UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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Recuerda que el Espíritu Santo es el vínculo de comunicación entre Dios el Padre y Sus Hijos separados. Si escuchases Su Voz sabrías que tú no puedes herir ni ser herido, y que son muchos los que necesitan tu bendición para poder oír esto por sí mismos. Cuando sólo percibas esa necesidad en ellos, y no respondas a ninguna otra, habrás aprendido de mí y estarás tan deseoso de compartir lo que has aprendido como lo estoy yo”. (T-26.I.1:19)
A diferencia como creen los seguidores de la fe cristiana, la crucifixión no jugó ningún papel en la Expiación. Sólo la resurrección lo hizo y esa fue la contribución de nuestro hermano Jesús. Debemos ver en la resurrección el símbolo de la liberación de la culpabilidad por medio de la inocencia.
La resurrección es el triunfo definitivo de Cristo sobre el ego, no atacándolo sino transcendiéndolo. Pues Cristo ciertamente se eleva por encima del ego y de todas sus "obras"; y asciende hasta el Padre y Su Reino. ¿Qué prefieres, unirte a la resurrección o a la crucifixión? ¿Condenar a tus hermanos o liberarlos? ¿Te gustaría trascender tu prisión y ascender hasta el Padre?
Este mundo es la imagen de la crucifixión del Hijo de Dios. Y hasta que no nos demos cuenta de que el Hijo de Dios no puede ser crucificado, éste será el mundo que veremos. No podremos comprender esto, no obstante, hasta que no aceptemos el hecho eterno de que el Hijo de Dios no es culpable. Él sólo merece amor porque sólo ha dado amor. No se le puede condenar porque él nunca ha condenado. La Expiación es la última lección que necesita aprender, pues le enseña que puesto que nunca pecó, no tiene necesidad de salvación.
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Mi voluntad, junto con la de Dios, es que ninguno de Sus Hijos sufra.
El mensaje de la crucifixión es inequívoco: los
Enseña solamente amor, pues eso es lo que eres.
Si interpretas la crucifixión de cualquier otra forma, la estarás usando como un arma de ataque en vez de como la llamada a la paz para la que se concibió. Con frecuencia, los Apóstoles la interpretaron erróneamente, por la misma razón que otros lo hacen. Su propio amor imperfecto les hizo ser vulnerables a la proyección, y, como resultado de su propio miedo, hablaron de la "ira de Dios" como el arma de represalia de Éste. No pudieron hablar de la crucifixión enteramente sin ira porque sus propios sentimientos de culpabilidad habían hecho que se sintiesen indignados.
Éstos son algunos de los ejemplos de pensamiento tergiversado del Nuevo Testamento, si bien su evangelio es, en realidad, únicamente el mensaje del amor. Si los Apóstoles no se hubieran sentido culpables, nunca me habrían podido atribuir expresiones tales como: "No he venido a sembrar paz, sino espadas". Esto está en clara oposición a todas mis enseñanzas. De haberme entendido realmente, no podrían haber descrito tampoco mi reacción a Judas como lo hicieron. Yo no pude haber dicho: "¿Traicionas al Hijo del Hombre con un beso?" a no ser que hubiese creído en la traición. El mensaje de la crucifixión fue precisamente que yo no creía en la traición. El "castigo" que se dijo infligí a Judas fue un error similar. Judas era mi hermano y un Hijo de Dios, tan miembro de la Filiación como yo. ¿Cómo iba a condenarlo cuando estaba listo para probar que condenar es imposible?
Cuando leas las enseñanzas de los Apóstoles, recuerda que les dije que había muchas cosas que ellos no entenderían hasta más tarde porque en aquel entonces aún no estaban completamente listos para seguirme. No quiero que dejes que se infiltre ningún vestigio de miedo en el sistema de pensamiento hacia el que te estoy guiando. No ando en busca de mártires sino de maestros. Nadie es castigado por sus pecados, y los Hijos de Dios no son pecadores. Cualquier concepto de castigo significa que estás proyectando la responsabilidad de la culpa sobre otro, y ello refuerza la idea de que está justificado culpar. El resultado es una lección acerca de cómo culpar, pues todo comportamiento enseña las creencias que lo motivan. La crucifixión fue el resultado de dos sistemas de pensamiento claramente opuestos entre sí: el símbolo perfecto del "conflicto" entre el ego y el Hijo de Dios. Este conflicto parece ser igualmente real ahora, y lo que enseña tiene que aprenderse ahora tal como se tuvo que aprender entonces.
Yo no necesito gratitud, pero tú necesitas desarrollar tu mermada capacidad de estar agradecido, o no podrás apreciar a Dios. Él no necesita que lo aprecies, pero tú sí. No se puede amar lo que no se aprecia, pues el miedo hace que sea imposible apreciar nada. Cuando tienes miedo de lo que eres no lo aprecias, y, por lo tanto, lo rechazas. 5Como resultado de ello, enseñas rechazo.
El poder de los Hijos de Dios está presente todo el tiempo porque fueron creados para ser creadores. La influencia que ejercen unos sobre otros es ilimitada, y tiene que usarse para su salvación conjunta. Cada uno de ellos tiene que aprender a enseñar que ninguna forma de rechazo tiene sentido. La separación es la noción del rechazo. Mientras sigas enseñando esto lo seguirás creyendo. No es así como Dios piensa, y tú tienes que pensar como Él si es que has de volver a conocerlo.
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Tu resurrección es tu redespertar. Yo soy el modelo del renacimiento, pero el renacimiento en sí no es más que el despuntar en la mente de lo que ya se encuentra en ella. Dios Mismo lo puso allí, y, por lo tanto, es cierto para siempre. Yo creí en ello, y, por consiguiente, lo acepté como la verdad. Ayúdame a enseñárselo a nuestros hermanos en nombre del Reino de Dios, pero cree primero que es verdad, pues, de lo contrario, enseñarás mal. Mis hermanos se quedaron dormidos durante la supuesta "agonía del huerto", pero yo no pude haberme indignado con ellos porque sabía que no podía ser abandonado.
Tu resurrección es tu redespertar. Yo soy el modelo del renacimiento, pero el renacimiento en sí no es más que el despuntar en la mente de lo que ya se encuentra en ella. Dios Mismo lo puso allí, y, por lo tanto, es cierto para siempre. Yo creí en ello, y, por consiguiente, lo acepté como la verdad. Ayúdame a enseñárselo a nuestros hermanos en nombre del Reino de Dios, pero cree primero que es verdad, pues, de lo contrario, enseñarás mal. Mis hermanos se quedaron dormidos durante la supuesta "agonía del huerto", pero yo no pude haberme indignado con ellos porque sabía que no podía ser abandonado.
Lamento cuando mis hermanos no comparten mi decisión de oír solamente una Voz, pues eso los debilita como maestros y como alumnos. Con todo, sé que no pueden realmente traicionarse a sí mismos ni traicionarme a mí, y que sobre ellos es donde todavía tengo que edificar mi iglesia. No hay ninguna otra alternativa al respecto porque únicamente tú puedes ser la roca de la iglesia de Dios. Allí donde hay un altar hay una iglesia, y la presencia del altar es lo que hace que la iglesia sea santa. La iglesia que no inspira amor, tiene un altar oculto que no está sirviendo al propósito para el que Dios lo destinó. Tengo que edificar Su iglesia sobre ti porque quienes me aceptan como modelo son literalmente mis discípulos. Los discípulos son seguidores, y si el modelo que siguen ha elegido evitarles dolor en relación con todo, serían ciertamente insensatos si no lo siguiesen.
Elegí, por tu bien y por el mío, demostrar que el ataque más atroz, a juicio del ego, es irrelevante. Tal como el mundo juzga estas cosas, mas no como Dios sabe que son, fui traicionado, abandonado, golpeado, atormentado y, finalmente, asesinado. Está claro que ello se debió únicamente a las proyecciones de otros sobre mí, ya que yo no le había hecho daño a nadie y había curado a muchos.
Seguimos gozando de perfecta igualdad como alumnos, aunque no es necesario que tengamos las mismas experiencias. El Espíritu Santo se regocija cuando puedes aprender de las mías y valerte de ellas para volver a despertar. Ése es su único propósito y ésa es la única manera en que yo puedo ser percibido como el camino, la verdad y la vida. Oír una sola voz nunca implica sacrificio. Por el contrario, si eres capaz de oír al Espíritu Santo en otros, puedes aprender de sus experiencias y beneficiarte de ellas sin tener que experimentarlas directamente tú mismo. Eso se debe a que el Espíritu Santo es uno, y todo aquel que le escucha es conducido inevitablemente a demostrar Su camino para todos.
Nadie te está persiguiendo, del mismo modo en que nadie me persiguió a mí. No se te pide que repitas mis experiencias, pues el Espíritu Santo, a Quien compartimos, hace que eso sea innecesario. Para valerte de mis experiencias de manera constructiva, no obstante, tienes aún que seguir mi ejemplo con respecto a cómo percibirlas. Mis hermanos, que son también tus hermanos, están constantemente justificando lo injustificable. La única lección que tengo que enseñar, puesto que la aprendí, es que ninguna percepción que esté en desacuerdo con el juicio del Espíritu Santo está jamás justificada. Mi función consistió en mostrar que esto es verdad en un caso extremo, simplemente para que pudiese servir como un instrumento de enseñanza ejemplar para aquellos que, en situaciones no tan extremas, sienten la tentación de abandonarse a la ira y al ataque.
La crucifixión no es más que un ejemplo extremo. Su valor, al igual que el valor de cualquier otro recurso de enseñanza, reside únicamente en la clase de aprendizaje que facilita. Se puede entender -y se ha entendido- incorrectamente. Ello se debe únicamente al hecho de que los temerosos tienden a percibir con miedo. Ya te dije que siempre puedes recurrir a mí para compartir mi decisión, y de ese modo hacerla más firme. Te dije también que la crucifixión fue la última jornada inútil que la Filiación tuvo que emprender, y que para todo aquel que la entienda representa la manera de liberarse del miedo. Aunque antes sólo hice hincapié en la resurrección, no aclaré entonces el propósito de la crucifixión y la manera en que ésta, de hecho, condujo a la resurrección. Ese propósito, no obstante, tiene una aportación muy concreta que hacer a tu propia vida, y si lo examinas sin miedo, te ayudará a comprender tu propio papel como maestro.
Es probable que hayas estado reaccionando durante muchos años como si te estuviesen crucificando. Ésta es una marcada tendencia de los que creen estar separados, que siempre se niegan a examinar lo que se han hecho a sí mismos. La proyección implica ira, la ira alienta la agresión y la agresión fomenta el miedo. El verdadero significado de la crucifixión radica en la aparente intensidad de la agresión cometida por algunos de los Hijos de Dios contra otro. Esto, por supuesto, es imposible, y se tiene que entender cabalmente que es imposible. De lo contrario, yo no puedo servir de modelo para el aprendizaje.
En última instancia, sólo el cuerpo puede ser agredido. No cabe duda de que un cuerpo puede agredir a otro, y puede incluso destruirlo. Sin embargo, si la destrucción en sí es imposible, cualquier cosa que pueda ser destruida no es real. Su destrucción, por lo tanto, no justifica tu ira. En la medida en que creas que la justifica, estarás aceptando premisas falsas y enseñándoselas a otros. El mensaje de la crucifixión fue precisamente enseñar que no es necesario percibir ninguna forma de ataque en la persecución, pues no puedes ser perseguido. Si reaccionas con ira, tienes que estar equiparándote con lo destructible, y, por lo tanto, viéndote a ti mismo de forma demente.
He dejado perfectamente claro que soy como tú y que tú eres como yo, pero nuestra igualdad fundamental sólo puede demostrarse mediante una decisión conjunta. Eres libre, si así lo eliges, de percibirte a ti mismo como si te estuvieran persiguiendo. Mas cuando eliges reaccionar de esa manera, deberías recordar que yo fui perseguido de acuerdo con el pensar del mundo, y que no compartí esa interpretación. Y puesto que no la compartí, no la reforcé. Ofrecí, consecuentemente, una interpretación diferente del ataque, que deseo compartir contigo. Si la crees, me ayudarás a enseñarla.
Como ya dije anteriormente: "Lo que enseñes es lo que aprenderás". Si reaccionas como si te estuvieran persiguiendo, estarás enseñando persecución. No es ésta la lección que el Hijo de Dios debe enseñar si es que ha de alcanzar su propia salvación. Enseña más bien tu perfecta inmunidad, que es la verdad acerca de ti, y date cuenta de que no puede ser atacada. No trates de protegerla, pues, de lo contrario, creerás que es susceptible de ser atacada. No se te pide ser crucificado, lo cual fue parte de lo que yo aporté como maestro. Se te pide únicamente que sigas mi ejemplo cuando te asalten tentaciones mucho menos extremas de percibir falsamente, y que no las aceptes como falsas justificaciones para desatar tu ira. No puede haber justificación para lo injustificable. No creas que la hay, ni enseñes que la hay. Recuerda siempre que enseñas lo que crees. Cree lo mismo que yo, y llegaremos a ser maestros de igual calibre.
UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn:
Jesús, a través de Un Curso de Milagros, nos recuerda que se nos ha pedido que lo tomemos como modelo para nuestro aprendizaje, ya que un ejemplo extremo como el personificado por Él, es un recurso de aprendizaje sumamente útil.
Pero nuestra mente, elige que interpretación dar a esa enseñanza, y lo hace llevándonos a ver tan solo aquello en lo que creemos. Si creemos en la crucifixión, en los términos descritos anteriormente, interpretaremos ese guión como una lección de ataque. Mientras que si creemos que la crucifixión no es la vía de la verdadera expiación, el mensaje de la crucifixión adquiere otro significado, el de enseñar que no es necesario percibir ninguna forma de ataque en la persecución, pues no puedes ser perseguido.
Un Curso de Milagros, en el Capítulo 6, titulado, “Las Lecciones del Amor”, nos enseña la correcta visión que debemos tener sobre la enseñanza del “ataque”.
“La relación que existe entre la ira y el ataque es obvia, pero la relación que existe entre la ira y el miedo no es siempre tan evidente. La ira siempre entraña la proyección de la separación, lo cual tenemos que aceptar, en última instancia, como nuestra propia responsabilidad, en vez de culpar a otros por ello. No te puedes enfadar a no ser que creas que has sido atacado, que está justificado contraatacar y que no eres responsable de ello en absoluto. Dadas estas tres premisas completamente irracionales, se tiene que llegar a la conclusión, igualmente irracional, de que un hermano merece ataque en vez de amor. ¿Qué se puede esperar de premisas dementes, sino conclusiones dementes? La manera de desvanecer una conclusión demente es analizando la cordura de las premisas sobre las que descansa. Tú no puedes ser atacado, el ataque no tiene justificación y tú eres responsable de lo que crees”. (T-26.Int)
“Para los efectos del aprendizaje, examinemos de nuevo la crucifixión. No hice hincapié en ella anteriormente debido a las temibles connotaciones que quizá tengas asociadas con ella. Lo único que se ha subrayado hasta ahora es que no fue una forma de castigo. No obstante, no se puede explicar nada utilizando exclusivamente términos negativos. Existe una interpretación constructiva de la crucifixión que está totalmente desprovista de miedo y que, por lo tanto, si se entiende debidamente, es totalmente benévola en cuanto a lo que enseña.
Si la idea del “pecado” ya ha marcado al hombre con la errónea creencia de sentirse impuro a los ojos de Su Creador, lo que ha propiciado el Temor a Dios, dicha idea, adquiere tintes no menos conflictivos, al ver como un Dios, cuyo atributo principal debe ser su espíritu amoroso, permite que Su Hijo bienamado, sufra, padezca castigos y finalmente, alcance la muerte siendo crucificado, con el propósito de liberarnos del pecado.
La crucifixión no estableció la Expiación; fue la resurrección la que lo hizo. Son muchos los cristianos sinceros que no han entendido esto correctamente. Nadie que esté libre de la creencia en la escasez podría cometer tal equivocación. Si se examina la crucifixión desde un punto de vista invertido, parece como si Dios hubiese permitido, e incluso fomentado, el que uno de Sus Hijos sufriese por ser bueno. Esta desafortunada interpretación, que surgió como resultado de la proyección, ha llevado a muchas personas a vivir sumamente atemorizadas de Dios. Tales conceptos anti-religiosos se infiltran en muchas religiones. El auténtico cristiano, sin embargo, debería hacer una pausa y preguntarse: "¿Cómo iba a ser posible esto? ¿Cómo iba a ser posible que Dios Mismo fuese capaz de albergar el tipo de pensamiento que Sus Propias palabras han señalado claramente que es indigno de Su Hijo?" (T-3.I.1:9)
El efecto que causa el párrafo anterior es como el “agua viva” que purifica el alma. Me lleva a sentir, como parte de esa culpa inconsciente que atormenta mi espíritu, se desvanece, se purifica, se disuelve, dando paso a una nueva visión que se asemeja con el despertar y en la que me siento liberado y salvo.
Mientras que creamos que la crucifixión es el verdadero mensaje de la redención, de la expiación, estaremos dando protagonismo al ego. Como bien nos enseña el Curso:
“El viaje a la cruz debería ser el último "viaje inútil". 2No sigas pensando en él, sino dalo por terminado. Si puedes aceptarlo como tu último viaje inútil, serás libre también de unirte a mi resurrección. Hasta que no lo hagas, estarás desperdiciando tu vida, ya que ésta simplemente seguirá siendo una repetición de la separación, de la pérdida de poder, de los esfuerzos fútiles que el ego lleva a cabo en busca de compensación y, finalmente, de la crucifixión del cuerpo o muerte. Estas repeticiones continuarán indefinidamente hasta que voluntariamente se abandonen. No cometas el patético error de "aferrarte a la vieja y rugosa cruz". El único mensaje de la crucifixión es que puedes superar la cruz. Hasta que no la superes eres libre de seguir crucificándote tan a menudo como quieras. Éste no es el Evangelio que quise ofrecerte.”. (T-4.I.3:10)
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La Semana Santa desde el punto de vista de Un Curso de Milagros.
El Domingo de Ramos, representa la celebración de la victoria y la aceptación de la verdad. Nos recomienda el Curso, que no nos pasemos esta Semana Santa lamentando la crucifixión del Hijo de Dios, sino celebrando jubilosamente su liberación. Pues la Pascua de Resurrección es el signo de la paz, no del dolor. Un Cristo asesinado no tiene sentido. Pero un Cristo resucitado se convierte en el símbolo de que el Hijo de Dios se ha perdonado a sí mismo, en la señal de que se considera a sí mismo sano e íntegro.
Esta semana empieza con ramos y termina con azucenas, el signo puro y santo de que el Hijo de Dios es inocente. No permitas que ningún signo lúgubre de crucifixión se interponga entre la jornada y su propósito, entre la aceptación de la verdad y su expresión. Esta semana celebramos la vida, no la muerte. Y honramos la perfecta pureza del Hijo de Dios, no sus pecados. Hazle a tu hermano la ofrenda de las azucenas, no la de una corona de espinas; el regalo del amor, no el "regalo" del miedo. Te encuentras a su lado, con espinas en una mano y azucenas en la otra, indeciso con respecto a cuál le vas a dar. Únete a mí ahora, deshazte de las espinas y, en su lugar, ofrécele las azucenas. Lo que quiero esta Pascua es el regalo de tu perdón, que tú me concedes y yo te devuelvo. No podemos unirnos en la crucifixión ni en la muerte. Ni tampoco puede consumarse la resurrección hasta que tu perdón descanse sobre Cristo, junto con el mío.
Una semana es poco tiempo, sin embargo, la Semana Santa simboliza la jornada que el Hijo de Dios emprendió. Él comenzó con el signo de la victoria, la promesa de la resurrección, la cual ya se le había concedido. No dejes que caiga en la tentación de la crucifixión ni que se demore allí. Ayúdale a seguir adelante en paz más allá de ella, con la luz de su propia inocencia alumbrando el camino hacia su redención y liberación. No le obstruyas el paso con clavos y espinas cuando su redención está tan cerca. Deja, en cambio, que la blancura de tu radiante ofrenda de azucenas lo acelere en su camino hacia la resurrección.
La Pascua no es la celebración del costo del pecado, sino la celebración de su final. Si al mirar entre los níveos pétalos de las azucenas que has recibido y ofrecido como tu regalo vislumbras tras el velo la faz de Cristo, estarás contemplando la faz de tu hermano y reconociéndola. Yo era un extraño y tú me acogiste, a pesar de que no sabías quién era. Mas lo sabrás por razón de tu ofrenda de azucenas. En el perdón que le concedes a ese forastero, que aunque es un extraño para ti es tu Amigo ancestral, reside su liberación y tu redención junto con él. La temporada de Pascua es una temporada de júbilo, no de duelo. Contempla a tu Amigo resucitado y celebra su santidad junto conmigo. Pues la Pascua es la temporada de tu salvación, junto con la mía. (T-20.I.1:3)
Antes de continuar con las aportaciones extraídas del Curso sobre el tema que estamos analizando, me gustaría exponer la visión de la Iglesia Católica, pues ello nos aportará un debate que nos permitirá desarrollar aspectos tan importantes como la crucifixión y la resurrección.
En la Semana Santa los cristianos celebran el misterio de la Redención de Cristo, quien por su infinita misericordia y amor al hombre, decide libremente tomar nuestro lugar y recibir el castigo merecido por nuestros pecados.
Como se puede apreciar en el punto anterior, para los seguidores de la fe cristiana, la “redención” está estrechamente vinculada con los conceptos “pecados” y “castigo”. Y lo que considero de mayor importancia, ya que ello se convierte en uno de los pilares más sólidos de su fe, Dios manda a su Hijo, al mundo, con la misión de morir en la cruz para salvar a la humanidad.
Semana Santa según UCDM.
Nuestro hermano mayor, como asi se autodenomina el Maestro Jesús , en el Curso de Milagros , nos dice que el ,ha sido "la voz " de este libro para que aprendamos todo lo que fue mal entendido en otra época.
Asi hablando de la Semana Santa...nos dice que:
"...no nos pasemos esta semana Santa lamentando la crucifixión del Hijo de Dios,sino celebrando jubilosamente su liberación.
Pues la Pascua de resurrección es el signo de la paz no del dolor. "
El en su resurrección, nos enseña que la muerte no existe. Y es eso lo que nos quiso enseñar.
" Un Cristo asesinado no tiene sentido.
Pero un Cristo resucitado se convierte en el símbolo de que el Hijo de Dios se ha perdonado así mismo; es la señal de que se considera a sí mismo sano e íntegro. "
Esta semana empieza con Ramos y termina con Azucenas, El signo puro y Santo del Hijo de Dios.
" No permitas que ningún signo lúgubre de crucifixión se interponga entre la jornada y su propósito, entre la aceptación de la verdad y su expresión.
Esta semana celebramos la vida y
no la muerte " (UCDM texto pg. 474).
"Cada día cada hora , cada minuto e incluso cada segundo, estás eligiendo entre la crucificcion y la resurrección; entre el ego y el Esp.Santo.
El ego es la elección en favor de la culpabilidad; el E.S.en favor de la inocencia.
De lo único que dispones es del poder de decisión " ( pg. 304.p.4 texto de UCDM).
Felices Pascuas para todos
Celebremos la vida
El Ser eterno que en verdad somos !!
*LA SEMANA SANTA DESDE UN CURSO DE MILAGROS*
https://youtu.be/Iyc9NnQn9pw
💠🙏 Bello INSTANTE santo eterno. Amada familia en la Realidad, Bendición Paz y Luz. Momento de Consciencia.
Lección 87
https://youtu.be/CKZQ4DUF92M
*Del Manual Para El Maestro De Un Curso De Milagros*
III. La función del maestro de Dios
13. ¿Cuál es el verdadero significado del sacrificio?
7. No olvides que el sacrificio es total. No hay sacrificios a medias. No puedes renunciar parcialmente al Cielo. No puedes estar en el infierno sólo un poco. La Palabra de Dios no admite excepciones. Esto es lo que hace que sea santa y que esté más allá del mundo. Es su santidad la que
señala hacia Dios. Es su santidad la que te pone a salvo. La niegas cada vez que, por la razón que
sea, atacas a un hermano. Pues entonces es cuando te separas de Dios. Mas esa separación no es posible. Es una separación que no puede ocurrir, una separación, no obstante, en la que sin duda creerás porque habrás dado lugar a una situación imposible. Y en esa situación, lo imposible parece
ocurrir. Y parece ocurrir "a expensas" de la verdad.
(M.III.13.7.1)
https://youtu.be/CKZQ4DUF92M
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4. LAS ILUSIONES DEL EGO
IV. Esto no tiene por qué ser así
5. Cuando te sientas culpable, recuerda que el ego ciertamente ha violado las leyes de Dios, pero tú no. Los "pecados" del ego déjamelos a mí. Ese es el propósito de la Expiación. Pero hasta que no cambies de parecer con respecto a aquellos a quienes tu ego ha herido, la Expiación no podrá
liberarte. Si te sigues sintiendo culpable es porque tu ego sigue al mando, ya que sólo el ego puede experimentar culpabilidad. Eso no tiene por qué ser así.
(T.4 IV.5.1)
https://youtu.be/CKZQ4DUF92M
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🌟
Las variantes de las lecciones de práctica están diseñadas para aplicarlas en situaciones específicas que podamos tener durante el día. Así que si se te presenta alguna situación no amorosa puedes decir:
(L76)
*"Mi percepción de esto me muestra que creo en leyes que no existen."*
Puedes utilizar, por ejemplo, esta variante:
Mi percepción de esta pandemia me muestra que creo en leyes que no existen.
"Veo únicamente las leyes de Dios operando en esto."
"Permítaseme dejar que sean las leyes de Dios las que operen en esto, y no las mías."
Puedes utilizar, por ejemplo, esta variante:
Permítaseme dejar que sean las leyes de Dios las que operen sobre esta pandemia que creo percibir. Renuncio a percibir desde el miedo y los juicios.
Hoy más que nunca es necesario llevar las aplicaciones prácticas de las lecciones a las experiencias que estamos viviendo en estos momentos. Elijamos la luz del amor, y las leyes de Dios, y dejémonos arropar por ellas, la oscuridad desaparece ante la presencia de la luz, así como el miedo desaparece ante la presencia del amor.
En resumen, la introducción del repaso nos dice que:
1. Una sesión de práctica larga de 15 minutos para cada una de las ideas de la lección de repaso. Por lo tanto, tenemos una sola sesión larga de 30 minutos.
2. ”comienza pensando en las ideas correspondientes a ese día así como en los comentarios que las acompañan.“
3. ”Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha.”
4. Varias sesiones cortas, en la que alternamos las dos lecciones diarias.
5. La mitad del día se la dedicamos a una lección, y la otra mitad para la siguiente.
"Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha.(Introducción 2° repaso) uno de los propósitos de este segmento de repaso es que aprendamos a escuchar, para ello debemos estar en un silencio receptivo, de esa manera podrás escuchar el mensaje que hay para ti.
”Si notas que tu mente divaga, repite la primera fase del ejercicio, pero trata de pasar la mayor parte del tiempo escuchando sosegadamente aunque con mucha atención. Hay un mensaje esperándote. Confía en que lo vas a recibir. Recuerda que es para ti y que quieres recibirlo.” (introducción 2do repaso)
*PRÁCTICA*:
Se trata de estudiar y reflexionar sobre las ideas del repaso, con sus comentarios, antes de entrar en un estado de quietud y silencio, para luego cerrar los ojos y ponernos en un estado receptivo de escucha. "Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha." Uno de los propósitos de este segmento de repaso es que aprendamos a escuchar la Voz del Espíritu Santo.
1. (75) ”La luz ha llegado.”
”Al elegir la salvación en lugar del ataque, estoy simplemente eligiendo reconocer lo que ya está ahí. La salvación es una decisión que ya se tomó. El ataque y los resentimientos no existen como opciones. Por eso es por lo que siempre elijo entre la verdad y la ilusión; entre lo que está ahí y lo que no está. La luz ha llegado. Solamente puedo elegir la luz porque no hay otra alternativa. La luz ha reemplazado a la oscuridad, y ésta ha desaparecido.”
Recuerda aquietarte durante unos 15 minutos.
Revisa las instrucciones que se nos plantea en la introducción de este repaso. Recuerda también que vamos a permanecer en silencio para escuchar el mensaje del Espíritu Santo.
Las variantes de las lecciones de práctica están diseñadas para aplicarlas en situaciones específicas que podamos tener durante el día. Así que si se te presenta alguna situación no amorosa puedes decir:
(L75)
"Esto no puede mostrarme la oscuridad, pues la luz ha llegado."
Puedes utilizar, por ejemplo, esta variante:
La oscuridad que esta pandemia parece mostrarme, no existe, pues la luz ha llegado.
"Tu luz, [nombre] es lo único que quiero ver."
Aplica esta variante para aquellos hermanos que se sienten enfermos o que tienen miedo de enfermar o morir.
”No quiero ver en esto más que lo que realmente se encuentra ahí.”
Y lo que se encuentra ahí es la luz y el amor, lo demás son ilusiones
La siguiente lección de repaso (L 76) nos recuerda que solo las leyes de Dios, las leyes del amor son las únicas leyes reales, las únicas leyes que debo aceptar, si deseo liberarme de este mundo de ilusiones.
(76) ”No me gobiernan otras leyes que las de Dios.”
”He aquí la perfecta declaración de mi libertad. No me gobiernan otras leyes que las de Dios. La tentación de inventar otras leyes y de permitir que me subyuguen me acecha constantemente. Sufro únicamente porque creo en ellas. Pero en realidad no me afectan en absoluto. Estoy perfectamente a salvo de los efectos de cualquier ley, excepto las de Dios. Y las Suyas son las leyes de la libertad.”
*.AYUDA LECCIÓN 88*
Hoy repasaremos estas ideas:
(75) "La luz ha llegado."
(76) "No me gobiernan otras leyes que las de Dios."
Estas dos lecciones de repaso tienen como denominador común nuestra capacidad de elegir. Elegimos el Amor entendido como luz, y el Amor entendido como la ley de Dios.
Las dos lecciones son afirmaciones de la luz y las leyes de Dios, y por ende, una negación de la oscuridad y de las supuestas "leyes" del ego. Las dos lecciones son una afirmación de lo que realmente somos y una negación de lo que no somos.
La primera lección de repaso (L76) "La luz ha llegado" parece muy apropiada en un momento que el mundo parece oscurecerse por la pandemia del corona virus, (año 2020) la lección nos muestra una luz de esperanza, nos pide levantar la mirada y contemplar más allá del dolor y la desolación, y ver una luz de esperanza y alegría esperándonos, es la luz del amor que sana todo miedo, toda creencia en la enfermedad y la muerte.
Perdona todo lo que no es amoroso, y vuelve la mirada hacia tu interior y podrás ver tu luz reflejada, quizás como una voz muy familiar, por un hermoso poema, una bella melodía, un paisaje muy querido, una oración que sale del corazón, situaciones o experiencias que te recuerdan que la vida palpita en ti, pues tu eres la vida misma, recuérdalo e irradia al mundo el amor que eres. La luz es lo que somos, la habíamos negado y olvidado, luz a la que podemos regresar con solo desearla, con elegirla como nuestro principal propósito en este mundo.
La luz se nos presenta como una elección, realmente no es que llegue a nosotros, pues siempre ha estado en nosotros, realmente elegimos verla, así como habíamos elegido la oscuridad, solo que la oscuridad es una percepción falsa de la realidad. "Solamente puedo elegir la luz porque no hay otra alternativa." y cuando tomamos la decisión correcta, podremos comprobar que "La luz ha reemplazado a la oscuridad, y la oscuridad ha desaparecido." Esta última frase parece situarnos en un "futuro" donde nos hemos realizado en el amor.
Lo que parece que estamos experimentando ahora como humanidad podríamos traducirlo de la siguiente manera:
La luz ha reemplazado a la oscuridad del corona virus, por lo que, la oscuridad de la pandemia ha desaparecido.
(76) "No me gobiernan otras leyes que las de Dios."
La segunda lección de repaso (L76) nos dice que "No me gobiernan otras leyes que las de Dios" que es lo mismo que afirmar que no me gobiernan otras leyes que las del Amor o de la Luz. Si aceptáramos totalmente esta idea, sin la menor duda, estaríamos ante una "perfecta declaración de mi libertad." y esto es así pues nos habremos liberado de la esclavitud del ego, de la oscuridad, la enfermedad y la muerte. Pero como no me lo he creído, caigo en "La tentación de inventar otras leyes y de permitir que me subyuguen me acecha constantemente." Ese es el costo de elegir al ego como mi guía, al verme separado, me sentiré vulnerable frente a los peligros del mundo. Pero si elijo la guía del Espíritu Santo, si elijo al perdón y el amor, "Estoy perfectamente a salvo de los efectos de cualquier ley, excepto las de Dios." Elegir es uno de los verbos claves de Un Curso de Milagros. Elije siempre el amor y jamás te equivocarás.
*INSTRUCCIONES PARA EL REPASO:*
”abarcaremos dos ideas por día. La primera parte del día se dedicará a una de estas ideas, y la segunda parte a la otra. Llevaremos a cabo una sola sesión de ejercicios larga, y varias sesiones cortas en las que practicaremos con cada una de las ideas. Las sesiones más largas deben hacerse siguiendo estas sugerencias: asigna aproximadamente quince minutos a cada una de ellas, y comienza pensando en las ideas correspondientes a ese día así como en los comentarios que las acompañan. Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha.” (introducción 2° repaso)
