UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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https://youtu.be/x0kjr07zAwA?si=gSXjyE-WOWb6sxPa
8. ¿Quién puede nacer de nuevo en Cristo sino aquel que ha perdonado a todos los que ve, o en los que piensa o se imagina?
¿Quién que mantenga a otro prisionero puede ser liberado?
Un carcelero no puede ser libre, pues se encuentra atado al que tiene preso.
Tiene que asegurarse de que no escape, y así, pasa su tiempo vigilándolo.
Y los barrotes que mantienen cautivo al preso se convierten en el mundo en el que su carcelero vive allí con él.
Sin embargo, de la liberación del preso depende que el camino de la libertad quede despejado para los dos.
9. Por lo tanto, no mantengas a nadie prisionero.
Libera en vez de aprisionar, pues de esa manera tú quedas libre.
Los pasos a seguir son muy sencillos.
Cada vez que sientas una punzada de cólera, reconoce que sostienes una espada sobre tu cabeza.
Y ésta te atravesará o no, dependiendo de si eliges estar condenado o ser libre.
Así pues, todo aquel que aparentemente te tienta a sentir ira representa tu salvador de la prisión de la muerte.
Por lo tanto, debes estarle agradecido en lugar de querer infligirle dolor.
10. Sé misericordioso hoy.
El Hijo de Dios es digno de tu misericordia.
Él es quien te pide que aceptes el camino de la libertad ahora.
No te niegues a ello.
El Amor que su Padre le profesa te lo profesa a ti también.
Tu única función aquí en la tierra es perdonarlo, para que puedas volver a aceptarlo como tu Identidad.
Él es tal como Dios lo creó.
Y tú eres lo que él es.
Perdónale ahora sus pecados y verás que eres uno con él.
https://youtu.be/x0kjr07zAwA?si=gSXjyE-WOWb6sxPa
*🌀 LECCIÓN 192 🌀*
— 11 DE JULIO —
*Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.*
https://youtu.be/x0kjr07zAwA?si=gSXjyE-WOWb6sxPa
1. La santa Voluntad de tu Padre es que tú lo completes, y que tu Ser sea Su Hijo sagrado, por siempre puro como Él, creado del Amor y en él, preservado, extendiendo amor y creando en su Nombre, por siempre uno con Dios y con tu Ser.
Mas ¿qué sentido puede tener tal función en un mundo de envidia, odio y ataque?
2. Tienes, por lo tanto, una función en el mundo de acuerdo a sus propias normas.
Pues, ¿quién podría entender un lenguaje que está mucho más allá de lo que buenamente puede entender?
El perdón es tu función aquí.
No es algo que Dios haya creado, ya que es el medio por el que se puede erradicar lo que no es verdad.
Pues, qué necesidad tiene el Cielo de perdón?
En la tierra, no obstante, tienes necesidad de los medios que te ayudan a abandonar las ilusiones.
La creación aguarda tu regreso simplemente para ser reconocida, no para ser íntegra.
3. Lo que la creación es no puede ni siquiera concebirse en el mundo.
No tiene sentido aquí.
El perdón es lo que más se le asemeja aquí en la tierra.
Pues al haber nacido en el Cielo, carece de forma.
Dios, sin embargo, creó a Uno con el poder de traducir a formas lo que no tiene forma en absoluto.
Lo que Él hace es forjar sueños, pero de una clase tan similar al acto de despertar que la luz del día ya refulge en ellos, y los ojos que ya empiezan a abrirse contemplan los felices panoramas que esos sueños les ofrecen.
4. El perdón contempla dulcemente todas las cosas que son desconocidas en el Cielo, las ve desaparecer, y deja al mundo como una pizarra limpia y sin marcas en la que la Palabra de Dios puede ahora reemplazar a los absurdos símbolos que antes estaban escritos allí.
El perdón es el medio por el que se supera el miedo a la muerte, pues ésta deja de ejercer su poderosa atracción y la culpabilidad desaparece.
El perdón permite que el cuerpo sea percibido como lo que es: un simple recurso de enseñanza del que se prescinde cuando el aprendizaje haya terminado, pero que es incapaz de efectuar cambio alguno en el que aprende.
https://youtu.be/x0kjr07zAwA?si=gSXjyE-WOWb6sxPa
5. La mente no puede cometer errores sin un cuerpo.
No puede pensar que va a morir o ser víctima de ataques despiadados.
La ira se ha vuelto imposible.
¿Dónde está el terror ahora?
¿Qué temores podrían aún acosar a los que han perdido la fuente de todo ataque, el núcleo de la angustia y la sede del temor?
Sólo el perdón puede liberar a la mente de la idea de que el cuerpo es su hogar.
Sólo el perdón puede restituir paz que Dios dispuso para Su santo Hijo.
Sólo el perdón puede persuadir al Hijo a que contemple de nuevo su santidad.
6. Una vez que la ira haya desaparecido, podrás percibir que a cambio de la visión de Cristo y del don de la vista no se te pidió sacrificio alguno, y que lo único que ocurrió fue que una mente enferma y atormentada se liberó de su dolor.
¿Es esto indeseable?
¿Es algo de lo que hay que tener miedo?
¿O bien es algo que se debe anhelar, recibir con gratitud y aceptar jubilosamente?
Somos uno, por lo tanto, no renunciamos a nada.
Y Dios ciertamente nos ha dado todo.
7. No obstante, necesitamos el perdón para percibir que esto es así.
Sin su benévola luz, andamos a tientas en la oscuridad usando la razón únicamente para justificar nuestra furia y nuestros ataques.
Nuestro entendimiento es tan limitado que aquello que creemos comprender no es más que confusión nacida del error.
Nos encontramos perdidos en las brumas de sueños cambiantes y pensamientos temibles, con los ojos herméticamente cerrados para no ver la luz, y las mentes ocupadas en rendir culto a lo que no está ahí.
*UCDM LECCIÓN 192*
*11 de julio*. ⬇️
*Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.*
Amigos tenemos meditación, les recomiendo utilizar auriculares para entrar en una frecuencia más profunda.
Todos unidos entraremos a la misma hora 21.30 hora España y el resto del mundo cuando puedan...
Bendiciones 🙏
https://youtu.be/dA9vBzOcHUA?feature=shared
El ego no es más que la idea de que es posible que al Hijo de Dios le puedan suceder cosas en contra de su voluntad, y, por ende, en contra de la Voluntad de su Creador, la cual no puede estar separada de la suya. Con esta idea fue con lo que el Hijo de Dios reemplazó su voluntad, en rebelión demente contra lo que no puede sino ser eterno. Dicha idea es la declaración de que él puede privar a Dios de Su poder y quedarse con él para sí mismo, privándose de este modo de lo que Dios dispuso para él. Y es esta descabellada idea la que has entronado en tus altares y a la que rindes culto. Y todo lo que supone una amenaza para ella parece atacar tu fe, pues en ella es donde la has depositado. No pienses que te falta fe, pues tu creencia y confianza en dicha idea son ciertamente firmes.
Continúa en la próxima lección...
🕊️
*LIBRO DE TEXTO*
*21. RAZÓN Y PERCEPCIÓN.*
*II. (1) Somos responsables de lo que vemos.*
1. Hemos repetido cuán poco se te pide para que aprendas este curso. Es la misma pequeña dosis de buena voluntad que necesitas para que toda tu relación se transforme en dicha; el pequeño regalo que le ofreces al Espíritu Santo a cambio del cual Él te da todo; lo poco sobre lo que se basa la salvación; el pequeño cambio de mentalidad por el que la crucifixión se transforma en resurrección. Y puesto que es cierto, es tan simple que es imposible que no se entienda perfectamente. Puede ser rechazado, pero no es ambiguo. Y si decides oponerte a ello, no es porque sea incomprensible, sino más bien porque ese pequeño costo parece ser, a tu juicio, un precio demasiado alto para pagar por la paz.
2. Esto es lo único que tienes que hacer para que se te conceda la visión, la felicidad, la liberación del dolor y el escape del pecado. Di únicamente esto, pero dilo de todo corazón y sin reservas, pues en ello radica el poder de la salvación: Soy responsable de lo que veo. Elijo los sentimientos que experimento y decido el objetivo que quiero alcanzar. Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido, y se me concede tal como lo pedí. No te engañes por más tiempo pensando que eres impotente ante lo que se te hace. Reconoce únicamente que estabas equivocado, y todos los efectos de tus errores desaparecerán.
3. Es imposible que el Hijo de Dios pueda ser controlado por sucesos externos a él. Es imposible que él mismo no haya elegido las cosas que le suceden. Su poder de decisión es lo que determina cada situación en la que parece encontrarse, ya sea por casualidad o por coincidencia. Y ni las coincidencias ni las casualidades son posibles en el universo tal como Dios lo creó, fuera del cual no existe nada. Si sufres es porque decidiste que tu meta era el pecado. Si eres feliz, es porque pusiste tu poder de decisión en manos de Aquel que no puede sino decidir a favor de Dios por ti. Éste es el pequeño regalo que le ofreces al Espíritu Santo, y hasta esto Él te da para que te lo des a ti mismo. Pues mediante este regalo se te concede el poder de liberar a tu salvador para que él a su vez te pueda dar la salvación a ti.
4. No resientas tener que dar esta pequeña ofrenda, pues si no la das seguirás viendo el mundo tal como lo ves ahora. Mas si la das, todo lo que ves desaparecerá junto con él. Nunca se dio tanto a cambio de tan poco. Este intercambio se efectúa y se conserva en el instante santo. Ahí, el mundo que no deseas se lleva ante el que sí deseas. Y el mundo que sí deseas se te concede, puesto que lo deseas. Mas para que esto tenga lugar, debes primero reconocer el poder de tu deseo. Tienes que aceptar su fuerza, no su debilidad. Tienes que percibir que lo que es tan poderoso como para construir todo un mundo puede también abandonarlo, y puede asimismo aceptar corrección si está dispuesto a reconocer que estaba equivocado.
5. El mundo que ves no es sino el testigo fútil de que tenías razón. Es un testigo demente. Tú le enseñaste cuál tenía que ser su testimonio, y cuando te lo repitió, lo escuchaste y te convenciste a ti mismo de que lo que decía haber visto era verdad. Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí mismo. Sólo con que comprendieses esto, comprenderías también cuán circular es el razonamiento en que se basa tu "visión". Eso no fue algo que se te dio. Ése fue el regalo que tú te hiciste a ti mismo y que le hiciste a tu hermano. Accede, entonces, a que se le quite y a que sea reemplazado por la verdad. Y a medida que observes el cambio que tiene lugar en él, se te concederá poder verlo en ti mismo.
6. Tal vez no veas la necesidad de hacer esta pequeña ofrenda. Si ése es el caso, examina más detenidamente lo que dicha ofrenda representa. Y no veas en ella otra cosa que el absoluto intercambio de la separación por la salvación.
