UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
Ir al canal en Telegram
No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
Mostrar más2 373
Suscriptores
-124 horas
-27 días
+530 días
Archivo de publicaciones
6. Y eso es todo. Añade algo más, y estarás simplemente desvirtuando lo poco que se te pide. Recuerda que fuiste tú quien inventó la culpabilidad, y que tu plan para escapar de ella consiste en llevar la Expiación ante la culpabilidad, y en hacer que la salvación parezca temible. Y si intentas prepararte a ti mismo para el amor, lo único que harás será incrementar tu miedo. La preparación para el instante santo le corresponde a Aquel que lo da. Entrégate a Aquel Cuya función es la liberación. No usurpes Su función. Dale sólo lo que Él te pide, para que puedas aprender cuán ínfimo es tu papel, y cuán grande el Suyo.
7. Esto es lo que hace que el instante santo sea algo tan fácil y natural. Tú haces que sea difícil porque insistes en que debe haber algo más que tú tienes que hacer. Te resulta difícil aceptar la idea de que sólo necesitas dar un poco para recibir mucho. Y te resulta muy difícil entender que no es un insulto personal el que haya tal desproporción entre tu aportación y la del Espíritu Santo. Todavía estás convencido de que tu entendimiento constituye una poderosa aportación a la verdad y de que hace que ésta sea lo que es. Mas hemos subrayado que no tienes que comprender nada. La salvación es fácil de alcanzar precisamente porque no te pide nada que no puedas dar ahora mismo.
8. No te olvides de que fue tu propia decisión hacer que todo lo que es natural y fácil para ti fuese imposible. Si crees que el instante santo es algo difícil, es porque te has erigido en árbitro de lo que es posible, y aún no estás dispuesto a cederle el lugar a Uno que sabe. La creencia según la cual hay grados de dificultad en los milagros se basa en eso. Todo lo que Dios dispone no sólo es posible, sino que ya ha tenido lugar. Por eso es por lo que el pasado ha desaparecido. En realidad nunca tuvo lugar. Lo único que es necesario es deshacerlo en tu mente, que sí creyó que tuvo lugar.
🕊️
*LIBRO DE TEXTO*
*18. EL FINAL DEL SUEÑO.*
*IV. La pequeña dosis de buena voluntad.*
1. El instante santo es el resultado de tu decisión de ser santo. Es la respuesta. Desearlo y estar dispuesto a que llegue precede su llegada. Preparas tu mente para él en la medida en que reconoces que lo deseas por encima de todas las cosas. No es necesario que hagas nada más; de hecho, es necesario que comprendas que no puedes hacer nada Más. No te empeñes en darle al Espíritu Santo lo que Él no te pide, o, de lo contrario, creerás que el ego forma parte de Él y confundirás a uno con otro. El Espíritu Santo pide muy poco. Él es Quien aporta la grandeza y el poder. Él se une a ti para hacer que el instante santo sobrepase con mucho tu entendimiento. Darte cuenta de lo poco que tienes que hacer es lo que le permite a Él dar tanto.
2. No confíes en tus buenas intenciones, pues tener buenas intenciones no es suficiente. Pero confía implícitamente en tu buena voluntad, independientemente de lo que pueda presentarse. Concéntrate sólo en ella y no dejes que el hecho de que esté rodeada de sombras te perturbe. Ésa es la razón por la que viniste. Si hubieses podido venir sin ellas no tendrías necesidad del instante santo. No vengas a él con arrogancia, dando por sentado que tienes que alcanzar de antemano el estado que sólo su llegada produce. El milagro del instante santo reside en que estés dispuesto a dejarlo ser lo que es. Y en esa muestra de buena voluntad reside también tu aceptación de ti mismo tal como Dios dispuso que fueses.
3. La humildad jamás te pedirá que te conformes con la pequeñez. Pero sí requiere que no te conformes con nada que no sea la grandeza que no procede de ti. La dificultad que tienes con el instante santo procede de tu arraigada convicción de que no eres digno de él. ¿Y qué es eso, sino la decisión de ser lo que tú quisieras hacer de ti mismo? Dios no creó Su morada indigna de Él. Y si crees que Él no puede entrar allí donde desea estar, debes estar oponiéndote a Su Voluntad. No es necesario que la fuerza de tu buena voluntad proceda de ti, sino únicamente de Su Voluntad.
4. El instante santo no procede únicamente de tu pequeña dosis de buena voluntad. Es siempre el resultado de combinar tu buena voluntad con el poder ilimitado de la Voluntad de Dios. Te equivocabas cuando pensabas que era necesario que te preparases para Él. Es imposible hacer arrogantes preparativos para la santidad sin creer que es a ti a quien le corresponde establecer las condiciones de la paz. Dios las ha establecido ya. Dichas condiciones no dependen de tu buena voluntad para ser lo que son. Tu buena voluntad es necesaria sólo para poder enseñarte lo que son. Si sostienes que no eres digno de aprender esto, estarás interfiriendo en la lección al creer que tienes que hacer que el alumno sea diferente. Tú no lo creaste ni tampoco puedes cambiarlo. ¿Cómo ibas a obrar primero un milagro por tu cuenta, y luego esperar a que se haga uno por ti?
5. Limítate simplemente a hacer la pregunta. La respuesta se te dará. No trates de contestarla; trata simplemente de recibir la respuesta tal como se te dé. Al prepararte para el instante santo, no intentes hacerte santo de antemano a fin de estar listo para él. Eso sería confundir tu papel con el de Dios. La Expiación no puede llegarles a los que piensan que primero tienen que expiar, sino sólo a aquellos que simplemente le ofrecen su buena voluntad para de este modo hacer posible su llegada. La purificación es algo que es únicamente propio de Dios, y, por lo tanto, es para ti. En vez de tratar de prepararte para Él, trata de pensar de esta manera: Yo que soy anfitrión de Dios, soy digno de Él. Aquel que estableció Su morada en mí la creó como Él quiso que fuese. No es necesario que yo la prepare para Él, sino tan sólo que no interfiera en Su plan para reinstaurar en mí la conciencia de que estoy listo, estado éste que es eterno. No tengo que añadir nada a Su plan. Mas para aceptarlo, tengo que estar dispuesto a no substituirlo por el mío.
✨🙏🏻 Mi Santidad Bendice Su Santidad 💕
Lección 159
https://youtu.be/3hQU2gh5i7o
*Del Manual Para El Maestro De Un Curso De Milagros*
III. La función del maestro de Dios
25. ¿Son deseables los poderes psíquicos?
3. Las capacidades aparentemente nuevas que se pueden adquirir en el camino hacia Dios pueden ser muy útiles. Cuando se le entregan al Espíritu Santo y se usan bajo Su dirección, se convierten en recursos de enseñanza muy valiosos. Ante esto, la cuestión de cómo surgen es irrelevante. Lo único
que hay que tener en cuenta es el uso que se les da. Si se consideran como fines en sí mismas,
independientemente de cómo se haga esto, el progreso se demorará. Su valor no reside tampoco en que prueben nada; ni en que sean logros del pasado, conexiones insólitas con lo "invisible" o favores "especiales" de Dios. Dios no hace favores especiales, y nadie tiene ningún poder que los demás no posean. La posesión de poderes especiales sólo se puede "demostrar" mediante el uso de trucos mágicos.
(M.III.25.3)
lección 159
https://youtu.be/3hQU2gh5i7o
Estamos Estudiando Un Curso De Milagros.
☀️
5. CURACIÓN Y PLENITUD
V. El uso que el ego hace de la culpabilidad
4. Todo lo que aceptas en tu mente se vuelve real para ti. Es tu aceptación lo que le confiere
realidad. El permitirle la entrada al ego en tu mente y entronarlo allí, es lo que lo convierte en tu
realidad. Eso se debe a que la mente es capaz de crear realidad o de fabricar ilusiones. Dije
anteriormente que tienes que aprender a pensar con Dios. Pensar con Él es pensar como Él, lo cual
produce dicha y no culpabilidad porque es algo natural. La culpabilidad es un signo inequívoco de
que tu pensamiento no es natural. El pensamiento que no es natural va siempre acompañado de
culpabilidad porque es la creencia en el pecado. El ego no percibe el pecado como una falta de
amor, sino como un decidido acto de agresión. Esto es necesario para su supervivencia porque, tan
pronto como consideres que el pecado es una insuficiencia, tratarás automáticamente de remediar la
situación. Y lo lograrás. Para el ego eso es la perdición, pero tú tienes que aprender a verlo como tu
emancipación.
(T.5.V.4.1)
Estamos Estudiando Un Curso De Milagros.
☀️
Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo en tu consciencia las siguientes palabras:
"Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí."
Y en la medida que te relajas, y en profundo silencio interior, le pides al Espíritu Santo que te ayude a recordar que eres solo amor, que el amor es tu hogar, y que el miedo es un extraño que te había quitado la paz, y eliges abandonar el miedo, se lo entregas al Espíritu Santo para que lo deshaga por ti y lo reemplace por el amor que eres, qué siempre ha sido, pero que habías olvidado.
*PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:*
Nos sentaremos un par de minutos cada hora, en silencio a reiterar nuestro único propósito, de pedir ver a nuestros hermanos con la visión de Cristo, a perdonar todo aquello que nos impida ver la inocencia en ellos, pues de lo contrario, no veríamos nuestra propia inocencia, así que nos lo recordaremos diciendo:
"Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí."
Pídele al Espíritu Santo que te ayude a ver a todos tus hermanos con la visión de Cristo, con la visión del perdón y del amor, verás como el miedo desaparece al no ver enemigos, al no temer a ningún futuro incierto, pues te has situado en el presente, has perdonado el pasado y has puesto el futuro en las manos de Dios.
*RESPUESTA A LA TENTACIÓN*:
Si a lo largo del día sientes miedo o algún temor que te hace sentir inseguro y vulnerable, recuerda responder con la idea del día:
"Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí."
Recordar lo que somos: amor, es el mejor remedio para sanarnos de lo que no somos: miedo. Recuérdalo en todo momento, en todo lugar, acéptalo, asúmelo, practícalo sonriendo desde tu corazón al corazón de todos los hermanos que te cruces en tu camino, pues al reconocerlos a ellos estás reconociendo al Cristo en ti, estás expulsando a ese extraño que se había introducido en tu mente para negar al amor y erigir al miedo como un dictador que te atormentaba día tras día y noche tras noche, en un laberinto de temores imaginarios que te alejaban de la realidad que eres.
Recuerda no caminas solo pues el Amor no se olvida de nadie y siempre marchará a tu lado guiándote por los senderos que conducen a la paz y a la felicidad. El amor siempre estará en ti pues nunca se ha ido de ti.
⚜️
*.AYUDA LECCIÓN 160*
YO ESTOY EN MI HOGAR. EL MIEDO ES EL QUE ES UN EXTRAÑO AQUÍ.
En el estado del Cielo, el Amor es total, absoluto, todo abarcante y sin opuestos, pues el Amor es lo que Dios es. Así que nuestro Hogar eterno es el Amor, es Dios, es el Cielo.
La separación fue la negación del amor y de la unidad, y dio lugar a este mundo de opuestos, y nos olvidamos de quienes somos realmente. Vagamos por el mundo cual hijo pródigo que abandona su hogar y se pierde a sí mismo. No sabe quién es, por lo tanto, no sabe cómo regresar a su verdadero hogar, pues ha permitido que un extraño gobierne su mente: el ego, y una de sus principales manifestaciones: el miedo.
Y ese extraño que arrastra tras de sí la culpa de la separación, busca deshacerse de ella, y la proyecta sobre los otros, a los que ve como una amenaza, los ve como enemigos, teme sus ataques, construye defensas, ataca, se defiende, en una espiral que no parece tener fin, pues ese extraño se ha enquistado en tu mente, a ese extraño lo llamamos miedo, y en este mundo aparece como lo opuesto al amor.
Tenemos miedo a todo y a todos, tenemos miedo a las pérdidas, a los ataques, a la destrucción, hasta llegar al peor de todos los miedos: el miedo a la muerte.
Recordemos que tras la separación surge el miedo, por la creencia en un supuesto castigo divino, y el peor castigo de todos es la muerte, ese es nuestro mayor miedo, eso es lo que nos recuerda el mito del pecado original, que recreamos todos los días, generación tras generación, arrastrando una culpa que pareciera que nada ni nadie nos la pudiera quitar de encima.
El miedo es ese extraño que invitamos a nuestras mentes divididas en reemplazo del Amor. Ahora ese extraño que crees que te habita considera que está en su hogar y que tú eres un extraño, se ha invertido la realidad, y te has perdido en el laberinto de los pensamientos de la separación, y pareciera imposible salir de allí sin la ayuda de un milagro.
El milagro llegará a rescatarte, pues el Amor no se olvida de nadie, pero para ello debes reconocerlo, aceptarlo, elegirlo. Sin tú voluntad de ser libre jamás lo serás, realmente, solo aplazaras tu liberación, la sanación de tu mente y el regreso a tu verdadero hogar.
Esta lección nos reitera la metodología del Curso, que es sencilla, pero requiere disciplina y constancia de nuestra parte para que sea eficaz y podamos disfrutar de sus resultados. El método se expone a lo largo de la lección, desde la idea del día:
"Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí." Aquí nos está diciendo que recordemos y afirmemos lo que somos y neguemos lo que no somos. Que elijamos siempre el amor y nos decidamos solo por el amor. Que perdonemos siempre lo que no es real en nosotros, en el caso de hoy el miedo, para que lo que es real emerja y brille en nuestra consciencia.
Que recordemos a Cristo, pues Él nunca se ha olvidado de nosotros. Que Cristo siempre nos contempla con amor, sin juicio y sin condena. Que nos invita a que contemplemos a todos nuestros hermanos de la misma manera, pues si no lo hacemos nos olvidamos de Cristo y nos olvidamos de nosotros mismos.
Y como aprendimos en las lecciones pasadas, debemos desarrollar la visión de Cristo, la visión del amor y contemplar a nuestros hermanos más allá del error, más allá de cualquier supuesta culpa, renunciando al juicio y al ataque y sólo ver la luz de lo que son: los perfectos Hijos de Dios, tan inocentes como nosotros, en ese momento, ya no veremos enemigos ni competidores, sólo veremos hermanos, solo nos veremos a nosotros mismos.
El Amor ha venido en rescate del amor, la salvación ha llegado y nos conduce de regreso a nuestro Hogar eterno. El miedo quedó atrás, el amor brilla adelante, nuestro Hogar nos espera y marchamos con la alegría y la gratitud de quien tiene certeza de quién es, y para donde va.
*PRÁCTICA*:
Aquiétate durante 5 minutos como mínimo, o hasta 15 ó 30 minutos, de acuerdo a tu disposición, en dos ocasiones en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la otra en la noche.
¡Ya disponible! Investigación de Telegram 2025 — los principales insights del año 
