UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
Відкрити в Telegram
No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
Показати більше2 368
Підписники
-224 години
-47 днів
-530 день
Архів дописів
*.AYUDA LECCIÓN 170 *
*EN DIOS NO HAY CRUELDAD NI EN MÍ TAMPOCO.*
A estas alturas, cuando estamos llegando casi a la mitad del Libro de Ejercicios, ya podemos identificar parte de su metodología.
*LA VERDAD Y SUS CRITERIOS*:
El Curso determina a Dios cómo fuente de toda verdad y realidad.
Todos los atributos de Dios se convierten en criterios para determinar la verdad.
Atributos tales como el amor, la paz, la dicha, la plenitud, la eternidad, la invulnerabilidad, la omnisciencia o Su Conocimiento todo abarcante, etc, son indicadores para determinar la verdad. Todo lo que sea opuesto a estos criterios de verdad, no se considera real, es ilusorio, es falso.
Las lecciones desarrollan una metodología de enseñanza basado en opuestos y en afirmaciones. Establecen la verdad y lo contrastan con el sistema de pensamiento del ego, para desvirtuarlo y así restablecer la verdad. O simplemente reafirmar la verdad.
Por ejemplo:
"Dios es la Mente con la que pienso " L45
"Soy tal como Dios me creó" L 94
"Dios, al ser amor, es también felicidad" L 103
O son lecciones donde se hace explícito el contraste y la oposición, para luego afirmar la verdad como la lección de hoy:
"En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco." se señala lo que Dios no es, para afirmar lo que sí es: Amor. Y como fui creado a semejanza de Dios, los atributos de Dios, son por extensión mis propios atributos. De tal manera que si Dios es Amor, yo también lo soy.
Cuando comprendemos la lógica y la metodología del Curso, nuestro aprendizaje fluye, y vamos aplicando en nuestra vida diaria los criterios sobre la verdad que el Curso nos enseña. De esta manera todo lo que nos encontremos en nuestra vida diaria que no sea amoroso, lo debemos considerar como falso y proceder a perdonarlo.
Esta lección nos habla de la crueldad, el miedo y el ataque, y como el ego invirtió la realidad, al justificar la ira y el ataque, al darle realidad al miedo y justificar las defensas. Pero igualmente, el ego le asigna a Dios atributos que no tiene, como el "Dios de la venganza" o "la ira de Dios". De esta manera nuestro mayor obstáculo a la paz es nuestro miedo inconsciente a Dios. Si no restablecemos la verdad, que Dios es solo Amor y nada más que Amor, no podremos sanar nuestra mente del miedo y del ataque y restablecer nuestra paz interior.
La tesis central de la lección es: "Tú fabricas aquello de lo que te defiendes. Y al defenderte contra ello haces que sea real e ineludible."
*DEPÓN TUS ARMAS*:
Los pensamientos de miedo se originan en nuestra mente, lo mismo que los pensamientos de defensa y ataque. Nosotros mismos nos inventamos la película del miedo y la proyectamos al mundo, y lo que percibimos es un mundo que parece atacarnos y agredirnos.
Sin darnos cuenta que el mundo no es más que el espejo que refleja nuestros falsos pensamientos. Al concebir pensamientos de ataque, la única solución que Jesús nos recomienda es: "Depón tus armas, y sólo entonces percibirás su falsedad." pues cuando atacas y lo consideras en defensa propia, lo único que estás manifestando es crueldad. Al otro, a tu hermano lo has convertido en tu enemigo, y tú te has convertido en tú propio enemigo. Así no se conquista ni la libertad ni la paz. La única solución es perdonar nuestras creencias en el miedo, las defensas, el ataque, y descartar la falsa seguridad que el ataque parece brindarme.
Por eso Jesús nos dice que contemplemos por última vez al miedo y la crueldad, pero ya no con los ojos del cuerpo sino con la visión de Cristo, y elijes abandonar los ídolos de piedra que habías erigido como dioses de venganza, y Dios Mismo los reemplazará por el Amor que somos. Esto es el verdadero perdón.
Reconocemos nuestros miedos, lo que nos quita la paz, elegimos mirarlos con los ojos del amor y los soltamos, se lo entregamos a Cristo, al Espíritu Santo, para que Dios mismo lo reemplace por amor, paz y dicha, y en ese momento agradecemos con la siguiente hermosa oración, que es nuestra verdadera comunicación con Dios:
*PRACTICA:*
"Padre, somos como Tú.
https://youtu.be/WxCC55QFDdo
9. Mas no creas que el miedo es la manera de escapar del miedo. Recordemos lo que se ha subrayado en el texto con respecto a los obstáculos que la paz tiene que superar. De éstos, el último,el más difícil de creer que en realidad no es nada, si bien aparenta ser un bloque sólido, impenetrable, temible e insuperable, es el miedo a Dios Mismo. He aquí la premisa básica que entrona como un dios al pensamiento del miedo. Pues el miedo es venerado por aquellos que le rinden culto, y el amor parece ahora estar revestido de crueldad.
10. ¿De dónde ha surgido la creencia tan irracional de que hay dioses de venganza? El amor no ha confundido sus atributos con los del miedo. Mas los que le rinden culto al miedo perciben su propia confusión en el “enemigo” del miedo, y la crueldad de éste como parte del amor. ¿Y qué podría ser ahora más temible que el Corazón del Amor Mismo? Sus labios parecen estar manchados de sangre y de su boca parece brotar fuego. Pero sobre todo, Él es terrible e increíblemente cruel, y siega las vidas de todos aquellos que lo consideran su Dios.
11. No hay duda acerca de la elección que hoy has de llevar a cabo. Pues hoy posarás tu mirada por última vez sobre ese bloque de piedra que tú mismo esculpiste, y dejarás de llamarle dios. Has llegado hasta este punto antes, pero has elegido que ese dios cruel permanezca contigo en otra forma. Y por eso el temor a Dios volvió a apoderarse de ti. Pero esta vez lo dejarás allí. Y al volver regresarás a un mundo nuevo, aliviado de ese peso; un mundo que no se ve a través de sus ojos ciegos, sino a través de la visión que te ha sido restituida gracias a tu elección.
12. Ahora tus ojos le pertenecen a Cristo y es Él quien mira a través de ellos. Ahora tu voz le pertenece a Dios y se hace eco de la Suya. Ahora tu corazón permanecerá en paz para siempre. Lo has elegido a Él en lugar de los ídolos, y los atributos con los que tu Creador te bendijo te son por fin restituidos. La Llamada a Dios ha sido oída y contestada. Ahora el miedo ha dado paso al amor, al Dios Mismo reemplazar la crueldad.
13. Padre, somos como Tú. En nosotros no hay crueldad, puesto que en Ti no la hay. Tu paz es nuestra. Y bendecimos al mundo con lo que hemos recibido exclusivamente de Ti. Elegimos una vez más, y elegimos asimismo por todos nuestros hermanos, sabiendo que son uno con nosotros. Les brindamos Tu salvación tal como la hemos recibido ahora. Y damos gracias por ellos que nos completan. En ellos vemos Tu gloria y en ellos hallamos nuestra paz. Somos santos porque Tu santidad nos ha liberado. Y Te damos gracias por ello. Amén.
https://youtu.be/WxCC55QFDdo
*🌀 Lección 170 🌀*
— 19 de Junio —
*En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.*
https://youtu.be/WxCC55QFDdo
1. Nadie ataca sin la intención de herir. En esto no hay excepciones. Cuando piensas que atacas en defensa propia estás afirmando que ser cruel te protege, que la crueldad te mantiene a salvo. Estás afirmando que herir a otro te brinda libertad. Y estás afirmando también que atacar cambia el estado en que te encuentras por otro mejor, más seguro, donde estás más a salvo de los asaltos del peligro y del temor.
2. ¡Qué descabellada es la idea de que atacando es la manera de defenderse del miedo! Pues he aquí donde se engendra el miedo y se le nutre de sangre para que crezca, se expanda y sea cada vez más rabioso. Ésta es la manera de proteger el miedo, no de escaparse de él. Hoy aprendemos una lección que te evitará más demoras y sufrimientos de los que te puedes imaginar. Y es ésta:
Tú fabricas aquello de lo que te defiendes. Y al defenderte contra ello haces que sea real e ineludible. Depón tus armas, y sólo entonces percibirás su falsedad.
3. Parece ser un enemigo externo a quien atacas. Sin embargo, al defenderte forjas un enemigo interno; un pensamiento extraño que está en guerra contigo, que te priva de paz y divide tu mente en dos bandos que parecen ser totalmente irreconciliables. Pues ahora el amor tiene un “enemigo”, un opuesto; y el miedo, el extraño, necesita que lo defiendas contra la amenaza de lo que realmente eres.
4. Si examinases detenidamente los medios por los que tu ilusoria defensa propia procede a lo largo de su curso imaginario, te percatarías de las premisas sobre las que se basa la idea. En primer lugar, es obvio que las ideas tienen que abandonar su fuente, pues eres tú quien lanza el ataque y quien tuvo que haberlo concebido primero. No obstante, lanzas el ataque contra algo externo a ti y en tu mente te separas de aquel a quien atacas, completamente convencido de que la división a la que has dado lugar es real.
https://youtu.be/WxCC55QFDdo
5. En segundo lugar, los atributos del amor se le confieren a su “enemigo”. Pues el miedo se convierte en tu refugio y en el protector de tu paz, y recurres a él en busca de solaz y de escape de cualquier duda con respecto a tu fortaleza, así como con la esperanza de poder descansar en una quietud sin sueños. Y al así despojar al amor de lo que le pertenece a él y sólo a él, se le dota con los atributos del miedo. Pues el amor te pediría que depusieses todas tus defensas por ser éstas meras necedades. Y ciertamente tus armas se desmoronarían y quedarían reducidas a polvo, pues eso es lo que son.
6. Al tener al amor como enemigo, la crueldad se convierte necesariamente en un dios. Y los dioses exigen que sus seguidores obedezcan sus mandatos sin rechistar. A aquellos que cuestionan la sensatez o cuando menos la cordura de tales exigencias, se les castiga severa e implacablemente. Pues son sus enemigos los que son irrazonables y dementes, mientras que ellos son siempre justos y misericordiosos.
7. Hoy examinaremos fríamente a este dios cruel. Y nos daremos cuenta de que aunque sus labios están manchados de sangre y de que de su boca parecen salir llamas, está hecho de piedra. No puede hacer nada. No tenemos que desafiar su poder, pues no tiene ninguno. Y quienes ven en él su seguridad, no tienen ni guardián ni fortaleza a los que invocar en caso de peligro, ni ningún poderoso guerrero que salga en su defensa.
8. Este momento puede ser terrible. Pero también puede ser el momento en que te emancipas de tu abyecta esclavitud. Pues al estar frente a este ídolo y verlo exactamente como es, llevas a cabo una elección. ¿Vas a restituirle al amor lo que has procurado arrebatarle para ponerlo a los pies de ese inanimado bloque de piedra? ¿O vas a inventar otro ídolo para que lo reemplace? Pues el dios de la crueldad adopta muchas formas. Siempre es posible encontrar otra.
*UCDM LECCIÓN 170*
*19 de junio*. ⬇️
*En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.*
La verdad sigue muy de cerca a la fe y a la paz, y completa el proceso de embellecimiento que ellas comienzan. Pues la fe sigue siendo una de las metas del aprendizaje, que deja de ser necesaria una vez que la lección se ha aprendido. La verdad, en cambio, jamás se ausentará.
16. Dedícate, por lo tanto, a lo eterno, y aprende a no ser un obstáculo para ello ni a convertirlo en un esclavo del tiempo. Pues lo que crees hacerle a lo eterno te lo haces a ti mismo. Aquel a quien Dios creó como Su Hijo no es esclavo de nada, pues es señor de todo, junto con su Creador. Puedes esclavizar a un cuerpo, pero las ideas son libres, y no pueden ser aprisionadas o limitadas en modo alguno, excepto por la mente que las concibió. Pues ésta permanece unida a su fuente, que se convierte en su carcelero o en su libertador, según el objetivo que acepte para sí misma.
🕊️
*LIBRO DE TEXTO*
*19. LA CONSECUCIÓN DE LA PAZ.*
*I. (2) La curación y la fe.*
9. Tener fe es sanar. Es la señal de que has aceptado la Expiación, y, por consiguiente, de que deseas compartirla. Mediante la fe, ofreces el regalo de liberación del pasado que recibiste. No te vales de nada que tu hermano haya hecho antes para condenarlo ahora. Eliges libremente pasar por alto sus errores, al mirar más allá de todas las barreras que hay entre tú y él y veros a los dos como uno solo. Y en esa unidad que contemplas, tu fe está plenamente justificada. La falta de fe nunca está justificada. La fe, en cambio, siempre lo está.
10. La fe es lo opuesto al miedo, y forma parte del amor tal como el miedo forma parte del ataque. La fe es el reconocimiento de la unión. Es el benévolo reconocimiento de que cada hermano es un Hijo de tu amorosísimo Padre, amado por Él como lo eres tú, y, por lo tanto, amado por ti como si fueses tú mismo. Su Amor es lo que te une a tu hermano, y debido a Su Amor no desearías mantener a nadie excluido del tuyo. Cada hermano aparece tal como se le percibe en el instante santo, unido a ti en tu propósito de ser liberado de la culpabilidad. Al ver al Cristo en él, él sana porque contemplas en él lo que hace que tener fe en todos esté justificado eternamente.
11. La fe es el regalo de Dios, a través de Aquel que Él te ha dado. La falta de fe contempla al Hijo de Dios, y lo juzga indigno de perdón. Pero a través de los ojos de la fe, se ve que el Hijo de Dios ya ha sido perdonado y que está libre de toda culpa que él mismo se echó encima. La fe lo ve sólo como es ahora porque no se fija en el pasado para juzgarlo, sino que únicamente ve en él lo mismo que vería en ti. No ve a través de los ojos del cuerpo, ni recurre a cuerpos para darse validez a sí misma. La fe es el heraldo de la nueva percepción, enviada para congregar testigos que den testimonio de su llegada, y para devolverte sus mensajes.
12. La fe puede ser intercambiada por el conocimiento tan fácilmente como el mundo real. Pues la fe surge de la percepción del Espíritu Santo, y es señal de que compartes ésta con Él. La fe es un regalo que le ofreces al Hijo de Dios a través del Espíritu Santo, y es tan aceptable para el Padre como para el Hijo. Por lo tanto, te lo ofreces a ti mismo. Tu relación santa, con su nuevo propósito, te ofrece fe para que se la des a tu hermano. Tu falta de fe os ha separado, y así, no ves tu salvación en él. La fe, no obstante, os une en la santidad que veis, no a través de los ojos del cuerpo, sino en la visión de Aquel que os unió, y en Quien estáis unidos.
13. La gracia no se le otorga al cuerpo, sino a la mente. Y la mente que la recibe mira instantáneamente más allá del cuerpo, y ve el santo lugar donde fue curada. Ahí es donde se alza el altar en el que la gracia fue otorgada, y donde se encuentra. Ofrécele, pues, gracia y bendiciones a tu hermano, pues te encuentras en el mismo altar donde se os otorgó la gracia a ambos. Y dejad que la gracia os cure a la vez, para que podáis curar mediante la fe.
14. En el instante santo tú y tu hermano os encontráis ante el altar que Dios se ha erigido a Sí Mismo y a vosotros dos. Dejad a un lado la falta de fe y venid a él juntos. En él veréis el milagro de vuestra relación tal como fue renovada por la fe. Y en él os daréis cuenta de que no hay nada que la fe no pueda perdonar. Ningún error puede obstruir su serena visión, la cual lleva el milagro de curación con la misma facilidad a todos ellos. Pues lo que se les encomienda hacer a los mensajeros del amor, ellos lo hacen, y regresan con las buenas nuevas de haberlo consumado en ti y en tu hermano, que os encontráis unidos ante el altar desde donde ellos fueron enviados.
15. De la misma manera en que la falta de fe mantendría vuestros míseros reinos yermos y separados, así la fe ayudará al Espíritu Santo a preparar el terreno para el santísimo jardín en que Él quiere convertirlo. Pues la fe brinda paz, y así, le pide a la verdad que entre y embellezca lo que ya fue preparado para la hermosura.
