UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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Repasar lo aprendido tiene la virtud de recordar y afirmar el aprendizaje, pero también revisar y "descubrir" lo que no habíamos visto en su momento cuando trabajamos la lección, de esa manera nuestros repasos se convierten en un nuevo aprendizaje, a la vez, que buscamos usar las lecciones en los acontecimientos de nuestra cotidianidad diaria.
"No te olvides de lo poco que has aprendido."
"No te olvides de lo mucho que puedes aprender ahora."
"No te olvides de lo mucho que tu Padre te necesita, según repasas los pensamientos que Él te dio" (tercer Repaso int.)
*AYUDA LECCIÓN 112*
*PROPÓSITO*:
Repasar las lecciones, haciendo una mayor consciencia en la forma en que realizamos nuestras prácticas, donde se prioriza el contenido sin descuidar la forma, y utilizar cada lección como una herramienta para afrontar los conflictos que tengamos durante el día.
Hoy repasaremos dos lecciones de gran belleza e importancia, pues se refieren a recordar y reconocer nuestro estado original, como perfectos Hijos de Dios.
1. (93) "La luz, la dicha y la paz moran en mí."
"Soy la morada de la luz, la dicha y la paz. Les doy la bienvenida a la morada que comparto con Dios, porque formo parte de Él."
Interioriza la lección y su comentario, llévalo a lo profundo de tu consciencia, hasta que logres despertar el recuerdo de lo que eres, el perfecto Hijo de Dios, que disfruta de los atributos que el Padre nos regaló: la luz, la dicha y la paz.
2. (94) "Soy tal como Dios me creó."
"He de ser eternamente como siempre he sido, al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza. Y soy uno con El, así como Él es uno conmigo."
Si soy tal como Dios me creó, soy un espíritu inmortal, invulnerable, pleno de amor, una condición que no ha cambiado ni va cambiar, pues lo que Dios crea a Su semejanza no está sujeto a cambios de ninguna índole.
*PRÁCTICA*:
Debemos dedicar una práctica matutina de 5 minutos y una nocturna también de 5 minutos, preferiblemente antes de irte a dormir.
1. (93) "La luz, la dicha y la paz moran en mí."
2. (94) "Soy tal como Dios me creó."
Durante este repaso las instrucciones de la práctica tienen cambios: "dedica cinco minutos dos veces al día, o más si así lo prefieres, a reflexionar sobre los pensamientos que se han asignado." (3er repaso int). O sea, la práctica larga es una especie de meditación reflexiva, debes discernir sobre el significado y alcance que tiene para ti la idea del día y el texto que la acompaña. Para ello debemos leer las ideas y los comentarios de cada lección, y "Luego piensa en ellos, mientras dejas que tu mente los relacione con tus necesidades, tus aparentes problemas y todas tus preocupaciones." (3er repaso int)
Se trata de llevar la idea del día a nuestra mente previamente relajada, y dejar que la idea actúe sobre ella, y se nos pide que tengamos fe que nuestra mente haga buen uso de ella, debido a la guía del Espíritu Santo en nosotros. "¿En qué otra cosa podrías confiar sino en lo que se encuentra en tu mente?"
"La sabiduría de tu mente acudirá en tu ayuda." (3er repaso int)
Al principio le das instrucciones a tu mente, luego te relajas, y deja que utilice los pensamientos del ejercicio, de ahí la importancia de aquietarse y entrar en silencio.
*PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES*:
A la hora en punto:
"La luz, la dicha y la paz moran en mí."
Media hora más tarde:
"Soy tal como Dios me creó."
Repite la idea del día con la mayor frecuencia posible, mantén tu propósito de recordar a Dios y tu vínculo indisoluble con la fuente del Amor.
"Repite la idea, y deja que tu mente descanse en silencio y en paz por un rato. Luego puedes dedicarte a otras cosas. Trata, no obstante, de mantener el pensamiento vivo en ti, y deja que sirva también para ayudarte a conservar la paz a lo largo del día." (tercer Repaso int.)
*RESPUESTA A LA TENTACIÓN:*
Cada vez que se presente una situación conflictiva a lo largo del día, utiliza las ideas de la lección.
"Si algo te sobresalta, piensa de nuevo en la idea. Estas sesiones de práctica están diseñadas para ayudarte a formar el hábito de aplicar lo que aprendes cada día a todo lo que haces. No es cuestión de repetir el pensamiento y luego olvidarte de él. La ayuda que te puede prestar es infinita. Y su propósito es serte útil en toda circunstancia, en todo momento y lugar, así como siempre que necesites cualquier clase de ayuda." (tercer Repaso int.)
Si te decides a utilizar el pensamiento del día en tus situaciones diarias, encontraras que es una excelente herramienta para conservar tu paz a lo largo del día.
*🌀LECCIÓN 112🌀*
— 22 Abril —
https://youtu.be/f1q0Vj5yqpg
*Repaso de las lecciones 93 - 94*
*(93) La luz, la dicha y la paz moran en mí.*
- Soy la morada de la luz, la dicha y la paz.
- Les doy la bienvenida a la morada que comparto con Dios, porque formo parte de Él.
*(94) Soy tal como Dios me creó.*
- He de ser eternamente como siempre he sido, al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza.
- Y Soy uno con Él, así como Él es uno conmigo.
*A la hora en punto:*
- La luz, la dicha y la paz moran en mí.
*Media hora más tarde:*
- Soy tal como Dios me creó.
Pues, ¿Cómo podrías recordar lo que nunca fue verdad, o no recordar lo que siempre lo fue? En esta reconciliación con la verdad, y sólo con la verdad, radica la paz del Cielo. 🕊️
6. En el Cielo no recordarás cambios ni variaciones. Sólo aquí tienes necesidad de contrastes. Los contrastes y las diferencias son recursos de aprendizaje necesarios, pues gracias a ellos aprendes lo que debes evitar y lo que debes procurar.Cuando hayas aprendido eso, encontrarás la respuesta que elimina la necesidad de las diferencias. La verdad viene por su cuenta a encontrarse consigo misma. Cuando hayas aprendido que tú le perteneces a la verdad, ésta vendrá hasta ti quedamente sin diferencias de ninguna clase, pues no necesitarás ningún contraste que te ayude a comprender que eso, y sólo eso, es lo que quieres. No temas que el Espíritu Santo vaya a fracasar en la misión que tu Padre le ha encomendado. La Voluntad de Dios no fracasa en nada.
7. Ten fe únicamente en lo que sigue a continuación, y ello será suficiente: la Voluntad de Dios es que estés en el Cielo, y no hay nada que te pueda privar del Cielo o que pueda privar al Cielo de tu presencia. Ni tus percepciones falsas más absurdas, ni tus imaginaciones más extrañas ni tus pesadillas más aterradoras significan nada. No prevalecerán contra la paz que la Voluntad de Dios ha dispuesto para ti. El Espíritu Santo restaurará tu cordura porque la demencia no es la Voluntad de Dios. Si eso es suficiente para el Espíritu Santo, también es suficiente para ti. No conservarás lo que Dios desea que se elimine porque eso interrumpe Su comunicación contigo, que es con quien Él quiere comunicarse. Su Voz se oirá.
8. El nexo de comunicación que Dios Mismo colocó dentro de ti y que une tu mente con la Suya, no puede ser destruido. Tal vez creas que ése es tu deseo, y esa creencia ciertamente interfiere en la profunda paz en la que se conoce la dulce y constante comunicación que Dios desea mantener contigo. Sus canales de extensión, no obstante, no pueden cerrarse del todo o separarse de Él. Gozarás de paz porque Su paz fluye todavía hacia ti desde Aquel Cuya Voluntad es la paz. Dispones de ella en este mismo instante. El Espíritu Santo te enseñará a usarla, y al extenderla, sabrás que se encuentra en ti. Dios dispuso que el Cielo fuese tuyo, y nunca dispondrá nada más para ti. Lo único que el Espíritu Santo conoce es la Voluntad de Dios. Es imposible que no alcances el Cielo, pues Dios es algo seguro, y lo que Su Voluntad dispone es tan seguro como Él.
9. Aprenderás lo que es la salvación porque aprenderás a salvar. Es imposible que te puedas excluir de lo que el Espíritu Santo quiere enseñarte. La salvación es algo tan seguro como Dios. La certeza de Dios es suficiente. Date cuenta de que incluso la más tenebrosa pesadilla que perturba la mente del Hijo durmiente de Dios no tiene poder alguno sobre él. Él aprenderá la lección del despertar. Dios vela por él y la luz le rodea.
10. ¿Cómo iba a poder el Hijo de Dios perderse en sueños, cuando Dios ha puesto dentro de él la jubilosa llamada a despertar y a ser feliz? Él no se puede separar de lo que está en él. Su sueño no podrá resistir la llamada a despertar. Es tan seguro que la misión de la redención se cumplirá como que la creación permanecerá inmutable por toda la eternidad. No tienes que saber que el Cielo es tuyo para que lo sea. Lo es. Mas para saberlo, tienes que aceptar que la Voluntad de Dios es tu voluntad.
11. El Espíritu Santo deshará por ti todo lo que has aprendido que enseña que lo que no es verdad tiene que ser reconciliado con la verdad. Esta es la reconciliación con la que el ego quisiera substituir tu reconciliación con la cordura y con la paz. El Espíritu Santo tiene pensado para ti un tipo de reconciliación muy diferente, y lo pondrá en práctica tan inexorablemente como que al ego le será imposible poner en práctica lo que él se propone. El fracaso es cosa del ego, no de Dios. No puedes alejarte de Él, y es imposible que el plan que el Espíritu Santo le ofrece a todo el mundo para la salvación de todos, no sea perfectamente consumado. Serás liberado, y no recordarás nada de lo que fabricaste, salvo lo que fue creado para ti, y a su vez por ti.
*(((LIBRO DE TEXTO)))*
*13. EL MUNDO INOCENTE.*
*XI. La paz del Cielo.*
1. Las mejores alternativas que el ego ofrece para contrarrestar lo que se percibe como la ruda intromisión de la culpabilidad en la paz son: el olvido, el sueño y la muerte. Aun así, nadie piensa que está en conflicto y abatido por una guerra cruel, a menos que crea que ambos contendientes son reales. Al creerlo, se ve obligado a escapar, pues una guerra sí pondría fin a su paz mental, y, por lo tanto, lo destruiría. Mas sólo con que se diese cuenta de que la guerra es entre un poder real y uno irreal, podría mirar en su interior y ver su libertad. Nadie pensaría estar abatido y atormentado por interminables batallas si él mismo percibiese que no tienen absolutamente ningún significado.
2. No es la Voluntad de Dios que Su Hijo viva en estado de guerra. Por lo tanto, el imaginado "enemigo" que Su Hijo cree tener es totalmente irreal. No estás sino tratando de escapar de una guerra encarnizada de la que ya te has escapado. La guerra ya terminó, pues has oído el himno de la libertad elevarse hasta el Cielo. Grande es la dicha y el regocijo de Dios por tu liberación porque tú no creaste la libertad. Mas de la misma manera en que no creaste la libertad, tampoco creaste una guerra que pudiese poner en peligro dicha libertad. Nada destructivo ha existido nunca ni existirá jamás. La guerra, la culpabilidad y el pasado desaparecieron al unísono en la irrealidad de donde vinieron.
3. Cuando todos estemos unidos en el Cielo, no valorarás nada de lo que valoras aquí. Pues nada de lo que valoras aquí lo valoras completamente, y, por lo tanto, no lo valoras en absoluto. Sólo aquello a lo que Dios otorgó valor tiene valor, y el valor de lo que Dios aprecia no es susceptible de ser juzgado, pues ya se fijó. Su valor es absoluto. Las únicas alternativas que tienes ante ti son apreciarlo o no. Valorarlo parcialmente significa que se desconoce su valor. En el Cielo está todo lo que Dios valora. Allí nada es ambiguo. Todo es claro y luminoso, y suscita una sola respuesta. En el Cielo no hay tinieblas ni contrastes. Nada varía ni sufre interrupción alguna. Lo único que se experimenta es una sensación de paz tan profunda que ningún sueño de este mundo ha podido jamás proporcionarte ni siquiera el más leve indicio de lo que dicha paz es.
4. No hay nada en este mundo que pueda brindarte semejante paz porque no hay nada en este mundo que se comparta totalmente. La percepción perfecta tan sólo puede mostrarte lo que se puede compartir plenamente. Puede mostrarte asimismo lo que resulta de ese compartir, mientras todavía tengas presente los resultados de no compartir. El Espíritu Santo señala calladamente el contraste, sabiendo que, en última instancia, dejarás que Él juzgue por ti la diferencia, permitiéndole que te muestre cuál de las dos alternativas es cierta. Tiene perfecta fe en tu juicio final porque sabe que es Él Quien lo emitirá por ti. Dudar de eso sería dudar de que Él vaya a llevar a cabo Su misión. Mas ¿cómo iba a ser posible eso cuando Su misión es de Dios?.
5. Tú, cuya mente está ensombrecida por las dudas y la culpabilidad, recuerda esto: Dios te dio el Espíritu Santo a Quien le encomendó la misión de eliminar toda duda y todo vestigio de culpabilidad que Su amado Hijo jamás se hubiese echado encima. Su misión no puede fracasar, pues nada puede impedir el logro de lo que Dios ha dispuesto que se logre. La Voluntad de Dios se hace sean cuales fueren tus reacciones a la Voz del Espíritu Santo, sea cual fuere la voz que elijas escuchar y sea cuales fueren los extraños pensamientos que te asalten. Encontrarás la paz en la que Dios te ha establecido porque Él no cambia de parecer. Él es tan estable como la paz en la que moras, la cual el Espíritu Santo te recuerda.
