UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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¿Qué puedo buscar, Padre, sino Tu Amor?
Tal vez crea que lo que busco es otra cosa; algo a lo que le he dado muchos nombres.
Mas lo único que busco, o jamás busqué, es Tu Amor.
Pues no hay nada más que jamás quisiera realmente encontrar.
Quiero recordarte.
¿Qué otra cosa podría desear sino la verdad acerca de mí mismo?
💫
💠🙏 Bello INSTANTE santo eterno. Amada familia en la Realidad, Bendición Paz y Luz. Momento de Consciencia.
*Lección 10*
https://youtu.be/PCNjQDAee84
*Estudio del Libro de PSICOTERAPIA, por el Curso De Milagros*
*2. EL PROCESO DE LA PSICOTERAPIA*
*I. Los límites en la psicoterapia.*
1. Pero el resultado ideal rara vez se alcanza. La terapia comienza con el entendimiento de que la sanación es de la mente, y en psicoterapia los que creen esto, ya se han acercado entre sí. Puede ser que no lleguen mucho más lejos, pues nadie aprende más allá de su disposición. Sin embargo, los niveles de disposición cambian, y cuando el terapeuta o el paciente han alcanzado el siguiente, se les ofrecerá una relación que se adapta a su cambiante necesidad. Tal vez se unan de nuevo y avancen en la misma relación, haciéndola más santa. O tal vez cada uno de ellos se adentrará en otro compromiso. Ten esto por seguro: cada uno de ellos progresará. Los retrocesos son temporales.La dirección general es de progreso hacia la verdad.(P.2.I.1.1)
Estamos Estudiando Un Curso De Milagros.
💫
*6. LAS LECCIONES DEL AMOR*
*II. La alternativa a la proyección*
1. Cualquier división en la mente conlleva por fuerza el rechazo de una parte de ella misma, y eso es lo que es la creencia en la separación. La plenitud de Dios, que constituye Su paz, no puede ser apreciada salvo por una mente íntegra que reconozca la plenitud de la creación de Dios. Mediante ese reconocimiento, dicha mente conoce a su Creador. Exclusión y separación son sinónimos, al igual que separación y disociación. Dijimos anteriormente que la separación fue y sigue siendo un acto de disociación, y que una vez que tiene lugar, la proyección se convierte en su defensa principal, o, en otras palabras, el mecanismo que la mantiene vigente. La razón de ello, no obstante, puede que no sea tan obvia como piensas(T.6.II.1.1)
Estamos Estudiando Un Curso De Milagros.
☀️
Lección 10 Del Estudio De La Psicoterapia
https://youtu.be/PCNjQDAee84
¿Qué estamos esperando para ir tras nuestra herencia? Decidamos hoy perdonar todo pensamiento no amoroso que obstaculice el pleno goce de nuestra herencia de Amor, paz y felicidad.
⚜️
*AYUDA LECCIÓN 204*
"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
(184) "El Nombre de Dios es mi herencia."
Esta lección le da continuidad a la de ayer. Si la lección anterior estaba centrada en invocar el nombre de Dios, en esta nos plantea que el nombre de Dios es nuestra herencia. Qué es lo mismo que decir que el Amor de Dios y todos sus demás atributos son nuestra herencia.
No es el tipo de herencia que estamos acostumbrados en este mundo, que accedemos a ella después de la muerte de nuestros padres, y lo que recibimos son objetos o propiedades, en el caso que nuestros padres hubiesen logrado hacer alguna acumulación económica.
En resumen, la herencia que recibimos en este mundo son ilusiones. La ilusión tras la muerte, en este caso de nuestros padres biológicos o adoptivos, y la ilusión de bienes materiales, que consideramos escasos, limitados, sujetos al cambio y la degradación del tiempo, una de las mayores ilusiones junto con la muerte.
La herencia que recibimos de Dios es eterna, es inmutable y luminosa como el amor, la paz, la dicha, la plenitud, etc.
"El Nombre de Dios es mi herencia." Es otro tipo de herencia, totalmente opuesta a las que conocemos en este mundo.
En primer lugar, no tenemos que esperar la “muerte” de Dios, para disfrutar Su herencia. Pues la muerte es desconocida en el Cielo. Los regalos de Dios no están condicionados por el tiempo, son regalos que se dan eternamente, siempre los hemos tenido, nunca se nos han quitado, y gozamos por siempre de ellos.
En segundo lugar, la herencia que Dios nos da no son objetos materiales, que se degradan con el tiempo, no son regalos especiales resultado de relaciones especiales. Los regalos de Dios son tan eternos como Él mismo.
Dios nos lo da todo, y disponemos de todo, el Cielo es un estado de abundancia ilimitada, por lo que no hay pensamientos de carencia, ni luchas ni envidias por objetos que creemos que nos puedan faltar o carecer.
En tercer lugar, los regalos que Dios nos da tienen los mismos atributos que Él tiene, como el Amor, la paz, la dicha, la plenitud, la abundancia, la impecabilidad, la invulnerabilidad, la eternidad, la benevolencia, la generosidad de un dar que no tiene límites, entre otros.
Ello es así porque fuimos creados a Su semejanza, como una extensión de Su Amor. Esa es nuestra herencia, siempre la hemos tenido, solo que la negamos y la olvidamos, pero ahora nos disponemos a recordar, reconocer y aceptar nuestra herencia eterna. Para ello perdonaremos todo pensamiento que nos impida disfrutar nuestra herencia.
De ahí que podamos afirmar que "El Nombre de Dios me recuerda que yo soy Su Hijo; que no soy esclavo del tiempo; que no estoy sujeto a las leyes que gobiernan el mundo de las ilusiones enfermizas, y que soy libre en Dios y eternamente uno con Él." (L-204.1:2)
*PRÁCTICA DIARIA*:
"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
(184) "El Nombre de Dios es mi herencia."
"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
Con estas ideas nos levantaremos, pasaremos todo el día y nos acostamos pensando en ellas y nos levantaremos nuevamente repitiendo la misma idea.
Con estas ideas meditaremos en la mañana y en la noche, mínimo 15 minutos, y haremos una pausa cada hora para recordarlas en quietud y silencio y hacerlas nuestras, para igualmente repetirlas entre horas lo más que podamos.
*RESPUESTA A LA TENTACIÓN*:
A lo largo del día, "Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:"
"No quiero este pensamiento. El que quiero es ____ ."
En el caso de hoy es:
(184) "El Nombre de Dios es mi herencia."
"Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado."
Si somos tal como Dios nos creó, una mente libre e ilimitada, eternamente amorosa, y a la vez, contamos con una herencia de Amor y plenitud que Dios nos ha otorgado.
¿Qué estamos esperando para ir tras nuestra herencia? Decidamos hoy perdonar todo pensamiento no amoroso que obstaculice el pleno goce de nuestra herencia de Amor, paz y felicidad.
⚜️
*AYUDA LECCIÓN 204*
"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
(184) "El Nombre de Dios es mi herencia."
Esta lección le da continuidad a la de ayer. Si la lección anterior estaba centrada en invocar el nombre de Dios, en esta nos plantea que el nombre de Dios es nuestra herencia. Qué es lo mismo que decir que el Amor de Dios y todos sus demás atributos son nuestra herencia.
No es el tipo de herencia que estamos acostumbrados en este mundo, que accedemos a ella después de la muerte de nuestros padres, y lo que recibimos son objetos o propiedades, en el caso que nuestros padres hubiesen logrado hacer alguna acumulación económica.
En resumen, la herencia que recibimos en este mundo son ilusiones. La ilusión tras la muerte, en este caso de nuestros padres biológicos o adoptivos, y la ilusión de bienes materiales, que consideramos escasos, limitados, sujetos al cambio y la degradación del tiempo, una de las mayores ilusiones junto con la muerte.
La herencia que recibimos de Dios es eterna, es inmutable y luminosa como el amor, la paz, la dicha, la plenitud, etc.
"El Nombre de Dios es mi herencia." Es otro tipo de herencia, totalmente opuesta a las que conocemos en este mundo.
En primer lugar, no tenemos que esperar la “muerte” de Dios, para disfrutar Su herencia. Pues la muerte es desconocida en el Cielo. Los regalos de Dios no están condicionados por el tiempo, son regalos que se dan eternamente, siempre los hemos tenido, nunca se nos han quitado, y gozamos por siempre de ellos.
En segundo lugar, la herencia que Dios nos da no son objetos materiales, que se degradan con el tiempo, no son regalos especiales resultado de relaciones especiales. Los regalos de Dios son tan eternos como Él mismo.
Dios nos lo da todo, y disponemos de todo, el Cielo es un estado de abundancia ilimitada, por lo que no hay pensamientos de carencia, ni luchas ni envidias por objetos que creemos que nos puedan faltar o carecer.
En tercer lugar, los regalos que Dios nos da tienen los mismos atributos que Él tiene, como el Amor, la paz, la dicha, la plenitud, la abundancia, la impecabilidad, la invulnerabilidad, la eternidad, la benevolencia, la generosidad de un dar que no tiene límites, entre otros.
Ello es así porque fuimos creados a Su semejanza, como una extensión de Su Amor. Esa es nuestra herencia, siempre la hemos tenido, solo que la negamos y la olvidamos, pero ahora nos disponemos a recordar, reconocer y aceptar nuestra herencia eterna. Para ello perdonaremos todo pensamiento que nos impida disfrutar nuestra herencia.
De ahí que podamos afirmar que "El Nombre de Dios me recuerda que yo soy Su Hijo; que no soy esclavo del tiempo; que no estoy sujeto a las leyes que gobiernan el mundo de las ilusiones enfermizas, y que soy libre en Dios y eternamente uno con Él." (L-204.1:2)
*PRÁCTICA DIARIA*:
"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
(184) "El Nombre de Dios es mi herencia."
"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
Con estas ideas nos levantaremos, pasaremos todo el día y nos acostamos pensando en ellas y nos levantaremos nuevamente repitiendo la misma idea.
Con estas ideas meditaremos en la mañana y en la noche, mínimo 15 minutos, y haremos una pausa cada hora para recordarlas en quietud y silencio y hacerlas nuestras, para igualmente repetirlas entre horas lo más que podamos.
*RESPUESTA A LA TENTACIÓN*:
A lo largo del día, "Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:"
"No quiero este pensamiento. El que quiero es ____ ."
En el caso de hoy es:
(184) "El Nombre de Dios es mi herencia."
"Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado."
Si somos tal como Dios nos creó, una mente libre e ilimitada, eternamente amorosa, y a la vez, contamos con una herencia de Amor y plenitud que Dios nos ha otorgado.
