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UN CURSO DE MILAGROS Coret_yn

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No importa cuando (dia o mes) comiences el Curso, continua en orden las lecciones hasta final de año. Luego el día 1 de ENERO vuelve a comenzar por la numero 1, eso es lo que hacemos todos los que practicamos Un Curso de Milagros. Estamos para ayudarte!!.

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*REFLEXIONES SOBRE LA LECCIÓN 221* https://youtu.be/AlYPp4ZaFhs

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  La mente que ha elegido perdonar de la mano del Espíritu Santo aprende "a darle la bienvenida a la verdad exactamente como ésta es." Darle la bienvenida a la verdad, es darle la bienvenida al Amor y a la paz de Dios.    De ahí que Jesús nos recomiende que ante cualquier situación "No hagas nada, pues, y deja que el perdón te muestre lo que debes hacer a través de Aquel que es tu Guía, tu Salvador y Protector, Quien, lleno de esperanza, está seguro de que finalmente triunfarás." Deja en manos del Espíritu Santo toda situación, circunstancia o conflicto que creas experimentar, deja que sea sólo el juicio del Amor el que te diga que decir o hacer, solo el Amor puede contemplar la Verdad que eres y recordarte que lo que crees ver no es verdad, pues donde no hay paz no hay Amor. Volver al Amor es volver a la paz y la dicha, y eso y solo eso es la Verdad.   https://youtu.be/BJGqdqA__8g El Espíritu Santo "ya te ha perdonado, pues ésa es la función que Dios le encomendó." Así que no temamos pedirle ayuda, abandonemos toda creencia en la culpa pues ni el Espíritu Santo ni Dios vienen a juzgarnos y condenarnos. Dejemos a un lado el temor a Dios, pues el Amor no sabe de condenas ni castigos.    Y una vez que nos hayamos perdonado, cumplamos nuestra función como ayudantes del Espíritu Santo, "Ahora tú debes compartir Su función y perdonar a aquel que Él ha salvado, cuya inocencia Él ve y a quien honra como el Hijo de Dios."   LOS PASOS DEL PERDÓN:   En la lección 23 Jesús nos dice que el perdón tiene 3 pasos:   1. IDENTIFICAR:   Identificar qué es lo que nos quita la paz, darnos cuenta de algún conflicto interno, hacer consciencia de aquello que nos perturba ...    2. ABANDONAR:   Si reconocemos que la causa está en nuestra mente, que fue una percepción falsa, de un juicio. Entonces una vez identificados elegimos abandonar o soltar esos pensamientos.    3. REEMPLAZAR:   Este tercer paso es el resultado de los dos primeros, y lo realiza el Espíritu Santo por nosotros. Los pensamientos de miedo, culpa o ataque son reemplazados por pensamientos de amor, paz y unidad. En ausencia de juicios lo único que queda es el amor.    ¿Están presentes estos 3 pasos en este texto? . Claro que si, busquemoslos:   1. IDENTIFICAR:   Cuando proyectamos nuestras culpas contra nuestros hermanos los estamos acusando de que nos hicieron algo malo. Creemos que eso fue la causa de la pérdida de nuestra paz, pero reconocemos que ello es falso y decidimos descartarlo "El perdón reconoce que lo que pensaste que tu hermano te había hecho en realidad nunca ocurrió."   2. ABANDONAR:   "El perdón ve simplemente la falsedad de dicha idea y, por lo tanto, la descarta."El perdón no ve pecadores ni culpables, ni malos ni amenazantes enemigos, sólo ve la impecabilidad del Hijo de Dios, sólo ve inocencia y mansedumbre.    3. REEMPLAZAR:   El perdón nos libera de la culpa, y "Lo que entonces queda libre para ocupar su lugar es la Voluntad de Dios." Al no haber culpables, lo que queda es la verdad de lo que somos, sólo Amor.    Ese es el poder sanador del perdón, nos lleva a ver nuestra realidad al despojarnos del velo de la ilusión de este mundo, a reconocer nuestra unidad con nuestros hermanos y con Dios y amorosamente nos conduce de regreso a casa, al corazón de Dios.     https://youtu.be/BJGqdqA__8g

*🌀 LECCIÓN 221 🌀*  9 de Agosto  *Que mi mente esté en paz y que todos mis pensamientos se aquieten.* https://youtu.be/BJGqdqA__8g 1. Padre, hoy vengo a Ti en busca de la paz que sólo Tú puedes dar. Vengo en silencio. Y en la quietud de mi corazón -en lo más recóndito de mi mente- , espero y estoy a la escucha de Tu Voz. Padre mío, háblame hoy. Vengo a oír Tu Voz en silencio, con certeza y con amor, seguro de que oirás mi llamada y de que me responderás. 2. Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo. El perdón nos libera de la culpa, y "Lo que entonces queda libre para ocupar su lugar es la Voluntad de Dios." Al no haber culpables, lo que queda es la verdad de lo que somos, sólo Amor.    *LA MENTE QUE NO PERDONA*:   ¿Cuáles son las características de una mente que no perdona?  "es aquel que emite un juicio que no pone en duda a pesar de que es falso." Es aquel que juzga, condena y castiga (ataca) a alguien y está convencido que lo está haciendo correctamente. Se cree el cuento de sus propias proyecciones. En este caso, "La mente se ha cerrado y no puede liberarse." Es una mente atrapada en sus propios pensamientos de juicio y culpa.    "Dicho pensamiento protege la proyección," ¿que se nos quiere decir con proteger la proyección? Básicamente una vez emitido un juicio, necesitamos justificarlo y reforzarlo, el ego requiere hacer real la culpa, pues sin ella sólo quedaría el amor y el ego desaparecería. Por eso somos tan obsesivos a la hora de culpar y condenar a los demás o de culparnos a nosotros mismos.    "¿Qué puede interponerse entre una proyección fija y el objetivo que ésta ha elegido como su deseada meta?" Cuando emitimos un juicio contra alguien, pareciera que no estuviéramos tranquilos hasta que sea castigado, hasta que pague por sus pecados.    "Un pensamiento que no perdona hace muchas cosas." Entre ellas, demostrar que los juicios que ha emitido sobre los otros son verdaderos, y recauda pruebas que demuestren su culpabilidad. "Persigue su objetivo frenéticamente, retorciendo y volcando todo aquello que cree que se interpone en su camino." La mente que no perdona no descansa hasta que su venganza se haya consumado, hasta que el "culpable" pague sus pecados con sangre y dolor.    Toda proyección implica rabia, ira, resentimiento, y "Se dedica con furia a arrasar la realidad, sin ningún miramiento por nada que parezca contradecir su punto de vista." La mente que no perdona está enceguecida por el odio, su único propósito es la venganza, la destrucción del otro.    De ahí que "El que no perdona se ve obligado a juzgar, pues tiene que justificar el no haber perdonado." y en ese momento se vuelve prisionero de sus propios pensamientos de culpa, juicio y ataque.    LA MENTE QUE PERDONA:   "El perdón, en cambio, es tranquilo y sosegado, y no hace nada." El perdón se realiza desde la quietud y el silencio que observa el error, acepta que sus pensamientos son la causa de sus culpas y miedos, y de manera tranquila descarta dichos pensamientos. El resultado es una sensación de paz.    "No ofende ningún aspecto de la realidad ni busca tergiversarla para que adquiera apariencias que a él le gusten." El perdón no se pone a investigar si alguien es culpable o inocente. Sabe de antemano que él como su hermano son inocentes. Por eso no busca tergiversar la realidad, simplemente la acepta tal como se presente y la perdona: "Simplemente observa, espera y no juzga." Perdonar implica haber renunciado a cualquier juicio contra algún hermano o contra sí mismo.  https://youtu.be/BJGqdqA__8g

*UCDM LECCIÓN 221* *Domingo 9 de Agosto*. ⬇ *Que mi mente esté en paz y que todos mis pensamientos se aquieten.*
*UCDM LECCIÓN 221* *Domingo 9 de Agosto*. ⬇ *Que mi mente esté en paz y que todos mis pensamientos se aquieten.*

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*1. ¿Qué es el perdón?* https://youtu.be/VvkJJTXuCVY 1. El perdón reconoce que lo que pensaste que tu hermano te había hecho en realidad nunca ocurrió. El perdón no perdona pecados, otorgándoles así realidad. Simplemente ve que no hubo pecado. Y desde este punto de vista todos tus pecados quedan perdonados. ¿Qué es el pecado sino una idea falsa acerca del Hijo de Dios? El perdón ve simplemente la falsedad de dicha idea y, por lo tanto, la descarta. Lo que entonces queda libre para ocupar su lugar es la Voluntad de Dios. 2. Un pensamiento que no perdona es aquel que emite un juicio que no pone en duda a pesar de que es falso. La mente se ha cerrado y no puede liberarse. Dicho pensamiento protege la pro­yección, apretando aún más sus cadenas de manera que las dis­torsiones resulten más sutiles y turbias; menos susceptibles de ser puestas en duda y más alejadas de la razón. 4¿Qué puede interponerse entre una proyección fija y el objetivo que ésta ha elegido como su deseada meta? 3. Un pensamiento que no perdona hace muchas cosas. Persigue su objetivo frenéticamente, retorciendo y volcando todo aquello que cree que se interpone en su camino. Su propósito es distor­sionar, lo cual es también el medio por el que procura alcanzar ese propósito. Se dedica con furia a arrasar la realidad, sin ningún miramiento por nada que parezca contradecir su punto de vista. 4. El perdón, en cambio, es tranquilo y sosegado, y no hace nada. No ofende ningún aspecto de la realidad ni busca tergiversarla para que adquiera apariencias que a él le gusten. Simplemente observa, espera y no juzga. El que no perdona se ve obligado a juzgar, pues tiene que justificar el no haber perdonado. Pero aquel que ha de perdonarse a sí mismo debe aprender a darle la bienvenida a la verdad exactamente como ésta es. 5. No hagas nada, pues, y deja que el perdón te muestre lo que debes hacer a través de Aquel que es tu Guía, tu Salvador y Pro­tector, Quien, lleno de esperanza, está seguro de que finalmente triunfarás. Él ya te ha perdonado, pues ésa es la función que Dios le encomendó. Ahora tú debes compartir Su función y per­donar a aquel que Él ha salvado, cuya inocencia Él ve y a quien honra como el Hijo de Dios.

  No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más sería excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, pero sobre todo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad.

Travesía interior:   "Expresaremos las palabras de invitación que Su Voz sugiere y luego esperaremos a que Él venga a nosotros."(2da parte, int. 4:6).   *LA PROMESA*:   El cumplimiento de esta promesa requiere que nosotros hayamos aceptado la Voluntad de Dios y sólo Su Voluntad. En ese momento no hacemos nada más que invocar Su Presencia "Siéntate en silencio y aguarda a tu Padre. Él ha dispuesto que vendrá una vez que hayas reconocido que tu voluntad es que Él venga. Y tú nunca habrías podido llegar tan lejos si no hubieses reconocido, por muy vagamente que fuese, que ésa es tu voluntad." (2da parte, int. 5:5-7).   *LA ORACIÓN: UN CANTO DE AMOR Y GRATITUD*:   La única manera de acercarnos a Dios es con amor y gratitud, esa es la oración, la única forma de comunicación en el Cielo.   Una característica que va a diferenciar esta segunda parte de la primera, es que vamos a encontrar en la mayoría de las lecciones diarias, una pequeña oración con la que nos comunicaremos con Dios, hagámoslas de todo corazón, pues de todo corazón es como nos comunicamos con Dios.    Padre mío, "Acepta de nuestra parte estas humildes ofrendas de gratitud, mientras contemplamos, a través de la visión de Cristo, un mundo que está más allá del que nosotros construimos y que aceptamos como sustituto total del nuestro."   *EL CAMINO DEL SILENCIO*:   "Y ahora aguardamos en silencio, sin miedo y seguros de Tu llegada." Lo único que tenemos que hacer en esta etapa es invocar a Dios, darle gracias por su Amor y bondad y aquietar la mente, y esperar en silencio Su respuesta.    Nosotros elegimos recordar a Dios, y Él siempre nos contesta pues, "Su Amor nos ha llamado incesantemente desde los orígenes del tiempo." *EL FIN DE LAS PRÁCTICAS*:   "A la necesidad de practicar casi le ha llegado su fin." (2da parte, int. 10:1). Como todo aprendizaje en este mundo tiene un principio y un fin, el objetivo de los ejercicios diarios es que incorporamos lo aprendido de forma automática en nuestra consciencia, tal como sucede después de aprender a conducir un auto, que no nos detenemos a pensar si cambiamos de velocidades, giramos, retrocedemos, avanzamos, etc. Simplemente lo hacemos. "Pues en esta última etapa llegaremos a entender, que sólo con invocar a Dios, toda tentación desaparece, En lugar de palabras, sólo necesitamos sentir Su Amor. En lugar de oraciones, sólo necesitamos invocar Su Nombre. Y en lugar de juzgar, sólo necesitarnos. *LOS TEMAS ESPECIALES*:   Si en la primera parte se explicaban la base conceptual de la lección del día, en esta segunda parte ya no será así, y ésa es una de las razones que sean más cortas, en lugar de ello, se introducen unos temas especiales de una página de extensión, que se intercalan cada 10 lecciones, "Estos temas especiales deberán repasarse cada día hasta que se te ofrezca el siguiente. Debes leerlos lentamente y reflexionar sobre ellos por un rato antes de cada uno de esos santos y benditos instantes del día." (2da parte. Int.11:3-4)   El primer tema especial lleva el título de "¿Que es el perdón?" Se sugiere leerlo y meditarlo cada día, antes de la práctica diaria.    De ahora en adelante el esquema de las lecciones es el siguiente. Primero viene la idea del día como en la primera parte. Luego viene una oración ya sea al principio o al final de la lección y un breve texto que acompaña a la oración, veamos: Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la oración y si logras memorizarla mejor, hazla tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación: "Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo." (L-221)

*SEGUNDA PARTE Libro de Ejercicios. UCDM*   Iniciamos la segunda parte del Libro de Ejercicios, y tal como explica la introducción "El libro de ejercicios está dividido en dos secciones principales. La primera está dedicada a anular la manera en la que ahora ves, y la segunda, a adquirir una percepción verdadera"(L-pI. Int.3:1)   La primera parte va de la lección 1 hasta la 220, que es la que acabamos de terminar. La segunda parte va de la lección 221 hasta la 365. Esta es la parte que iniciamos hoy, cuyo objetivo es "adquirir una percepción verdadera," (L-pI. Int.5:1) pasar del mundo ilusorio al mundo real.    La práctica y la dinámica de las lecciones cambian de manera significativa, tanto en cantidad como en calidad. Ya no tendremos lecciones extensas de 2 o 3 páginas, sino de media página en promedio. La teoría, la argumentación y el discernimiento tan presentes en la primera parte ceden ahora terreno, "Las palabras apenas significarán nada ahora. Las utilizaremos únicamente como guías de las que no hemos de depender. Pues lo único que nos interesa ahora es tener una experiencia directa de la verdad." (2da parte, int. 1:1-3)   Las palabras que son símbolos que utilizamos para representar lo que creemos es la realidad, las hemos utilizado en las lecciones anteriores para invalidar el sistema de pensamiento del ego y para afirmar el sistema de pensamiento del Espíritu Santo. En esta segunda parte, las palabras pasan a un segundo plano, frente a una práctica cuyos énfasis están en la meditación, la oración y el silencio. Aprenderemos a ponernos más receptivos para escuchar la Voz que habla por Dios guiándonos en cada momento, diciéndonos que debemos hacer o decir.   "Las lecciones que aún nos quedan por hacer no son más que introducciones a los períodos en que abandonamos el mundo del dolor y nos adentramos en la paz." (2da parte, int. 1:4) El propósito es aguardar "con serena expectación a nuestro Dios y Padre." El objetivo es aprender a sentir o escuchar la Voz de Dios.  *TIEMPOS DE PRÁCTICA*:   Se nos plantea conservar y profundizar el esquema de tiempo de las prácticas que veníamos haciendo. Esto es meditaciones en la mañana y en  la noche de media hora o más, recordatorios de unos minutos cada hora, y respuestas a las tentaciones con la idea o la oración del día. Un mayor tiempo de dedicación a Dios y a nosotros mismos, mientras nos sintamos felices. Lo que se pretende es disfrutar las prácticas sin estar midiendo el tiempo, sin fijarnos en el reloj.      "Dedicaremos tanto tiempo como sea necesario a fin de lograr el objetivo que perseguimos." (2da parte, int. 2:8).  "y recurriremos a Dios siempre que nos sintamos tentados de olvidarnos de nuestro objetivo." (2da parte, int. 2:9). A la vez que perdonamos cada situación conflictiva que intente perturbar nuestra paz.    *METODOLOGÍA*:   "seguiremos utilizando un pensamiento central para introducir nuestros períodos de descanso y para calmar nuestras mentes, según lo dicte la necesidad." (2da parte, int. 3:1).   "Diremos más bien algunas palabras sencillas a modo de bienvenida, y luego esperaremos que nuestro Padre Se revele a Sí Mismo, tal como ha prometido que lo hará. Lo hemos invocado y Él ha prometido que Su Hijo recibirá respuesta siempre que invoque Su Nombre." (2da parte, int. 3:3-4).   *EL ÚLTIMO PASO*:   Se nos ha dicho a lo largo de Un Curso de Milagros, que a la medida que avancemos en nuestras prácticas de perdón, aprenderemos a contemplar todo con la visión de Cristo, la visión del amor, transitando del mundo ilusorio al mundo real, hasta situarnos en las puertas del Cielo. Allí Dios dará el último paso y nos recogerá en Sus brazos.    "Ahora venimos a Él teniendo únicamente Su Palabra en nuestras mentes y en nuestros corazones, y esperamos a que Él dé el paso hacia nosotros que nos ha dicho, a través de Su Voz, que no dejaría de dar una vez que lo invitásemos." (2da parte, int. 4:1).

El Padre y el Hijo, Cuya santa Voluntad creó todo lo que existe, no pueden fracasar en nada.Con esta certeza daremos estos últimos pasos que nos llevan a Ti, y descansaremos confiadamente en Tu Amor, el cual jamás defraudará al Hijo que Te llama. 8. Y así damos comienzo a la parte final de este año santo que hemos pasado juntos en busca de la verdad y de Dios, Quien es su único creador. Hemos encontrado el camino que Él eligió para que nosotros lo siguiésemos, y decidimos seguirlo tal como Él quiere que hagamos. Su Mano nos ha sostenido. Sus Pensamien­tos han arrojado luz sobre las tinieblas de nuestras mentes. Su Amor nos ha llamado incesantemente desde los orígenes del tiempo. 9. Quisimos privar a Dios del Hijo que Él creó para Sí. Quisimos que Dios cambiara y fuera lo que nosotros queríamos hacer de Él. Y creímos que nuestros desquiciados deseos eran la verdad. Ahora nos alegramos de que todo esto haya desaparecido y de que ya no pensemos que las ilusiones son verdad. El recuerdo de Dios despunta en los vastos horizontes de nuestras mentes. Un momento más y volverá a surgir. Un momento más, y nosotros que somos los Hijos de Dios, nos encontráremos a salvo en nues­tro hogar, donde Él desea que estemos. 10. A la necesidad de practicar casi le ha llegado su fin. Pues en esta última etapa llegaremos a entender, que sólo con invocar a Dios, toda tentación desaparece, En lugar de palabras, sólo necesitamos sentir Su Amor. En lugar de oraciones, sólo necesitamos invocar Su Nombre. Y en lugar de juzgar, sólo necesitarnos aquie­tarnos y dejar que todas las cosas sean sanadas. Aceptaremos la manera en que el plan de Dios ha de terminar, tal como aceptamos la manera en que comenzó. Ahora ya se ha consumado. Este año nos ha llevado a la eternidad. 11. Las palabras tendrán todavía cierta utilidad. Cada cierto tiempo se incluirán temas de especial relevancia, cuya lectura debe preceder a la de nuestras lecciones diarias y a los períodos de experiencia profunda e inefable que deben seguir a éstas. Estos temas especiales deberán repasarse cada día hasta que se te ofrezca el siguiente. Debes leerlos lentamente y reflexionar sobre ellos por un rato antes de cada uno de esos santos y benditos instantes del día. He aquí el primero de estos temas especiales.

💠 *SEGUNDA PARTE* 💠 *Introducción* 1. Las palabras apenas significarán nada ahora. Las utilizaremos únicamente como guías de las que no hemos de depender. Pues lo único que nos interesa ahora es tener una experiencia directa de la verdad. Las lecciones que aún nos quedan por hacer no son más que introducciones a los períodos en que abandonamos el mundo del dolor y nos adentramos en la paz. Ahora empezamos a alcanzar el objetivo que este curso ha fijado y a hallar la meta hacia la que nuestras prácticas han estado siempre encaminadas. 2. Lo que nos proponemos ahora es que los ejercicios sean sólo un preámbulo. Pues aguardamos con serena expectación a nuestro Dios y Padre. Él nos ha prometido que Él Mismo dará el paso final. Y nosotros estamos seguros de que Él cumple Sus promesas. Hemos recorrido un largo trecho, y ahora lo aguardamos a Él. Continuaremos pasando un rato con Él cada mañana y cada noche, mientras ello nos haga felices. No vamos a considerar el tiempo ahora como una cuestión de duración. Dedicaremos tanto tiempo como sea necesario a fin de lograr el objetivo que perseguimos. No nos olvidaremos tampoco de nuestros recordatorios de cada hora, y recurriremos a Dios siempre que nos sintamos tentados de olvidarnos de nuestro objetivo. 3. Durante el resto de los días venideros seguiremos utilizando un pensamiento central para introducir nuestros períodos de descanso y para calmar nuestras mentes, según lo dicte la necesidad. No obstante, no nos contentaremos únicamente con practicar los demás instantes santos con los que concluye este año que le hemos dedicado a Dios. Diremos más bien algunas palabras sencillas a modo de bienvenida, y luego esperaremos que nuestro Padre Se revele a Sí Mismo, tal como ha prometido que lo hará. Lo hemos invocado y Él ha prometido que Su Hijo recibirá respuesta siempre que invoque Su Nombre. 4. Ahora venimos a Él teniendo únicamente Su Palabra en nuestras mentes y en nuestros corazones, y esperamos a que Él dé el paso hacia nosotros que nos ha dicho, a través de Su Voz, que no dejaría de dar una vez que lo invitásemos. Él no ha dejado solo a Su Hijo en su locura, ni ha traicionado la confianza que éste tiene en Él. ¿No le ha hecho acaso Su fidelidad acreedor a la invitación que Él espera para hacernos felices? Le extenderemos esa invitación y Él la aceptará. Así es como transcurrirán nuestros momentos con Él. Expresaremos las palabras de invitación que Su Voz sugiere y luego esperaremos a que Él venga a nosotros. 5. La hora de la profecía ha llegado. Ahora es cuando las antiguas promesas se honran y se cumplen sin excepción. No queda ningún paso que el tiempo nos pueda impedir dar. Pues ahora no podemos fracasar. Siéntate en silencio y aguarda a tu Padre. Él ha dispuesto que vendrá una vez que hayas reconocido que tu voluntad es que Él venga. Y tú nunca habrías podido llegar tan lejos si no hubieses reconocido, por muy vagamente que fuese, que ésa es tu voluntad. 6. Estoy tan cerca de ti que no podemos fracasar. Padre, Te entregamos estos santos momentos como muestra de agradecimiento por Aquel que nos enseñó a abandonar el mundo del pesar a cambio del que Tú nos diste como sustituto. Ahora no miramos hacia atrás. Miramos hacia adelante y fijamos la mirada en el final de la jornada. Acepta de nuestra parte estas humildes ofrendas de gratitud, mientras contemplamos, a través de la visión de Cristo, un mundo que está más allá del que nosotros construimos y que aceptamos como sustituto total del nuestro. 7. Y ahora aguardamos en silencio, sin miedo y seguros de Tu llegada. Hemos procurado encontrar el camino siguiendo al Guía que Tú nos enviaste. Desconocíamos el camino, pero Tú no te olvidaste de nosotros. Y sabemos que no Te olvidarás de nosotros ahora. Sólo pedimos que Tus promesas de antaño se cumplan tal como es Tu Voluntad. Al pedir esto, nuestra voluntad dispone lo mismo que la Tuya.