⚠️ ¿LOS CHAPITOS PODRIAN DESAPARECER EN 2027? SOLO QUEDAN 18 LIDERES 🍕🇲🇽
Después de analizar los últimos acontecimientos de la guerra en Sinaloa de septiembre de 2024 a septiembre de 2026, podemos identificar a varias figuras relevantes dentro de la estructura de Los Chapitos. Sin embargo, no todas tienen el mismo peso: aquí encontramos dirigentes, mandos regionales, operadores armados y responsables de redes financieras.
En la parte más alta aparecen Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, “Alfredillo”. Las autoridades estadounidenses los identifican como dirigentes de Los Chapitos. Su importancia es que representan el liderazgo familiar alrededor del cual se articula la facción, son la columna vertebral.
En el sur de Sinaloa destaca Óscar Luciano Martínez Larios, “El Casco” o “El 81”, señalado como un mando regional con influencia en Rosario y Concordia. Las bajas y detenciones dentro de su entorno familiar han aumentado su relevancia en una región donde Los Chapitos han sufrido una fuerte presión.
Otro personaje central es Víctor Manuel Barraza Pablos, “El 40”, identificado por el Departamento del Tesoro estadounidense como jefe de la célula de Los Chapitos en Mazatlán. Su papel combina control territorial y actividades que generan ingresos.
También aparece Genaro Aarón Pérez Avendaño, “El Chamaco” o “El 21”, señalado como un dirigente criminal en Mazatlán y asociado con la célula conocida como “La Chamakera”. Su nombre volvió a cobrar relevancia en septiembre de 2026, cuando las autoridades anunciaron la detención de uno de sus operadores, “El Peli”.
En Villa Unión y sus alrededores figura “El Benny 17”, a quien reportes periodísticos atribuyen el mando de una célula armada vinculada con Los Chapitos. En agosto de 2026, las fuerzas federales detuvieron en Mazatlán a 28 personas presuntamente pertenecientes a su grupo.
En el entorno familiar de Iván Archivaldo aparecen Joel Zepeda Cano, “El Bolitas” o “El 23”, y Alberto Zepeda Cano, “El Chapito Lomas”. Reportes periodísticos los describen como hermanos y primos de Iván Archivaldo. A Bolitas se le atribuye influencia sobre células armadas en la zona serrana de Badiraguato y Tamazula; a Chapito Lomas, vínculos con tareas de inteligencia criminal y reclutamiento.
En la estructura financiera destaca José Raúl Núñez Ríos, “El Lic”. El Departamento del Tesoro lo señala, junto con su esposa, por utilizar negocios inmobiliarios, de construcción, belleza y servicios turísticos para financiar las actividades de Los Chapitos en Mazatlán.
Por su parte, Samuel León Alvarado, identificado como “El León”, y Liborio Núñez Aguirre, “El Karateca”, han sido señalados por autoridades estadounidenses como integrantes de la red de tráfico de fentanilo vinculada con Los Chapitos.
En el caso de Samuel, existen acusaciones sobre operaciones de almacenamiento y distribución mayorista en el área metropolitana de Los Ángeles entre aproximadamente 2017 y 2021.
Hay otros nombres muy relevantes como Joel Ontiveros, “El J3”, descrito como un presunto operador financiero con vínculos en Elota; y José de Jesús Monzón Velázquez, “El Piolín”, señalado como un presunto subordinado de El Lic en Mazatlán.
También se menciona a Jesús Guillermo Flores Bautista, “El Caballo”.
Desde nuestra lectura del conflicto, la pérdida simultánea de dirigentes, mandos territoriales y redes financieras podría provocar una fragmentación todavía mayor de Los Chapitos.
La presión de sus rivales y, las operaciones de las autoridades federales mexicanas y estadounidenses podrían acelerar ese proceso e incluso terminar con los Chapitos para 2027...