UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn
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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.
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*AYUDA LECCIÓN 255*
*ELIJO PASAR ESTE DÍA EN PERFECTA PAZ.*
Observemos con detalle la idea de hoy. No sólo está diciendo que elijo pasar este día en paz. La idea va mucho más allá, y dice que elijo pasar este día en "perfecta" paz.
¿Cuál es la perfecta paz?
En todo caso no es lo que este mundo entiende por paz. El mundo entiende por paz la ausencia de guerra, la ausencia de conflicto. Pero la naturaleza de este mundo de opuestos, carencias, culpas, miedos y ataques, es de conflictos permanentes, donde sólo cambian las formas, donde un problema parece suceder a otro problema, son treguas, momentos entre dos conflictos. Esa no es la "perfecta paz." de la que habla esta lección.
La perfecta paz es la paz de Dios, o como la define la Biblia: "la paz que sobrepasa todo entendimiento" Es un estado de total plenitud, amor y dicha infinita.
"Elijo pasar este día en perfecta paz." Es una decisión absoluta sin transigencias de ninguna clase. Pero lograrla nos parece que no es tarea fácil desde nuestra perspectiva del mundo, por eso "No me parece que pueda elegir experimentar únicamente paz hoy."
Esa duda la debo superar depositando mi confianza en Dios, "Sin embargo, mi Dios me asegura que Su Hijo es como Él." Fuimos creados a Semejanza de Dios, y por lo tanto, gozamos de sus mismos atributos, entre ellos, poder disfrutar de una "perfecta paz."
Y por lo tanto, debo confiar en lo que me dice el Espíritu Santo, que me "afirma que soy el Hijo de Dios."
Si lo que Dios y el Espíritu Santo me dicen es verdad, entonces que "la paz que hoy elijo experimentar dé fe de la verdad de Sus Palabras."
La única verdad es que "El Hijo de Dios no puede sino estar libre de preocupaciones y morar eternamente en la paz del Cielo." Si Dios nos dio Su paz, esta se halla aún en nuestras mentes, y allí debemos encontrarla.
En nombre del Cristo en mi "consagro este día a encontrar lo que la Voluntad de mi Padre ha dispuesto para mí, a aceptarlo como propio y a concedérselo a todos Sus Hijos, incluido yo." Consagro este día a la paz de Dios, a la paz que sólo el amor nos puede brindar, pues une e integra toda la Creación. Consagro este día al amor que me enseñó que solo tengo hermanos y no enemigos, que la paz es contemplar la perfecta inocencia de mis hermanos, y la grandeza del Amor de nuestro Padre en perfecta unidad con Su Hijo.
*ORACIÓN DEL DÍA*:
"Así es como deseo pasar este día Contigo, Padre mío. Tu Hijo no Te ha olvidado. La paz que le otorgaste sigue estando en su mente, y es ahí donde elijo pasar este día."
*PRÁCTICA*:
Recuerda repasar el tema especial de esta sección, titulado "4. ¿Qué es el pecado?"
Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea y la oración del día, y si logras memorizarlas mucho mejor, hazlas tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:
"Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo." (L- 221.2:1-6)
No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad. ⚜️
*🌀 LECCIÓN 255 🌀*
(12 de septiembre )
*Elijo pasar este día en perfecta paz.*
https://youtu.be/ft5mNx6dKcE
1. No me parece que pueda elegir experimentar únicamente paz hoy.
Sin embargo, mi Dios me asegura que Su Hijo es como Él.
Que pueda hoy tener fe en Aquel que afirma que soy el Hijo de Dios.
Y que la paz que hoy elijo experimentar dé fe de la verdad de Sus Palabras.
El Hijo de Dios no puede sino estar libre de preocupaciones y morar eternamente en la paz del Cielo.
En Nombre Suyo, consagro este día a encontrar lo que la Voluntad de mi Padre ha dispuesto para mí, a aceptarlo como propio y a concedérselo a todos Sus Hijos, incluido yo.
2. Así es como deseo pasar este día Contigo, Padre mío.
Tu Hijo no Te ha olvidado. La paz que le otorgaste sigue estando en su mente, y es ahí donde elijo pasar este día.
*UCDM LECCIÓN 255*
*12 de septiembre* ⬇️
*Elijo pasar este día en perfecta paz.*
Feliz viernes
Hoy les pediré utilizar auriculares para entrar en una frecuencia mas profunda. .
Os pedimos entrar todos unidos a la misma hora 21:30 hora España y resto del mundo cuando puedan.
Os bendigo con todo mi profundo amor.🙌
https://youtu.be/BpmDIfHLYRs?is=C4GhE2zVk8dwvk0d
7. Así pues, lo único que el mundo requiere para poder sanar es tu curación. Sólo necesita una lección que se haya aprendido perfectamente. Y de esta manera, cuando tú la olvides, el mundo te recordará dulcemente lo que le enseñaste. Debido a su agradecimiento, no dejará de prestarte apoyo a ti que te dejaste curar para que él pudiese vivir. Invocará a sus testigos para mostrarte la faz de Cristo a ti que les trajiste la visión, gracias a la cual la presenciaron. El mundo de acusación es reemplazado por otro en el que todos los ojos se vuelven amorosamente hacia el Amigo que les trajo su liberación. Y tu hermano percibirá felizmente los muchos amigos que antes consideraba enemigos.
8. Aunque los problemas no son concretos, se manifiestan en formas concretas, y son estas formas concretas las que configuran el mundo. Nadie entiende la naturaleza de su problema, pues, de lo contrario, ya no estaría ahí para que él lo pudiese ver. La naturaleza misma del problema es que no es un problema. Por lo tanto, mientras él lo perciba, no lo podrá percibir tal como es. La curación, en cambio, es evidente en situaciones concretas y se generaliza para incluirlas a todas. Esto se debe a que todas ellas son realmente la misma situación, a pesar de sus diferentes formas. La finalidad de todo aprendizaje es la transferencia, la cual se consuma cuando dos situaciones distintas se ven como lo mismo, ya que lo único que se puede encontrar en ellas son elementos comunes. Esto, no obstante, sólo lo puede lograr Uno que no ve las diferencias que tú ves. No eres tú quien lleva a cabo la transferencia de lo que has aprendido. Pero el hecho de que dicha transferencia ya se haya llevado a cabo, a pesar de todas las diferencias que ves, te convence de que esas diferencias no podían ser reales.
9. Tu curación se extenderá y se aplicará a problemas que no creías eran tus problemas. Y resultará evidente también que todos tus diferentes problemas se resolverán tan pronto como te hayas librado de uno solo de ellos. No puede ser que sus diferencias sean las que hayan hecho que esto sea posible, pues el aprendizaje no puede saltar de una situación a su opuesto y obtener los mismos resultados. Toda curación debe proceder de manera ordenada, de acuerdo con leyes que han sido percibidas correctamente y que no se han violado. No dejes que la manera en que las percibes te haga sentir miedo. Estás equivocado, pero hay Alguien dentro de ti que está en lo cierto.
10. Deja, pues, la transferencia de tu aprendizaje en manos de Aquel que realmente entiende sus leyes y que se asegurará de que permanezcan invioladas e ilimitadas. Tu papel consiste simplemente en aplicarte a ti mismo lo que Él te ha enseñado; el resto corre de Su cuenta. Así es como los innumerables testigos de tu aprendizaje te probarán el poder de éste. El primer testigo que verás será a tu hermano, pero tras él habrá miles, y tras cada uno de éstos mil más. Puede que cada uno de ellos parezca tener un problema distinto del de los demás. Mas todos se resolverán al unísono. Y su común resolución demostrará que las preguntas no podían haber sido distintas.
11. ¡Que la paz sea contigo a quien se ofrece curación! Comprenderás que se te da paz cuando aceptas la curación. No necesitas ser consciente de toda su valía para entender que te has beneficiado de ella. Lo que ocurrió en aquel instante en que el amor entró sin ninguna traza de ataque, permanecerá contigo para siempre. Tu curación, así como la de tu hermano, será uno de sus efectos. Dondequiera que vayas contemplarás sus múltiples efectos. Todos los testigos que contemples, no obstante, serán sólo una fracción de los que realmente existen. La infinitud no se puede entender contando todas sus partes separadas. Dios te da las gracias por tu curación, pues Él sabe que es un regalo de amor para Su Hijo, y, por lo tanto, un regalo que se le hace a Él.
🕊️
*((( LIBRO TEXTO )))*
*27. LA CURACIÓN DEL SUEÑO.*
*V. El ejemplo de la curación.*
1. La única manera de curarse es curando. El milagro se extiende sin tu ayuda, pero tú eres esencial para que pueda dar comienzo. Acepta el milagro de curación y se extenderá por razón de lo que es. Su naturaleza es extenderse desde el instante en que nace. Y nace en el instante en que se ofrece y se recibe. Nadie puede pedirle a otro que sane. Pero puede permitirse a sí mismo ser sanado, y así ofrecerle al otro lo que él ha recibido. ¿Quién podría ofrecer a otro lo que él mismo no tiene? ¿Y quién podría compartir lo que se niega a sí mismo? El Espíritu Santo te habla a ti, no a otra persona. Y al tú escucharle, Su Voz se extiende porque has aceptado lo que Él dice.
2. La salud es el testigo de la salud. Mientras no se dé testimonio de ella, no será convincente. Sirve de prueba sólo cuando ha sido demostrada, y para ello tiene que proveer un testigo que nos induzca a creer. Nadie se cura con mensajes contradictorios. Te curas cuando lo único que deseas es curar. Tu propósito indiviso hace que esto sea posible. Pero si tienes miedo de la curación, entonces no puede efectuarse a través de ti. Lo único que se requiere para que se efectúe una curación es que no haya miedo. Los temerosos no se han curado, por lo tanto, no pueden curar. Esto no quiere decir que para que puedas curar tenga que haber desaparecido el conflicto de tu mente para siempre. Pues si así fuese, no habría entonces necesidad de curación. Mas sí quiere decir que, aunque sólo sea por un instante, tienes que amar sin atacar. Un instante es suficiente. Los milagros no están circunscritos al tiempo.
3. El instante santo es la morada de los milagros. Desde allí, cada uno de ellos viene a este mundo como testigo de un estado mental que ha transcendido el conflicto y ha alcanzado la paz. El instante santo lleva el consuelo de la paz al campo de batalla, demostrando así que la guerra no tiene efectos. Pues todo el dolor que la guerra ha tratado de ocasionar, los cuerpos despedazados y los miembros mutilados, los moribundos gimientes y los muertos silenciosos, son dulcemente elevados y consolados.
4. Allí donde un milagro ha venido a sanar no hay tristeza. Y lo único que se requiere para que todo esto ocurra es un instante de tu amor sin traza alguna de ataque. En ese instante sanas, y en ese mismo instante se consuma toda curación. ¿Qué podría estar separado de ti, una vez que has aceptado la bendición que el instante santo brinda? No tengas miedo de bendecir, pues Aquel que te bendice ama al mundo y no deja nada en él que pueda ser motivo de miedo. Pero si te niegas a dar tu bendición, el mundo te parecerá ciertamente temible, pues le habrás negado su paz y su consuelo, y lo habrás condenado a la muerte.
5. Aquel que pudo haber salvado a un mundo tan penosamente despojado de todo, pero que se volvió atrás por temor a ser curado, ¿no vería acaso a ese mundo como una condenación? Los ojos de los moribundos reflejan reproche, y el sufrimiento susurra: "¿De qué tienes miedo?" Examina detenidamente su pregunta. Te la hace en tu nombre. El mundo agonizante tan sólo te pide que dejes de atacarte por un instante, para que él pueda sanar.
6. Ven al instante santo y sé curado, pues nada de lo que recibes en él se olvida cuando regresas al mundo. Y al haber sido bendecido, traerás bendiciones contigo. Se te da vida para que se la impartas al mundo moribundo. Y los ojos dolientes ya no acusarán, sino que brillarán con agradecimiento hacia ti que los bendijiste. El fulgor del instante santo iluminará tus ojos y les dará visión para que puedan ver la faz de Cristo más allá del sufrimiento. La curación reemplaza al sufrimiento. El que ve uno de ellos no puede percibir el otro, pues ambos no pueden estar presentes a la vez. Y el mundo será el testigo de lo que veas, y dará testimonio de ello.
