UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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*¿Qué es el Segundo Advenimiento? (Parte 3)*
L.pII.9.2:1-2
https://youtu.be/0Uqp6_zNSfk
Continuamos con el punto 4 de la lista: “Estás dispuesto a dejar que el perdón descanse sobre todas las cosas sin excepción y sin reservas”
El Segundo Advenimiento de Cristo es “totalmente inclusivo” (2:1). Todas las mentes sanan juntas. Esto “es lo que le permite envolver al mundo y mantenerte a salvo en su dulce llegada, la cual abarca a toda cosa viviente junto contigo” (2:1). Si algo o alguien estuviera excluido del perdón, ¿cómo podría haber perfecta paz? Todavía existiría el conflicto. Porque el Segundo Advenimiento “abarca a toda cosa viviente” (2:1). Estamos todos juntos a salvo. El perdón es total y universal, de todas las cosas a todas las cosas.
“La liberación a la que el Segundo Advenimiento da lugar no tiene fin, pues la creación de Dios es ilimitada” (2:2). No tiene fin, no deja fuera a nada. Toda atadura, toda sensación de esclavitud, toda limitación desaparecen. Éste es el final que mantenemos en nuestra mente mientras hacemos nuestra pequeña parte, perdonando a todos los que nos han sido enviados en nuestras relaciones cada día. Llegará el día en que mi mente y la tuya ya no albergarán ni un solo resentimiento contra nadie o contra nada, y en el que nadie ni nada albergue ningún resentimiento contra nosotros. Toda culpa y toda ira habrán desaparecido. “Dios Mismo enjugará todas las lágrimas” (L.301). Donde antes veíamos oscuridad, vemos la luz (L.302). ¡Qué dicha más pura y auténtica traerá ese día! Entonces la Voluntad de Dios para nosotros, nuestra perfecta felicidad, se hará realidad en nosotros y la conoceremos, y nuestros corazones se desbordarán de eterna gratitud y acción de gracias, mientras unimos nuestra voz una vez más a la canción de Amor olvidada, que llena todo el universo.
https://youtu.be/0Uqp6_zNSfk
."Que Cristo deje de ser un extraño aquí, pues hoy Él renace en mí." para que Cristo deje de ser un extraño en mi corazón, debo haber perdonado toda culpa en mi mente, mi consciencia es inundada por mi mente superior, por mi mente santa, la luz ilumina toda mi mente, en ese momento puedo proclamar:
"Hoy nace en mí el Cristo santo."
ORACIÓN DEL DIA:
"Le doy la bienvenida a Tu Hijo, Padre. Él ha venido a salvarme del malvado ser que fabriqué. Tu Hijo es el Ser que Tú me has dado. Él es lo que yo soy en verdad. Él es el Hijo que Tú amas por encima de todas las cosas. Él es mi Ser tal como Tú me creaste. No es Cristo Quien puede ser crucificado. A salvo en Tus Brazos, recibiré a Tu Hijo."
Al Hijo al que le doy la bienvenida no es un cuerpo, ”Él es mi Ser tal como Tú me creaste.” es el Ser de luz y amor que Dios creó por siempre.
”El Cristo en ti no habita en un cuerpo. Sin embargo, está en ti. De ello se deduce, por lo tanto, que tú no estás dentro de un cuerpo. Lo que se encuentra dentro de ti no puede estar afuera. Y es cierto que no puedes estar aparte de lo que constituye el centro mismo de tu vida. Lo que te da vida no puede estar alojado en la muerte, de la misma manera en que tú tampoco puedes estarlo. Cristo se encuentra dentro de un marco de santidad cuyo único propósito es permitir que Él se pueda poner de manifiesto ante aquellos que no le conocen y así llamarlos a que vengan a Él y lo vean allí donde antes creían que estaban sus cuerpos. Sus cuerpos entonces desaparecerán, de modo que Su santidad pase a ser su marco.” (T-25.int.1.1:1-9)
El Cristo que me habita es el Espíritu del Hijo de Dios, cuya santidad irradia sobre mí, al reconocer mi santidad el Cristo renace en mi mente.
Para poder ver el Cristo debo perdonar todos mis pensamientos de pecado y culpa, y contemplar todo desde la visión del amor: ”Nadie que lleve a Cristo dentro de sí puede dejar de reconocerlo en cualquier parte. Excepto en cuerpos. Pero mientras alguien crea estar en un cuerpo, Cristo no podrá estar donde él cree estar. Y así, lo llevará consigo sin darse cuenta, pero no Lo pondrá de manifiesto.” (T-25.int.2.1:1-4)
Como nos dice la oración del día, Cristo ”es lo que yo soy en verdad.” Cristo es mi espíritu inmortal, el perfecto hijo de Dios, tal como Él me creó, a Su semejanza, como espíritu.
El perdón despeja todos los obstáculos que me impedían darle la bienvenida al amor, al Cristo en mi. A partir de ahí todo es júbilo y celebración, pues he reconocido a mi propio Ser: el Cristo.
PRACTICA:
Recuerda repasar el tema especial de esta sección, titulado "9. ¿Qué es el Segundo Advenimiento ?"
Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea y la oración del día, y si logras memorizarlas mucho mejor, hazlas tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:
"Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo." (L- 221.2:1-6)
No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobre todo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
*🌀 LECCIÓN 303 🌀*
*“Hoy nace en mí el Cristo santo”*
https://youtu.be/dBFTTA8UEq0
1. Velad conmigo, ángeles, velad conmigo hoy. 2Que todos los santos Pensamientos de Dios me rodeen y permanezcan muy quedos a mi lado mientras nace el Hijo del Cielo. 3Que se acallen todos los sonidos terrenales y que todos los panoramas que estoy acostumbrado a ver desaparezcan. 4Que a Cristo se le dé la bienvenida allí donde Él está en Su hogar, 5y que no oiga otra cosa que los sonidos que entiende y vea únicamente los panoramas que reflejan el Amor de Su Padre. 6Que Cristo deje de ser un extraño aquí, pues hoy Él renace en mí.
2. Le doy la bienvenida a tu Hijo, Padre. 2Él ha venido a salvarme del malvado ser que fabriqué. 3Tu Hijo es el Ser que Tú me has dado. 4Él es lo que yo soy en verdad. 5Él es el Hijo que Tú amas por sobre todas las cosas. 6Él es mi Ser tal como Tú me creaste. 7No es Cristo quien puede ser crucificado. 8A salvo en Tus Brazos, déjame recibir a Tu Hijo.
https://youtu.be/dBFTTA8UEq0
Según nos cuenta Kenneth Wapnick está lección le fue dictada Helen Schucman en plena Navidad, cuando el mundo cristiano celebra el nacimiento del niño Jesús. Esta es una festividad religiosa que se celebra como el nacimiento de la esperanza y de la redención del mundo.
La celebración del nacimiento del niño Jesús, representa simbólicamente el renacimiento del Cristo en mí, y por eso se anuncia jubilosamente: "Velad conmigo, ángeles, velad conmigo hoy."
Si algo nace en mí, ese "mi" es previo, por lo tanto, es un nuevo nacimiento o renacimiento. De ahí que en la Biblia Jesús decía: “El que no naciere de nuevo no puede ver el Reino de Dios" (Juan 3:3). Para nacer en Cristo debe "morir" nuestro ego. Ante la pregunta de Nicodemo, en la que Jesús le dice que para nacer de nuevo implica morir, Jesús le contesta:
"Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es." (Juan 3:6), una cosa es la mente y otra cosa es el cuerpo, el nuevo nacimiento al que se refiere Jesús es de nuestra mente, y por eso, reitera: *"Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7).
Las iglesias cristianas interpretan estos pasajes como la conversión religiosa. La interpretación del Curso tiene que ver con el renacimiento de nuestra mente, una vez liberada del ego. "Que todos los santos Pensamientos de Dios me rodeen y permanezcan muy quedos a mi lado mientras nace el Hijo del Cielo." El nacimiento del "Hijo del Cielo." se representa como el momento en que los pensamientos de Dios me cubren y permanecen en mi.
"Que se acalle todo sonido terrenal y que todos los panoramas que estoy acostumbrado a ver desaparezcan." Para poder contemplar el Cristo en mí, debo aquietarme, y perdonar todo pensamiento mundano hasta que estos desaparezcan.
"Que a Cristo se le dé la bienvenida allí donde Él está en Su hogar," cuando le damos la bienvenida al Cristo, es porque hemos iniciado nuestro regreso al que siempre ha sido nuestro Hogar.
"y que no oiga otra cosa que los sonidos que Él entiende y vea únicamente los panoramas que reflejan el Amor de Su Padre." Ese es el momento en que hemos elegido solo escuchar la Voz que habla por Dios, y hemos apagado la estridente voz del ego en nuestras mentes. Y ya no vemos con los ojos del juicio y la condena, sino sólo a través de la visión de Cristo.
