, Aarón y Jur subieron a la cumbre del monte, y sucedió que, cuando Moisés tenía las manos en alto, dominaba Israel, pero cuando las bajaba, Amalec dominaba.
Como Moisés se cansó, Aarón y Jur lo hicieron sentar sobre una piedra, y colocándose a su lado, le sostenían los brazos. Así, Moisés pudo mantener en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a los amalecitas y acabó con ellos.
Salmo Responsorial
Salmo 120, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8
R. (cf. 2) El auxilio me viene del Señor.
La mirada dirijo hacia la altura
de donde ha de venirme todo auxilio.
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
R. El auxilio me viene del Señor.
No dejará que des un paso en falso,
pues es tu guardián y nunca duerme.
No, jamás se dormirá o descuidará
el guardián de Israel.
R. El auxilio me viene del Señor.
El Señor te protege y te da sombra,
está siempre a tu lado.
No te hará daño el sol durante el día
ni la luna, de noche.
R. El auxilio me viene del Señor.
Te guardará el Señor en los peligros
y cuidará tu vida;
protegerá tus ires y venires,
ahora y para siempre.
R, El auxilio me viene del Señor.
Segunda lectura
2 Timoteo 3, 14–4, 2
Querido hermano: Permanece firme en lo que has aprendido y se te ha confiado, pues bien sabes de quiénes lo aprendiste y desde tu infancia estás familiarizado con la Sagrada Escritura, la cual puede darte la sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación.
Toda la Sagrada Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar, para reprender, para corregir y para educar en la virtud, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté enteramente preparado para toda obra buena.
En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos, te pido encarecidamente, por su advenimiento y por su Reino, que anuncies la palabra; insiste a tiempo y a destiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia y sabiduría.
Aclamación antes del Evangelio
Hebreos 4, 12
R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos
e intenciones del corazón.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 18, 1-8
En aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola:
"En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que acudía a él con frecuencia para decirle: 'Hazme justicia contra mi adversario'.
Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después se dijo: 'Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando' ".
Dicho esto, Jesús comentó: "Si así pensaba el juez injusto, ¿creen acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, y que los hará esperar? Yo les digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen ustedes que encontrará fe sobre la tierra?"
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, sábado 18 de octubre 2025🕊
Señor Dios, que elegiste a San Lucas para que nos revelara con la predicación y los escritos el misterio de tu amor a los pobres, concede, a cuantos se glorían en tu nombre, perseverar viviendo con un solo corazón y una sola alma, y que todos los pueblos merezcan ver tu salvación.
Amado Jesús: queremos seguirte, te rogamos nos concedas también los dones apostólicos y misionales para anunciar la alegría de la salvación que eres tú mismo.
Santísima Trinidad, inspira y fortalece a la Iglesia en la misión de llevar el Evangelio y la misericordia a toda la humanidad. Te rogamos que envíes más obreros para la misión y que la novedad del Evangelio sea aceptada por toda la humanidad.
Amado Jesús, misericordioso Salvador, haz parte de tu felicidad a todos los difuntos, al lado de María nuestra madre y con todos los santos. Te suplicamos también que los agonizantes puedan contemplar tu salvación.
Madre Santísima, Madre del amor bendito, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
"El Evangelio No Es Un Mito" | Homilía: Fiesta de San Lucas, Evangelista (18-10-25) | P. Santiago M.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Sábado 18 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
Un amor y una salvación para todos.
FIESTA DE SAN LUCAS, EVANGELISTA
La Iglesia debe seguir anunciando que Dios ama a todos con el mismo amor con que amó al pueblo elegido y que la sangre de Jesús es fuente de salvación para todo aquel que crea en Él.
📖 XXVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |18 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
«Lucas nos ha dado a conocer muchos rasgos del Evangelio, y de los más importantes… Y también, nadie sabe si Dios lo ha hecho con el fin de que muchos rasgos del Evangelio hayan sido revelados sólo por Lucas, precisamente con el fin de que todos den su asentimiento a lo que él mismo da, seguidamente, en las actas y la doctrina de los apóstoles, y así, manteniendo inalterada la norma de la verdad, todos puedan ser salvados. De esta manera el testimonio de Lucas es verdad, la enseñanza de los apóstoles queda manifiesta, sólida, y no esconde nada… Estas son las voces de la Iglesia, de donde toda la Iglesia saca su origen» (San Ireneo de Lyon).
Hoy celebramos a San Lucas Evangelista, el “médico querido” de San Pablo. Nació en la ciudad de Antioquía, en Siria. Según la tradición antigua, Lucas habría sido martirizado a los 84 años en Acaya.
El Evangelio de San Lucas nos sitúa en la segunda generación cristiana; fue escrito alrededor de la década de los 80 y nos muestra a un Jesús misericordioso y cercano a los más necesitados; así mismo, presenta el mejor retrato de Nuestra Santísima Madre, la Virgen María. Lucas nos ha transmitido, por ejemplo, tres cánticos que sólo están en sus escritos: uno lo puso en labios de Zacarías (el Benedictus), otro en labios de María (el Magníficat) y el tercero, en los del anciano Simeón (el Nunc dimittis). Como dice la antífona del Benedictus, «san Lucas, al darnos su evangelio, nos anunció el Sol que nace de lo alto, Cristo Nuestro Señor». Hay páginas del evangelio y rasgos del mensaje de Jesús que sólo nos transmite Lucas: la anunciación a la Virgen, el nacimiento de Jesús, las parábolas del hijo pródigo y del rico Epulón y del buen samaritano, y otros.
El pasaje evangélico de hoy narra el segundo envío de Jesús, de setenta y dos misioneros, que representan al presbiterado actual. El primer envío fue el de los doce apóstoles que representan al episcopado de la Iglesia naciente, tal como se aprecia en Lucas 9,1-6.
Meditación
Queridos hermanos: ¿cuál es el mensaje que Jesús nos transmite a través de su Palabra?
Jesús no multiplica funcionarios: engendra testigos. Los envía «de dos en dos» para que la comunión sea la primera predicación (cf. Jn 13,35). Su método es pobreza, paz y presencia. Pobreza: ir ligero para que el corazón esté disponible; paz: bendecir primero, aun antes de ser escuchados; presencia: «Quédense en la misma casa» (Lc 10,7), porque el Evangelio se cocina a fuego lento en la mesa compartida. La mies es mucha; la oración no sustituye la misión: la engendra (Lc 10,2). No es activismo, es obediencia eucarística: «Hagan esto en memoria mía» (Lc 22,19) se prolonga en «Vayan por todo el mundo» (Mc 16,15).
Otros textos resuenan: la parábola de la levadura (Mt 13,33), pequeña y penetrante; la luz que no se oculta (Lc 8,16); la consigna del Resucitado: «Recibid el Espíritu Santo” (Jn 20,21-22). Pablo confirma la lógica del envío: «¡Ay de mí si no evangelizo!» (1 Cor 9,16), y recuerda el estilo: «No nos predicamos a nosotros mismos» (2 Cor 4,5). La misión sana: «Curen a los enfermos» (Lc 10,9), porque el Reino no es idea, sino visita misericordiosa (cf. Lc 7,16).
Hoy, el Señor repite: «No lleven bolsa» a una Iglesia tentada de parapetos; «no se detengan a saludar a nadie por el camino» a un corazón distraído por lo superfluo; «coman lo que les pongan» a un discípulo que aprende inculturación sin renunciar a la Verdad (cf. 1 Cor 9,22-23). La cosecha no se fuerza; se ruega al Dueño. La santidad misionera —al estilo de san Lucas— es arte de permanecer en Dios y, desde esa permanencia, salir.
¡Jesús, María y José nos aman!
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Fiesta de San Lucas, evangelista
18 de octubre 2025
Primera lectura
2 Timoteo 4, 10-17
Querido hermano: Haz lo posible por venir a verme cuanto antes, pues Dimas, prefiriendo las cosas de este mundo, me ha abandonado y ha partido a Tesalónica. Crescencio se fue a Galacia, y Tito, a Dalmacia. El único que me acompaña es Lucas. Trae a Marcos contigo, porque me será muy útil en mis tareas. A Tíquico lo envié a Éfeso.
Cuando vengas, tráeme el abrigo que dejé en Tróade, en la casa de Carpo. Tráeme también los libros y especialmente los pergaminos.
Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho daño. El Señor le dará su merecido. Cuídate de él, pues se ha opuesto tenazmente a nuestra predicación.
La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó. Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos.
Salmo Responsorial
Salmo 144, 10-11. 12-13. 17-18
R. (12a) Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras
y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino
y den a conocer tus maravillas.
R. Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Que muestren a los hombres tus proezas,
el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre
y tu imperio, por todas las generaciones.
R. Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenos de amor todas sus obras.
No está lejos de aquellos que lo buscan;
muy cerca está el Señor, de quien lo invoca.
R. Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Aclamación antes del Evangelio
Cfr Juan 15, 16
R. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,
para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 10, 1-9
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: "La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero ni morral ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: 'Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios' ".
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, Jueves 16 de octubre 2025🕊
Señor, sólo movido por tu Santo Espíritu es que yo puedo dar testimonio de mi opción por ti, haciendo las cosas que te agradan, velando por las necesidades del huérfano y de la viuda, amando a los demás como tú me amas, dando la vida por mi prójimo. Que mi fe no sea un constante decir: "creo en ti", sino un constante actuar: "porque te creo, haré lo que me pides".
Padre eterno, infunde en nosotros el espíritu de santidad con que enriqueciste tan singularmente a Santa María Margarita Alacoque, para que también nosotros lleguemos a conocer por experiencia el amor de Nuestro Señor Jesucristo, que excede a todo conocimiento, y que seamos colmados de la total plenitud de tu amor.
Espíritu Santo, nuestro corazón está dispuesto a seguir a Nuestro Señor Jesucristo, concédenos los dones para vivir como cristianos de palabra y de obra.
Amado Jesús, haz que aquellos a quienes elegiste ministros de tu Evangelio sean siempre fieles y celosos dispensadores de los misterios del reino.
Amado Jesús, misericordioso Salvador, haz parte de tu felicidad a todos los difuntos, al lado de María nuestra madre y con todos los santos. Te suplicamos también que los agonizantes puedan contemplar tu salvación.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
"Los Santos, Ejemplos a Imitar" | Homilía: Jueves XXVIII Semana del T.O. (16-10-25) | P. Santiago M.
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, Jueves 16 de octubre 2025🕊
Señor, sólo movido por tu Santo Espíritu es que yo puedo dar testimonio de mi opción por ti, haciendo las cosas que te agradan, velando por las necesidades del huérfano y de la viuda, amando a los demás como tú me amas, dando la vida por mi prójimo. Que mi fe no sea un constante decir: "creo en ti", sino un constante actuar: "porque te creo, haré lo que me pides".
Padre eterno, infunde en nosotros el espíritu de santidad con que enriqueciste tan singularmente a Santa María Margarita Alacoque, para que también nosotros lleguemos a conocer por experiencia el amor de Nuestro Señor Jesucristo, que excede a todo conocimiento, y que seamos colmados de la total plenitud de tu amor.
Espíritu Santo, nuestro corazón está dispuesto a seguir a Nuestro Señor Jesucristo, concédenos los dones para vivir como cristianos de palabra y de obra.
Amado Jesús, haz que aquellos a quienes elegiste ministros de tu Evangelio sean siempre fieles y celosos dispensadores de los misterios del reino.
Amado Jesús, misericordioso Salvador, haz parte de tu felicidad a todos los difuntos, al lado de María nuestra madre y con todos los santos. Te suplicamos también que los agonizantes puedan contemplar tu salvación.
Madre Santísima, Madre de la Divina Gracia, intercede ante la Santísima Trinidad por nuestras peticiones. Amén.
"Los Santos, Ejemplos a Imitar" | Homilía: Jueves XXVIII Semana del T.O. (16-10-25) | P. Santiago M.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Jueves 16 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
Gracias a Jesucristo brilla la justicia de Dios.
Nuestra relación con Dios está desajustada por lo que Él envió a su Hijo para restaurarnos y mostrarnos su verdadero amor; por medio de la fe en Jesucristo alcanzamos la justificación.
📖 XXVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |16 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Romanos 3, 21-30
Lutero, en 1519, leyendo este texto, llegó a una de las verdades que la Iglesia ha proclamado siempre: "El hombre es justificado por la fe en Cristo Jesús". El problema que tuvo y que ha mantenido a la Iglesia dividida por casi 500 años, es el identificar la justificación con la salvación escatológica (es decir, con la entrada definitiva al cielo). Por ello, el centro de este problema se mueve en dos ejes: por un lado el hecho de que la palabra en griego "Dikaiosin", que en sí misma significa "hacer justo", debe entenderse como lo hacen ahora la mayoría de los teólogos como "Rehabilitar". Es decir, la fe en Cristo hace al hombre hábil para realizar las obras del Evangelio y le da acceso al cielo. Por otro lado, como consecuencia de lo anterior, es necesario reconocer que el hecho de que una persona haya sido rehabilitada por la fe en Cristo, no significa que independientemente de su vida moral (de sus obras) obtendrá aquello que ha sido ganado por Cristo. Sólo de esa manera pueden tener unidad y corregencia toda la Escritura, pues si no es así, ¿cómo entenderíamos las frases de Jesús: "no todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino el que HACE LA VOLUNTAD DEL PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS", o la del apóstol Santiago cuando dice: "Muéstrame tu fe sin obras que yo con mis obras te mostraré mi fe"? Este pasaje nos tiene entonces que llevar a que nuestra fe en Cristo, la cual nos rehabilita y nos abre las puertas del Cielo, debe ser una FE ACTIVA, una fe que se hace patente con nuestro obrar diario. ¿Es así tu fe?
Lucas 11, 47-54
Ay de ustedes doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber. Ustedes no han entrado y a los que iban a entrar, les han cerrado el paso. Cuando el Señor nos corrige y advierte de la consecuencia de no hacer vida el Evangelio, lo hace precisamente porque nos ama. Podríamos pensar que la advertencia que el Señor hace hoy es para los sacerdotes y obispos, que nos dice solo a nosotros que es peligroso no anunciar el verdadero Evangelio, y que estamos en un terrible riesgo para nuestra salvación si no vivimos o si impedimos que los fieles conozcan y practiquen lo que la Palabra de Dios establece. Como cuando predicamos doctrinas humanas, al hablar de paja en las homilías o en conferencias, o en los comunicados oficiales.
Y es cierto, es cierto que este mensaje es para nosotros los pastores, pero la advertencia que el Señor hace el día de hoy no es solo para el clero, sino para todo aquel que ha ido conociendo y aceptando la Palabra de Dios. La advertencia es para ti y para mí. Si callamos o disfrazamos la verdad mientras la mentira se va apoderando del propio entorno, de la familia, los amigos, los colegas y hasta del mundo, porque, como nos dice San Pablo: ‘¿cómo invocarán a Aquél en quien no han creído, cómo creerán en Aquél de quien no han oído y cómo van a oír si no hay quien les anuncie el mensaje?’.
En efecto, también el Señor te habla a ti que vas conociendo la Palabra de Dios. Hoy, el Señor, porque te ama, te invita primero a vivir el Evangelio a pesar de las consecuencias negativas, pues las positivas son y serán siempre mucho más.
Y también hoy el Señor te invita a no callar lo que vas conociendo de Él y de su voluntad, desde lo más mínimo y elemental, hasta aquello referido a los temas más complejos y que hoy causan más controversia o persecución, como son: la defensa a ultranza de la vida humana; la sexualidad ordenada a la santidad y el verdadero amor; la familia unida como fundamental núcleo generador de vida; y el derecho que Dios tiene de ser reconocido, amado, adorado y obedecido.
Hoy el Señor también te invita a ti a vivir el Evangelio y a anunciarlo a tiempo y a destiempo.
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Jueves de la XXVIII semana del Tiempo ordinario
16 de octubre 2025
Primera lectura
Romanos 3, 21-30
Hermanos: La actividad salvadora de Dios, atestiguada por la ley y los profetas, se ha manifestado ahora independientemente de la ley. Por medio de la fe en Jesucristo, la actividad salvadora de Dios llega, sin distinción alguna, a todos los que creen en él.
En efecto, como todos pecaron, todos están privados de la presencia salvadora de Dios; pero todos son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redención llevada a cabo por medio de Cristo Jesús, al cual Dios expuso públicamente como la víctima que nos consigue el perdón por la ofrenda de su sangre, por medio de la fe.
Así nos enseña Dios lo que es su actividad salvadora: perdona los pecados cometidos anteriormente, que soportó con tanta paciencia, y nos da a conocer, en el tiempo actual, que él es el justo que salva a todos los que creen en Cristo Jesús.
¿En dónde quedó, pues, tu derecho a gloriarte? Ha sido eliminado. ¿Por cumplir la ley? De ninguna manera, sino por aceptar la fe. Porque sostenemos que el hombre es justificado por la fe y no por hacer lo que prescribe la ley de Moisés. ¿Acaso Dios es Dios sólo de los judíos? ¿No lo es también de los no judíos? Evidentemente que sí, puesto que no hay más que un solo Dios, que justifica por medio de la fe tanto a los judíos como a los no judíos.
Salmo Responsorial
Salmo 129, 1-2. 3-4b. 4c-6
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti;
Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos
a mi voz suplicante.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Si conservaras el recuerdo de las culpas
¿quién habría, Señor, que se salvara?
Pero de ti procede el perdón,
por eso con amor te veneramos.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
mucho más que a la aurora el centinela.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Aclamación antes del Evangelio
Juan 14, 6
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida.
Nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 11, 47-54
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: "¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.
Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.
¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso''.
Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.
🕯𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, miércoles 15 de octubre 2025🕊
Señor Jesús, continua iluminándome con la luz de tu Espíritu Santo para poder cambiar en mi vida las cosas que debo cambiar, y dejar de criticar en los demás las fallas que no quiero o no puedo ver en mí. Ayúdame, Señor, a amoldar mi conciencia según el Evangelio.
QUERIDO JESÚS, En esta mañana, al comenzar el ajetreo del día, te pido que mi corazón no se pierda en los detalles y las apariencias.
Que al hacer mi trabajo, cumpla mis obligaciones y me relacione con los demás; y me preocupe de que nunca olvide lo esencial: actuar con justicia, misericordia y amor sincero.
Que, como Santa Teresa, busque siempre lo auténtico: servirte en lo concreto de mi vida diaria, sin cargar hacia a los demás con exigencias, que yo no esté dispuesto a vivir primero. Ilumíname para no buscar el reconocimiento en mis tareas, sino la humildad de quien sabe que todo lo hace para tu gloria.
Que mi fe no sea una carga pesada para los que me rodean, sino un testimonio amable y compasivo.
Santa Teresa, que reformaste la Iglesia desde la intimidad con Cristo, enséñame a construir hoy, desde lo pequeño y ordinario, un reino fundado en la verdad y el amor.
AMÉN.
"Santa Teresa: Nada Te Turbe" | Homilía: Fiesta De Santa Teresa De Jesús (15-10-25) | P. Santiago M.
✅ (LA GRACIA DE HOY, Miércoles 15 de Octubre, 2025)
Por Fray Nelson Medina, OP.
Reconocernos necesitados de salvación.
Cada uno debe reconocer que algo necesita cambiar en su vida y a la vez descubrir que Dios ha hecho algo grande y hermoso al entregarnos a su Hijo Jesucristo para nuestra salvación.
📖 XXVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO – CICLO C |15 DE OCTUBRE 2025
📜𝑹𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑳𝒆𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑯𝒐𝒚📜🔥
Romanos 2, 1-11
Uno de los elementos que valdría la pena subrayar en nuestra reflexión es el hecho de que para Dios no hay "favoritismos". Esto porque algunos de nuestros hermanos, por desgracia, no son asiduos a la oración, ni frecuentan la Eucaristía dominical, y se concretan a la vida exterior: bautizar a los hijos, la primera comunión, matrimonio eclesial, pero que creen que por el hecho de ser bautizados ya aseguraron un lugar en el cielo. O, por otro lado, aquellos que, de modo contrario, no pierden una misa, se confiesan, comulgan, pero llevan una vida personal y familiar desordenada y piensan que por el hecho de sus prácticas religiosas van alcanzar el premio eterno. San Pablo es muy claro en este pasaje: "Dios dará a cada uno lo que merece de acuerdo a sus OBRAS". Recordemos que Jesús mismo nos dijo: "No todo el que me dice Señor, Señor se salvará, sino aquel que hace la voluntad del Padre que está en los cielos". Es importante ser bautizado y cumplir con todo lo que la santa Iglesia nos invita a vivir en comunión con la comunidad, pero es fundamental que todo esto se vea reflejado en nuestra vida diaria, en una vida marcada por la caridad, la humildad y el respeto. Busca, pues, que toda tu vida dé testimonio de tu unión con Jesús, de manera que tus buenas obras le den gloria.
Lucas 11, 42-46
Jesús nos invita a vivir desde dentro. Hoy vuelve a reprender a los fariseos y a los doctores de la ley porque viven de reglas externas. Les invito a que hagamos un chequeo del corazón: ¿Mis acciones externas reflejan lo que hay dentro de mi corazón? ¿Actúo por convicción personal o por el qué dirán, por costumbre, por rutina?
Todas nuestras acciones deben ser motivadas por el amor, si no, no brillan a los ojos de Dios. Pulamos nuestro corazón, que mis acciones, mis palabras, sean un reflejo de lo que hay dentro del corazón. Hay que ser espejos de amor, servicio y caridad.
No vayamos reflejando la imagen de alguien más, seamos auténticos y vayamos por el mundo, dejando nuestra propia huella. No vayamos buscando los puntitos negros, sino vayamos viendo lo blanco, lo positivo, lo bueno, lo bello, pero sobre todo, vivamos desde dentro, de lo bueno, de lo bello y seamos esa imagen de Dios, seamos ese reflejo del amor de Dios, seamos ese reflejo de lo que hay dentro.
Pulamos ese corazón para vivir desde dentro, siendo el reflejo de Dios. Te propongo hacer y decir aquello que mi corazón me dicte.
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Memoria de Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia
15 de octubre 2025
Primera Lectura
Romanos 2, 1-11
No tienes disculpa tú, quienquiera que seas, que te constituyes en juez de los demás, pues al condenarlos, te condenas a ti mismo, ya que tú haces las mismas cosas que condenas; y ya sabemos que Dios condena justamente a los que hacen tales cosas.
Tú, que condenas a los que hacen las mismas cosas que haces tú, ¿piensas que vas a escapar del juicio de Dios? ¿Por qué desprecias la bondad inagotable de Dios, su paciencia y su comprensión, y no te das cuenta de que esa misma bondad es la que te impulsa al arrepentimiento?
Pues por la dureza de tu corazón empedernido, vas acumulando castigos para el día del castigo, en el que Dios se manifestará como justo juez y pagará a cada uno según sus obras. A los que buscaron la gloria y el honor que no se acaban, y perseveraron en hacer el bien, les dará la vida eterna; en cambio, a los que por egoísmo se rebelaron contra la verdad y cometieron injusticias, les dará un castigo terrible.
Todo aquel que haga el mal, el judío primeramente, pero también el no judío, tendrá tribulación y angustia; en cambio, todo aquel que haga el bien, el judío primeramente, pero también el no judío, tendrá gloria, honor y paz, porque en Dios no hay favoritismos.
Salmo Responsorial
Salmo 61, 2-3. 6-7. 9
R. (13b) Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Sólo en Dios he puesto mi confianza,
porque de él vendrá el bien que espero.
El es mi refugio y mi defensa,
ya nada me inquietará.
R. Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Sólo Dios es mi esperanza,
mi confianza es el Señor;
es mi baluarte y firmeza,
es mi Dios y salvador.
R. Sólo en Dios he puesto mi confianza.
De Dios viene mi salvación y mi gloria;
él es mi roca firme y mi refugio.
Confía siempre en él, pueblo mío,
y desahoga tu corazón en su presencia,
porque sólo en Dios está nuestro refugio.
R. Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Aclamación antes del Evangelio
Juan 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.
Evangelio
Lucas 11, 42-46
En aquel tiempo, Jesús dijo: “¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar los lugares de honor en las sinagogas y que les hagan reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!”
Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo: “Maestro, al hablar así, nos insultas también a nosotros”. Entonces Jesús le respondió: “¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!”
