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UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn

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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.

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*LECCIÓN 72 MANUAL DEL MAESTRO* https://youtu.be/GBF6VUBAC_k

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Sus objetivos son obvios para todo aquel que se toma la molestia de examinarlos. En esto el engaño es doble, pues el que se ha dejado engañar no sólo no se dará cuenta de que simplemente no ha ganado nada, sino que además creerá haber apoyado las metas secretas del ego. Sin embargo, a pesar de que trata de mantener dicho halo claramente dentro de su campo visual, no puede dejar de percibir el deslustre de sus bordes y el enmohecimiento de su médula. Sus inconsecuentes errores le parecen pecados porque ve el deslustre como si fuese el suyo propio, y el enmohecimiento como un signo de su profunda bajeza. Todo aquel que todavía desea conservar las metas del ego y protegerlas como si fueran las suyas propias, no comete errores de acuerdo con los dictados de su guía. Este guía le enseña que lo que es un error es creer que los pecados son tan sólo errores, pues, de ser así, ¿quién pagarla por sus pecados? Y con esto llegamos al criterio de elección más difícil de creer porque, si bien es evidente, se halla oculto bajo muchas capas de oscuridad. Si sientes el más mínimo vestigio de culpabilidad con respecto a lo que has elegido, es que has permitido que los objetivos del ego nublen las verdaderas alternativas. Y de este modo, no te das cuenta de que sólo hay dos, y la alternativa que crees haber elegido parece temible y demasiado peligrosa para ser la nada que realmente es. Todas las cosas o bien son valiosas o bien no tienen ningún valor; o bien son dignas de que se las procure o bien indignas de ello; son también completamente deseables o bien no merecen que se lleve a cabo el más mínimo esfuerzo por conseguirlas. Esto es lo que hace que elegir sea fácil. La complejidad no es sino una cortina de humo que oculta el simple hecho de que tomar decisiones no es algo difícil. ¿Qué ganas tú con aprender esto?. Ganas mucho más que simplemente poder tomar decisiones con facili­dad y sin dolor. Al Cielo se llega con las manos vacías y las mentes abiertas, las cuales llegan a él sin nada a fin de encontrarlo todo y reivindicarlo como propio. Hoy intentaremos alcanzar este estado, dejando a un lado el auto-engaño y estando sinceramente dispuestos a darle valor únicamente a lo que en verdad es valioso y real. Recibe entonces lo que le espera a todo aquel que trata de lle­gar sin lastres hasta las puertas del Cielo, las cuales se abren de par en par con su llegada. Si notas que empiezas a sobrecargarte con fardos innecesarios, o si crees que tienes ante ti decisiones difíciles¡ responde de inmediato con este simple pensamiento: No le daré valor a lo que no lo tiene, pues lo que tiene valor me pertenece. (Fragmento de la lección 133 Del Curso De Milagros, que creo pertinente leer y revisar, para nuestro aprendizaje como "Maestros de Dios" en beneficio de la internalización de lo aprendido y de la enseñanza que impartimos) Éxitos y Bendiciones 🙏 Gracias) ☀️

En el proceso de enseñanza a veces es beneficioso, especial­mente después de haber pasado revista a lo que aparenta ser teórico y estar más allá del alcance de lo que el estudiante ha aprendido, volver de nuevo a las cuestiones prácticas. Esto es lo que vamos a hacer hoy. No vamos a hablar de ideas sublimes de alcance mundial, sino que simplemente nos vamos a ocupar de los beneficios que te aguardan a ti. No pides demasiado de la vida, al contrario, pides demasiado poco. Cuando dejas que tu mente se ocupe de asuntos corporales, de las cosas que compras y de lo que es eminente de acuerdo con los valores del mundo, estás invitando al pesar, no a la felicidad. Este curso no pretende despojarte de lo poco que tienes. Tampoco trata de sustituir las satisfacciones que el mundo ofrece por ideas utópicas. En el mundo no se puede hallar ninguna satisfac­ción. Hoy vamos a hacer una lista de los verdaderos criterios con los que poner a prueba todas las cosas que crees desear. A menos que éstas satisfagan estos válidos requisitos, no vale la pena desearlas en absoluto, pues lo único que harían sería reemplazar, a aquello que es más valioso. Tú no puedes establecer las leyes que gobier­nan el mecanismo de elección, ni tampoco puedes establecer las alternativas entre las que elegir. Pero sí puedes elegir; de hecho, tienes que hacerlo. Mas es aconsejable que aprendas cuáles son las leyes que pones en marcha cuando eliges y cuáles son las alter­nativas entre las que eliges. Hemos subrayado ya que sólo hay dos alternativas entre las que elegir, aunque parezca haber muchas. La gama ya ha sido establecida, y no es algo que podamos cambiar. No sería justo para contigo que el número de alternativas fuese ilimitado, y que tu decisión final se demorara hasta que las hubieses considerado a todas en el tiempo, en vez de llevársete directamente al punto donde sólo puede llevarse a cabo una elección. Otra ley benévola, relacionada con esto, es que no hay transi­gencia posible con respecto a lo que tu elección te ha de brindar. Lo que elijas no puede aportarte solamente parte de sus resulta­dos, pues en esto no hay términos medios. Cada elección que llevas a cabo o bien te aporta todo o bien no te aporta nada. Por lo tanto, si aprendes los criterios mediante los cuales puedes dis­tinguir entre lo que es todo y lo que no es nada, elegirás la mejor alternativa. En primer lugar, si eliges algo que no ha de durar para siem­pre, lo que estás eligiendo carece de valor. Un valor temporal no tiene valor alguno. El tiempo jamás puede anular ningún valor real. Lo que se marchita y perece jamás existió, y no tiene nada que ofrecerle al que lo elige. Éste se ha dejado engañar por algo que no es nada, pero que se ha manifestado en una forma que él cree que le gusta. En segundo lugar, si eliges quitarle algo a alguien, te quedas sin nada: Esto se debe a que cuando le niegas a alguien su dere­cho a todo, te lo niegas a ti mismo. No reconocerás, por lo tanto, las cosas que realmente posees, y negarás que estén ahí. El que trata de apropiarse de algo se ha dejado engañar por la ilusión de que puede ganar mediante la pérdida de otro. Las pérdidas, sin embargo; sólo pueden ocasionar más pérdidas. Eso es todo. El siguiente criterio que debe examinarse es aquel sobre el que se basan los demás. ¿Por qué razón tiene valor para ti lo que eliges? ¿Qué es lo que hace que tu mente se sienta atraída por ello? ¿Qué propósito tiene? En esto es en lo que es más fácil caer en el engaño. Pues el ego no reconoce lo que quiere. Ni siguiera dice la verdad tal como la percibe, ya que necesita el halo del que se vale para proteger sus objetivos del deslustre y del enmoheci­miento a fin de que tú puedas ver cuán "inocente" es él. Mas su camuflaje no es más que un fino velo, que sólo podría engañar a los que les place ser engañados.

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"Tú bien sabes que no lo es. Eso no puede ser lo que tú deseas para ti mismo. Hay un punto más allá del cual las ilusiones no pueden pasar." Ese punto, más allá del cual las ilusiones no pueden pasar, es tu voluntad de amar y perdonar, tu voluntad que haya luz. Reconoce que "El sufrimiento no es felicidad, y la felicidad es lo que realmente deseas. Eso es lo que en verdad es tu voluntad." reconoce que tu voluntad "no es lo mismo que los vanos deseos del ego, de los cuales emanan las tinieblas y la nada." Reconoce que tu voluntad es la misma Voluntad de Dios, pues "La creación es la Voluntad conjunta de Ambos." y "La voluntad que compartes con Dios encierra dentro de sí todo el poder de la creación." Es a la Voluntad de Dios que apelamos, cuando practicamos la idea de hoy: ”Mi voluntad es que haya luz.”* No estoy apelando a mi voluntad individual, aislada y temerosa. Estoy uniendo mi voluntad a la Voluntad de Dios, pues Padre e Hijo están indisolublemente unidos. Y a partir de ahí, nos tenemos que preguntar "¿Cómo iba a haber podido crear la Voluntad que el Hijo de Dios comparte con su Padre semejante mundo?" Claro que no!! Y esto es así por que "El perdón despeja las tinieblas, reafirma tu voluntad y te permite contemplar un mundo de luz." perdonemos nuestras creencias en la enfermedad, en los virus de cualquier clase y en la muerte, y reemplacemos la oscuridad por la luz del amor. No permitamos que el virus del miedo ensombrezca el mundo, iluminémoslo con el amor y la paz de nuestros corazones. He unido mi voluntad a la Voluntad de Dios, y nuestra voluntad es que haya luz!! Así que simplemente dejémonos guiar por el ejercicio de hoy tal como está planteado: *PRÁCTICA:* Recuerda que debes aquietarte por 10 o 15 minutos, una vez por la mañana y otra por la noche. "Comenzaremos nuestras sesiones de práctica más largas reconociendo que el plan de Dios para la salvación, y sólo el Suyo, es el que está en completo acuerdo con tu voluntad." "No es el propósito de un poder extraño que se te impone en contra de tu voluntad." Repite con templada determinación y tranquila certeza de quien sabe que su voluntad y la de Su Padre son una y la misma: "Mi voluntad es que haya luz. Quiero contemplar la luz que refleja la Voluntad de Dios y la mía." Y sumérgete en una profunda meditación en la medida que te repites lenta y pausadamente estas palabras, y déjate guiar por la verdadera Voluntad que reside en ti, Su luz te iluminará y te recordará lo que realmente eres. Únete a tus hermanos en ver solo la luz del perdón, el amor y la paz, que ilumina el mundo, pues esa es tu voluntad y la Voluntad de Dios. *PRÁCTICAS CORTAS:* Repetir con la mayor frecuencia posible cada hora, lo que es tu deseo más profundo: "Mi voluntad es que haya luz. La oscuridad no es mi voluntad." *RESPUESTA A LA TENTACION:* Si a lo largo del día te encuentras en una situación en la que aparecen surgir resentimientos, te dices firmemente: "Mi voluntad es que haya luz. La oscuridad no es mi voluntad." "Esto te ayudará a desprenderte de todos ellos en lugar de seguir abrigándolos y ocultándolos en la oscuridad." Mi voluntad es que haya luz. Que la luz del amor y el perdón disipe la oscuridad del miedo. Los virus del miedo desaparecen con la radiante luz de unir mi voluntad con la Voluntad de Dios, Fuente de toda luz y poder, pues el Amor de Dios es mi fortaleza y mi sustento.

*.AYUDA LECCIÓN 73* *MI VOLUNTAD ES QUE HAYA LUZ*   La voluntad es nuestra capacidad de decidir libremente. Cuando afirmo que "Mi voluntad es que haya luz."*estoy reconociendo implícitamente que lo que estoy viendo ahora es oscuridad, y que elijo por lo tanto, ver la luz.    Por estos días del primer trimestre del año 2020, parece que la oscuridad del miedo colectivo se ha apoderado del planeta. Le hemos dado un nombre a la pandemia: "Covid 19", uno más de los tantos virus que surgieron en las últimas décadas, pero el de mayor impacto en un siglo. Esta lección puede ser precisa para abordar el tema del pánico colectivo que parece embargar continentes y países, que está cambiando costumbres sociales.    Esta lección nos recuerda que "Los deseos del ego dieron lugar al mundo, y la necesidad del ego de abrigar resentimientos -los cuales son indispensables para sustentar este mundo- lo pueblan de figuras que parecen atacarte y hacer que tus juicios estén "justificados"."  los deseos del ego que originaron el mundo, requieren ser defendidos, y para ello se abrigan resentimientos para justificar nuestros ataques     ¿Y que mejor que un virus para justificar el miedo y por ende nuestros resentimientos?.   Observamos como se cierran fronteras, se impiden los vuelos entre países, y como concurridas plazas y centros turísticos aparecen desocupados. El pánico ”al otro”, ya sea conocido, vecino, amigo o familiar, se expande a una velocidad nunca antes conocida. "Estas figuras se convierten en los intermediarios que el ego emplea en el tráfico de resentimientos." los resentimientos en este caso, son el ataque y el miedo a tu hermano, el que nos puede infectar y causar daño, el portador de la muerte a la que tanto tememos. Por lo tanto, "Se interponen entre tu conciencia y la realidad de tus hermanos." hacemos real la separación, consideramos que el problema es el otro. "Al contemplar dichas figuras, no puedes conocer a tus hermanos ni a tu Ser." Establecemos un muro sanitario, nos alejamos y los alejamos, afirmamos la separación, hacemos real la enfermedad y la muerte.   "Pierdes conciencia de tu voluntad en esta extraña transacción en la que la culpabilidad se trueca una y otra vez, y los resentimientos aumentan con cada intercambio." hemos creado un mundo de miedo y horror, pareciera que el miedo ha triunfado sobre el amor, la oscura sombra de la muerte parece cubrir todo el planeta.    "Los vanos deseos y los  resentimientos son socios o co-fabricantes del mundo tal como lo ves." las economías del mundo parecen  derrumbarse, los medios de comunicación propagan el miedo y los gobiernos parecen impotentes frente a un enemigo invisible pero arrollador. Y cada cual busca secretamente como salvarse  "Tus resentimientos nublan tu mente, y, como consecuencia de ello, contemplas un mundo tenebroso." creemos que el encierro es la solución, y la solidaridad entre países y sociedades parece desvanecerse.    Que nos puede decir Un Curso de Milagros, y específicamente esta lección respecto a esta situación? Tu imagen del mundo tan sólo puede reflejar lo que está dentro de ti." El mundo que veo solo está reflejando a mi mundo interior. "Ni la fuente de la luz ni la de la oscuridad pueden encontrarse fuera de ti." Yo permití que la oscuridad entrara a mi consciencia. Así que lo primero que debo hacer es mirar el mundo y sus miedos, y preguntarme si son reales? Y podemos cuestionarnos si: "¿Acaso creó Dios desastres para Su Hijo?" Algunos consideran la pandemia un castigo de Dios. Pero si Dios creó a Su Hijo a Su semejanza, también estaría Él padeciendo sufrimiento y muerte, "¿Cómo iba Dios a crear un mundo que pudiese destruirlo a Él?" Claro que no!! Y sigamos preguntándonos: "¿Quieres realmente estar en el infierno? ¿Quieres realmente gemir, sufrir y morir?" Claro que no!!

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*REFLEXIONES SOBRE LA LECCIÓN 73* https://youtu.be/admL4aYHYzk

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Abordaremos los ejercicios de hoy, por lo tanto, con entusiasmo y confianza, seguros de que encontraremos lo que es tu voluntad encontrar y de que recordaremos lo que es tu voluntad recordar. Ningún deseo vano puede detenernos ni engañarnos con ilusiones de fuerza. Deja que hoy se haga tu voluntad, y pon fin de una vez por todas a la absurda creencia de que prefieres el infierno al Cielo. Comenzaremos nuestras sesiones de práctica más largas reconociendo que el plan de Dios para la salvación, y sólo el Suyo, es el que está en completo acuerdo con tu voluntad. No es el propósito de un poder extraño que se te impone en contra de tu voluntad. Es el único propósito aquí con el que tú y tu Padre estáis perfectamente de acuerdo. Triunfarás hoy: la hora señalada para la emancipación del Hijo de Dios del infierno y de todos los deseos vanos. Su voluntad queda ahora reinstaurada en su conciencia. Él está dispuesto hoy mismo a contemplar la luz que mora en él y a salvarse. https://youtu.be/JrJgzusLK70 Después que te hayas recordado esto a ti mismo y hayas resuelto mantener tu voluntad claramente en tu mente, repite para tus adentros estas palabras con templada determinación y tranquila certeza: Mi voluntad es que haya luz. Quiero contemplar la luz que refleja la Voluntad de Dios y la mía. Deja entonces que tu voluntad se afirme a sí misma, unida al poder de Dios y en unión con tu Ser. Pon el resto de la sesión de práctica bajo Su dirección. Únete a Ellos que te señalan el camino. En las sesiones de práctica más cortas, declara nuevamente lo que realmente deseas. Di: Mi voluntad es que haya luz. La obscuridad no es mi voluntad. Debes repetir esto varias veces por hora. Es de suma importancia, no obstante, que apliques esta idea de inmediato si te sientes tentado de abrigar cualquier clase de resentimiento. Esto te ayudará a desprenderte de todos ellos en lugar de seguir abrigándolos y ocultándolos en la obscuridad. https://youtu.be/JrJgzusLK70

* LECCIÓN 73 * - 14 de marzo - *Mi voluntad es que haya luz*. https://youtu.be/JrJgzusLK70 Hoy vamos a examinar la voluntad que compartes con Dios. Dicha voluntad no es lo mismo que los vanos deseos del ego, de los cuales emanan las tinieblas y la nada. La voluntad que compartes con Dios encierra dentro de sí todo el poder de la creación. Los vanos deseos del ego no se pueden compartir y, por lo tanto, no tienen poder alguno. Sus deseos no son infructuosos en el sentido de que pueden dar lugar a un mundo de ilusiones en el cual puedes llegar a creer ciegamente. Desde el punto de vista de la creación, no obstante, son ciertamente infructuosos, pues no dan lugar a nada que sea real. Los vanos deseos y los resentimientos son socios o co-fabricantes del mundo tal como lo ves. Los deseos del ego dieron lugar al mundo, y la necesidad del ego de abrigar resentimientos —los cuales son indispensables para sustentar este mundo— lo pueblan de figuras que parecen atacarte y hacer que tus juicios estén “justificados”. Estas figuras se convierten en los intermediarios que el ego emplea en el tráfico de resentimientos. Se interponen entre tu conciencia y la realidad de tus hermanos. Al contemplar dichas figuras, no puedes conocer a tus hermanos ni a tu Ser. Pierdes conciencia de tu voluntad en esta extraña transacción en la que la culpabilidad se trueca una y otra vez, y los resentimientos aumentan con cada intercambio. ¿Cómo iba a haber podido crear la Voluntad que el Hijo de Dios comparte con su Padre semejante mundo? ¿Acaso creó Dios desastres para Su Hijo? La creación es la Voluntad conjunta de Ambos. ¿Cómo iba Dios a crear un mundo que pudiese destruirlo a Él? Hoy trataremos una vez más de ponernos en contacto con el mundo que está acorde con tu voluntad. La luz está en él porque no se opone a la Voluntad de Dios. No es el Cielo, pero la luz del Cielo resplandece sobre él. Las tinieblas han desaparecido, al igual que los vanos deseos del ego. Sin embargo, la luz que resplandece sobre dicho mundo es un reflejo de tu voluntad. Por lo tanto, es dentro de ti donde la buscaremos. https://youtu.be/JrJgzusLK70 Tu imagen del mundo tan sólo puede reflejar lo que está dentro de ti. Ni la fuente de la luz ni la de la obscuridad pueden encontrarse fuera de ti. Tus resentimientos nublan tu mente, y, como consecuencia de ello, contemplas un mundo tenebroso. El perdón despeja las tinieblas, reafirma tu voluntad y te permite contemplar un mundo de luz. Hemos subrayado repetidas veces que es fácil salvar la barrera de los resentimientos, y que ésta no puede interponerse entre tu salvación y tú. La razón es muy simple. ¿Quieres realmente estar en el infierno? ¿Quieres realmente gemir, sufrir y morir? Olvídate de los argumentos del ego que tratan de probar que todo eso es realmente el Cielo. Tú bien sabes que no lo es. Eso no puede ser lo que tú deseas para ti mismo. Hay un punto más allá del cual las ilusiones no pueden pasar. El sufrimiento no es felicidad, y la felicidad es lo que realmente deseas. Eso es lo que en verdad es tu voluntad. Y por ende, la salvación es asimismo tu voluntad. Tú quieres tener éxito en lo que nos proponemos hacer hoy. Así que lo emprendemos con tu bendición y grata conformidad. Tendremos éxito hoy si recuerdas que lo que quieres para ti es la salvación. Quieres aceptar el plan de Dios porque eres parte integrante de él. No tienes ninguna voluntad que realmente se pueda oponer a ese plan, ni tampoco es ése tu deseo. La salvación es para ti. Por encima de todo, quieres tener la libertad de recordar quién eres realmente. Hoy es el ego el que se encuentra impotente ante tu voluntad. Tu voluntad es libre, y nada puede prevalecer contra ella. https://youtu.be/JrJgzusLK70

*UCDM, LECCIÓN 73* *14 de Marzo*. ⬇️ *Mi voluntad es que haya luz*.
*UCDM, LECCIÓN 73* *14 de Marzo*. ⬇️ *Mi voluntad es que haya luz*.

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