Temporada de eclipses.
Venimos de un profundo vaciado; a veces parece interminable, pero en realidad no lo es. Lo que sí sucede es que la percepción del proceso es lenta para la mayoría, y es comprensible.
Algunas cosas no estamos en condiciones de comprender. Sería bueno, a veces, reflexionar sobre eso, porque el cambio que las energías están generando ni siquiera es racionalmente ni lógicamente entendible. Y esta es la verdad aquí.
Este proceso de cambio energético es, sin duda, al menos para mí, la mayor experiencia que tuve en la vida y la mayor experiencia que tendrán en la vida muchos, porque en realidad ahora, no importa tanto cómo fue tu vida, porque ya lo sabes. Tal vez sí importa trabajar en entender cómo será, y creo que ahí está el punto.
Desde agosto de este año, hemos tenido una profunda limpieza, y agosto ha sido un mes para algunos más difícil.
Es que no hay procesos fáciles, porque este no es fácil. Este no es un proceso para romantizar, es para discernir y tener los pies en la tierra.
Así lo veo, así lo transmito.
Los eclipses, los equinoccios, las lunas, los solsticios son las experiencias energéticas más poderosas para este planeta desde siempre, aún con la vieja energía. Por eso, ahora, enfocados en este caso en nuestro tiempo lineal, en pasar esta temporada de eclipses que ya estamos experimentando, vuelven a generarse desde hace casi una semana una cantidad de episodios que, para la mayoría, son repetidos en cuanto a experimentar las distintas liberaciones y limpiezas que se están produciendo en lo más íntimo, en lo más profundo del cuerpo humano, en las células, en los tejidos.
Y es que han aparecido incertidumbres, temores, estados emocionales de abandono, soledad, desmerecimiento; que han aparecido nuevamente procesos mentales, pensamientos recurrentes y malestares físicos, mentales y emocionales. Porque también cansa sentir estas cosas, pero es inevitable, porque es un cuerpo físico y es inevitable que la Tierra no reaccione, porque la Tierra acá también es un sitio físico.
Entonces, la mayoría de los que leen estos sencillos y humildes informes entienden perfectamente de lo que hablo, por eso los leen y porque han experimentado gran cantidad de lo que estoy contando.
Y eso tiene que ver con la luna reciente, con el 9/9, con la luna que se acerca, con todo.
Tiene que ver con el plasma, que hace uno de los trabajos más importantes, sobre todo con un plasma que iba a llegar fuertemente y que no llegó, se produjo una dispersión, pero con un plasma que sigue siendo un protagonista muy importante en la transformación y que proviene del propio proceso de nuestro sol Sin nombre realiza, porque el sol que conocemos debe convertirse en algo más amistoso, amoroso y cálido, no agresivo como lo es.
De ese proceso de conversión de él mismo, guiado por el sol central, se desprenden las partículas, el viento solar, los protones, los fotones y el plasma a hacer este trabajo. Y esas ráfagas de plasma que ingresan con intermitencia lo seguirán haciendo ahora, tal vez mañana o pasado, en distinta intensidad. Razón por la cual deben recordar que todo sigue trabajándose en el cerebro, en el sistema neuronal, en el sistema nervioso, en el centro cardíaco y en el sistema digestivo.
Y todos comprenderán que es así, porque lo están viviendo también de algún modo.
Esta temporada de eclipse, que ya estamos en ella, es una armonización, un rellenado, un sellado de las partes recuperadas o curadas. Pero esto ocurre siempre, siempre en forma individual.
En eso estamos. Mírate, obsérvate y apóyate.
Esa es la tarea individual.
Hay mucha energía muchas reacciones y obvio que también en lo social, en la sociedad occidental en estado de semi agonía energética. Y esto no es para celebrar, solo es para entender como opera la energía, al reflotar la densidad de la Tierra y de la sociedad humana amputada de corazón y luz.
Cabeza dientes garganta pitidos ansiedad procesos mentales desorientación irrealidad sueños extraños cansancio caídas golpes, olvidos, hinchazón, apetito repentino inapetencia transitoria...