UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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En ese momento, en ese instante santo, la eternidad abre sus puertas para bendecirme con el amor que soy. Y elijo ver ahora solo la inocencia de mis hermanos, "cuando esto sea lo único que queramos ver y lo único que busquemos en nombre de la verdadera percepción, los ojos de Cristo se volverán inevitablemente los nuestros." para que podamos ver con la visión de Cristo debemos aprender a ver solo inocencia y paz, y eso es lo que vamos a practicar hoy. Y si lo hacemos, el Amor que Cristo siente por nosotros "se volverá también el nuestro."
*PRÁCTICA LARGA*:
Aquiétate durante 5 minutos como mínimo, o hasta 15 o 30 minutos, de acuerdo a tu disposición, en dos ocasiones en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la otra en la noche. Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo en tu consciencia las siguientes palabras:
"Confío en mis hermanos, que son uno conmigo."
Y en la medida que te relajas, y en profundo silencio interior, hazte el propósito de renunciar a todo juicio y solo ver la inocencia de tus hermanos. A confiar que más allá de los errores que crees ver en ellos, hay un ser de luz y de amor igual que tu, y que eres uno con ellos, igual que ellos son uno contigo, pues somos una sola mente que Dios creó una contigo.
Entrégale al Espíritu Santo todo juicio o condena que hayas hecho en el pasado contra tus hermanos, y contémplalos ahora libres de toda culpa, de todo juicio, tan inocentes como tu.
*PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:*
Nos sentaremos un par de minutos cada hora, en silencio a reiterar nuestro único propósito de recordar la inocencia de mis hermanos y la mía propia, diciéndome:
"Confío en mis hermanos, que son uno conmigo."
*RESPUESTA A LA TENTACION:*
Cada vez que te sientas tentado de criticar, culpar, condenar, o atacar a un hermano, detente inmediatamente y te dices:
"No es esto lo que quiero contemplar."
"Confío en mis hermanos, que son uno conmigo."
Debemos decirnos que no queremos contemplar a mis hermanos con desconfianza, con miedo o viéndolos culpables y condenarlos. Dejamos de emitir juicios y elegimos ver sólo inocencia y nada más que inocencia.
Accederé a la paz en el momento que deje de hacer juicios, de criticar y condenar a mis hermanos, de verlos con la desconfianza del miedo y la sospecha.
Solo cuando esté dispuesto a ver la inocencia de mis hermanos podre ver mi propia inocencia. Solo cuando esté decidido a confiar en mis hermanos podré tener confianza en mi mismo. Solo cuando elija ver con los ojos del amor podré contemplar el amor que soy.
Perdónate todos los juicios que se presenten hoy, y sanaras tu mente, hazte a un lado, deja de culpar, y pídele al Espíritu Santo de que te ayude a ver a tus hermanos con los ojos del amor y la paz, y el amor y la paz serán tuyas, siempre han sido tuyas, pero lo olvidaste cuando elegiste la separación y la culpabilidad, hoy recordaremos, pues hoy elegimos percibir con los ojos del amor y el perdón, hoy elegimos ver solo la inocencia que somos.
⚜️
*AYUDA LECCIÓN 181*
*CONFÍO EN MIS HERMANOS, QUE SON UNO CONMIGO*.
En esta y las siguientes lecciones hasta la lección 200, vamos a aprender a remover los obstáculos y resistencias que tenemos de forma inconsciente y que limitan nuestro avance espiritual, como resultado de los juicios que emitimos a cada momento contra nuestros hermanos.
Al proyectar la culpabilidad en ellos, lo único que hago es ver mi propia culpabilidad. Pues así es como funciona la relación entre la proyección y la percepción. En otras palabras, vemos lo que queremos ver, sentimos lo que queremos sentir. La percepción es una interpretación del mundo que vemos fuera de nosotros, mediado por nuestro sistema de creencias, por nuestros juicios.
Así que primero proyectamos sobre el mundo, y sobre nuestros hermanos, nuestras culpas, miedos, carencias y ataques, y luego percibimos lo que hemos proyectado previamente, como culpabilidad de los otros. Con ello busco liberarme de mi propia culpa adjudicándosela a mis hermanos, mientras proclamo mi inocencia, y acuso y condeno a los otros.
Todos los días recreamos y afirmamos la separación a través de nuestros juicios. De esta manera siempre vamos a desconfiar de nuestros hermanos, a quienes veremos como competidores, enemigos, culpables y merecedores de castigo. Cuando los acusamos los atacamos, y entonces creamos defensas para protegernos de los contraataques. Hemos quedado atrapados en una espiral de miedos y ataques que parecieran no tener fin. Hemos perdido la paz.
La única solución es cambiar de enfoque en mi percepción. Hacerme conscientes de mis juicios y cuestionarlos. Determinar qué es lo que verdaderamente quiero ver:
Quiero ver amor o quiero ver miedo?
Quiero ver conflicto o quiero ver paz?
Quiero ver sufrimiento o quiero ver paz?
Quiero ver carencias y limitaciones o quiero ver plenitud y abundancia?
Quiero ver con los ojos del ego o quiero ver con los ojos del amor?
Quiero tener al ego como mi guía y maestro o prefiero al Espíritu Santo?
En esto consiste el cambio de enfoque que nos está proponiendo la lección. ¿Con qué lentes quiero ver el mundo? Con los lentes del juicio y la culpabilidad, o con los lentes del amor y el perdón?
Si elegimos ver con los ojos del ego, seguiremos atrapados en la culpa, el miedo, el ataque, la enfermedad y la muerte. Si elegimos ver con los ojos del amor, perdonaremos todos nuestros juicios, y veremos solo la inocencia de nuestros hermanos, veremos más allá de sus errores, más allá de sus cuerpos, y contemplaremos los seres de luz y amor que son, en ese momento, contemplaremos nuestra propia luz, pues estaremos viendo con la visión de Cristo.
Esto es lo que significa la idea de hoy:
"Confío en mis hermanos, que son uno conmigo."
cuando me digo que confío en mis hermanos, he decidido ver su inocencia, y ellos reflejaran mi propia inocencia. He recuperado mi confianza y mi paz. He vencido una de las resistencias que me impedían avanzar en mi camino de regreso al Cielo.
La desconfianza en mis propias capacidades para sanar mi mente y reconocer mi inocencia, es el obstáculo que debemos superar.
Para lograr esto debo hacer mi práctica en el ahora, en el momento presente. Si me sitúo en el tiempo, (pasado-futuro) estaré condenado a emitir un juicio y quedar preso del mismo.
Así que cada relación que tenga a lo largo del día será una magnífica oportunidad para sanar y perdonar. Cada vez que identifique un juicio, me detengo y me digo:
"No es esto lo que quiero contemplar."
"Confío en mis hermanos, que son uno conmigo."
En otras palabras, me niego a juzgar a mi hermano, lo único que quiero es ver ahora su inocencia, su paz y su amor. Al dejar atrás los juicios, las críticas, las condenas, las opiniones acusadoras, las prevenciones y los ataques, estoy eligiendo de nuevo a favor del amor, de sanar mi mente a través del perdón.
4. Uno de los mayores obstáculos que ha impedido tu éxito ha sido tu dedicación a metas pasadas y futuras.
El que las metas que propugna este curso sean tan extremadamente diferentes de las que tenías antes ha sido motivo de preocupación para ti.
Y también te has sentido consternado por el pensamiento restrictivo y deprimente de que, incluso si tuvieses éxito, volverías inevitablemente a perder el rumbo.
5. ¿Por qué habría de ser esto motivo de preocupación?
Pues el pasado ya pasó y el futuro es tan solo algo imaginario.
Preocupaciones de esta índole no son sino defensas: para impedir que cambiemos el enfoque de nuestra percepción en el presente.
Nada más.
Vamos a dejar de lado estas absurdas limitaciones por un momento.
No vamos a recurrir a creencias pasadas, ni a dejar que lo que hayamos de creer en el futuro nos estorbe ahora.
Damos comienzo a nuestra sesión de práctica con un solo propósito: ver la impecabilidad que mora dentro de nosotros.
6. Reconoceremos que hemos perdido de vista este objetivo si de alguna manera la ira se interpone en nuestro camino.
Y si se nos ocurre pensar en los pecados de un hermano, nuestro restringido foco nos nublará la vista y nos hará volver los ojos hacia nuestros propios errores, que exageraremos y llamaremos "pecados".
De modo que, por un breve intervalo, de surgir tales obstáculos, los transcenderemos sin ocuparnos del pasado o del futuro, dando instrucciones a nuestras mentes para que cambien de foco, según decimos:
No es esto lo que quiero contemplar.
Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.
7. Y nos valdremos asimismo de este pensamiento para mantenernos a salvo a lo largo del día.
No estamos interesados en metas a largo plazo.
Conforme cada uno de los obstáculos nuble la visión de nuestra impecabilidad, lo único que nos interesará será poner fin, por un instante, al dolor que, de concentrarnos en el pecado experimentaríamos, y que, de no corregirlo, persistiría.
8. No vamos en pos de fantasías.
Pues lo que procuramos contemplar está realmente ahí.
Y conforme nuestro foco se extienda más allá del error, veremos un mundo completamente impecable.
Y cuando esto sea lo único que queramos ver y lo único que busquemos en nombre de la verdadera percepción, los ojos de Cristo se volverán inevitablemente los nuestros.
El Amor que Él siente por nosotros se volverá también el nuestro.
Esto será lo único que veremos reflejado en el mundo, así como en nosotros mismos.
9. El mundo que una vez proclamó nuestros pecados se convierte ahora en la prueba de que somos incapaces de pecar.
Y nuestro amor por todo aquel que contemplemos dará testimonio de que recordamos al santo Ser que no conoce el pecado, y que jamás podría concebir nada que no compartiese Su impecabilidad.
Éste es el recuerdo que queremos evocar hoy cuando consagramos nuestras mentes a la práctica.
No miramos ni hacia adelante ni hacia atrás.
Miramos directamente al presente.
Y depositamos nuestra fe en la experiencia que ahora pedimos.
Nuestra impecabilidad no es sino la Voluntad de Dios.
En este instante nuestra voluntad dispone lo mismo que la Suya.
https://youtu.be/pdRkgRPSTmE
*🌀 LECCIÓN 181 🌀*
— 30 DE JUNIO —
*Introducción a las lecciones 181-200*
https://youtu.be/pdRkgRPSTmE
1. El propósito de estas próximas lecciones es intensificar tu buena voluntad a fin de fortalecer tu débil compromiso y de fundir todos tus variados objetivos en un solo empeño.
No se te pide que tu dedicación sea total todo el tiempo.
Pero sí que practiques ahora a fin de llegar a alcanzar la sensación de paz que, aunque sólo sea de manera intermitente, tal compromiso unificado brinda.
Experimentar eso es lo que hará que estés completamente dispuesto a seguir el camino que este curso señala.
2. Nuestras lecciones están ahora orientadas específicamente a ampliar tus horizontes, y a tratar de manera directa con determinados obstáculos que mantienen tu visión constreñida y demasiado limitada para dejarte ver el valor de nuestro objetivo.
Lo que nos proponemos ahora es trascender esos obstáculos, aunque sólo sea brevemente.
Las palabras en sí no pueden transmitir la sensación de liberación que se experimenta una vez que se han eliminado dichos obstáculos.
Más la experiencia de libertad y de paz que descenderá sobre ti cuando renuncies a tu férreo control de lo que ves será más que suficiente para convencerte.
Tu motivación se intensificará de tal manera que las palabras dejarán de ser relevantes.
Sabrás con certeza lo que quieres y lo que no tiene valor.
3. Así pues, comencemos la jornada que nos llevará más allá de las palabras, concentrándonos en primer lugar en lo que todavía supone un escollo para tu progreso.
La experiencia de lo que existe más allá de toda actitud defensiva sigue siendo inalcanzable mientras se siga negando.
Quizá esté ahí, pero tú no puedes aceptar su presencia.
De modo que lo que nos proponemos ahora es ir más allá de todas las defensas por un breve intervalo cada día.
No se te pide nada más porque no se necesita nada más.
Ello será suficiente para garantizar que todo lo demás llegue.
*🌀 LECCIÓN 181 🌀*
— 30 de Junio —
*Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.*
https://youtu.be/pdRkgRPSTmE
1. Confiar en tus hermanos es esencial para establecer y sustentar tu fe en tu propia capacidad para trascender tus dudas y tu falta de absoluta convicción en ti mismo.
Cuando atacas a un hermano, proclamas que está limitado por lo que tú has percibido en él.
No estás viendo más allá de sus errores.
Por el contrario, éstos se exageran, convirtiéndose en obstáculos que te impiden tener conciencia del Ser que se encuentra más allá de tus propios errores, así como de sus aparentes pecados y de los tuyos.
2. La percepción tiene un enfoque.
Eso es lo que hace que lo que ves sea consistente.
Cambia de enfoque, y, lo que contemples, consecuentemente cambiará.
Ahora se producirá un cambio en tu visión para apoyar la intención que ha reemplazado a la que antes tenías.
Deja de concentrarte en los pecados de tu hermano, y experimentarás la paz que resulta de tener fe en la impecabilidad.
El único apoyo que esta fe recibe procede de lo que ves en otros más allá de sus pecados.
Pues sus errores, si te concentras en ellos, no son sino testigos de tus propios pecados.
Y no podrás sino verlos, lo cual te impedirá ver la impecabilidad que se encuentra más allá de ellos.
3. En nuestras prácticas de hoy, por lo tanto, lo primero que vamos a hacer es dejar que todos esos insignificantes enfoques den paso a la gran necesidad que tenemos de que nuestra impecabilidad se haga evidente.
Damos instrucciones a nuestras mentes para que, por un breve intervalo, eso, y sólo eso, sea lo que busquen.
No vamos a preocuparnos por objetivos futuros.
Lo que vimos un instante antes no nos preocupará en absoluto dentro de este lapso de tiempo en el que nuestra práctica consiste en cambiar de intención.
Buscamos la inocencia y nada más.
Y la buscamos sin interesarnos por nada que no sea el ahora.
https://youtu.be/pdRkgRPSTmE
Todo el mundo da tal como recibe, pero primero tiene que elegir qué es lo que quiere recibir. Y reconocerá lo que ha elegido por lo que dé y por lo que reciba. Y no hay nada en el infierno o en el Cielo que pueda interferir en su decisión.
21. Has llegado hasta este punto porque elegiste emprender la jornada. Y nadie emprende nada que crea es insensato. Aquello en lo que tenías fe sigue siendo fiel, y te cuida con fe tan tierna y, al mismo tiempo, tan poderosa, que te elevará muy por encima del velo, y pondrá al Hijo de Dios a salvo dentro de la segura protección de su Padre. He aquí el propósito que le confiere a este mundo y a la larga jornada a través de él, el único significado que pueden tener. Aparte de esto, no tienen sentido. Tú y tu hermano os alzáis juntos, todavía sin la convicción de que el mundo y la jornada tienen un propósito. Mas os es dado poder ver este propósito en vuestro santo Amigo y reconocerlo como propio.
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