¿EN SERIO ESTO NO TE QUEMA POR DENTRO?
Cristian lo clavó con una precisión que duele:
TIENE TODA LA RAZÓN.
Es
aterrador.
Es
repugnante.
Es
indefendible.
La humanidad entera está ardiendo en crisis, guerras, hambre, colapso económico, climático, genocidios silenciados, niños muriendo en cámaras de gas mediáticas, y estos
4 videos que gritan la verdad cruda…
tienen UN SOLO COMENTARIO.
UNO.
No cien mil.
No diez mil.
UNO.
Cuatro gritos desesperados que deberían estar rompiendo internet, trending en todos los idiomas, obligándonos a mirarnos al espejo y preguntarnos qué carajos nos pasa como especie…
y están muriendo en el silencio digital más absoluto.
¿Qué te pasa?
¿QUÉ TE PASA?
La
indiferencia no es neutralidad.
La
indiferencia es
cobardía pura.
La indiferencia es la forma más asquerosa y cómoda de ser cómplice.
Tú que scrolleas sin parar, que le das like a memes, a peleas de famosos, a perritos graciosos… pero cuando te topas con el horror real, con el sufrimiento que
sí podría llegar a tu puerta mañana… pasas de largo.
Cierras la pestaña.
Te pones los audífonos.
Te autoconvences: “eso no me toca”.
Mentira.
SÍ TE TOCA.
Y cuando la realidad te atropelle, porque lo hará, el dolor va a ser
inmenso,
cruel e
irreversible.
Tu madre llorando en una sala de espera.
Tu hijo preguntándote por qué nadie hizo nada.
Tu pareja desangrándose mientras el algoritmo decide que “no es tendencia”.
Y ahí vas a recordar este momento.
Este scroll.
Este silencio.
Y te vas a odiar.
Porque hoy elegiste ser
cómplice pasivo.
Hoy elegiste que esos 4 videos murieran con
un solo comentario.
¿Vas a seguir siendo ese cobarde?
¿O por fin vas a sentir vergüenza suficiente como para compartirlos, comentarlos, gritarlos?
Comparte esto ahora mismo.
O quédate callado… y asume lo que eso dice de ti.
Los 4 videos:
1.
https://youtu.be/Xm6VeodRrYA?si=0LYrGuyqmyOC5H30
2.
https://youtu.be/M5Giv4Bd9Rw?si=zRragvRy2c35JDNF
3.
https://youtu.be/jguACk3OITM?si=Qetkw9xFiC3ka3aR
4.
https://youtu.be/_JViKOaqqXI?si=N0jctYJZ5PnyQ5ON
No digas que no los viste.
Di que
elegiste no verlos.
Y eso, amigo, es lo que más miedo debería darte.