GRACIAS 🙏 por tu comentario que amplifica mi artículo. Excelente y aguda observación. Respecto a la ley de almirantazgo que citas, escribí un artículo que te comparto debajo. Suelo publicar toda esta información en mi perfil de Facebook. Gracias Emilio 🙏 por amplificar. Os comparto texto 👇
LA CAPITULACIÓN SIMBÓLICA DE LA CORONA Y EL RENACIMIENTO DE LA REPÚBLICA SOBERANA
Desde la perspectiva que he venido testimoniando en este perfil, estamos viviendo una purga arquetípica que desmantela una arquitectura de poder histórico‑espiritual encabezada por el imperio británico, tal como lo vislumbra Susan Kokinda. En ese marco, la visita de Carlos de Inglaterra a Estados Unidos se convierte en el gesto simbólico del cierre de un ciclo: el fin de la corporación‑USA, el abandono progresivo de la lógica de almirantazgo y de la subordinación de la soberanía a la City‑FED‑City, así como el paso de una época de dominio financiero oculto a una nueva etapa.
En otro tiempo, Londres y Washington se presentaban como aliados en el marco de la relación especial occidental sin embargo, el orden actual exhibe tensiones profundas: la América de Trump ya no solo se resiste al globalismo político sino que, también niega la subordinación de la República a una lógica jurídico‑financiera que la convierte en corporación bajo la ley de almirantazgo. En este contexto, la visita de Carlos de Inglaterra deja de ser un gesto de refuerzo de la alianza y se convierte en un acto de capitulación simbólica: el reconocimiento, por parte de la Corona, de que la vieja arquitectura de poder (que reencauzó la soberanía popular hacia la hegemonía financiera, el derecho contractual internacional y la disciplina de la City‑FED‑City), ha entrado en su fase terminal.
En esta lectura, la América de Trump decide ser una república, no una corporación financiera, lo que obliga a la monarquía británica a aceptar que, el ciclo de 1776–2026 se cierra sin un retorno a la lógica anterior, y a participar, como testigo y firma, en el paso de poder hacia un nuevo régimen geopolítico ordenado bajo el escudo de las Américas, la soberanía monetaria y la cripto‑economía.
La “Era Dorada” que Trump anuncia no es solo un eslogan publicitario, sino el código cifrado de un nuevo ciclo: el inicio de una configuración geopolítica en la que, la balanza de poder se reajusta hacia el polo de las Américas, la soberanía monetaria, y la cripto‑economía, apoyada por el desmontaje progresivo de estructuras como el sistema de Bretton Woods, el narco tráfico, los regímenes teocráticos, comunistas y narco socialistas.
El “portal” financiero que comentaristas como Mr. Pool y Whiplash perciben (evidentes en el Clarifying Act, Basilea III y IV, la ley “Genius” y la reconfiguración de la arquitectura de deuda y de poder), bien pueden leerse, entonces, como la puerta de entrada a una nueva era, más centrista, más soberana, y potencialmente más democrática bajo el escudo de las Américas, aún cuando su realización concreta dependerá de la lucha por la soberanía popular frente a nuevas formas de poder financiero y tecnológico.
Julio Fowler / 2026