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UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn

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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.

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*AYUDA LECCIÓN 128* *EL MUNDO QUE VEO NO ME OFRECE NADA QUE YO DESEE* *PROPÓSITO*: Quitarle valor al mundo que veo con los ojos del cuerpo, al mundo exterior, como condición para poder acceder a mi mundo interior, mi visión interna. Esta lección tiene como tema central abandonar el valor que le damos al mundo que vemos con los ojos del cuerpo, que son la fuente de nuestros deseos, de nuestra identificación con el cuerpo, con las relaciones y objetos de este mundo, lo que genera apegos que nos atan, nos esclavizan, y nos conducen a todo sufrimiento y conflicto. *¿COMO PONER FIN A LOS APEGOS?*: "El mundo que ves no te ofrece nada que puedas necesitar; nada que puedas usar en modo alguno; ni nada en absoluto que te pueda hacer feliz." Esto no quiere decir que nos vamos a volver ascetas o faquires, sanyasis o renunciantes, como lo practican ciertas tradiciones orientales, o la escuela filosófica de los cínicos en la antigua Grecia, que andaban con un taparrabos y con un cuenco para tomar agua como sus únicas pertenencias en este mundo, pues consideraban que todo ello (el cuerpo, las pertenencias y las relaciones) les impedían conocer su realidad espiritual. Esa no es la propuesta del Curso. El Curso nos propone un cambio de mentalidad respecto al mundo, que consiste en no asignar valor a lo que no lo tiene, de no identificarnos con este mundo, y nos sugiere vivir en este mundo, con la consciencia de que no somos parte del mismo. En cierta manera es desarrollar la postura del observador, que ve lo que sucede en el mundo, pero no se identifica ni se involucra, y perdona todo lo que pueda afectar su paz. No se trata de culpar al cuerpo, los objetos o a nuestras relaciones, de nuestros sufrimientos o dificultades en este mundo. El Espíritu Santo no pretende quitarnos nuestras relaciones especiales ya sean filiales, de pareja, de amistad o de trabajo. Por el contrario, busca sanarlas a través del perdón, hasta convertirlas en relaciones santas. Tampoco pretende quitarnos el cuerpo, ni que lo castiguemos, ni nos auto flagelemos, ni que lo privemos de comida o de atención que le brinde bienestar. El cuerpo de por sí es neutro. Obedece lo que le ordene la mente. La diferencia está en ¿qué parte de la mente gobierna al cuerpo? ¿El ego o el Espíritu Santo? No es lo mismo un cuerpo al servicio del ego, que un cuerpo al servicio del Espíritu Santo. El primero puede ser un instrumento de ataque, el segundo puede ser un instrumento de sanación, perdón y paz. *LOS APEGOS NOS ATAN*: Con este contexto, podemos comprender mejor los siguientes pasajes: "Cada cosa que valoras aquí no es sino una cadena que te ata al mundo; y ése es su único propósito." "No te dejes engañar más. El mundo que ves no te ofrece nada que tú desees." "Escápate hoy de las cadenas con las que aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí." *EL PROPÓSITO DE LAS COSAS:* Todas las cosas sirven al propósito que le asigne la mente gobernada por el ego, hasta que acojamos la guía del Espíritu Santo y le asignemos otro propósito. "El único propósito digno de tu mente que este mundo tiene es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir ninguna esperanza allí donde no hay ninguna." Tendemos a identificarnos con las cosas que deseamos o consideramos valiosas, y nos definimos a partir de nuestros apegos, deseos y ambiciones. "El mundo no es el lugar donde le corresponde estar. Y a ti te corresponde estar allí donde ella quiere estar, y a donde va a descansar cuando la liberas del mundo." El propósito de tu mente amorosa, es reconocerse con la Fuente de todo Amor y toda paz, y para ello, debe restarle todo valor a un mundo que no lo tiene. *PRÁCTICA*: Aquiétate durante 10 minutos, en tres ocasiones durante el día. El objetivo de la meditación es abandonar todo pensamiento que le de valor a este mundo con sus deseos, y apegos que nos atan al mismo. En la medida que nos aquietamos, podemos acompañar nuestra respiración con la idea del día, cada vez que inhalamos y exhalamos podemos decir:

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*REFLEXIONES SOBRE LA LECCIÓN 128* https://youtu.be/grXxZMcya-A

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*🌀LECCIÓN 128🌀* — 8 de Mayo — *El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.* https://youtu.be/79GlS6lw8-E *1.* El mundo que ves no te ofrece nada que puedas necesitar; nada que puedas usar en modo alguno; ni nada en absoluto que te pueda hacer feliz. Cree esto y te habrás ahorrado muchos años de miseria, incontables desengaños y esperanzas que se convierten en amargas cenizas de desesperación. Todo aquel que quiera dejar atrás al mundo y remontarse más allá de su limitado alcance y de sus mezquindades tiene que aceptar que este pensamiento es verdad. *2.* Cada cosa que valoras aquí no es sino una cadena que te ata al mundo; y ése es su único propósito. Pues todas las cosas tienen que servir para el propósito que tú les has asignado, hasta que veas en ellas otro propósito. El único propósito digno de tu mente que este mundo tiene es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir ninguna esperanza allí donde no hay ninguna. No te dejes engañar más. El mundo que ves no te ofrece nada que tú desees. *3.* Escápate hoy de las cadenas con las que aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí. Pues aquello que valoras lo consideras parte de ti tal como te percibes a ti mismo. Todo aque­llo que persigues para realzar tu valor ante tus propios ojos te limita todavía más, oculta de tu conciencia tu valía y añade un cerrojo más a la puerta que conduce a la verdadera conciencia de tu Ser. *4.* No dejes que nada que esté relacionado con pensamientos cor­porales te demore en tu avance hacia la salvación, ni que la tenta­ción de creer que el mundo puede ofrecerte algo que deseas te retrase. No hay nada aquí que valga la pena anhelar. Nada aquí es digno de un instante de retraso o de dolor, ni de un solo momento de incertidumbre o de duda. Lo que carece de valor no ofrece nada. Lo que verdaderamente tiene valor no se puede hallar en lo que carece de valor. *5.* Nuestra práctica de hoy consiste en abandonar todo pensa­miento que tenga que ver con cualquier valor que le hayamos atribuido al mundo. Lo liberaremos de cualquier propósito que le hayamos asignado a sus aspectos, fases y sueños. Lo conside­raremos en nuestra mente como algo carente de propósito, y lo relevaremos de todo aquello que queríamos que fuese. De esta manera romperemos las cadenas que atrancan la puerta que con­duce a nuestra liberación de él, e iremos más allá de todos sus insignificantes valores y limitados objetivos. *6.* Permanece muy quedo y en paz por un rato, y observa cuán alto te elevas por encima del mundo cuando liberas a tu mente de sus cadenas y dejas que busque el nivel donde se siente a gusto. 2Tu mente se sentirá agradecida de poder estar libre por un rato. 3Ella sabe dónde le corresponde estar. 4Libera sus alas y volará sin titubeo alguno y con alegría a unirse con su santo propósito. 5Déjala que descanse en su Creador, para que allí se le restituya la cordura, la libertad y el amor. *7.* Dale hoy diez minutos de descanso en tres ocasiones. Y cuando abras los ojos después de cada una de estas sesiones no valorarás nada que veas tanto como lo valorabas antes. Tu pers­pectiva del mundo cambiará ligeramente cada vez que le permitas a tu mente liberarse de sus cadenas. El mundo no es el lugar donde le corresponde estar. Y a ti te corresponde estar allí donde ella quiere estar, y a donde va a descansar cuando la liberas del mundo. Tu Guía es infalible. Haz que tú mente sea receptiva a Él. Permanece muy quedo y descansa. *8.* Protege asimismo tu mente a lo largo del día. Y cuando pien­ses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tiene valor, niégate a encadenar tu mente de esa manera, y, en lugar de ello, repite para tus adentros con tranquila certeza: Esto no me tentará a que me demore. *El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.* https://youtu.be/79GlS6lw8-E

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*UCDM, LECCIÓN 128* *Viernes 8 de Mayo*. ⬇️ *El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.*
*UCDM, LECCIÓN 128* *Viernes 8 de Mayo*. ⬇️ *El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.*

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sea necesario para intercambiar el infierno por el Cielo. Dura el tiempo suficiente para que puedas transcender todo lo que el ego ha hecho y ascender hasta tu Padre. 15. El tiempo es tu amigo sí lo pones a la disposición del Espíritu Santo. Él necesita muy poco para restituirte todo el poder de Dios. Aquel que transciende el tiempo por ti, entiende cuál es el propósito del tiempo. La santidad no radica en el tiempo, sino en la eternidad. Jamás hubo un solo instante en el que el Hijo de Dios pudiese haber perdido su pureza. Su estado inmutable está más allá del tiempo, pues su pureza permanece eternamente inalterable y más allá del alcance del ataque. En su santidad el tiempo se detiene, y deja de cambiar. Y así, deja de ser tiempo. Pues al estar atrapado en el único instante de la eterna santidad de la creación de Dios, se transforma en eternidad. Da el instante eterno, para que en ese radiante instante de perfecta liberación se pueda recordar la eternidad por ti. Ofrece el milagro del instante santo por medio del Espíritu Santo, y deja que sea Él Quien se encargue de dártelo a ti. 🕊️

*(((LIBRO DE TEXTO)))* *15. EL INSTANTE SANTO.* *I.(2) Los dos usos del tiempo.* 8. El Espíritu Santo quiere desvanecer todo esto ahora. No es el presente lo que da miedo, sino el pasado y el futuro, mas éstos no existen. El miedo no tiene cabida en el presente cuando cada instante se alza nítido y separado del pasado, sin que la sombra de éste se extienda hasta el futuro. Cada instante es un nacimiento inmaculado y puro en el que el Hijo de Dios emerge del pasado al presente. Y el presente se extiende eternamente. Es tan bello, puro e inocente, que en él sólo hay felicidad. En el presente no se recuerda la obscuridad, y lo único que existe es la inmortalidad y la dicha. 9. Esta lección no requiere tiempo para aprenderse. Pues, ¿qué es el tiempo sin pasado ni futuro? El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. Empieza a usar el tiempo tal como lo hace el Espíritu Santo: como un instrumento de enseñanza para alcanzar paz y felicidad. Elige este preciso instante, ahora mismo, y piensa en él como si fuese todo el tiempo que existe. En él nada del pasado te puede afectar, y es en él donde te encuentras completamente absuelto, completamente libre y sin condenación alguna. Desde este instante santo donde tu santidad nace de nuevo, seguirás adelante en el tiempo libre de todo temor y sin experimentar ninguna sensación de cambio con el paso del tiempo. 10. El tiempo es inconcebible sin cambios, mas la santidad no cambia. Aprende de este instante algo más que el simple hecho de que el infierno no existe. En este instante redentor, reside el Cielo. Y el Cielo no cambiará, pues nacer al bendito presente es librarse de los cambios. Los cambios son ilusiones que enseñan los que no se pueden ver a sí mismos libres de culpa. En el Cielo no se producen cambios porque Dios es inmutable. En el instante santo, en que te ves a ti mismo resplandeciendo con el fulgor de la libertad, recuerdas a Dios. Pues recordarle es recordar la libertad. 11. Si sientes la tentación de desanimarte pensando cuánto tiempo va a tomar poder cambiar de parecer tan radicalmente, pregúntate a ti mismo: "¿Es mucho un instante?" ¿No le ofrecerías al Espíritu Santo un intervalo de tiempo tan corto para tu propia salvación? Él no te pide nada más, pues no tiene necesidad de nada más. Requiere mucho más tiempo enseñarte a que estés dispuesto a darle a Él esto, que lo que Él tarda en valerse de ese ínfimo instante para ofrecerte el Cielo en su totalidad. A cambio de ese instante, Él está listo para darte el recuerdo de la eternidad. 12. Mas nunca le podrás dar al Espíritu Santo ese instante santo en favor de tu liberación, mientras no estés dispuesto a dárselo a tus hermanos en favor de la suya. Pues el instante de la santidad es un instante que se comparte, y no puede ser sólo para ti. Cuando te sientas tentado de atacar a un hermano, recuerda que su instante de liberación es el tuyo. Los milagros son los instantes de liberación que ofreces y que recibirás. Dan testimonio de que estás dispuesto a ser liberado y a ofrecerle el tiempo al Espíritu Santo a fin de que Él lo use para Sus propósitos. 13. ¿Cuánto dura un instante? Dura tan poco para tu hermano como para ti. Practica conceder ese bendito instante de libertad a todos aquellos que están esclavizados por el tiempo, haciendo así que para ellos éste se convierta en su amigo. Mediante tu dación, el Espíritu Santo te da a ti el bendito instante que tú les das a tus hermanos. Al tú ofrecerlo, Él te lo ofrece a ti. No seas reacio a dar lo que quieres recibir de Él, pues al dar te unes a Él. En la cristalina pureza de la liberación que otorgas radica tu inmediata liberación de la culpabilidad. Si ofreces santidad no puedes sino ser santo. 14. ¿Cuánto dura un instante? Dura el tiempo que sea necesario para re-establecer la perfecta cordura, la perfecta paz y el perfecto amor por todo el mundo, por Dios y por ti; el tiempo que sea necesario para recordar la inmortalidad y a tus creaciones inmortales que la comparten contigo; el tiempo que

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