ar
Feedback

لا تقع ضحية للمخادعين! تيليمتريو يكتشف ويُميّز هذه القنوات 👉 إذا كنت تريد رؤية العلامة، اشترك

UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn

UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn

الذهاب إلى القناة على Telegram

No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.

إظهار المزيد
2 370
المشتركون
-224 ساعات
+57 أيام
لا توجد بيانات30 أيام
أرشيف المشاركات
.

Esto necesita repetirse una y otra vez hasta que te des cuenta de que es aplicable a todo lo que has hecho en oposición a la Voluntad de Dios." Al afirmar lo que somos: Amor, negamos lo que no somos: ego, despertamos a lo que siempre hemos sido: Hijos de la eternidad, de un Amor que solo sabe dar y darse de forma infinita. Con esta argumentación nos aproximamos a experimentar lo que él ejercicio nos quiere enseñar. *PRÁCTICA LARGA:* Recuerda que debes aquietarte unos 10 o 15 minutos. Esta meditación te pide que a la vez que repites lenta y pausadamente la idea central: "No me gobiernan otras leyes que las de Dios." Luego debes hacer un recuento de las leyes de este mundo, para después afirmar nuevamente que "No me gobiernan otras leyes que las de Dios." Afirmando amorosamente lo que somos y desechando lo que no somos. Por eso nos pide que hagamos una relación extensa y completa de leyes de este mundo: "Comenzaremos hoy las sesiones de práctica más largas con un breve repaso de las diferentes clases de "leyes" que hemos creído necesario acatar." "Éstas incluyen, por ejemplo, las "leyes" de la nutrición, de la inmunización, de los medicamentos y de la protección del cuerpo en las innumerables maneras en que ésta se lleva a cabo." "Crees también en las "leyes" de la amistad, de las "buenas" relaciones y de la reciprocidad." "Puede que hasta incluso creas que hay leyes que regulan lo que es de Dios y lo que es tuyo." Y después de hacer una relación de leyes de este mundo, nos reitera que "No hay más leyes que las de Dios. Deshecha hoy todas tus insensatas creencias mágicas y mantén la mente en un estado de silenciosa preparación para escuchar la Voz que te dice la verdad." Y después de entrar en un profundo silencio, nos pide escuchar la Voz que habla por Dios explicándonos las diferencias de las leyes del mundo con las de Dios, así como las cualidades de las leyes de Dios: "Estarás escuchando a Uno que te dice que de acuerdo con las leyes de Dios las pérdidas no existen." Las pérdidas, las carencias solo existen en este mundo, pues el Cielo es un estado de plenitud y abundancia. En las leyes de Dios, "No se hacen ni se reciben pagos; no se pueden hacer intercambios; no hay sustitutos y ninguna cosa es reemplazada por otra. Las leyes de Dios dan eternamente sin jamás quitar nada." El ego se relaciona a través un tráfico permanente de intercambios, su concepto de dar está basado sobre el cálculo de recibir algo a cambio, de obtener alguna ganancia a costa del otro, se busca algún tipo de reconocimiento, de dominio, en relaciones desiguales de poder o de sometimiento. Por eso Jesús nos pide que "Escucha a Aquél que te dice esto y date cuenta de cuán insensatas son las "leyes" que tú pensabas regían el mundo que creías ver." Las leyes de este mundo son la negación del amor y la glorificación de los cuerpos y de las cosas. El Espíritu Santo te dirá mucho más, "Te hablará del Amor que tu Padre te profesa, de la infinita dicha que te ofrece, de la ardiente añoranza que siente por Su único Hijo, creado como Su canal de creación, pero que éste le niega debido a su creencia en el infierno." Escucha con mucha atención a la Voz que habla por Dios, recordarte la verdad que eres. *PRÁCTICAS CORTAS* Se propone repetir la idea de hoy, por lo menos 4 o 5 veces por hora: ”No me gobiernan otras leyes que las de Dios.” "Repetiremos la idea de hoy hasta que hayamos escuchado y comprendido que no hay más leyes que las de Dios." ”Repetiremos hoy esta dedicatoria tan a menudo como sea posible; por lo menos cuatro o cinco veces por hora” *RESPUESTA A LA TENTACION*: Igualmente nos sugiere usar la idea del día "en respuesta a cualquier tentación de sentirnos sujetos a otras leyes a lo largo del día." Reconocer que no me gobiernan otras leyes que las de Dios, es reconocer nuestro origen, como Hijos del Amor, es mirar más allá de este mundo de ilusiones, y poder reconocer la verdad de lo que somos: espíritu inmortal, disfrutando de nuestra amorosa naturaleza, el gozo de SER.

*.AYUDA LECCIÓN 76*   *NO ME GOBIERNAN OTRAS LEYES QUE LAS DE DIOS*.   Esta es una lección de las más metafísicas del Libro de Ejercicios. Aquí Jesús no se está dirigiendo a nuestro "yo individual” que se cree que tiene un cuerpo, que vive en este mundo y que hace parte de este mundo.    Aquí se dirige a esa parte de nuestra mente de luz y amor que todavía permanece en nuestra consciencia. Nos está recordando quienes somos realmente, los perfectos Hijos de Dios, y nos recuerda que seguimos en Dios y que siempre hemos estado en Dios, y, por lo tanto, "No me gobiernan otras leyes que las de Dios." Pues este mundo, incluyendo sus cuerpos y sus leyes no las creó Dios, no son reales, son ilusorias.  "No me gobiernan otras leyes que las de Dios.” Es lo mismo que decir, que solo me gobiernan las leyes del Amor.    Pensar que me gobiernan las leyes de este mundo, es buscar la salvación donde no se encuentra, o sea, en este mundo ilusorio alimentado por la culpa, los miedos y los conflictos.   Quizás para algunos este Curso nos puede parecer muy radical, pues es explícito que ninguna de las leyes de este mundo es real, ya sean leyes económicas, de la física, de la medicina, de la nutrición o de las relaciones sociales. El Curso no hace concesiones respecto a la verdad, en eso es categórico. Solo Dios y Sus cualidades son verdad, lo demás son ilusiones que se desvanecerán ante la luz de la verdad.    *CUERPO o MENTE?:*   Nuestro problema está en que nos identificamos como un cuerpo, creemos que nuestro propósito es cuidar y proteger al cuerpo.   El Curso nos recuerda que "EI cuerpo se ve amenazado por la mente que se hace daño a sí misma."  "El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma." En otras palabras, para que olvidemos quienes somos realmente, el ego utiliza al cuerpo, centrando la atención en el cuerpo, que es algo externo y no en la mente, que es mi condición interna.   "El sufrimiento corporal es una máscara de la que la mente se vale para ocultar lo que, realmente sufre." La que sufre es la mente que se cree dividida, está en conflicto y lo proyecta sobre su cuerpo o el de sus hermanos, y esa mente "No quiere entender que es su propia enemiga; que se ataca a sí misma y que quiere morir." Y para ello fabricamos las leyes de este mundo "De esto es de lo que tus "leyes" quieren salvar al cuerpo. Para esto es para lo que crees ser un cuerpo." Las "leyes" de este mundo las hemos fabricado para ocultar nuestra naturaleza, para negar nuestra verdadera identidad, la idea de hoy nos la recuerda, y nos ayuda a despertar a la verdad que somos: Hijos del Amor.    *REALIDAD O PROYECCIÓN*:   Con esta lección el Curso nos pide poner la atención en nuestra mente (nuestra realidad) y no en nuestro cuerpo (nuestra proyección imaginada). Este es un Curso sobre las causas no sobre los efectos. El Curso concluye que las leyes de este mundo "Lo que pretende salvar no existe.  Únicamente lo que pretende ocultar te salvará." Lo que pretendemos salvar es al cuerpo y nuestro yo individual. Y lo que pretendemos ocultar es a Dios, el amor que somos. De ahí la afirmación que "Las leyes de Dios jamás pueden ser reemplazadas." Pero desde nuestra demencia buscamos reemplazarlas por las leyes de este mundo, por las leyes del ego. Pero, todo lo que nace en el tiempo muere en el tiempo, sólo lo que nace del Amor es eterno, y por lo tanto, real. Podemos creer que negamos las leyes de Dios, pero no podemos cambiarlas, esa es la razón por la que despertaremos de este sueño de olvido, a la plenitud del Amor que siempre es.    "Piensa en la liberación que te brinda el reconocimiento de que no estás atado a las extrañas y enrevesadas leyes que has promulgado para que te salven." La salvación pasa por dejar de depositar nuestra fe en las leyes de este mundo, y reconocer sólo las leyes de Dios. Así que "No hay más leyes que las de Dios.

.

sticker.webp0.05 KB

*REFLEXIONES SOBRE LA LECCIÓN 76* https://youtu.be/TT-_mPJvwMY

sticker.webp0.04 KB

No se hacen ni se reciben pagos; no se pueden hacer intercambios; no hay subtitutos y ninguna cosa es reemplazad https://youtu.be/2ieTwgcpk5Q a por otra. Las leyes de Dios dan eternamente sin jamás quitar nada. 10. Escucha a Aquél que te dice esto y date cuenta de cuán insensatas son las “leyes” que tú pensabas regían el mundo que creías ver. Sigue prestando atención. Él te dirá más. Te hablará del Amor que tu Padre te profesa, de la infinita dicha que te ofrece, de la ardiente añoranza que siente por Su único Hijo, creado como Su canal de creación, pero que éste le niega debido a su creencia en el infierno. 11. Abramos hoy los canales de Dios y permitamos que Su Voluntad se extienda a través de nosotros hasta Él. De esa manera es como la creación se expande infinitamente. Su Voz nos hablará de esto, así como de los gozos del Cielo, que Sus leyes mantienen por siempre ilimitados. Repetiremos la idea de hoy hasta que hayamos escuchado y comprendido que no hay más leyes que las de Dios. Después nos diremos a nosotros mismos, a modo de dedicatoria con la cual concluye la sesión de práctica: No me gobiernan otras leyes que las de Dios. 12. Repetiremos hoy esta dedicatoria tan a menudo como sea posible; por lo menos cuatro o cinco veces por hora, así como en respuesta a cualquier tentación de sentirnos sujetos a otras leyes a lo largo del día. Es nuestra declaración de que estamos a salvo de todo peligro y de toda tiranía. Es nuestro reconocimiento de que Dios es nuestro Padre y de que Su Hijo se ha salvado. https://youtu.be/2ieTwgcpk5Q

*🌀 Lección 76 🌀* — 17 marzo — *No me gobiernan otras leyes que las de Dios.* https://youtu.be/2ieTwgcpk5Q 1. Hemos visto antes cuántas cosas absurdas te han parecido ser la salvación. Cada una de ellas te ha aprisionado con leyes tan absurdas como ellas mismas. Sin embargo, no estás aprisionado por ninguna de esas cosas. Mas para comprender que esto es cierto, primero te tienes que dar cuenta de que la salvación no se encuentra en ninguna de ellas. Mientras la busques en cosas que no tienen sentido te atarás a ti mismo a leyes que tampoco tienen sentido. Y de esta manera, tratarás de probar que la salvación está donde no está. 2. Hoy nos alegraremos de que no puedas probarlo. Pues si pudieses, buscarías la salvación eternamente donde no está, y jamás la hallarías. La idea de hoy te repite una vez más cuán simple es la salvación. Búscala allí donde te espera y allí la hallarás. No la busques en ninguna otra parte, pues no está en ninguna otra parte. 3. Piensa en la liberación que te brinda el reconocimiento de que no estás atado a las extrañas y enrevesadas leyes que has promulgado para que te salven. Crees realmente que te morirías de hambre a menos que tengas fajos de tiras de papel moneda y montones de discos de metal. Crees realmente que una pequeña píldora que te tomes o que cierto fluido inyectado en tus venas con una fina aguja te resguardará de las enfermedades y de la muerte. Crees realmente que estás solo a no ser que otro cuerpo esté contigo. 4. La demencia es la que piensa estas cosas. Tú las llamas leyes y las anotas bajo diferentes nombres en un extenso catálogo de rituales que no sirven para nada ni tienen ningún propósito. Crees que debes obedecer las “leyes” de la medicina, de la econo­mía y de la salud. Protege el cuerpo y te salvarás.https://youtu.be/2ieTwgcpk5Q 5. Eso no son leyes, sino locura. EI cuerpo se ve amenazado por la mente que se hace daño a sí misma. El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma. El sufrimiento corporal es una máscara de la que la mente se vale para ocultar lo que realmente sufre. No quiere entender que es su propia enemiga; que se ataca a sí misma y que quiere morir. De esto es de lo que tus “leyes” quieren salvar al cuerpo. Para esto es para lo que crees ser un cuerpo. 6. No hay más leyes que las de Dios. Esto necesita repetirse una y otra vez hasta que te des cuenta de que es aplicable a todo lo que has hecho en oposición a la Voluntad de Dios. Tu magia no tiene sentido. Lo que pretende salvar no existe. Únicamente lo que pretende ocultar te salvará. 7. Las leyes de Dios jamás pueden ser reemplazadas. Dedicaremos el día de hoy a regocijarnos de que así sea. No es ésta una verdad que queramos seguir ocultando. En lugar de ello nos daremos cuenta de que es una verdad que nos mantiene libres para siempre. La magia aprisiona, pero las leyes de Dios liberan. La luz ha llegado porque no hay más leyes que las de Él. 8. Comenzaremos hoy las sesiones de práctica más largas con un breve repaso de las diferentes clases de “leyes” que hemos creído necesario acatar. Éstas incluyen, por ejemplo, las “leyes” de la nutrición, de la inmunización, de los medicamentos y de la protección del cuerpo en las innumerables maneras en que ésta se lleva a cabo. Crees también en las “leyes” de la amistad, de las “buenas” relaciones y de la reciprocidad. Puede que hasta incluso creas que hay leyes que regulan lo que es de Dios y lo que es tuyo. Muchas “religiones” se han basado en eso. Dichas reli­giones no salvan, sino que condenan en nombre del Cielo. En cualquier caso, sus leyes no son más extrañas que otras “leyes” que tú crees que debes obedecer para estar a salvo. 9. No hay más leyes que las de Dios. Deshecha hoy todas tus insensatas creencias mágicas y mantén la mente en un estado de silenciosa preparación para escuchar la Voz que te dice la verdad. Estarás escuchando a Uno que te dice que de acuerdo con las leyes de Dios las pérdidas no existen. https://youtu.be/2ieTwgcpk5Q

.

*UCDM, LECCIÓN 76* *17 de Marzo* ⬇️ *No me gobiernan otras leyes que las de Dios.*
*UCDM, LECCIÓN 76* *17 de Marzo* ⬇️ *No me gobiernan otras leyes que las de Dios.*

.

.

sticker.webp0.15 KB

.

.

7. La verdad y la pequeñez se niegan mutuamente porque la grandeza es verdad. La verdad no cambia; siempre es verdad. Cuando pierdes la conciencia de tu grandeza es que la has reemplazado con algo que tú mismo inventaste. Quizá con la creencia en la pequeñez; quizá con la creencia en la grandiosidad. Mas cualquiera de ellas no puede sino ser demente porque no es verdad. Tu grandeza nunca te engañará, pero tus ilusiones siempre lo harán. Las ilusiones son engaños. No puedes triunfar, pero estás exaltado. Y en tu estado de exaltación buscas a otros que son como tú y te regocijas con ellos. 8. Es fácil distinguir la grandeza de la grandiosidad, pues el amor puede ser correspondido, pero el orgullo no. El orgullo no producirá milagros, y te privará, por lo tanto, de los verdaderos testigos de tu realidad. La verdad no está velada ni oculta, pero el que sea evidente para ti depende del gozo que lleves a sus testigos, que son quienes te la mostrarán. Ellos dan testimonio de tu grandeza, pero no pueden dar testimonio del orgullo porque el orgullo no se puede compartir. Dios quiere que contemples lo que Él creó porque lo que Él creó es Su gozo. 9. ¿Cómo puede ser que tu grandeza sea arrogancia cuando Dios Mismo da testimonio de ella? ¿Y puede lo que no tiene testigos ser real? ¿Qué beneficio se podría derivar de ello? Si no se puede derivar ninguno, el Espíritu Santo no puede usarlo. Lo que Él no puede transformar en la Voluntad de Dios no existe en absoluto. La grandiosidad es algo ilusorio porque su propósito es reemplazar a tu grandeza. Pero lo que Dios ha creado no puede ser reemplazado. Dios está incompleto sin ti porque Su grandeza es total, y tú no puedes estar excluido de ella. 10. Tú eres absolutamente irreemplazable en la Mente de Dios. Nadie más puede ocupar tu lugar en ella, y mientras lo dejes desocupado, tu eterno puesto aguardará simplemente tu regreso. Dios te recuerda esto a través de Su Voz, y Él Mismo mantiene a salvo tus extensiones dentro de Su Mente. Mas no las conocerás hasta que regreses a ellas. No puedes reemplazar al Reino, ni puedes reemplazarte a ti mismo. Dios, que conoce tu valía, no lo permitiría, y, por lo tanto, no puede suceder. Tu valía se encuentra en la Mente de Dios y, por consiguiente, no sólo en la tuya. Aceptarte a ti mismo tal como Dios te creó no puede ser arrogancia porque es la negación de la arrogancia. Aceptar tu pequeñez es arrogancia porque significa que crees que tu evaluación de ti mismo es más acertada que la de Dios. 11. Sin embargo, si la verdad es indivisible, tu evaluación de ti mismo tiene que ser la misma que la de Dios. Tú no estableciste tu valía, y ésta no necesita defensa. Nada puede atacarla ni prevalecer contra ella. No varía. Simplemente es. Pregúntale al Espíritu Santo cuál es tu valía y Él te lo dirá, pero no tengas miedo de Su respuesta, pues procede de Dios. Es una respuesta exaltada por razón de su Origen, y como el Origen es verdad, la respuesta lo es también. Escucha y no pongas en duda lo que oigas, pues Dios nunca engaña. Él quiere que reemplaces la creencia del ego en la pequeñez por Su Propia Respuesta exaltada a lo que tú eres, de modo que puedas dejar de ponerla en duda y la conozcas tal como es. 🕊️

*LIBRO DE TEXTO* *9. LA ACEPTACIÓN DE LA EXPIACIÓN.* *VIII. La grandeza en contraposición a la grandiosidad.* 1. La grandeza es de Dios y sólo de Él. Por lo tanto, se encuentra en ti. Siempre que te vuelves consciente de ella, por vagamente que sea, abandonas al ego automáticamente, ya que en presencia de la grandeza de Dios la insignificancia del ego resulta perfectamente evidente. Cuando esto ocurre, el ego cree -a pesar de que no lo entiende- que su "enemigo" lo ha atacado, e intenta ofrecerte regalos para inducirte a que vuelvas a ponerte bajo su "protección". El auto- engrandecimiento es la única ofrenda que puede hacer. La grandiosidad del ego es la alternativa que él ofrece a la grandeza de Dios. ¿Por cuál de estas dos alternativas te vas a decidir?. 2. El propósito de la grandiosidad es siempre encubrir la desesperación. No hay esperanzas de que pueda hacerlo porque no es real. Es un intento de contrarrestar tu sensación de pequeñez, basado en la creencia de que la pequeñez es real. Sin esta creencia la grandiosidad no tendría sentido y no la desearías en absoluto. La esencia de la grandiosidad es la competencia porque la grandiosidad siempre implica ataque. Es un intento ilusorio de eclipsar pero no de deshacer. Dijimos anteriormente que el ego oscila entre la sospecha y la perversidad. Permanece receloso mientras te desesperes contigo mismo. Pasa a la perversidad cuando decides no tolerar más tu auto-degradación e ir en busca de ayuda. Entonces te ofrece como "solución" la ilusión del ataque. 3. El ego no entiende la diferencia que hay entre la grandeza y la grandiosidad porque no ve la diferencia que hay entre los impulsos milagrosos y las extrañas creencias del ego que él mismo ha inventado. Te dije que el ego es consciente de que su existencia está amenazada, pero no hace distinciones entre estos dos tipos de amenaza tan diferentes. Su profunda sensación de vulnerabilidad le impide juzgar, excepto con ataques. Cuando el ego se siente amenazado, su única elección estriba en si atacar ahora o retirarse para atacar más tarde. Si aceptas su oferta de grandiosidad atacará inmediatamente. Si no, esperará. 4. El ego queda inmovilizado en presencia de la grandeza de Dios porque Su grandeza establece tu libertad. Aun la más leve indicación de tu realidad expulsa literalmente al ego de tu mente ya que deja de interesarte por completo. La grandeza está totalmente desprovista de ilusiones y, puesto que es real, es extremadamente convincente. Mas la convicción de que es real te abandonará a menos que no permitas que el ego la ataque. El ego no escatimará esfuerzo alguno por rehacerse y movilizar sus recursos en contra de tu liberación. Te dirá que estás loco, y alegará que la grandeza no puede ser realmente parte de ti debido a la pequeñez en la que él cree. Pero tu grandeza no es ilusoria porque no fue invención tuya. Inventaste la grandiosidad y le tienes miedo porque es una forma de ataque, pero tu grandeza es de Dios, Quien la creó como expresión de Su Amor. 5. Desde tu grandeza tan sólo puedes bendecir porque tu grandeza es tu abundancia. Al bendecir la conservas en tu mente, protegiéndola así de las ilusiones y manteniéndote a ti mismo en la Mente de Dios. Recuerda siempre que no puedes estar en ninguna otra parte, excepto en la Mente de Dios. Cuando te olvidas de esto, te desesperas y atacas. 6. El ego depende exclusivamente de que estés dispuesto a tolerarlo. Si estuvieses dispuesto a contemplar tu grandeza no podrías desesperarte, y, por lo tanto, no podrías desear al ego. Tu grandeza es la respuesta de Dios al ego porque es verdad. La pequeñez y la grandeza no pueden coexistir, ni tampoco pueden sucederse alternadamente. La pequeñez y la grandiosidad, por otra parte, no tan sólo pueden, sino que se ven obligadas a alternar, puesto que ninguna de las dos es verdad y se encuentran, por lo tanto, en el mismo nivel. Al ser éste el nivel de los cambios, se experimenta como un constante alternar, siendo los extremos su característica principal.

.