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UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn

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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.

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*🌀 LECCIÓN 188 🌀* — 7 de Julio — *La paz de Dios refulge en mí ahora.* https://youtu.be/UXdsWiSa2Bg 1. ¿Por qué esperar al Cielo? Los que buscan la luz están simple­mente cubriéndose los ojos. La luz ya está en ellos. La ilumina­ción es simplemente un reconocimiento, no un cambio. La luz es algo ajeno al mundo, y tú en quien mora la luz eres asimismo un extraño aquí. La luz vino contigo desde tu hogar natal, y permaneció contigo, pues es tuya. Es lo único que trajiste contigo de Aquel que es tu Fuente. Refulge en ti porque ilumina tu hogar, y te conduce de vuelta al lugar de donde vino y donde finalmente estás en tu hogar. 2. Esta luz no se puede perder. ¿Por qué esperar a encontrarla en el futuro, o creer que se ha perdido o que nunca existió? Es tan fácil contemplarla que los argumentos que demuestran que no puede existir se vuelven irrisorios. ¿Quién podría negar la pre­sencia de lo que contempla en sí mismo? No es difícil mirar en nuestro interior, pues ahí nace toda visión. Lo que se ve, ya sea en sueños o procedente de una Fuente más verdadera, no es más que una sombra de lo que se ve a través de la visión interna. Ahí comienza la percepción y ahí termina. No tiene otra fuente que ésta. 3. La paz de Dios refulge en ti ahora, y desde tu corazón se extiende por todo el mundo. Se detiene a acariciar cada cosa viviente, y le deja una bendición que ha de perdurar para siempre. Lo que da no puede sino ser eterno. EIimina todo pensamiento de lo efímero y de lo que carece de valor. Renueva todos los cora­zones fatigados e ilumina todo lo que ve según pasa de largo. Todos sus dones se le dan a todo el mundo, y todo el mundo se une para darte las gracias a ti que das y a ti que has recibido. 4. El resplandor de tu mente le recuerda al mundo lo que ha olvi­dado, y éste a su vez, restituye esa memoria en ti. Desde ti la salvación irradia dones inconmensurables, que se dan y se devuelven. A ti que das el regalo, Dios Mismo te da las gracias. Y la luz que refulge en ti se vuelve aún más brillante con Su bendi­ción, sumándose así a los regalos que tienes para ofrecérselos al mundo. 5. La paz de Dios jamás se puede contener. El que la reconoce dentro de sí tiene que darla. Y los medios a través de los que puede hacerlo residen en su entendimiento. Puede perdonar por­que reconoció la verdad en él. La paz de Dios refulge en ti ahora, así como en toda cosa viviente. En la quietud la paz de Dios se reconoce universalmente. Pues lo que tu visión interna contem­pla es tu percepción del universo. https://youtu.be/UXdsWiSa2Bg 6. Siéntate en silencio y cierra los ojos. La luz en tu interior es suficiente. Sólo ella puede concederte el don de la visión. Ciérrate al mundo exterior, y dale alas a tus pensamientos para que lleguen hasta la paz que yace dentro de ti. Ellos conocen el camino. Pues los pensamientos honestos, que no están mancillados por el sueño de cosas mundanas externas a ti, se convierten en los santos mensajeros de Dios Mismo. 7. Éstos son los pensamientos que piensas con Él. Ellos recono­cen su hogar y apuntan con absoluta certeza hacia su Fuente, donde Dios el Padre y el Hijo son uno. La paz de Dios refulge sobre ellos, pero ellos no pueden sino permanecer contigo tam­bién, pues nacieron en tu mente, tal como tu mente nació en la de Dios. Te conducen de regreso a la paz, desde donde vinieron con el sólo propósito de recordarte cómo regresar. 8. Ellos acatan la Voz de tu Padre cuando tú te niegas a escuchar. Y te instan dulcemente a que aceptes Su Palabra acerca de lo que eres en lugar de fantasías y sombras. Te recuerdan que eres el co-creador de todas las cosas que viven. Así como la paz de Dios refulge en ti, refulge también en ellas.

*UCDM LECCIÓN 188* *7 de julio*. ⬇️ *La paz de Dios refulge en mí ahora.*
*UCDM LECCIÓN 188* *7 de julio*. ⬇️ *La paz de Dios refulge en mí ahora.*

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Foto de La Espiritual Yngrid Gómez
Foto de La Espiritual Yngrid Gómez

6. Todo aquel que ve el cuerpo de un hermano ha juzgado a su hermano y no lo ve. No es que realmente lo vea como un pecador, es que sencillamente no lo ve. En la penumbra del pecado su hermano es invisible. Ahí sólo puede ser imaginado, y es ahí donde las fantasías que tienes acerca de él no se comparan con su realidad. Ahí es donde las ilusiones se mantienen separadas de la realidad. Ahí las ilusiones nunca se llevan ante la verdad y siempre se mantienen ocultas de ella. Y ahí, en la obscuridad, es donde te imaginas que la realidad de tu hermano es un cuerpo, el cual ha entablado relaciones no santas con otros cuerpos y sirve a la causa del pecado por un instante antes de morir. 7. Existe ciertamente una clara diferencia entre este vano imaginar y la visión. La diferencia no estriba en ellos, sino en su propósito. Ambos son únicamente medios, y cada uno de ellos es adecuado para el fin para el que se emplea. Ninguno de los dos puede servir para el propósito del otro, pues cada uno de ellos es en sí la elección de un propósito, empleado para propiciarlo. Cada uno de ellos carece de sentido sin el fin para el que fue concebido, y, aparte de su propósito, no tiene valor propio. Los medios parecen reales debido al valor que se le adjudica al objetivo. Y los juicios carecen de valor a menos que el objetivo sea el pecado. 8. El cuerpo no se puede ver, excepto a través de juicios. Ver el cuerpo es señal de que te falta visión y de que has negado los medios que el Espíritu Santo te ofrece para que sirvas a Su propósito. ¿Cómo podría lograr su objetivo una relación santa si se vale de los medios del pecado? Tú te enseñaste a ti mismo a juzgar; mas tener visión es algo que se aprende de Aquel que quiere anular lo que has aprendido. Su visión no puede ver el cuerpo porque no puede ver el pecado. Y de esta manera, te conduce a la realidad. Tu santo hermano -a quien verlo de este modo supone tu liberación- no es una ilusión. No intentes verlo en la obscuridad, pues lo que te imagines acerca de él parecerá real en ella. Cerraste los ojos para excluirlo. Tal fue tu propósito, y mientras ese propósito parezca tener sentido, los medios para su consecución se considerarán dignos de ser vistos, y, por lo tanto, no verás. 9. Tu pregunta no debería ser: "¿Cómo puedo ver a mi hermano sin su cuerpo?" sino, "¿Deseo realmente verlo como alguien incapaz de pecar?" Y al preguntar esto, no te olvides de que en el hecho de que él es incapaz de pecar radica tu liberación del miedo. La salvación es la meta del Espíritu Santo. El medio es la visión. Pues lo que contemplan los que ven está libre de pecado. Nadie que ama puede juzgar, y, por lo tanto, lo que ve está libre de toda condena. Y lo que él ve no es obra suya, sino que le fue dado para que lo viese, tal como se le dio la visión que le permitió ver. 🕊

*LIBRO DE TEXTO* *20. LA VISIÓN DE LA SANTIDAD.* *VII. La correspondencia entre medios y fin.* 1. Hemos hablado mucho acerca de las discrepancias que puede haber entre los medios y el fin, y de la necesidad de que éstos concuerden antes de que tu relación santa pueda brindarte únicamente dicha. Pero hemos dicho también que los medios para alcanzar el objetivo del Espíritu Santo emanarán de la misma Fuente de donde procede Su propósito. En vista de lo simple y directo que es este curso, no hay nada en él que no sea consistente. Las aparentes inconsistencias, o las partes que te resultan más difíciles de entender, apuntan meramente a aquellas áreas donde todavía hay discrepancias entre los medios y el fin. Y esto produce un gran desasosiego. Mas esto no tiene por qué ser así. Este curso apenas requiere nada de ti. Es imposible imaginarse algo que pida tan poco o que pueda ofrecer más. 2. El período de desasosiego que sigue al cambio súbito que se produce en una relación cuando su propósito pasa a ser la santidad en lugar del pecado, tal vez esté llegando a su fin. En la medida en que todavía experimentes desasosiego, en esa misma medida estarás negándote a poner los medios en manos de Aquel que cambió el propósito de la relación. Reconoces que deseas alcanzar el objetivo. ¿Cómo no ibas a estar entonces igualmente dispuesto a aceptar los medios? Si no lo estás, admitamos que eres tú el que no es consistente. Todo objetivo se logra a través de ciertos medios, y si deseas lograr un objetivo tienes que estar igualmente dispuesto a desear los medios. ¿Cómo podría uno ser sincero y decir: "Deseo esto por encima de todo lo demás, pero no quiero aprender cuáles son los medios necesarios para lograrlo?" 3. Para alcanzar el objetivo, el Espíritu Santo pide en verdad muy poco. Y pide igualmente poco para proporcionar los medios. Los medios son secundarios con respecto al objetivo. Cuando dudas, es porque el propósito te atemoriza, no los medios. Recuerda esto, pues, de lo contrario, cometerás el error de creer que los medios son difíciles. Sin embargo, ¿cómo van a ser difíciles cuando son algo que simplemente se te proporciona? Los medios garantizan el objetivo y concuerdan perfectamente con él. Antes de que los examinemos más detenidamente, recuerda que si piensas que son imposibles, tu deseo de lograr el objetivo se ve menoscabado. Pues si es posible alcanzar un objetivo, los medios para lograrlo tienen que ser posibles también. 4. Es imposible ver a tu hermano libre de pecado y al mismo tiempo verlo como si fuese un cuerpo. ¿No es esto perfectamente consistente con el objetivo de la santidad? Pues la santidad es simplemente el resultado de dejar que se nos libere de todos los efectos del pecado, de modo que podamos reconocer lo que siempre ha sido verdad. Es imposible ver un cuerpo libre de pecado, pues la santidad es algo positivo y el cuerpo es simplemente neutral. No es pecaminoso, pero tampoco es impecable. Y como realmente no es nada, no se le puede revestir significativamente con los atributos de Cristo o del ego. Tanto una cosa como la otra sería un error, pues en ambos casos se le estarían adjudicando atributos a algo que no los puede poseer. Y ambos errores tendrían que ser corregidos en aras de la verdad. 5. El cuerpo es el medio a través del cual el ego trata de hacer que la relación no santa parezca real. El instante no santo es el tiempo de los cuerpos. Y su propósito aquí es el pecado. Mas éste no se puede alcanzar salvo en fantasías, y, por lo tanto, la ilusión de que un hermano es un cuerpo está en perfecta consonancia con el propósito de lo que no es santo. Debido a esta correspondencia, los medios no se ponen en duda mientras se siga atribuyendo valor a la finalidad. La visión se amolda a lo que se desea, pues la visión siempre sigue al deseo. Y Si lo que ves es el cuerpo, es que has optado por los juicios en vez de por la visión. Pues la visión, al igual que las relaciones, no admite grados. O ves o no ves.

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💠🙏 Bello INSTANTE santo eterno. Amada familia en la Realidad, Bendición Paz y Luz. Momento de Consciencia. Lección 186 https://youtu.be/G9qOAhj3P2o *Del Manual Para El Maestro De Un Curso De Milagros* *III. La función del maestro de Dios* *29. En cuanto a lo demás...* 7. Recuerda que tú eres Su compleción y Su Amor. Recuerda que tu debilidad es Su fortaleza. Pero no interpretes esto a la ligera o erróneamente. Si Su fortaleza está en ti, lo que percibes como tu debilidad no es más que una ilusión. Y Él te ha proporcionado los medios para probarlo. Pídele todo a Su Maestro y todo se te dará. No en el futuro, sino inmediatamente: ahora mismo. Dios no espera, pues esperar comporta tiempo y Él es intemporal. Olvida tus absurdas imágenes, tu sensación de debilidad y el temor a ser herido, tus sueños de peligro y todas tus "malas acciones". Dios conoce sólo a Su Hijo, quien sigue siendo exactamente tal como fue creado. Yo te pongo en Sus Manos con plena confianza, y doy gracias por ti de que así sea.(M.III.29.7.1) Estamos Estudiando Un Curso De Milagros. 🌟 *6. LAS LECCIONES DEL AMOR* *I. El mensaje de la crucifixión* 3. Es probable que hayas estado reaccionando durante muchos años como si te estuviesen crucificando. Ésta es una marcada tendencia de los que creen estar separados, que siempre se niegan a examinar lo que se han hecho a sí mismos. La proyección implica ira; la ira alienta la agresión y la agresión fomenta el miedo. El verdadero significado de la crucifixión radica en la aparente intensidad de la agresión cometida por algunos de los Hijos de Dios contra otro. Esto, por supuesto, es imposible, y se tiene que6 entender cabalmente que es imposible. De lo contrario, yo no puedo servir de modelo para el aprendizaje. (T.6.I.3.1) Estamos Estudiando Un Curso De Milagros. ☀️

Lección 186 Del Manual Para El Maestro https://youtu.be/G9qOAhj3P2o

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"El pensamiento tras la forma de todo es lo que es inmutable." esto es esencial que lo entendamos en este mundo de formas. Si das alguna cosa material a alguien que cree necesitarlo, dalo con amor, con generosidad, con bondad, pues lo que estás dando realmente no es la cosa en sí, si no el amor que expresas cuando das. La cosa con el tiempo desaparecerá, por eso lo que estás dando es lo que eres realmente: amor, y al darlo lo estás reforzando en ti, lo estás incrementando. Por eso "Da gustosamente, pues con ello sólo puedes beneficiarte." "Los pensamientos se extienden al compartirse, pues no se pueden perder." Esta es la base del principio de dar y recibir, es la base de la verdadera prosperidad y abundancia. Pero en este mundo de conflictos y sufrimientos no son sólo cosas materiales las que debes dar, es posible que no las tengas, por sobre todo da amor, que eso es lo que eres. En un determinado momento, una sonrisa desde el corazón tiene más poder transformador que cualquier cosa en este mundo. Finalmente una reflexión importante. "No hay un dador y un receptor en el sentido en el que el mundo los concibe." El mundo no se divide entre dadores y receptores. El receptor da su amor y gratitud y finalmente se convertirá en dador, pues tal es el plan de Dios para la salvación. Por eso siempre habrá "un dador que conserva lo que da, y otro que también habrá de dar." Y cuando aprendamos a dar sólo amor, y perdonemos todo lo que no sea amor en nosotros, y perdonemos toda creencia en la carencia, así podremos contemplar todo lo que nos parece sacrificio y sufrimiento con una sonrisa, con la certeza que ello se desvanecerá ante la luz de nuestro amor, como todas las ilusiones de este mundo. Así que practiquemos con la idea de hoy "Bendigo al mundo porque me bendigo a mí mismo." Pues "Ahora somos bendecidos y ahora bendecimos al mundo." ⚜️

*AYUDA LECCIÓN 187* *BENDIGO AL MUNDO PORQUE ME BENDIGO A MÍ MISMO.* Esta hermosa lección nos va a enseñar la verdadera abundancia y plenitud que resulta de aplicar el principio de dar y recibir cuando lo hacemos desde el corazón, desde el amor y el perdón. Y con ello se desvirtúa toda creencia en la pérdida, la carencia, el sacrificio y el sufrimiento. Dar y recibir son en verdad lo mismo, pero el ego lo percibe distinto a como lo percibe el amor y la verdad. El fundamento metafísico que nos lo explica es de una gran profundidad y belleza. Examinemos esta idea: "Nadie puede dar lo que no tiene. De hecho, dar es la prueba de que se tiene." En esto podríamos estar de acuerdo todos, incluido nuestro ego. "Nadie duda de que primero se debe poseer lo que se quiere dar." es en la segunda afirmación cuando las interpretaciones difieren: La prueba que posees lo que das, y que lo sigues conservando después de darlo, e incluso lo incrementas al darlo, pues lo que das son tus pensamientos e ideas, y estas nunca se pierden, se multiplican y afirman cuando las das. "Si has tenido y has dado, el mundo afirma que has perdido lo que poseías. La verdad mantiene que dar incrementa lo que posees." El ego parte del principio de la carencia, de la finitud de las cosas y de su identificación con ellas. Para el ego uno de sus miedos básicos es la carencia, su supervivencia se basa en obtener, poseer, acumular, conservar, y luchar por preservar lo mucho o poco que cree tener. La historia de las guerras son las luchas por los recursos que se creían escasos. Para el mundo dar es perder, y no incrementar lo que se tiene, y se puede justificar preguntando "¿Cómo va a ser posible esto? Pues es seguro que si das una cosa finita tus ojos físicos dejarán de percibirla como tuya." La respuesta es de una gran profundidad: "las cosas sólo representan los pensamientos que dan lugar a ellas." el mundo físico, el mundo de las formas y las cosas no es más que una representación mental. El significado y el valor de las cosas lo determina nuestra mente, nuestro sistema de creencias. Lo único real en este mundo es nuestra mente, que se manifiesta como ideas y pensamientos, y por eso Jesús nos afirma que "cuando compartes tus ideas, las refuerzas en tu propia mente." ese es el fundamento de toda enseñanza, cuando enséñanos algo, no sólo lo estamos dando, no sólo lo estamos compartiendo, sino que también lo estamos reforzando en nuestra mente, lo hacemos real y lo incrementamos. En este mundo todos enseñamos. Cada vez que damos, o nos negamos a dar, estamos enseñando el sistema de pensamiento que nos gobierna, el del ego o el del Espíritu Santo. Todo lo que damos, necesariamente retorna a nosotros, es la ley de causa y efecto. Si damos amor recibiremos amor, si damos odio y agresión recibiremos lo mismo, aunque en el tiempo las formas puedan variar. Pero demos lo que demos, siempre vamos a recibir mas, o más paz y amor, o, más conflictos y sufrimientos, depende desde que lugar lo hacemos, desde el amor o desde el ego. "Las ideas tienen primero que pertenecerte antes de que las puedas dar." todo lo que expresamos y experimentamos en este mundo ya lo teníamos en nuestra mente, de ahí que solo nos damos a nosotros mismos. "Y si has de salvar al mundo, tienes que primero aceptar la salvación para ti mismo. Mas no creerás que ésta se ha consumado en ti hasta que no veas los milagros que les brinda a todos aquellos a quienes contemples." si quieres salvar al mundo, primero debes sanarte y perdonarte, y de esa manera contemplaras un mundo sin juicios y culpas, de esa manera te bendices a ti mismo y bendices al mundo, al que ya dejas de percibirlo con miedo a percibirlo con amor. "Mas no le atribuyas valor a su forma. Pues ésta cambiará, y con el tiempo no será reconocible por mucho que trates de conservarla. Ninguna forma perdura." Solo lo eterno es real y perdura para siempre, como el amor, la paz y la felicidad. El apego a las cosas y a las formas ha sido fuente de sufrimientos y sacrificios.