UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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*🌀 LECCIÓN 231 🌀*
19 de Agosto
*Padre, mi voluntad es únicamente recordarte.*
https://youtu.be/ec4ku8e-0eg
1. ¿Qué puedo buscar, Padre, sino Tu Amor?
Tal vez crea que lo que busco es otra cosa; algo a lo que le he dado muchos nombres.
Mas lo único que busco, o jamás busqué, es Tu Amor.
Pues no hay nada más que jamás quisiera realmente encontrar.
Quiero recordarte.
¿Qué otra cosa podría desear sino la verdad acerca de mí mismo?
2. Ésa es tu voluntad, hermano mío.
Y compartes esa voluntad conmigo así como con Aquel que es nuestro Padre.
Recordarlo a Él es el Cielo.
Esto es lo que buscamos.
Y esto es lo único que nos será dado hallar.
> Para el mundo la voluntad es una decisión libre y autónoma de una persona respecto a algo. Aquí la vamos a utilizar similar al sentido bíblico, unir nuestra voluntad a la de Dios, o hacer la Voluntad de Dios.
*UCDM LECCIÓN 231*
*Miércoles 19 de agosto*⬇️
*Padre, mi voluntad es únicamente recordarte.*
https://youtu.be/83gjTUxosBE
"La salvación es un des-hacer en el sentido de que no hace nada, al no apoyar el mundo de sueños y de malicia." Esto es lo que hace el perdón, deshace lo que no es real, dejando que lo que es real y amoroso brille en nuestro corazón. El resultado del perdón es que "las ilusiones desaparecen."
"Al no prestarles apoyo, deja que simplemente se conviertan en polvo." Esto es lo que hacemos cuando renunciamos a todo juicio y condena, no sostenemos los pensamientos de culpa ni los proyectamos. Al no apoyar la culpa, todos los pensamientos de juicio y ataque se desvanecen.
Al despejar los velos de oscuridad en nuestras mentes, "lo que ocultaban queda ahora revelado: un altar al santo Nombre de Dios donde Su Palabra está escrita, con las ofrendas de tu perdón depositadas ante él, y tras ellas, no mucho más allá, el recuerdo de Dios." El recuerdo de Dios emerge en nuestras mentes cada vez que perdonamos ante el altar de Dios.
Jesús nos pide que no dejemos un solo día sin estar con Dios, poniendo nuestras mentes en quietud y silencio, en nuestro Altar interior: "Acudamos diariamente a este santo lugar y pasemos un rato juntos."
Cada vez que perdónanos, estamos poniendo fin al sueño de la separación: "Ahí compartimos nuestro sueño final." Y pasamos a otro estado de consciencia que el Curso denomina "el mundo real" que sigue siendo un sueño, pero ya no de sufrimientos y conflictos, sino más bien un sueño feliz: "Es éste un sueño en el que no hay pesares, pues contiene un atisbo de toda la gloria que Dios nos ha dado."
Jesús describe este sueño feliz, como un renacimiento, como una primavera en nuestras vidas: "En él se ve brotar la hierba, los árboles florecer y los pájaros hacer sus nidos en su ramaje. La tierra nace de nuevo desde una nueva perspectiva."
La salvación se ha consumado, "La noche ya pasó, y ahora nos hemos unido en la luz."
Y así como fuimos salvados, ayudaremos a salvar a nuestros hermanos: "Desde ahí le extendemos la salvación al mundo, pues ahí fue donde la recibimos." Pues es dando como recibimos.
https://youtu.be/83gjTUxosBE
Cuando hacemos todo nuestro trabajo de perdón, renunciamos a los juicios y ataques, pasamos del mundo ilusorio al mundo real, estamos despertando del sueño de separación, entonces se ha producido nuestra salvación, en ese momento: "El himno que llenos de júbilo entonamos le proclama al mundo que la libertad ha retornado, que al tiempo casi le ha llegado su fin y que el Hijo de Dios tan sólo tiene que esperar un instante antes de que su Padre sea recordado, los sueños hayan terminado, la
eternidad haya disuelto al mundo con su luz y el Cielo sea lo único que exista." Estamos ante las puertas del Cielo, y solo aguardamos que nuestro Padre dé el último paso y nos recoja en sus Amorosos Brazos.
Volviendo a la reflexión inicial sobre la salvación en las tradiciones orientales, que las equiparamos con la iluminación, esta última frase tiene el mismo alcance y significado: ”tan sólo tiene que esperar un instante antes de que su Padre sea recordado, los sueños hayan terminado, la eternidad haya disuelto al mundo con su luz y el Cielo sea lo único que exista."
https://youtu.be/83gjTUxosBE
En el cristianismo consideran a Jesús su salvador.
En el cristianismo, cada una de sus grandes vertientes tiene su propia conceptualización sobre la salvación, ya sea el catolicismo, el protestantismo, o la iglesia cristiana ortodoxa. Pero coinciden que la salvación se da por la gracia divina, debido a la expiación de Jesús, quien nos libera de todos nuestros pecados debido a su sacrificio en la Cruz, y ello nos garantiza la vida eterna.
*LA SALVACIÓN EN UCDM*
Un Curso de Milagros nos ofrece una interpretación no dualista de la salvación.
Para Un Curso de Milagros, la salvación es la liberación de la creencia que estamos separados de Dios, como resultado de nuestra creencia en el pecado original, la culpa y los castigos atribuidos a nuestra expulsión del paraíso.
Metafísicamente hablando nuestro espíritu, nuestro Ser, no necesita ser salvado pues es perfecto,(T.11.IV.1:3-4) pero nuestras mentes que se creen separadas e impuras si creen que necesitan ser salvadas.
La salvación la logramos a través del perdón que deshace toda creencia en la separación y la culpa.
"La salvación es la promesa que Dios te hizo de que finalmente encontrarás el camino que conduce a Él." La salvación es una promesa que Dios nos hizo para llevarnos de regreso al Cielo. Esta promesa se expresa a través de la guía del Espíritu Santo en nuestras mentes. Y Jesús nos garantiza que Dios "no puede dejar de cumplirla."
Esta promesa de Dios nos "Garantiza que al tiempo le llegará su fin, al igual que a todos los pensamientos que se originaron en él."
A todas las mentes que se creen separadas o divididas, se les concede la Palabra de Dios, "a fin de reemplazar, esos pensamientos de conflicto con el Pensamiento de la paz."
Se nos dice que en el momento que se produjo la separación, Dios dio su respuesta a través del Espíritu Santo, y "El Pensamiento de la paz le fue dado al Hijo en el mismo instante en que su mente concibió el pensamiento de la guerra." El pensamiento de guerra surge tras la separación, así como sus ideas de culpa, conflicto y carencia.
Nuestra mente dividida, tiene una parte que es gobernada por el ego y el miedo, la otra parte, conserva el recuerdo de amor y paz de Dios, que es gobernada por el Espíritu Santo. La salvación consiste en deshacer todos los inventos del ego.
Antes de la separación "no había necesidad de ese Pensamiento, pues la paz se había otorgado sin opuestos y simplemente era." La paz es nuestra herencia eterna. Es una paz sin opuestos, por eso, es mucho más que ausencia de conflictos, es un estado de goce y plenitud de un Amor que se extiende infinitamente.
"Una mente dividida, no obstante, tiene necesidad de curación." y esta curación la logramos a través del perdón.
https://youtu.be/83gjTUxosBE
El pensamiento de la salvación tiene el poder de subsanar la división, y "pasó a formar parte de cada fragmento de la mente que seguía siendo una, pero no reconocía su unidad." El Pensamiento de Amor jamás se separó de nuestra mente, pues las ideas nunca abandonan su fuente, y Dios sigue siendo nuestra Fuente, así nos fragmentemos en millones y millones de partes, pero el recuerdo de Dios sigue latente en nuestras mentes.
Así que olvidamos quienes somos realmente, y por eso, no logramos reconocernos a nosotros mismos. "Al no conocerse a sí misma, pensó que había perdido su Identidad."
"Tu Ser no necesita salvación, pero tu mente necesita aprender lo que es la salvación. No se te salva de nada, sino que se te salva para la gloria." (T.11.IV.1:3-4) "No se te salva de nada" pues el ego no es nada, solo un pensamiento ilusorio. Nuestro ser, nuestro espíritu, es pleno e íntegro y está unido siempre a Dios. Pero nuestra mente separada, cree necesitar ser salvada. Esa mente será sanada a través del perdón y volverá la unidad con el Padre, ese retorno a la unidad es lo que llamamos salvación.
*2. ¿Qué es la salvación?*
https://youtu.be/83gjTUxosBE
*1.- La salvación es la promesa que Dios te hizo de que finalmente encontrarás el camino que conduce a Él.*
Y Él no puede dejar de cumplirla.
Garantiza que al tiempo le llegará su fin, al igual que a todos los pensamientos que se originaron en él.
La Palabra de Dios se le concede a toda mente que cree tener pensamientos separados, a fin de reemplazar esos pensamientos de conflicto con el Pensamiento de la paz.
2.- El Pensamiento de la paz le fue dado al Hijo en el mismo instante en que su mente concibió el pensamiento de la guerra.
Antes de eso no había necesidad de ese Pensamiento, pues la paz se había otorgado sin opuestos y simplemente era.
Una mente dividida, no obstante, tiene necesidad de curación.
Y así, el Pensamiento que tiene el poder de subsanar la división pasó a formar parte de cada fragmento de la mente que seguía siendo una, pero no reconocía su unidad.
Al no conocerse a sí misma, pensó que había perdido su Identidad.
3.- La salvación es un des-hacer en el sentido de que no hace nada, al no apoyar el mundo de sueños y de malicia.
De esta manera, las ilusiones desaparecen.
Al no prestarles apoyo, deja que simplemente se conviertan en polvo.
Y lo que ocultaban queda ahora revelado: un altar al santo Nombre de Dios donde Su Palabra está escrita, con las ofrendas de tu perdón depositadas ante él, y tras ellas, no mucho más allá, el recuerdo de Dios.
4.- Acudamos diariamente a este santo lugar y pasemos un rato juntos.
Ahí compartimos nuestro sueño final.
Es éste un sueño en el que no hay pesares, pues contiene un atisbo de toda la gloria que Dios nos ha dado.
En él se ve brotar la hierba, los árboles florecer y los pájaros hacer sus nidos en su ramaje.
La tierra nace de nuevo desde una nueva perspectiva.
La noche ya pasó, y ahora nos hemos unido en la luz.
5.- Desde ahí le extendemos la salvación al mundo, pues ahí fue donde la recibimos.
El himno que llenos de júbilo entonamos le proclama al mundo que la libertad ha retornado, que al tiempo casi le ha llegado su fin y que el Hijo de Dios tan sólo tiene que esperar un instante antes de que su Padre sea recordado, los sueños hayan terminado, la eternidad haya disuelto al mundo con su luz y el Cielo sea lo único que exista.
En términos generales la salvación consiste en ser liberado de algo indeseable, de algo que nos somete, esclaviza, o que nos pueda destruir.
El concepto de salvación existe en la mayoría de las grandes religiones, pero su interpretación es distinta en cada una de ellas.
*LA SALVACIÓN EN DISTINTAS TRADICIONES ESPIRITUALES:*
Tanto el hinduismo como el budismo no utilizan la palabra salvación, ya que es propia de las religiones monoteístas de occidente, en la que se espera que un agente externo venga a salvarte, pero la podemos considerar como palabra análoga a la iluminación que se utiliza en oriente.
https://youtu.be/83gjTUxosBE
Desde esta perspectiva podemos considerar la salvación para estas dos tradiciones así:
Para el hinduismo es la liberación del ciclo del Samsara de reencarnaciones, nacimientos y muertes, alcanzando la iluminación llamada Samadhi.
En el budismo es casi lo mismo, llamando a la iluminación Nirvana, que es la cesación de todo sufrimiento. La diferencia básica con el hinduismo, son los métodos y prácticas para lograrlo.
En el judaísmo, la salvación es la liberación política y social del pueblo de Israel a través del Mesías.
En el judaísmo se ha profetizado la llegada de un Mesías salvador.
Para el cristianismo Jesús era el Mesías, para el judaísmo no lo es, y todavía siguen esperando al Mesías.
En el islam la salvación excluye el concepto del pecado original qué es central en el cristianismo. Argumentan que nadie arrastra los pecados de otros, hay pecados o errores individuales que son perdonados por Dios si hay un sincero arrepentimiento. La salvación se logra en el islam a través de la adoración de Dios.
6. Frente al odio que el Hijo de Dios pueda tener contra sí mismo, se encuentra la creencia de que Dios es impotente para salvar lo que Él creó del dolor del infierno. 2 Pero en el amor que él se muestra a sí mismo, Dios es liberado para que se haga Su Voluntad. 3 Ves en tu hermano la imagen de lo que crees que es la Voluntad de Dios para ti. 4 Al perdonar entenderás cuánto te ama Dios, pero si atacas creerás que te odia, al pensar que el Cielo es el infierno. 5 Mira a tu hermano otra vez, pero con el entendimiento de que él es el camino al Cielo o al infierno, según lo percibas. 6 Y no te olvides de esto: el papel que le adjudiques se te adjudicará a ti, y por el camino que le señales caminarás tú también porque ése es tu juicio acerca de ti mismo.
🕊️
*((( LIBRO DE TEXTO )))*
*25. LA JUSTICIA DE DIOS*
*V. El estado de impecabilidad*
1. El estado de impecabilidad es simplemente esto: todo deseo de atacar ha desaparecido, de modo que no hay razón para percibir al Hijo de Dios de ninguna otra forma excepto como es. 2 La necesidad de que haya culpa ha desaparecido porque ya no tiene propósito, y sin el objetivo de pecado no tiene sentido. 3 El ataque y el pecado son una misma ilusión, pues cada uno es la causa, el objetivo y la justificación del otro. 4 Por su cuenta ninguno de los dos tiene sentido, si bien parecen derivar sentido del otro. 5 Cada uno depende del otro para conferirle el significado que parece tener. 6 Y nadie podría creer en uno de ellos a menos que el otro fuese verdad, pues cada uno de ellos da fe de que el otro tiene que ser cierto.
2. El ataque convierte a Cristo en tu enemigo y a Dios junto con Él. 2 ¿Cómo no ibas a estar atemorizado con semejantes “enemigos”? 3 ¿Y cómo no ibas a tener miedo de ti mismo?4 Pues te has hecho daño, y has hecho de tu Ser tu “enemigo”. 5 Y ahora no puedes sino creer que tú no eres tú, sino algo ajeno a ti mismo, “algo distinto”, “algo” que hay que temer en vez de amar. 6 ¿Quién atacaría lo que percibe como completamente inocente? 7 ¿Y quién que desease atacar podría dejar de sentirse culpable por abrigar ese deseo aunque anhelara la inocencia? 8 Pues ¿quién podría considerar al Hijo de Dios inocente y al mismo tiempo desear su muerte? 9 Cada vez que contemplas a tu hermano, Cristo se halla ante ti. 10 Él no se ha marchado porque tus ojos estén cerrados. 11 Mas ¿qué podrías ver si buscas a tu Salvador y lo contemplas con ojos que no ven?
3. No es a Cristo a quien contemplas cuando miras de esa manera. 2 A quien ves es al “enemigo”, que confundes con Cristo. 3 Y lo odias porque no puedes ver en él pecado alguno. 4 Tampoco oyes su llamada suplicante, cuyo contenido no cambia sea cual sea la forma en que la llamada se haga, rogándote que te unas a él en inocencia y en paz. 5 Sin embargo, tras los insensatos alaridos del ego, tal es la llamada que Dios le ha encomendado que te haga, a fin de que puedas oír en él Su Llamada a ti y la contestes devolviéndole a Dios lo que es Suyo.
4. El Hijo de Dios sólo te pide esto: que le devuelvas lo que es suyo, para que así puedas participar de ello con él. 2 Por separado ni tú ni él lo tenéis. 3 Y así, no os sirve de nada a ninguno de los dos. 4 Pero si disponéis de ello juntos, os proporcionará a cada uno de vosotros la misma fuerza para salvar al otro y para salvarse a sí mismo junto con él. 5 Si lo perdonas, tu salvador te ofrece salvación. 6 Si lo condenas, te ofrece la muerte. 7 Lo único que ves en cada hermano es el reflejo de lo que elegiste que él fuese para ti. 8 Si decides contra su verdadera función—la única que tiene en realidad—lo estarás privando de toda la alegría que habría encontrado de haber podido desempeñar el papel que Dios le encomendó. 9 Pero no pienses que sólo él pierde el Cielo. 10 Y éste no se puede recuperar a menos que le muestres el camino a través de ti, para que así tú puedas encontrarlo, caminando con él.
5. Su salvación no supone ningún sacrificio para ti, pues mediante su libertad tú obtienes la tuya. 2 Permitir que su función se realice es lo que permite que se realice la tuya. 3 Y así, caminas en dirección al Cielo o al infierno, pero no vas solo. 4 ¡Cuán bella será su impecabilidad cuando la percibas! 5 ¡Y cuán grande tu alegría cuando él sea libre para ofrecerte el don de la visión que Dios le dio para ti! 6 Él no tiene otra necesidad que ésta: que le permitas completar la tarea que Dios le encomendó. 7 Recuerda únicamente esto: que lo que él hace tú lo haces junto con él. 8 Y tal como lo consideres, así definirás su función con respecto a ti hasta que lo veas de otra manera y dejes que él sea para ti lo que Dios dispuso que fuera.
